La Jiribilla | Nro. 145
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
LETRA Y SOLFA
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

UN HOMENAJE A LOS
AMANTES REVOLUCIONARIOS

 
Mientras escribía mi obra pensé mucho en Cuba; ya habíamos perdido al Che Guevara y quería mostrar el sentimiento de perder a tantas personas que amamos, el sentimiento de que cuando se asesina a alguien esto tal vez signifique que debemos detenernos.


Alice Walker | La Habana
Fotos: Alejandro Ramírez


Para mí ha significado mucho que los cubanos entiendan lo que hago. A veces en mi país me critican mucho personas que no se molestan en leerme, especialmente después de haber escrito El color púrpura y sufrir muchos años de severas críticas y hostilidad que en algunos momentos me llevaron a sentir que verdaderamente corría peligro.

Fue maravilloso venir a Cuba y descubrir que las personas realmente habían comprendido lo que había escrito y que había muchas personas que amaban a mis personajes y, lo que todavía es más importante, que los cubanos pudieran reconocerse en mis personajes y reconocer a sus antepasados.

 

Este libro, Meridiana, es muy especial para mí porque traza un período en nuestra lucha en los EE.UU., en el movimiento de los derechos civiles en un momento en que muchos de nuestros líderes fueron asesinados y en las que muchas personas de las que ustedes nunca han oído hablar también fueron asesinadas. A muchos los golpearon,  se abusó de ellos, se les negaron sus derechos. Lo escribí en un momento en que viví en Mississipi y  me casé con un blanco. Esto era ilegal en el estado de Mississipi y había muchas leyes que muchas personas de color y algunas personas blancas trabajaron mucho para cambiar, con mucho costo para nuestros cuerpos, para nuestra relación amorosa para nuestras familias.

Quería escribir una novela que viera a los revolucionarios y a las personas que cambian a la sociedad desde adentro, porque existe la posibilidad de que los revolucionarios, las personas que luchan se conviertan en algo así como los personajes de muñequitos, porque se les ve en una forma muy unidimensional, y en cierto sentido la sociedad necesita que sean unidimensionales, porque necesitamos que nos guíen. Pero quería ver la causa de que ocupen una posición de liderazgo, y quería ver lo que había detrás de estas personas, que generalmente el pueblo nada más las ve por televisión. Martin Luther King junior,  por ejemplo, siempre se le vio como necesitábamos verlo, en una forma muy unidimensional, pero lo que ocurría en su vida, su sufrimiento privado, la lucha por mantener unida su familia, su lucha por tener tiempo que pasar con  sus hijos, y el hecho de que sufría unas tensiones muy grandes del FBI, solo supimos de todas estas cosas mucho después. Lo uso solo como ejemplo porque es una persona que todo el mundo conoce. Pero tenemos muchos líderes que no fueron tan bien conocidos, pero fueron personas que sufrieron mucho para tratar de ser líderes de movimientos revolucionarios, y al mismo tiempo ser humanos con familia.

De ese modo la novela idealiza a las personas que se convierten en iconos, en imágenes y les pide a los lectores que respete lo que se da, lo que se toma y lo que el público no ve. En nuestra lucha, como se trataba de una lucha no violenta, tenemos mucho cuidado de tomar el cariño como meta y esto quería decir que aunque nosotros habíamos sufrido muchas  generaciones de represión blanca, se nos pidió que amáramos a los blancos.

En ocasiones, lo que ocurría era que las personas sentían atracción uno por otro, a través de fronteras raciales, y se amaban, y al mismo tiempo sentían la carga de la historia del racismo. Por eso, con frecuencia surgen en la sociedad dos personas, un negro y una blanca o un blanco y una negra, se encontraban tratando de resolver toda la locura histórica que había creado el racismo, en una sociedad que ni siquiera tenía la ilustración suficiente para ver esta historia. De modo que hubo tanto sufrimiento, y era un nuevo tipo de sufrimiento porque las uniones entre estas personas eran visibles y la sociedad no estaba preparada para comprenderla realmente, solo las veía como personajes de muñequitos, figuras superficiales; de modo que al escribir Meridiana quería rendir homenaje a todos los amantes revolucionarios radicales que sufrieron tanto y a su esfuerzo tal vez por hacer más de lo que podían.

En otro nivel quería mostrar que cuando uno está comprometido con el cambio no es solamente una moda, el compromiso continúa y esto es lo que Meridiana simboliza, y entran en conflicto con personas que pensaron que el periodismo era una moda, como un peinado nuevo. Así que tienen que aprender, a veces aprenden, a veces no, que no se trata de una moda.

Mientras escribía la obra pensé mucho en Cuba, porque ya habíamos perdido al Che Guevara, y quería mostrar todas estas cosas, el sentimiento, de perder a tantas personas que todos amamos, el sentimiento de que cuando se asesina a alguien esto tal vez signifique que debemos detenernos.

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR




© La Jiribilla. La Habana. 2004
 IE-800X600