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XIII Feria Internacional del Libro:
Fiesta del espíritu y la libertad
El
encuentro cultural fue clausurado en su versión de San
Carlos de La Cabaña para multiplicarse por 33 ciudades
del país, a donde llegarán millones de libros y con
ellos, editores, escritores e intelectuales de Cuba y el
mundo, prestos a sostener un diálogo cercano con los
ávidos lectores de la Isla.
Magda
Resik Aguirre |
La Habana
La XIII Feria
Internacional del Libro fue clausurada en su sede
habanera de la otrora Fortaleza de San Carlos de La
Cabaña, para iniciar así su extensión a 33 ciudades de
todo el país. Casi medio millón de visitantes y más de
un millón de ejemplares vendidos en esta primera etapa,
confirman el arraigo popular de una cita con el saber y
la cultura universales.
Según María Mederos,
presidenta de la Cámara Cubana del Libro, el balance de
participación se completa con 96 expositores, 57 cubanos
y 39 extranjeros, la asistencia de más de 250
editoriales y la representación de 22 países.
“En momentos en que a
nuestro país se le intentó sancionar con un boicot
cultural por la Unión Europea —aseguró en la ceremonia
de clausura Iroel Sánchez, presidente del Instituto
Cubano del Libro— estuvieron en la Feria 165 figuras
del mundo intelectual europeo.” Destacan, en opinión
del también Presidente del Comité Organizador de la
Feria, “los encuentro teóricos, de editores, de los
intelectuales y las ideas, varios coloquios sobre Pablo
Neruda, Alejo Carpentier, Bertold Brecht, Carilda Oliver
Labra… el encuentro de historiadores, el profesional,
los espacios para la informática asociada al universo
del libro y las actividades artísticas vinculadas a la
cultura alemana, a la cual se rindió homenaje especial
en esta edición.” Especial distinción merecen los
debates donde un público activo debate con creadores e
intelectuales y expresa sus ideas y las defiende.
Para Reinhard Thiele,
representante de la delegación cultural alemana que
participó en la Feria, fueron “días bonitos e
inolvidables. A pesar de la indigna renuncia del
gobierno de mi país a participar, Alemania fue
representada en esta Feria (…) donde recibimos todos los
honores de un país invitado. Todas las casas editoriales
alemanas donaron sus libros —más de dos mil— a una
institución cultural cubana.”
Thiele declaró que la
delegación encabezada por él “regresa con impresiones
inolvidables a Alemania. Lo que hemos recibido aquí en
atenciones y dedicación, sobrepasa todas las
expectativas. Las casas editoras alemanas se van muy
satisfechas de sus conversaciones y negociaciones. Ello
contribuirá a que en Alemania continúe fortaleciéndose
de una manera sostenible el interés por la Feria
Internacional del Libro de La Habana.
“Aquí —expresó—
experimentamos que la Feria del Libro es una fiesta de
la literatura y del arte para todo el pueblo. Estamos
estupefactos del interés que han mostrado los cubanos
con el arte y la literatura alemanas.”
Por su parte, Heinz
Dieterich, prestigioso intelectual de origen alemán,
definió como un Elogio a la torpeza, la postura del
gobierno de Alemania al rehusar la condición de País
Invitado de Honor. “Se trata de una dialéctica de la
torpeza” —reiteró—, y “pensamos que esta demostración de
fuerza que protagonizamos y tuvo repercusión en la
opinión pública mundial fue una lección para ellos.”
Dieterich confirmó
que estando en Cuba “nos dimos cuenta de que esto es
mucho más que una Feria. Conocemos ese monstruo
mercantil que es la Feria Internacional del Libro en
Frankfurt; la de Argentina que se hace en las salas de
la oligarquía, pero en ninguna hemos sentido el espíritu
que vivimos esta vez, con un programa extraordinario de
convivencia intelectual de las ciencias sociales y el
arte y la literatura.”
Tratar de seguir
construyendo esa fuerza espiritual con la cual al fin y
al cabo vamos a derrotar a los autores del boicot y al
imperialismo, es para Heinz el propósito que debe animar
a todos los hombres y mujeres de buena voluntad del
mundo.
En natural
coincidencia, Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de
la Asamblea Nacional del Poder Popular, describió a esta
Feria “no solo como una gran fiesta de la cultura y el
espíritu, sino que se ha convertido en un fenómeno
social de una dimensión especial.” Por eso felicitó a
los trabajadores que se consagraron durante tanto tiempo
en todos los aspectos, para lograr el éxito de esta cita
“que va más allá de la cultura. Son esos niños empinando
papalotes, esas familias que vienen a pasar la tarde en
un ambiente sano, a divertirse, a emplear el tiempo
libre de un modo más que amable, civilizado y
democrático.”
En sus palabras de
clausura, Alarcón distinguió especialmente a la “querida
hermana Alice Walker que representa a lo mejor de un
pueblo hermano”. La notable escritora norteamericana,
ganadora del Premio Pulitzer por su novela El color
púrpura, asistió a la XIII Feria y presentó su libro
Meridiana, además de intervenir en un encuentro
con los lectores.
Como “una fiesta del
espíritu, de la libertad, multiplicada por todo el país”
describió el Presidente del Parlamento a estas Ferias,
en cuyo escenario de La Cabaña “un pueblo libre, culto,
verdaderamente civilizado, se encuentra durante largas
horas para saludar a un poeta, escuchar a un filósofo,
asistir a un debate o simplemente disfrutar de la
increíble belleza de la ciudad.”
Evocó una antigua
leyenda, según la cual el Rey de España se asomó al
balcón de su palacio para tratar de distinguir en la
distancia los muros de la fortaleza, porque Su Majestad
alegaba que una obra tan costosa debería ser vista desde
Madrid. “Desde La Cabaña —convocó Alarcón— enviaría una
noticia para las cabezas coronadas o las que pretenden
coronarse en Europa: asómense a sus balcones porque la
luz que siempre irradiará esta fortaleza, ahora sí se
podrá ver en Madrid, en Bonn y en todas partes.
Gracias al esfuerzo de todos ustedes. Los felicito. Y
comprometámonos a que esa luz de La Cabaña, multiplicada
por 33, ilumine siempre no solo los destinos y el alma
de este pueblo, sino también que sea guía de otros y
quizás lamentablemente, envidia de unos pocos.”
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La próxima edición de
la Feria correspondiente al 2005 estará dedicada al
poeta Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí y al dramaturgo
Abelardo Estorino. La República de Brasil será el País
Invitado de Honor.
Durante la ceremonia
de clausura de la versión habanera de esta XIII Feria,
se dio a conocer que los mejores stands nacionales
fueron los de Producciones Abdala, la Asociación
Hermanos Saíz y la Oficina del Historiador. En cuanto a
los extranjeros, resultaron premiados el de Alemania, el
de Random House-Mondadori y el de Los libros más
pequeños del mundo. Como stands más originales, el
jurado designó al de La Jiribilla, el de
Ediciones Vigía y el de Gente Nueva, así como otorgó un
Premio especial al Pabellón Infantil Tesoro de Papel.
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