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¿PREparando el
fraude?
PREOCUPAN LAS FALLAS EN EL SISTEMA DE
VOTACIÓN
Un técnico de computadoras del condado
Miami-Dade trata de recoger información de los votos con
nuevas máquinas que se trajeron a la Florida en el 2002.
Lesley
Clark y
Peter Wallsten |
EE.UU.
El Nuevo Herald
Durante la primaria presidencial demócrata de este mes
en la Florida, un funcionario electoral en el condado
Polk entregó por equivocación a cinco votantes boletas
extra, dándoles así la oportunidad de votar dos veces.
En el condado Bay en
la zona norte de la Florida, un error técnico le
concedió a Richard Gephardt más votos que al presunto
nominado John Kerry, incluso habiendo Gephardt
abandonado la contienda seis semanas antes.
En Miami-Dade, un
reportero de The Miami Herald inscrito como ''sin
afiliación política'' fue urgido por un funcionario
electoral a votar en la primaria demócrata después que
el empleado encuestador equivocadamente activara la
boleta errónea en la máquina de votar electrónica.
Los incidentes fueron
menores, pero nada es trivial en el estado que decidió
la presidencia por solo 537 votos en el 2000. Tras una
repetición cuatro años después del sistema de votación
diseñado para eliminar la imagen de torpeza del estado,
la votación del 9 de marzo puso de manifiesto evidencias
de que la Florida pudiera encontrarse de nuevo en el
centro de una atención no deseada.
La votación primaria
también reveló una vulnerabilidad que ha recibido escasa
atención: el crítico papel de los empleados electorales,
que reciben muy poco entrenamiento y un pago nominal por
lo que puede ser un día de trabajo de 16 horas.
Las fallas condujeron
a un mordaz editorial en The New York Times
titulado “La Florida como la próxima Florida”,
cuestionando las reformas del estado y prediciendo un
caos de nuevo en el 2004 si los problemas no son
corregidos.
Otra vez la
controversia ha colocado al funcionario jefe electoral
de la Florida en la palestra nacional para defender la
integridad de votación del estado, solo que esta vez es
la primeriza Glenda Hood, en vez de la acaparadora de
titulares Katherine Harris.
''Estoy tratando de
superar los fantasmas del pasado'', dijo Hood en una
entrevista durante la cual defendió las reformas de la
Florida.
''Estamos bajo el
microscopio dondequiera que haya una falla'', dijo Hood.
“Ningún sistema es perfecto, pero puedo decirles que las
fallas que ocurrieron [en las primarias] caen totalmente
en la categoría de error humano''.
Hood, la ex alcaldesa
republicana de Orlando, dijo que está preocupada no solo
por la nueva tecnología touch-screen (en la que
se toca la pantalla para votar), sino también por la
necesidad de encontrar más y mejores trabajadores para
habilitar los precintos electorales el día de las
elecciones.
Algunos condados
están tratando de crear asociaciones con negocios para
que les permitan a los empleados tomar el día libre y
trabajar en los precintos, así como encontrar otras
formas creativas para atraer a los jóvenes, diestros en
tecnología, a ayudar a los votantes.
Como las elecciones
se celebran los martes y los precintos están abiertos
durante 12 horas, empezando a las 7 de la mañana, los
funcionarios reconocen que es difícil diversificar la
plantilla de empleados más allá de personas de la
tercera edad y otros que no trabajan.
''Es una misión
constante de esta oficina el reclutar y entrenar
empleados para los precintos'', dijo Constance Kaplan,
supervisora de elecciones de Miami-Dade.
Pero muchos críticos
dicen que la primaria de este mes y otras elecciones
recientes demostraron que incluso los trabajadores mejor
entrenados no pueden superar una tecnología defectuosa.
En enero, por
ejemplo, la representante estatal Ellyn Bogdanoff, de
Fort Lauderdale, ganó una elección especial por solo 12
votos. Si bien las leyes estatales requieren un recuento
manual cuando hay un margen tan estrecho, los
funcionarios locales no pudieron explicar por qué 134
boletas fueron clasificadas como sin votación por ningún
candidato, haciendo todo recuento inútil ya que no
existe un verdadero récord en papel de la intención de
los votantes.
Los críticos dicen
que muchos problemas pudieran evitarse con una simple
solución para las máquinas en las que se toca la
pantalla: una versión impresa de la boleta
computadorizada, dándole así a los votantes la
oportunidad de confirmar sus selecciones y a los
funcionarios electorales una copia dura para consultar
en caso de una contienda muy apretada o impugnada.
Los sistemas de tocar
en la pantalla utilizados en la Florida pueden producir
una imagen de cada boleta marcada durante el transcurso
de un día, pero los críticos dicen que esas imágenes no
son revisadas por los propios votantes y que fácilmente
pudieran estar equivocadas o, mucho peor, ser
fraudulentas.
Un proyecto de ley
presentado en el Congreso por el senador Bob Graham pide
que se añadan impresoras a tiempo para las elecciones de
noviembre, mientras el representante Robert Wexler, de
Boca Ratón, presentó una demanda federal exigiendo
records en papel para los sistemas de tocar en la
pantalla.
Los funcionarios
electorales dicen que no necesariamente se oponen a las
impresoras, pero temen que apresurar su uso solo
conducirá a complicar aún más las cosas en lo que ya
constituye una elección de alta presión para la Florida.
Y la posición oficial
de la asociación de supervisión del estado es que los
recibos en papel son redundantes.
''El equipo actual
puede proporcionarle a las autoridades la capacidad de
demostrar los votos realmente emitidos, si se presentara
un recuento o una situación similar después de la
elección'', según un documento preparado por la
asociación sobre su posición en cuanto al récord en
papel. “La cuestión de crear una comprobación en papel
de cada voto es innecesaria, salvo para eliminar la
paranoia de los críticos de estos sistemas''. |