La Jiribilla | Nro. 154
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
LETRA Y SOLFA
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

la sangre numerosa
 

A Eduardo Carda, miliciano
 que escribió con su sangre,
 al morir ametrallado por la
 aviación yanqui, en abril de
 
1961, el nombre de Fidel.

Nicolás Guillén

Cuando con sangre escribe.
FIDEL
este soldado que por la Patria muere, no digáis miserere:
esa sangre es el símbolo de la Patria que vive.

Cuando su voz en pena
lengua para expresarse parece que no halla, no digáis que se calla,
pues en la pura lengua de la Patria resuena.

Cuando su cuerpo baja
exánime a la tierra que lo cubre ambiciosa, no digáis que reposa,
pues por la Patria en pie resplandece y trabaja.

Ya nadie habrá que pueda
parar su corazón unido y repartido.
No digáis que se ha ido

Su sangre numerosa junto a la Patria queda.

Nicolás Guillén, Obra poética, tomo II
......................................................................................................
EPITAFIO EN GIRÓN

Roberto Fernández Retamar

Abandonado el sembradío o el beso
O el monte del oscuro carbón,
Avanzamos sobre los invasores que armara
                                                    el extranjero miserable.
Defendimos con nuestros pechos trabajadores
No solo este territorio mitad tierra mitad agua,
Sino la isla toda, y más allá de sus costas
El inmenso mundo que confiaba en nosotros
―Hasta caer, agujereadas las camisas azules y verdes―.

Viajero: ve a decir a nuestros hermanos vivos
Que aquí sigue flameando la bandera de Cuba
Y da sombra a la fértil cosecha de nuestros huesos.

Tomado de: Con las mismas manos
......................................................................................................

NO HUELEN A TIERRA

Fayad Jamis

No trajeron flores ni semillas;
no vinieron a llenar nuestras casas de pan o de música;
no vinieron a sentarse en el portal a hablar de los días hermosos,
del amor o el trabajo.

Sus manos no huelen a tierra.

N o vinieron a reunir los ladrillos
de la casa tranquila;
no vinieron a ordeñar la vaca
húmeda de estrellas y rocío;
no vinieron a cortar los viejos árboles con los que haremos nuestra mesa;
no vinieron a enseñarnos a leer

ni
a curar nuestras manos heridas;
no vinieron a acompañarnos a soñar en el mundo que estamos construyendo con sudor y alegría.

Sus manos no huelen a tierra.

Sus manos no trajeron penachos de palomas,
ni sacos de maíz ni cajones de libros;
sus manos no trajeron barriles de aceite
ni vasos, ni martillos, ni violines;
sus manos no trajeron la esperanza;
sus manos no trajeron el amor;
sus manos no trajeron la amistad;
sus manos no trajeron la alegría;
sus manos no trajeron la paz;
sus manos no trajeron la vida.
Sus manos no huelen a tierra.

Tomado de: La victoria de Playa Girón
......................................................................................................
EL PUEBLO ANUNCIA

Fayad Jamis

Donde cayó mi hermano se levanta la patria.
Donde cayó mi hermano se levanta el futuro.

Del puño de mi hermano saldrá un árbol
y en ese árbol cantarán los días
y junto a su tronco crecerán los niños,
los invencibles héroes del futuro.
Del pecho de mi hermano saldrá un río
y en su humedad florecerá la tierra
y en su espejo los pájaros y el cielo
se fundirán en un chorro de luz.

Donde cayó mi hermano se levanta la patria.
Donde cayó mi hermano se levanta el futuro.

De la frente de mi hermano surgirá la aurora
serena, fuerte, roja,
con rumor de mandarria que golpea
y de libro que se abre.
De los ojos de mi hermano brotará la llama inextinguible de esta vida nueva
que nos arrastra en su carroza ardiente
mientras nos canta su himno inmortal la primavera.

Tomado de: La victoria de Playa Girón

......................................................................................................

LLEGA LA MUERTE
(Martianas)

Fayad Jamis

Cruzó el cielo la metralla;
el monte, el pantano, el río,
temblaron. Y en un bohío
la sangre trazó una raya.

Qué blanco estaba el camino
dormido entre los piñones.
Y de pronto los cañones
alzaron el remolino.

No rompas la madrugada,
dijo la seiba al sinsonte,
y en las entrañas del monte
crujió la gran puñalada.

Yo escuché cuando el hermano
decía al hermano: Prepara
tu sangre de lumbre clara
para encender el pantano.

Alzó un pájaro sus alas,
crujió un nenúfar sellado
y el amanecer dorado
se abrió en un río de balas.

Del monte oscuro a la espuma
sembró su semilla un hombre
y llegaron los sin nombre
y lo hundieron en la bruma.

Qué hermosa el agua dormida
y la blanca flor despierta.
Qué hermosa en la frente muerta
la pura estrella encendida.

Tomado de: La victoria de Playa Girón
 

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2004
 IE-800X600