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Bladimir Zamora Céspedes
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La Habana |
OTRO LUGAR PARA LAS
MÚSICAS DE AQUÍ
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Osdalgia, anfitriona del Club de la
Nostalgia en
El Barbarán |
En las últimas
semanas varios clubes habaneros, han dado espacio a
vertientes de la mayor importancia, dentro del contexto
de la música cubana. En menos de quince días he visitado
— disfrutado — El Barbarán. Sitio creado en la década
del cincuenta, especialmente para los “señores” del
Nuevo Vedado y que claro, después del cincuenta y nueve
amplió el espectro de posibles asistentes.
Luego de los más
diversos viras y tumbas en su definición, estuvo
cerrado largo tiempo. Fue reparado y por suerte lo han
brindado como casa propia a la canción cubana de esa,
que en las discotecas de la radio municipal, suelen
llamar romántica y también a la llamada nueva trova.
A partir de las once
de la noche, casi todos los días, Osdalgia tiene su
descarga, secundada por músicos en general muy jóvenes,
a excepción del maestro Tarín, ocupado en la guitarra y
que tampoco es lo que se dice, un viejo. Ella, que en su
breve y fecunda carrera, ha actuado en plazas europeas y
del resto de nuestra América, ya hace tiempo participa
en casas tan importantes como El gato tuerto,
demandaba ya un espacio propio.
En El Barbarán
Osdalgia invita a otros cantantes de relevancia, incluye
humorismo de mejor en sus presentaciones, pero sin dudas
ella es lo que confiere la mayor altura a la noche.
No son muchas las
cantantes cubanas, que no solo interpretan de maravilla
el repertorio antológico de la canción cubana, sino que
compone obras, capaces de estar a la altura de esos
temas emblemáticos. Ella incluso ha compuesto una
canción especialmente dedicada al Barbarán, con
la cual hace el opening y se atreve a recrear con
auténtica picardía Cemento, ladrillo y arena del
gran José Antonio Méndez.
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Duo Karma, anfitriones de
la Peña Sol sostenido
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Los más jóvenes
trovadores, que durante cinco años solo tuvieron como
cobija segura al Centro Cultural Pablo de la Torriente
Brau, ahora cada domingo entre cuatro de la tarde y
ocho de la noche, pueden presentarse en El Barbarán
bajo el rubro de Sol
sostenido.
Los anfitriones son Inti Santana y el dúo Karma. En tres
ediciones han convocado ya varios de los muchachos, que
en La Habana se aferran al legendario oficio de trovador
y están abiertos a todas las sonoridades valiosas
foráneas.
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Inti Santana, el otro anfitrión de Sol sostenido
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Aquello ya se ha convertido en un punto de encuentro.
Asisten los que están previstos para cantar, como el
villaclareño Roly, que puso al rojo vivo la pista con su
lenguaje de a pié y su toque fuerte en la guitarra
trasnochadora y el santiaguero Sosa. Y como síntoma
importante, ya han tenido necesidad espiritual de
llegarse al Barbarán, figuras como Frank Delgado,
Gerardo Alfonso y Santiago Feliú, dando prueba de que
los verdaderos trovadores, cumplen años, ganan angustias
y alegrías, pero no dejan de tener el mismo corazón
caliente, con el que se hicieron hace mucho tiempo a la
vida con la guitarra como escudo y lo hacen ahora estos
novísimos, impulsando la canción de vocación pensadora
hacia los tiempos venideros.
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