La Jiribilla | Nro. 165
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
LETRA Y SOLFA
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

CHE GUEVARA, DONDE NUNCA JAMÁS
SE LO IMAGINAN
 
Manuel Pérez Paredes| La Habana
 

Lejos están los días de Vietnam en guerra, lucha de los negros norteamericanos, protestas estudiantiles europeas, guerrillas latinoamericanas, resistencia al régimen franquista y tantas otras expresiones simultáneas por una democracia verdadera, mayor igualdad, liberación nacional y un mundo más justo. 

Ernesto Guevara de la Serna, el revolucionario argentino-cubano que ha quedado en la historia con el breve y afectuoso apelativo de Che, fue ejemplo impulsor y después bandera paradigmática de jóvenes y no tan jóvenes que combatieron de diversas formas en aquellos años, combinando certidumbres, intuiciones y búsquedas. Hubo de todo pero no faltó derroche de generosidad, valor y heroísmo. 

¿Quién se acuerda? ¡Quién se acuerda! Nostalgia mimosa, memoria activa o amnesia voluntaria. Todo mezclado. A veces en una sola cabeza. 

Claro que nos acordamos. ¿Cómo vamos a olvidar la época de “nuestros años felices” en la que “nos amábamos tanto” y “éramos tan jóvenes”? 

Sucede que los que fuimos contemporáneos de los tiempos del Che, los que vibramos con aquel llamado de su hora y hoy somos, o nos consideramos, “sobrevivientes” de diferentes tesituras, pasamos desiguales facturas al pasado, al histórico, al personal y al de sus proyectos, los logrados y los frustrados. 

Recordamos al Che y sus circunstancias con nuestra objetividad parcializada, de acuerdo a nuestra percepción de lo que le sucedió a él y nos ha sucedido a cada uno de nosotros. Le ajustamos cuentas a partir de lo pensado y repensado sobre el curso de aquellos años, lo que ha ocurrido y llega hasta hoy, lo que somos ahora y lo que queremos o no que sea el mundo en que vivimos. ¿Todavía pensamos que es cambiable para mejor, o hay que resignarse a aceptar el que existe? 

Y están los que crecieron después, los jóvenes y no tan jóvenes de hoy, a casi cuatro décadas de su asesinato en Bolivia. Estos no tienen que enfrentar actos de contrición perfectos o imperfectos cuando se encuentran con su mirada al infinito, eternizada en la mítica foto de Korda. Le han conocido como historia pasada, casi antigua, y en tiempos en que el mercado se ha adueñado de su imagen y exprime el mito que no se agota por muy diversas razones. Porque pese a adulteraciones y fetichización el Che parece tener cosas que provocar y seguir diciendo en este mundo globalizado, tan distinto y tan continuador de aquel al que se enfrentó cuando todo estaba más claro, o parecía estarlo. 

Con estas ideas y sentimientos sobre su persona y su contexto es que he realizado este documental de imágenes de archivo, limitado a 54 minutos, para dar una breve información e interpretación de su paso por la vida. Creo haber sido tan objetivo como parcial en esta obligada síntesis. Confío que guste y motive un acercamiento tan cálido como crítico a sus textos de juventud y madurez; y a su excepcional vida, para la que buscó apasionadamente una motivación esencial desde su más temprana juventud. 

Palabras del realizador Manuel Pérez en la presentación del primer capítulo de la serie Cuba: caminos de revolución.

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR




© La Jiribilla. La Habana. 2004
 IE-800X600