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Primer Festival
internacional del audiovisual
para la niñez y la
adolescencia:
POR UNA CAJA DE MARAVILLAS
Y NO DE PANDORA
Paquita
Armas Fonseca |
La Habana
Cada
diciembre desde 1988 en el contexto del Festival
Internacional de Cine de La Habana, se han abierto
espacios a los encuentros “El universo audiovisual del
niño latinoamericano”, clara simiente del Primer
Festival Internacional del audiovisual para la niñez y
la adolescencia, que desde el siete hasta el trece de
agosto se desarrollará en la capital cubana.
Entre
animación, ficción y documental compiten 269 obras, de
las que 127 son extranjeras, procedentes de 18 países.
Se destaca la participación de
Argentina (45
cintas), México (13) y Uruguay (10), por América Latina,
mientras de Europa los países más representados son
Alemania (15) y España (14).
El
realizador uruguayo Walter Tournier, presente en la cita
con seis cintas, recibirá un homenaje durante todo el
festival y especialmente en la inauguración en el Teatro
Carlos Marx, el día 7 a las cinco de la tarde. Ese día,
el de la gala inaugural, subirá a las tablas
la compañía infantil La
colmenita, que presentará la obra Ajiaco
de Sueños, en una nueva versión que incorpora
dibujos animados (realizados por los Estudios de
Animación ICAIC), interactuando en vivo con los
protagonistas de la pieza.
El
viernes 13 de agosto, a las 5:00 p.m. en el cine Charles
Chaplin, será la clausura con un espectáculo también a
cargo de La colmenita, y será propicia la ocasión para
la entrega de los premios en tres categorías
concursantes, con la característica de que se admiten en
el certamen las piezas producidas a partir de 1998,
tanto en largo, mediano o cortometraje.
Aparte
del jurado oficial, integrado por especialistas, uno de
niños y niñas y otro de adolescentes, seleccionarán
sendas obras como las mejores según la categoría.
Este
festival es convocado por el Instituto Cubano de Arte e
Industria Cinematográficos (ICAIC), a través de su
productora de Dibujos Animados y cuenta con el
coauspicio del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT),
la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San
Antonio de los Baños, la UNICEF y la UNESCO.
La
intelectual estadounidense Julie Belafonte es la
presidenta de honor del Festival que estará acompañada
por los cubanos Juan Padrón, creador de los animados
Elpidio Valdés y Vampiros en La Habana, y
Carlos Alberto Cremata, director del grupo de teatro La
Colmenita.
Julie Belafonte
explicó en La Habana que EE.UU. no participa esta vez,
pero, afirmó: “el próximo año habrá muchas cintas de mi
país porque tendremos un nuevo presidente”. Subrayó que
el mundo está viviendo tiempos difíciles y los niños
están expuestos a cosas muy complicadas por lo que “da
lugar al intercambio entre los más pequeños es ahora muy
importante”.
El jurado lo integran
Jo-Anne Blouin, directora del Centro Internacional de
Cine para la Infancia y la Juventud de Montreal,
Canadá, la ecuatoriana María Elena Ordóñez, directora
de la Fundación Ejecutiva Arcandina, Carmen Lloret
Ferrandis (España), Iraida Malberty (Cuba) y Paco Prats
(Cuba).
Paralelamente a la
fiesta puramente fílmica, se impartirán tres talleres
por Tilmann Kohlaase, de Alemania, Guillermo Orozco, de
México, y Vivienne Barry, de Chile. El nueve de agosto
en los Estudios de animación del ICAIC, sesionará un
panel con el tema "Globalización, las nuevas tecnologías
y el audiovisual para la niñez y la adolescencia.
Realidades y retos".
Además de la amplia
muestra en competencia, habrá otras fuera de concurso:
de los animados franceses; la de la escuela de cine de
Postdam, de Alemania, y la serie Open a door, con cortos
de ficción de cineastas de diversos países. Y no
faltarán las exposiciones: tres se abrirán, entre las
que despunta una con diseños de personajes hechos por
artistas cubanos.
Ciento quince años han transcurrido desde la salida del
primer número de La Edad de Oro. En esa primera
revista su fundador y autor, José Martí, al escribir del
abuelo Andrés decía “que tiene una caja maravillosa
con muchas cosas raras y nos va a enseñar todo lo que
contiene en La caja de maravillas”. Seis años más tarde
de escrito ese texto, unos locos e iluminados franceses,
Auguste y Louis Lumiere, hicieron que de una caja de luz
se proyectara un tren hacia los privilegiados testigos
de la primera exhibición cinematográfica. Había nacido
el cine, una caja de maravillas. Pocas décadas después
sería la televisión y en época más reciente Internet.
Todo un mundo de imágenes y sonidos al acceso de niñas,
niños y adolescentes, que muchas veces destapan una caja
de Pandora en un universo que le es dañino. Violencia,
pornografía, anuncios de drogas y marketing, rigen una
buena parte de la producción audiovisual dirigida a los
menores. Luchar porque ese mundo sea una caja de
maravillas que respete el asombroso, complejo y versátil
universo infantil, es un objetivo del
Primer Festival internacional del audiovisual para la
niñez y la adolescencia. |