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Así lo dicen sus textos
 
María Matienzo| La Habana


Del “local” de Carlos III e Infanta a este  Festival de Rap, que convoca del 14 al 22 de agosto a su décima edición, ha corrido mucho verbo. Los primeros: SBS, Primera Base, Triple A, La Corte, Joel Pando como solista, se daban a la tarea de improvisar con un marcado parecido a la música que se escuchaba en el “local”, siempre afroamericana, y aunque ya existían espacios que se dedicaban a la promoción de lo que hacían estos moñeros no se podía hablar de un movimiento de rap en Cuba.

Durante el año 94 estos muchachos no solo encontraron un "local" que sustituyera a La Piragua, famoso lugar de reuniones de “la gente de la moña”, sino que también fue propicio para que Rodolfo Rensoli  creara Grupo Uno de la Asociación Hermanos Saíz, organización crucial para el nacimiento del movimiento hiphopero en la Isla.

El primer Festival de rap se realizaría al año siguiente ―del 27 al 29 de junio de 1995― en el Reparto Antonio Guiteras. A partir de este encuentro la palabra no ha sido  el único modo de expresión, desde los diseñadores, ―Sonmy y Rensoli,  Rebeca  Reyes, Tagles Heredia, Yasser Castellanos, Víctor Muñiz y Elina Galindo―  hasta los poetas de Zona Franca, la actividad performática del Grupo Omni y los pintores Yoyi y Nilo han trabajado en la decoración del Anfiteatro de Alamar, sede permanente del Festival en La Habana.

A diez años de creación no ha dejado de ser polémica la denominación de rap cubano, hay quienes insisten en que pese a la fusión e incorporación de elementos de cubanía incuestionable, a la aceptación de un público cada vez más diverso, el rap siempre será norteamericano; pero lo que se ve es que cada vez prolifera más el movimiento hiphopero en Cuba y aunque con el tiempo surgen más  batallas a librar ―ahora, para los desconocedores, tiene que aclarar la diferencia entre rap y reggaeton― su discurso se define sobre lo social y revolucionario, por la paz y en contra de las discriminaciones.

Este décimo festival no carece como los anteriores de la presencia de grupos extranjeros. Esta vez  se incorporan a la cita Brasil, Colombia, Puerto Rico, Venezuela, México, República Dominicana, EE.UU., entre otros. Por Cuba sobresalen los grupos Doble Filo, Obsesión, Anónimo Consejo, Hermanazos, Kumar y otros de la Agencia Cubana de Rap y ganadores de tres festivales territoriales celebrados en oriente, centro y occidente del país.

Los conciertos se reunirán entre el Anfiteatro de Alamar y el Salón Rosado Benny Moré a excepción de la inauguración y la clausura que serán en La Piragua.

Además los ya habituales  espacios de coloquios y forum los días 16, 17 y 18, esta vez vía Internet y en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC, para la discusión de distintas temáticas relacionadas con la cultura de hip hop.

También habrá una muestra audiovisual en el cine 23 y 12, una exposición retrospectiva del cartel del rap en la Galería Fayad Jamís, Alamar, y un café nocturno  en La Madriguera.

 Hace dos años, Rodolfo Rensoli decía en exclusiva para La Jiribilla que “el rap es de la calle y no se puede perder de vista. La importante es que la cosa surja desde la base y se vaya gestando sobre la misma dinámica de festivales, de eventos pero las ideas deben seguir siendo nuestras. Creo que las organizaciones deben canalizar el flujo de lo que viene de abajo, porque siempre hace falta el coauspicio”.

A una década de relación del rap y la AHS, con todos los procesos tirantes o felices que tienen que haber para que fenómenos  culturales se desarrollen, la prensa extranjera se cuestiona si ha sido saludable o no la llamada institucionalización del rap cubano y  me parece normal que cause dudas un proceso único en la cultura del hip hop mundial.

El presidente de la Asociación, Alpidio Alonso, en conferencia de prensa se ha pronunciado al respecto: “Prefiero que esta pregunta se la haga a los mismos raperos. Pero, sí, el rap cubano ha encontrado a través de la AHS un espacio para decir, para formar parte de la Revolución. Y se difunde un mensaje  revolucionario y comprometido porque sus textos así lo dicen.”
 

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