La Jiribilla | Nro. 176
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
LETRA Y SOLFA
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

BELÉN GOPEGUI. EL LADO FRÍO DE LA ALMOHADA
"VIVIMOS CON CRITERIOS DE
LA CLASE DOMINANTE"

Juan Carlos Rodríguez | Madrid
La Razón


Hoy por hoy, en el panorama de la literatura española, la voz de Belén Gopegui es, por varios motivos, inusual. Por la fuerza de su narrativa, por su talante literario, por el sonido personalísimo, por las aspereza de su discurso, que se clava, a la vez, en el estómago y en el corazón.

¿Es esta su mejor novela?
Si he logrado contar que la izquierda no estaba equivocada sino que ha sido derrotada, derrotada de forma tan brutal que a veces necesita y desea convertir su derrota en equivocación, entonces quizá sea una buena novela.

Esta es, de sus cinco novelas, la más comprometida y la más literaria... ¿Es consciente?
Puesto que no es cierto que puedan separarse la forma y el contenido en una novela, me imagino que, dentro de un tiempo, si alguien estudiase esta novela, una de las reflexiones que se haría es hasta qué punto la economía de mercado se había convertido en un dogma en estos años, y cuántas vueltas debía de dar un autor para impugnar ese dogma y lograr ser levemente oído.

Como siempre, la realidad está por encima de su "ficción"... ¿Ha investigado mucho?
He investigado, leído y observado bastante. No obstante, mi novela trata menos, aunque también trata, de la Revolución cubana, y más de lo que la Revolución cubana pone en cuestión en las ideas y fantasías de los habitantes de democracias representativas como la nuestra.

Hablemos del trasfondo. Cuba. ¿Por qué reivindica ese "sueño fragoroso" de la Revolución cubana?
No todos los sueños son iguales. Mientras que algunos ayudan a avanzar, otros en cambio nos acobardan o bien nos empujan a llevarnos al débil por delante cuando se interpone entre nosotros y nuestros sueños. La novela cuenta, y yo lo suscribo, que el sueño de la Revolución cubana es uno de esos sueños que ayudan a avanzar. Por eso lo reivindica.

El escritor no necesita justificación, pero Mateo Orellán, su escritor, afirma: "Yo necesito de la Revolución. Pero no puede pedirle a nadie que resista por mí". ¿Es esa su postura?
Es también mi postura. Para mí Mateo Orellán era una figura necesaria en la medida en que yo vivo en España y he escrito una novela sobre una realidad que me concierne, sí, pero indirectamente.

El envoltorio de esta obra es una novela de intriga que tiene como escenario Madrid. Pero, como ocurre en todas sus novelas, son muchas cosas: amor, sueños, soledad, desilusión... ¿Teme que se rechace su novela si se "mal lee" únicamente desde una óptica política...?
Todas las novelas se leen desde una óptica política, lo que ocurre es que cuando esa óptica es la dominante, entonces no parece política, parece la mirada de lo cotidiano. ¿Miedo al rechazo? Claro, si no existiera ese miedo y el ejercicio del dominio y de la violencia por parte de quienes pueden rechazar, hace tiempo que habría desaparecido la sociedad de clases.

Aunque en la novela usted, sus personajes, muestra siempre las dos visiones (La Habana y Miami) de muchos problemas, ¿teme que la acusen de pro castrista?
Lo que me pregunto es qué ha pasado en España para que una gran parte de la izquierda ya no defienda la Revolución cubana. Y digo qué ha pasado en España, no en Cuba, porque la defección de esa parte de la izquierda no ha sido debida a lo que ha pasado en Cuba sino en España.

En la embajada de EE.UU. en Madrid no gustará demasiado su novela.
Hay tantos textos para que gusten en esa embajada, que de vez en cuando uno que no les guste debe de resultarles incluso ameno.

No quiero preguntarle por el desenlace de Laura (por no adelantar el final...) y lo que supone para la interpretación del resto de la novela... pero su "decisión" debe estar presente para juzgar "políticamente" la novela, ¿es así?
Sin desvelar la decisión, el hecho es que Laura muere, y de esa muerte se obtiene que el agregado norteamericano pueda seguir soñando. El juicio político tendría que venir de esa consecuencia, esto es: para mantener qué sueños, y de quiénes, es preciso que fracasen aquellos proyectos que intentan acabar con el dominio económico.

Sí por dos frases de sus últimas páginas: "El final estaba fuera de esta novela y dentro de este mundo". Más abierto imposible...
Con esa frase quería contar que son las relaciones de fuerza que existen en la vida real las que hacen que algunos finales parezcan inverosímiles y que otros parezcan necesarios. Y que esas relaciones sí están abiertas, es decir, pueden cambiar.

Laura. Hall. Como opina Orellán aparentemente de otro libro: ¿trata en realidad su novela de la desolación? Una agente de seguridad del Estado cubana y un agregado político norteamericano. Ese "espejismo" amoroso entre "el error y la dicha" que viven les marca... y marca mucho la novela.
Cuando Orellán opina eso, está pensando realmente en otro libro, en concreto uno de Javier Pascual, titulado ¿Pero existe el caballo de Mestanza?, si bien no menciona el título porque lo que quiero contar ahí es sobre todo el estado de ánimo de Orellán. No, esta novela no trata de la desolación. Enamorarse es proyectar una fantasía, y esta novela trabaja con la fantasía de la doble vida. A menudo la fantasía de la doble vida nos acompaña hasta el final, hasta la muerte. Pero hay circunstancias que a veces nos obligan a enfrentar esa fantasía con lo real, circunstancias como la relación amorosa en que se ven envueltos los dos personajes.

Las "cartas al director" que escribe Laura. Ahí, me da la impresión de que usted se ha volcado en todos los sentidos...
He procurado escribirlas con todo el cuidado posible, volcando en ellas una individualidad colectiva, una intimidad de muchos.

¿Por qué eligió que fueran cartas a un director de periódico?
Fue a partir de una que escribí al director de un periódico y que se publicó. Entonces me pregunté cuál sería la reacción de un director de periódico progresista ante unas cartas que cuestionaran su discurso. Y decidí tratarlo en la novela.

En una de esas cartas pide explicaciones "a los que son de izquierdas y viven como si fueran de derechas".
Permítame que precise la cita, porque el matiz es importante: no es viven, sino vivimos. Estamos, tal vez usted y yo y muchos lectores de esta novela, inmersos en la burguesía, vivimos con criterios y con actos que son los de la clase dominante, aunque nuestra capacidad de dominio sea escasa, aunque fuera inexistente. La cuestión es si podemos, siquiera, no dar por buenos esos criterios y esos actos.

Escribe usted: "Todos los sueños se comunican [...] por eso existe la literatura" o "amamos la literatura por lo que engendra [...], por lo que rebasa".
Resulta extraño leer esas frases fuera de la novela, quizá deba añadir aquí que a veces también la odiamos, odiamos la literatura por darnos paciencia cuando necesitamos impaciencia, porque nos ayuda a seguir con este modo de vida cuando debería decirnos cómo construir las condiciones para, una buena mañana, levantarnos e irnos. La novelista publica su quinta novela, El lado frío de la almohada, en la que resuenan sus obsesiones, sobre todo, las ilusiones perdidas. Y que usa la Revolución cubana como reflexión sobre nuestros sueños.

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR




© La Jiribilla. La Habana. 2004
 IE-800X600