¿CENSURA O SECUESTRO?
En días recientes, orden judicial mediante, el FBI (Buró Federal de Investigaciones) incautó los discos duros de un proveedor de servicios de Internet: Rackspace, en su sede londinense, donde se encontraban alojados 20 webs pertenecientes a Indymedia (Centros de Medios Independientes), que se dedican a promover el libre intercambio de información en la red sin censura, y alejados de los centros irradiadores de discursos oficialistas mediatizados.

Esta red global ha logrado mantener informado al mundo sobre lo que sucede del otro lado del poder, dando seguimiento a los distintos eventos y manifestaciones que se generan debido a la inconformidad con la hegemonía, tanto del poder como de la información. O sea, un espacio alternativo. ¿Sabrá el FBI el significado de alternativo?

Lo asombroso del caso es el motivo del proceso y su apoyatura. Según varios medios de prensa, el proceso tiene como base según informó el FBI al proveedor de Servicios de Indymedia en los EE.UU. que las autoridades suizas habían denunciado las fotos de unos policías suizos encubiertos y exhibidas en Nantes. Ante las cuestiones de jurisdicción un litigio entre las autoridades suizas y un sitio web francés los “corteses” agentes del FBI respondieron que se trataba de una cortesía con el gobierno suizo. Luego, Rackspace explicó en un comunicado que la actuación de las fuerzas policiales vino "acompañada con una orden judicial emitida sobre el Tratado de Asistencia Legal Mutua (Mutual Legal Assistance Treaty-MLAT), un tratado contra "el terrorismo y las bandas mafiosas". Aún se busca la relación entre terrorismo, bandas mafiosas e Indymedia.

Mientras todo esto sucedía, los afectados desconocían el motivo de la incautación, pues la aplicación de este tratado impide a las firmas vinculadas emitir declaraciones u opiniones a las partes pertinentes sobre lo que está sucediendo. A ciencia cierta, los Indymedias todavía desconocen la razón exacta por la cual sus webs fueron sacadas de la red. Afortunadamente, los discos han sido devueltos, pero las razones siguen ausentes.

Nunca sabremos si las fotos fueron un pretexto en la campaña de censura emprendida por EE.UU. contra los medios independientes (recordemos que en agosto el servicio secreto norteamericano usó un requerimiento judicial, en un intento de desbaratar el Centro de Medios Independiente de Nueva York, en vísperas de la Convención Republicana, y que el pasado mes de septiembre se desmantelaron en el país varias emisoras de radio independientes). Parece que siempre quedará la duda, ante el silencio, de si todo esto se trataba de un escandaloso caso de censura o de un burdo secuestro en la red.

LA JIRIBILLA. 2004