UN MAL PAX DE BLOQUEUX
Como no es de extrañar, el gobierno norteamericano ha vuelto a bloquear la cultura. Esta vez, ha prohibido la visita de una importante delegación de Estados Unidos al XIX Festival Internacional de Ballet de La Habana.

En una nota de la agencia AP, que ha tenido repercusión en los medios alternativos, se anuncia la “ausencia” del “destacado fotógrafo David Garten, de Michael Moule, de más de 80 años, sudafricano residente en EE.UU., uno de los pocos fundadores del Ballet Nacional de Cuba y de Peter Martins y su New York City Ballet”.  

Resulta curioso que el país encargado de repartir la “democracia” a nivel global no publique en sus medios “democráticos” nada referente al tema. Es notable el silencio al respecto. Quizás hayan encontrado poco relevante esta información.

El bloqueo se extiende aún más. Ya no solo prohíben a nuestros artistas, científicos y catedráticos viajar a EE.UU., cuando realmente lo hacen por razones justificadas. La libertad y los derechos más elementales se violan no solamente con los familiares de personas de la Isla, sino también con personalidades de la cultura del vecino país.

Los leguleyos norteños han logrado hacer lo que no pudo Fulgencio Batista cuando en 1956 quitó el presupuesto a la compañía de Ballet Alicia Alonso para provocar el cierre. Una vez más han privado a los norteamericanos de la experiencia única del intercambio, sin tener en cuenta el respeto ganado en buena lid por la escuela cubana de ballet y el Festival de La Habana, importante plaza de la danza mundial.

Los artistas que visitarían la Isla han quedado atrapados en la sinrazón. No calculan estos señores que la cultura no se puede bloquear y, aunque el profesional del lente no estuvo en la Isla, Miguel Cabrera ―historiador del BNC― dejó inaugurada la exposición del trabajo de Garten, prevista en el programa de actividades del Festival. Definitivamente, el gobierno yanqui será abucheado, una vez más, por su fallida ejecución de este pax de bloqueux.

LA JIRIBILLA. 2004