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ANIVERSARIO 485 DE LA
CIUDAD:
UN PRETEXTO PARA LA CREACIÓN
Katia
Cárdenas y Lilibeth Bermúdez|
La Habana
Con la terminación de
importantes obras para la cultura y la comunidad recibe
la Oficina del Historiador el aniversario 485 de la
Villa de San Cristóbal de La Habana. La tradicional
vuelta a la ceiba que atestigua el establecimiento
definitivo de la villa, incluirá votos de buenaventura
para la gesta restauradora que intenta salvar la memoria
de una ciudad para el goce de las generaciones
venideras.
La entrega de uno de
los claustros del Convento de Belén al propósito
humanitario de la institución y la pronta apertura del
Colegio El Salvador, fundado en 1853 por José de la Luz
y Caballero, para beneficio de más de 400 niños de la
enseñanza primaria que ganarán este espacio como una
prestigiosa escuela, figuran como los más recientes
aportes del proyecto a los habitantes de la zona. A
estas obras se adiciona la entrega de viviendas, muchas
de ellas gracias al proyecto Brujas de colaboración
belga que hizo posible también el renacer de la
casa de la Cruz Verde, actual Museo del Chocolate.
Durante este año, la
institución que lidera el proceso restaurador en la zona
finalizó también colosales obras en función del proyecto
cultural de la ciudad. El Oratorio San Felipe Neri, sala
consagrada a la música lírica, destaca además por
insertarse entre las acciones de rescate de la
arquitectura bancaria del área, al igual que la nueva
sede del Museo Numismático, que gana la elegancia para
sus valiosas colecciones. La danza encontró en el teatro
y jardín de Las Carolinas el espacio de ensayo y
presentación del grupo Retazos que desde hace nueve años
protagoniza los festivales de danza en paisajes urbanos
“Habana Vieja, ciudad en movimiento” y, en un edificio
situado en Compostela entre Luz y Acosta se estableció
la sede del ballet Litz Alfonso. Pero, sin duda, es la
reciente inauguración de la farmacia La Reunión con su
Museo de la Farmacia Habanera, la prueba de la
exquisitez del trabajo de arquitectos, arqueólogos y
restauradores que con esta obra avanzan por una manzana
que declara la intervención en la llamada “Habana
profunda”.
Momento de
celebración que alude a la historia y a la tradición, el
advenimiento del aniversario 485 del momento fundacional
estará acompañado por un programa integrador de las más
variadas manifestaciones artísticas. La renovada Plaza
Vieja se tornará escenario natural del Ballet Nacional
de Cuba que encarnará la tragedia amorosa de Romeo y
Julieta. Con coreografía y dirección de Alicia Alonso,
se presentará en este singular espacio la obra
Shakespeare y sus máscaras que bebe de la tradición
clásica y traduce al lenguaje contemporáneo un conflicto
sentimental de cualquier época.
La música homenajeará
a la ciudad desde los predios de la Basílica
Menor de San Francisco de Asís, el Oratorio San Felipe
Neri, el Anfiteatro del Centro Histórico, plazas, calles
y museos. El místico ambiente de la Basílica recibirá al
pianista
Frank Paredes con un programa de música cubana.
Un repertorio de conocidas habaneras, a cargo del Teatro
Lírico Nacional, será la oferta del Oratorio San Felipe,
mientras el Anfiteatro del Centro Histórico presentará a
Rosita Fornés, Lourdes Torres, María Antonieta, Roberto
Sánchez, Bernardo Lichilín en un espectáculo en el que
actuarán además Luis Carbonell, el Ballet y Orquesta de
la Televisión Cubana y el conjunto folclórico Raíces
Profundas, entre otros. La Plaza de Armas acogerá a la
Banda Nacional de Conciertos con lo mejor del universo
sonoro de la Isla. Las cantorías infantiles concederán
el más tierno homenaje a la urbe desde los habituales
espacios que abrigan a los pequeños cantores.
Reconocido por su
ecléctica belleza, en el palacio de las cariátides
frente al malecón habanero, el Centro Hispanoamericano
de Cultura estará protagonizando uno de los
eventos culturales más importantes de estos días. El
impacto de las culturas clásicas, fundamentalmente
griega y romana, dentro de las expresiones
contemporáneas centrará la atención de un ciclo de
conferencias que invitará a la reflexión en torno a los
principales valores de esta tendencia. El teatro, la
música, la literatura, el cine documental y de ficción
se incorporarán a esta mirada crítica desde los balcones
de la institución que destaca auténticos valores
intelectuales y artísticos de Hispanoamérica. Una
exposición de volúmenes cerámicos creados especialmente
para la ocasión por artistas cubanos contemporáneos
indagará en el legado de la antigüedad clásica.
Organizada por el Museo de la Cerámica, la muestra
reunirá a artistas de prestigio en esta manifestación
plástica como Osmany Betancourt, Sergio Raffo, Alder
Calzadilla, Carlos Alberto Rodríguez, Carlos Enrique
Prado, Teresa Sánchez, entre otros.
Noviembre también
agrupará a importantes historiadores e intelectuales de
la Isla que, en el Centro Hispanoamericano de Cultura,
discutirán sobre el pensamiento cubano y sus formas
didácticas de transmisión. A la cita acudirán Eusebio
Leal, Eduardo Torres-Cuevas, Armando Hart, Graziela
Pogolotti, Ana Cairo, María del Carmen Barcia, entre
otras personalidades que traerán al debate las aristas
económica, social, científica, cultural e histórica del
pensamiento insular.
Inspiradora de muchos
creadores, La Habana se erguirá protagonista de la obra
de una veintena de pintores reunidos en un proyecto
curatorial que indagará en el tratamiento
de la imagen de los
monumentos en la pintura cubana de la última década.
Albergada por las paredes del Convento de San
Francisco de Asís, La Habana 485 años después
incluirá las obras de Arturo Montoto, Danilo Vinardel,
William Hernández, Carlos Garaicoa, Carlos Guzmán, Luis
Camejo, Eduardo Abela, Julio César Peña, René Francisco,
Vivian Bartolomé y las hermanas Brito, entre otros. Otra
exposición colectiva reunirá en el Museo de Arte
Colonial a consagrados como Pedro Pablo Oliva, Nelson
Domínguez, Isavel Gimeno y Aniceto Mario. La mirada
fotográfica a esta urbe se incluirá en las exposiciones
De La Habana, lo bello, en la Casa Simón Bolívar
y en la propuesta que para el Salón Blanco del Convento
de San Francisco de Asís preparó el artista español José
Rubio.
El Museo del Tabaco
reverenciará a La Habana en una singular muestra de
útiles del habano que se
antojan clásicos de la historia automotriz. Creados por
el artesano camagüeyano René Roque
en seis tipos de maderas,
aparecerán ejemplares de varias marcas y estilos, cada
uno de ellos resultado de la esmerada unión de entre 300
y 800 minúsculas piezas.
Dos propuestas
museológicas alabarán la memoria citadina cuando el
Museo Numismático
presente
bajo el título Personalidades en La Habana
medallas inspiradas en figuras como José de la Luz y
Caballero, Félix Varela, José María Heredia, José Martí
y Carlos J. Finlay, entre otros grandes de la ciencia,
el arte y la política, nacidas o radicadas en la ciudad,
que marcaron pautas en el desarrollo histórico cultural
de la nación. Una mirada cartográfica a la isla y su
capital, propondrá la sala transitoria
del Museo de la Ciudad con una muestra de
documentos del archivo histórico de esta institución.
Rostros de una antigua ciudad
se descubrirán en maquetas de construcciones civiles,
religiosas y militares de los siglos XVII, XVIII y XIX,
que se expondrán en la Casa de Asia. Por su parte, los
artesanos de la sección de misceláneas de la ACAA
presentarán en la Casa de la Orfebrería pequeños
edificios representativos de la parte antigua.
La Casa de la Obra Pía abrirá la pasarela Cien años
de creación que, en coordinación con el proyecto
Arte Corte dirigido por el estilista Gilberto
Valladares, incluirá vestuarios y peinados de todas las
décadas de la centuria pasada. Mientras desde la
pantalla del Cinematógrafo Lumière, películas como
Roble de olor,
de Rigoberto López, Mambí, de Santiago y Teodoro
Ríos, Amada, de Humberto Solás, Un hombre de
éxito, de Humberto Solás y Vals de La Habana
Vieja, de Luis Felipe Bernaza, evocarán los
siglos XIX y XX habaneros.
La
Oficina del Historiador de la Ciudad aprovechará los
festejos por el aniversario 485 de la fundación de la
ciudad para presentar la convocatoria del
Premio de Ensayo
Emilio Roig de Leuchsenring. Se concursará con un ensayo
inédito sobre un tema relacionado con la historia o la
cultura habaneras, con una extensión mínima de 100
cuartillas editoriales y podrán participar escritores
cubanos residentes en Cuba. El libro merecedor del
Premio será presentado en el mes de noviembre de 2005,
durante las celebraciones fundacionales. |