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EL CONJURO ELECTORAL
La
Jiribilla
Lo que pudiera verse de
manera separada en el contexto internacional se entreteje sin duda en una
madeja de cabos sueltos. Poco a poco van apareciendo las huellas de lo que
parece ser la mayor manipulación a la que hemos asistido, sin advertir la
presencia del mago.
Es Bush en este caso
nuestro prestidigitador que agitando las cartas pretende volcar a su favor a
la opinión pública estadounidense. Por un lado, se ha negado la
participación de los EE.UU. en la excarcelación de los cuatro terroristas de
la mafia miamense. Tras el velo de “luchadores por la democracia en Cuba”
pasan inadvertidos para el gobierno estadounidense los atentados de estos
mafiosos en toda Latinoamérica.
El gobierno
norteamericano y fundamentalmente un presidente con ansias de ser reelecto,
no pueden pronunciarse ante la deportación pues podría valerle a Bush el
voto de La Florida o afectar aún más su imagen, por ser contradictorio el
hecho con la política emprendida por su gobierno en contra del “terrorismo”.
Pero, sin duda, son muchas las formas de tomar partido, una de ellas es la
manera en que entraron a los EE.UU. los terroristas, violando la seguridad
reforzada, después de los atentados de 11 de septiembre, por su propio
gobierno en aduanas y aeropuertos con pasaportes falsos. ¿Acaso desconocía
el gobierno esta maniobra? Sin contar la “cortés” llamada telefónica a Simón
Ferro, ex embajador norteamericano en Panamá, de la “humanitaria” ex presidenta de Panamá.
Nada, intimidades entre ex.
Por otro lado,
complementando estas acciones que apuntan a las elecciones, está el anhelo
de involucrar a los países europeos que no quieren alistarse en la cruzada
antiterrorista en Iraq. En lo que parece más una amenaza que una advertencia
convirtió su mensaje Yyad Allawi, un ex agente de la CIA, a la opinión
pública internacional a propósito del secuestro de dos periodistas franceses
en Iraq cuando dijo: "quien no lucha junto a nosotros se encontrará el
terror en su casa". ¿Cómo supo Allawi que "va a haber ataques terroristas en
París, en Niza, y en Cannes”? ¿Tendrá algo que ver el actual hechicero de la
Casablanca en esta clarividencia?
Está claro que la unión
de Europa en esta absurda guerra, que ya nadie recuerda por qué comenzó,
favorece a Bush para las elecciones, pues desvía la atención de los
problemas económicos y sociales de su país e impone el pánico en el pueblo
estadounidense. Parece ser que la clave de las elecciones presidenciales en
EE.UU. está en esta palabra: “terrorismo”, pero todo indica que para Bush
hay uno que se condena y otro que se perdona.
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