|
MARCIA HAYDÉE
“ALICIA, ¡TÚ ERES UN FENÓMENO!”
El
aire de La Habana y Cuba huelen a danza. Esta es una
ciudad, un país para danzar. El público cubano llega al
extremo de bailar con el bailarín. Alicia Alonso, tú
tienes 100 % de talento y 100 % de trabajo, ¡eres un
ejemplo para todos nosotros!
H.R.S |
La Habana
Fotos: Nancy Reyes
Brasileña de origen, otrora
bailarina y actual directora del Ballet del Teatro
Municipal de Santiago de Chile, Marcia Haydée actuó en
el Festival Internacional de Ballet de La Habana en
1980.
|

Alicia Alonso y
Marcia Haydée
|
Casi un cuarto de siglo después, el último domingo del
pasado mes de octubre (2004), presentó la función de la
cuarta noche de la 19na. edición del evento.
“El Festival de La Habana es diferente (a otros), es
otra cosa
—comenzó
diciendo al público reunido en la sala García Lorca del
Gran Teatro capitalino—,
porque cuenta con una personalidad reconocida y querida
en el mundo entero: ¡Alicia Alonso! (Aplausos.)
“Los bailarines siempre se alegran cuando reciben una
invitación para venir a La Habana. Esto se explica por
algo que todos nosotros sabemos: cuando llegamos aquí
somos muy bien recibidos, y tenemos la posibilidad de
estar con otros bailarines, maestros y coreógrafos, de
conocer qué y quiénes hacen ballet hoy en el mundo.
“Otro elemento que influye en (la aceptación alcanzada
por) el Festival, es la propia ciudad donde se
desarrolla: La Habana. Cuando uno llega al aeropuerto y
sale del avión, uno ya siente la danza en el aire, uno
huele la danza, este es un país, una ciudad para danzar.
Cuando llegamos acá todos queremos danzar.
“Pero hay otro
asunto que llama poderosamente la atención. En el mundo
existen públicos fanáticos de la danza. Son los grandes
públicos de ballet. Se encuentran en Francia, Estados
Unidos, Rusia, Alemania... Sin embargo, ustedes van más
lejos. Cuando yo bailé aquí y el escenario se abrió,
sentí que todos estaban conmigo. Esa es la capacidad que
ustedes tienen y que el bailarín descubre y siente:
ustedes bailan con él; si uno hace algo triste, ustedes
lloran; si uno hace algo cómico, ustedes se ríen; si uno
baila bien, ustedes se alegran; si uno baila mal,
ustedes lo ayudan.
“Lo que pasó ayer, por ejemplo, en este teatro, con la
interpretación del pas de deux de El corsario
(falló el sonido, y los bailarines, animados por los
aplausos del público, no solo siguieron bailando con el
audio desperfecto, sino que terminaron danzando sin
música), es una prueba. Ustedes, como público, querían
saltar al escenario y cantarles la música, y ayudarlos,
para que llegaran hasta el final. Esta es una situación,
un gesto único, y hace que los bailarines de verdad
queramos venir a este Festival.
“Para mí,
Alicia —dijo entonces Marcia Haydée dirigiéndose a la
directora general del Ballet Nacional de Cuba (BNC) —,
tú eres un ejemplo para todos nosotros. Siempre digo que
cuando uno tiene un 90 % de talento y un 10 % de
trabajo, uno no consigue hacer nada; el talento sin
trabajo no logra nada; si uno tiene 90 % de trabajo y 10
% de talento, uno ya consigue hacer algo; pero, Alicia,
tú tienes 100 % de talento y 100 % de trabajo. (Aplausos
prolongados.)
“Primero,
Alicia, con mucho trabajo, porque fue difícil para ti,
no fue fácil, todo lo que lograste fue esforzándote,
conseguiste llegar a ser una de las grandes bailarinas;
después conseguiste hacer una compañía que es una de las
grandes del mundo; tienes también una escuela; tienes un
Festival; tienes un público que también tú lo
construiste... Alicia, ¡tú eres un fenómeno! (Aplausos
prolongados.)
“Te agradezco,
Alicia, de todo corazón, el haberme dado la oportunidad
de estar nuevamente en La Habana, en tu Festival, esta
vez en el palco, hablando. Pero (atención), yo vengo a
hablar cada vez que tú quieras. Tú solo tienes que
llamarme, y yo vengo enseguida. (Aplausos prolongados.)
¡Muchas gracias!”
|