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LUZ, VOZ Y TONO DE ALIANA
Es
precisamente La Habana la protagonista que ha dado luz,
voz y tono a estas creaciones de Aliana Rodríguez
Aguiar. Sus fachadas y máscaras, sus personas y
personajes. Ciudad retablo, escenario luminoso que
atrapamos gracias al disparo de una artista. Este paseo
por nuestra capital en su cumpleaños 485, resulta
especialmente agradable por la libertad residual que nos
deja su creadora.
Orlando
Luis Pardo Lazo |
La Habana
El pasado miércoles 17 de noviembre, a las doce en punto
del mediodía ― “hora terrible”, según un verso de
Virgilio Piñera―, quedó inaugurada la exposición
personal Luces, Voces y Tonos de la fotógrafa
Aliana Rodríguez Aguiar (Bauta, 1969), en la sede del
Instituto Internacional de Periodismo José Martí (IIPJM),
radicado en la céntrica Avenida de los Presidentes,
entre 21 y 23, El Vedado.
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En las aguas de la bahia |
Una veintena de obras, todas obtenidas mediante técnicas
digitales, fueron presentadas por Rafael Valiente,
presidente de Artes Plásticas de la UNEAC de la
provincia de La Habana en el marco de uno de los
Talleres Latinoamericanos de Fotografía que el IIPJM
desarrolla con frecuencia semestral, en esta edición, a
propósito del Aniversario 485 de la Fundación de la
ciudad de La Habana.
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Hora mágica |
Y es precisamente La Habana la protagonista que ha dado
luz, voz y tono a estas creaciones de Aliana Rodríguez
Aguiar. La Habana: sus fachadas y máscaras, sus personas
y personajes. Ciudad retablo, escenario luminoso que
atrapamos gracias al disparo de una artista que no
comenzó mirando por el visor fotográfico, sino apuntando
por la mirilla de un arma, como atleta de tiro. Acaso
“algo similar exista entre ambas maneras de encuadrar
una imagen”, de captarla o capturarla, según se trate de
arte o deporte, al decir de la propia Aliana Rodríguez
Aguiar, en su breve discurso de presentación y
agradecimiento ante casi un centenar de personas: cifra
inusualmente alta para la cita y la hora.
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En el malecón |
Este paseo por nuestra capital en su cumpleaños 485,
resulta especialmente agradable por la libertad residual
que nos deja su creadora. La artista se resiste a
servirnos de guía, profesión siempre un tanto tiránica.
De manera que ninguna obra lleva título. Ni siquiera se
llaman Sin Título o S/T, como indicarían las buenas
costumbres de las artes plásticas.
Aliana nos concede así el privilegio del espacio en
blanco, territorio no estriado por donde trazar nuestra
propia lectura, sin otro condicionamiento que el
estrictamente visual. Aún así, un peculiar juego se
desarrolló durante la inauguración, pues el público fue
invitado por el profesor Arencibia del IIPJM, a elaborar
propuestas de nombre para cada obra, las que al final
fueron entregadas a la fotógrafa, instaurando cierto
toque de interactividad que también resultara agradable,
en especial cuando se estaba “entre tantos colegas y
amigos”, como la artista misma reconoció.
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Bañistas de la bahía |
El mar y los hombres de mar, la atronadora vida de las
avenidas, la pose jocosa, la hipercodificación urbana,
el populacho con ínfulas de megápolis, la nostálgica
línea del horizonte ― “la maldita circunstancia” de otro
verso de Piñera, pierde aquí su claustrofobia original.
Cielos como acuarelas sobrecogedoras, lo bizarro:
violenta mezcolanza de lo pop, lo retro y lo fol, a todo
color o en sepia, o ambos en una sola obra, tópicos a
los que Aliana pone forma y color en función de su
expresión, intentando sacarle voz a la luz, y para ello
lidiando con la ambigüedad de los tonos: tono de luz,
tono de voz, tonificación de la imago.
Actualmente fotógrafa profesional de Cubalse, miembro de
la Asociación Hermanos Saíz, con varias exposiciones y
premios en su haber, se propone para el futuro inmediato
un acercamiento a su ciudad natal: Bauta. Lo cual le
permitirá ―según sus aspiraciones― develar ciertas
claves de su infancia y adolescencia, así como poner a
dialogar lo que considera dos épocas ya bien
distinguibles entre el ayer cercano y el hoy. La
fotografía y procesamiento digital, ciertamente volverán
a recurrir como soporte de este nuevo proyecto, sin
descartar nunca el uso de la técnica analógica, la cual
le interesa y explota según el perfil estético de cada
ocasión.
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Pescador |
Por lo demás, la muestra inaugurada en pleno mediodía
del pasado miércoles 17 de noviembre, permanecerá
abierta al público durante 15 días, en el segundo piso
de la céntrica sede del IIPJM. Quedan todos, pues ―según
me insistió esta joven artista de energía contagiosa y
sonrisa cenital―, especialmente invitados a participar
con ella de esta galería para nada muda sino, muy al
contrario, incapaz de enmudecer. |