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Creer en la obra
Luego de participar en el Encuentro
Mundial de Intelectuales y Artistas En Defensa de la
Humanidad efectuado en Caracas, el poeta y cineasta
Víctor Casaus, director del Centro Pablo, de
regreso a La Habana, valora el foro.
María
Fernanda Ferrer|
La Habana
Recientemente se efectuó en Caracas, Venezuela, el
Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas En
Defensa de la Humanidad, foro al que acudió Cuba con
una delegación compuesta por más de una treintena de
importantes creadores de diversas áreas.
El
poeta y cineasta Víctor Casaus, director del Centro
Cultural Pablo de la Torriente Brau, quien fue uno de
los miembros que integró la delegación de la Isla, luego
de su regreso a La Habana sostuvo este breve diálogo,
especialmente, con La Jiribilla.
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Víctor Casaus
frente al monumento a Simón Bolívar en Caracas
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"Al evento asistieron más de 300 personalidades de la
cultura de todo el mundo. La magnitud de la convocatoria
fue realmente impresionante porque había representantes
de todos los continentes.
Fue destacada la asistencia de pensadores
norteamericanos; de artistas que están analizando de
manera acertada, cruda y útil la realidad del mundo de
hoy signado por la política del gobierno de EE.UU. que
—como se sabe— lidera la guerra y la destrucción.
El foro —que se llamó En defensa de la Humanidad—
nació bajo la convocatoria de un grupo de intelectuales
mexicanos alarmados, como tantos hombres y mujeres de
buena voluntad en el mundo, por la situación en el
planeta.
Considero que el evento tuvo dos grandes puntos de
origen; el llamamiento de los intelectuales mexicanos al
frente del cual estaba y está Pablo González Casanova y
un encuentro entre escritores de Cuba y Venezuela que se
desarrolló en enero de este año en Caracas. A esa
reunión asistimos alrededor de treinta escritores
cubanos y participamos en debates sobre diversas áreas y
preocupaciones comunes. Justamente en ese encuentro se
acordó lanzar una convocatoria para un evento mucho
mayor que fue el recién concluido.
¿Participación del Centro Pablo en el encuentro?
El Centro Pablo estuvo de hecho presente en este
encuentro de Caracas por varias razones, aunque no se
trató de una invitación institucional. Participé a
título de poeta y cineasta como el resto de los
compañeros de la delegación, pero de hecho las cosas que
ocurrieron, las relaciones que se fortalecieron entre
muchos de nosotros tienen que ver con la voluntad y los
proyectos del Centro.
Asistí a una de las sesiones de trabajo cuyo objetivo
era reflexionar en torno a la importancia del rescate y
la salvaguarda de la memoria en estos tiempos difíciles
en el ámbito planetario. En esa mesa redonda se criticó
duramente las recetas para el olvido y las tendencias
que se inclinan hacia la amnesia sobre nuestras raíces
que se pretenden imponer hoy y cuyo objetivo esencial es
que la gente no pueda ver las posibles soluciones de
mañana.
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De izquierda a
derecha: Eduardo Heras, Víctor Casaus, Claudia Korol,
Germán Sánchez, Fernando Martínez Heredia
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En mi intervención hice énfasis en las ideas y los
principios que el Centro Pablo desarrolla y defiende
desde su creación hace seis años e hice hincapié en todo
el trabajo que realiza la institución en relación con la
memoria como por ejemplo la entrega anual del Premio
Memoria y toda la labor editorial que desarrolla
la institución.
La trova, ¿una de las protagonistas del encuentro de
Caracas?
Una de las cosas más hermosas que tiene el trabajo en el
Centro Pablo es el estilo con que hacemos todo y ese
estilo es el de la participación, el de creer en la
obra, el de ponerle el entusiasmo imprescindible para
que las cosas alcancen una verdad, una tangibilidad
especial.
Tratamos de acentuar el aspecto humano de las relaciones
artísticas, profesionales; por eso se desarrolla todo
ese entramado que produce gran felicidad cuando se
constata.
Para mi alegría, entre los invitados de otros países se
encontraban varios trovadores; algunos de ellos
estuvieron como delegados en el encuentro y otros
participaron en la gala de clausura. Para mí era como
estar en un pedacito de A guitarra limpia allí en
Caracas: en las peñas que se realizaban en el propio
hotel donde se alojaban los participantes, en el
conocimiento personal de algunos de estos artistas…Este
evento en Venezuela ha sido una de las experiencias más
hermosas y reconfortantes de los últimos tiempos.
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El cantautor cubano
Pablo Milanés en concierto en Veezuela |
¿Nació algún proyecto de intercambio?
Lo más concreto fue la firma de un convenio de
colaboración entre el Canal Vive y el Centro Pablo.
Ese Canal está dirigido por Blanca Eekhout, una joven
directora de televisión y promotora cultural que
anteriormente estuvo al frente de una televisora
alternativa. Durante el golpe contra el presidente Hugo
Chávez ese canal comunitario desempeñó un papel muy
importante en la movilización popular y contribuyó a
informar al pueblo sobre lo que en realidad estaba
pasando con los golpistas.
Es un canal nuevo con un estilo de trabajo que apunta
hacia lo cultural y se interesaron por los proyectos que
impulsa el Centro Pablo, especialmente en lo relativo al
arte digital y la nueva trova.
Establecimos un convenio de trabajo que propone durante
el 2005 la presencia en vivo de trovadores cubanos en
ese canal venezolano y un proyecto para la edición de
documentales a partir de los conciertos A guitarra
limpia que se han grabado desde la creación de este
espacio hace ya seis años.
Pensamos comenzar a realizar de conjunto la edición de
estos materiales que se convertirán en documentales que
formarán parte de la programación del Canal Vive y del
patrimonio del Centro Pablo.
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