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bobby carcassés
un genuino showman
Bebió el reggae durante sus primeros años de vida y
también otros ritmos. Lo que es evidente que desde
pequeño, Bobby Carcassés sintió que el arte era su
camino. Entró a los escenarios como actor y cantante, a
la vez que se sumergía en un mundo pictórico. En 1979
comienza a perfilar desde su peña en la Casa de la
Cultura de Plaza, un festival que ha hecho historia. En
1980 nacía como el festival de Jazz Plaza.
Paquita
Armas Fonseca|
La Habana
Porque su abuelo fue
cónsul en Jamaica, Roberto Arturo Carcassés Cusa, mejor
conocido como Bobby Carcassés, nació en Kingston, el 29
de agosto de 1938. Cuatro años más tarde fue inscripto
como cubano en Camajuaní, provincia de Villa Clara.
El adolescente Bobby
cantaba canciones italianas, arias de ópera y zarzuelas;
y se presentaba como aficionado en la estación de radio
CMHW de Villa Clara. En el Teatro La Caridad, tuvo su
debut profesional en calidad de artista invitado del
humorista Enrique Arredondo.
Bebió el reggae
durante sus primeros años de vida y también otros
ritmos. Lo que es evidente que desde pequeño, Bobby
Carcassés sintió que el arte era su camino. Entró a los
escenarios como actor y cantante, a la vez que se
sumergía en un mundo pictórico.
En 1959, el joven
Carcassés fue delegado al Festival Mundial de la
Juventud y los Estudiantes celebrado en Viena, la
capital austriaca, como vocalista del Coro A capella
dirigido por Nilo Rodríguez. Aquel viaje se prolongó por
varios meses y países: la Unión Soviética, Bulgaria y
Francia, actúa con Pacolo y la orquesta del baterista
trinitario Benny Bennett. En París, conoció al gran
pianista Bud Powel, al baterista Kenny Clark y al
organista Lou Bennet con los que compartió diversas
actuaciones. Con Benny Bennett, recorrió Europa durante
un año y visitó la República Popular Democrática de
Argelia.
De
regreso a Cuba está entre los fundadores del Musical de
La Habana, y de ahí pasó al Teatro Martí, lugar que le
sirve para perfeccionar sus dotes como comediante
musical junto a Alicia Rico, Candita Quintana, Carlos
Moctezuma y Enrique Santiesteban con quienes representó
obras del teatro vernáculo.
Aprendió danza y
pantomima, y enriqueció sus espectáculos con el uso del
fliscorno, el contrabajo, las tumbadoras, el mangerófono
y el recorder.
Pero Bobby tenía otro
amor, el deporte. Y le iba bien: estableció récord
nacional bajo techo en salto alto y obtuvo una medalla
de oro.
Integró el combo Los
Armónicos, de Felipe Dulzaides, y Los Cinco, de
Armandito Zequeira y en 1979 comienza a perfilar desde
su peña en la Casa de la Cultura de Plaza, un festival
que ha hecho historia. Si en 1980 nacía como el festival
de Jazz Plaza, cuatro años después, fue de hecho una
cita internacional con la asistencia de la pianista
brasileña Tania María, el trompetista checoslovaco Laco
Decsy con su trío, el saxofonista norteamericano Richie
Cole y el contrabajista Charlie Haden con su Orquesta
Liberación.
Los festivales Jazz
Plaza contribuyeron en dar a conocer a muchos jóvenes
músicos cubanos que hoy son verdaderos consagrados
internacionales como Gonzalito Rubalcaba, Ernán López-Nussa,
Pucho López, Javier Zalba, Roberto Alaín Fonseca y
Robertico Carcasés.
Padre por derecho propio del festival de jazz, desde
1988 Bobby ha recorrido un amplio circuito de
Festivales, Teatros Clubes en los cinco continentes,
regresando siempre a La Habana. Ha compartido escenarios
con Eddie Palmieri, Dave Valentin, Tito Puente, Giovanni
Hidalgo, Anthony Carrillo, McCoy Tyner y el
percusionista sudafricano Vusi Kumalo, entre otros
intérpretes. En Nueva York, cantó a dúo con el gran
Fellove, el autor de “Mango Mangüé” —otro rey
indiscutible del scat cubano.
Bobby, el actor, ha
participado en varios filmes cubanos y extranjeros:
Un día en el solar, De cierta manera y Robinson Crusoe,
mientras que como dibujante y pintor ha exhibido sus
obras en los EE.UU., España, Alemania, Canadá y
Sudáfrica.
Es compositor de
varias piezas entre las que se encuentran “El amor
llegará con el tiempo”, “Como pompas de jabón”, “Son de
Cuba a Puerto Rico” y el “Blues Guanguancó”. Su
discografía cuenta con ocho discos en colaboración con
Emiliano Salvador, Enrique Jorrín, Mario Bauzá, Chucho
Valdés y su hijo Roberto Julio. A su nombre ha grabado
tres álbumes: Recordando a Benny Moré, La
esquina del Afrojazz y el Jazz Timbero.
Este año fue uno de
los jurados Jojazz 2004, hervidero donde los jóvenes
cultores del jazz prueban sus fuerzas.
Tal vez terminando
el festival Bobby vaya a tocar, actuar o pintar a una
ciudad distante. Será un viaje de ida y vuelta, como
todos los que ha dado y que siempre terminan en su amada
Habana, la ciudad que lo vio nacer y crecer como un
genuino showman.
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