|
Feria Internacional de Artesanía:
autenticidad y cubanía
Odal Palma|
La Habana
Fotos: Diego
Desde el 12 hasta el
19 de diciembre sesionó en la Fortaleza de San Carlos de
la Cabaña la Feria Internacional de Artesanía. En esta,
la décima edición de FIART 2004, se mostró a visitantes
nacionales y extranjeros un cúmulo de creaciones que
sobresalen por su ingeniosidad y excelente factura. En
cada muestra pudo apreciarse un toque distintivo de
imaginación y maestría de nuestros artesanos y artistas,
que trabajan incesantemente en la búsqueda de soluciones
para ofrecer un producto de verdadera autenticidad.
Tal es el caso del
área dedicada al mueble artesanal, la cual reflejó la
excelencia de los creadores de las provincias de Ciudad
de La Habana y de La Habana, quienes en una combinación
de trabajo y utilidad sugirieron valiosas ideas para
crear un espacio vital atractivo.
RA Muebles, por
ejemplo, es un grupo de la capital cubana que fue creado
hace solo dos años y lo integran siete artesanos. Sus
muebles, destinados a restaurantes, aunque siguen la
línea moderna convencional, tienen como peculiaridad la
de combinar en su confección maderas preciosas con cuero
y textiles.
Raudel Álvarez, uno
de sus integrantes afirmó que “nuestros muebles tienen
una aceptación increíble por su diseño sui géneris.
Con cedro y caoba, preferentemente y en menor medida
majagua creamos juegos de sala y de comedor, así como
butacas y sillas utilizadas en bares y resturantes de
lujo.”
Igualmente hace uso
del cedro y la caoba en sus creaciones la Agrupación
Artística de Maderas Preciosas de Bejucal. Esta
agrupación, fundada hace cinco años y perteneciente al
Fondo de Bienes Culturales de la Filial Habana en San
Antonio de los Baños, se especializa en sillones, juegos
de comedor, de sala, tallas en madera y estantes para
cocina. Piezas que por su excelente calidad acapararon
la atención de los asistentes a la Feria de La Habana.
Muy cercanos al stand
de los bejucaleños, sus coterráneos de San José de las
Lajas rompían la tradición del uso de maderas en la
confección de muebles para destacarse en el uso del
bambú, material que se conoce en Cuba como caña brava y
al que se le han dado múltiples usos que van desde
instrumentos musicales hasta vasijas para tomar.
Bambú. Com fue creado
por Guillermo Rodríguez y su hermano hace alrededor de
cinco años, los cuales debutaron como artesanos
realizando artículos confeccionados con fibras. De las
que no se han apartado totalmente, pues “para unir las
piezas de bambú que conforman el mueble utilizamos
cintas de ratán”, aseguró el director de Bambú. Com,
quien destacó además que “hemos participado en todas las
Ferias de Artesanía. Y en todas ellas logramos notables
éxitos. Nuestros muebles se venden casi todos el primer
día. Tal es la aceptación que tienen en la población.
Esto obedece a su calidad que es buena porque
confeccionamos nuestras piezas con mucho amor.”
|

|
Luis Manuel Rodríguez
de Ciudad de La Habana evidentemente también imprime
mucho amor a su obra. Lo patentizaba la gran cantidad
de público que admiraba su estantería, especialidad del
mueble a la que ha dedicado una buena parte de su vida.
“He participado en todas las ediciones de FIART porque
me aportan prestigio y promoción a mi obra, al tiempo
que acrecientan mis deseos de continuar trabajando”.
Obnubilados por la
variedad, estilos y tamaños de muebles, decidimos
alejarnos de su área para conversar con David Alonso,
quien se desempeña como comercial del Fondo Cubano de
Bienes Culturales de la provincia de Sancti Spíritus.
Alonso fue designado
para atender el pabellón donde se exponen las obras
ganadoras del Concurso Nacional de Artesanía, que en
esta ocasión tuvo previsto un premio especial a la
juguetería.
“En esta área se
concentran todas las obras que fueron evaluadas por un
jurado especializado en las provincias durante el año,
las cuales ya de hecho han sido premiadas con su
presentación en FIART, explicó el responsable del
pabellón. Y agregó seguidamente “hay artículos de
artesanos de todas las provincias del país y entre ellos
se escogerán tres obras para recibir el primero, segundo
y tercer premio”.
La excelente factura
de las obras expuestas en los distintos stands trasluce
cuan difícil resultará al jurado seleccionar los mejores
trabajos en el amplio abanico de creaciones que incluye
un conjunto de vasijas elaboradas en roble donde se
conjugan diseño e imaginación.
Sobresalen, además,
distintos objetos como un llamativo y utilitario
columpio elaborado en majagua; una excelente montura de
cuero repujado, cuya perfecta elaboración le da
apariencia industrial, pero observada detenidamente
refleja el trabajo fantástico de unas expertas manos;
lencerías muy sofisticadas donde se utilizan diferentes
tipos de bordados; un precioso y cómodo moisés elaborado
con fibras vegetales y acompañado de un canastillero del
mismo material; y, como colofón, diversidad de
vehículos entre los que pueden seleccionarse desde
marcas de renombre internacional, hasta por sus tamaños
y materiales empleados.
|

|
Colindante con el
área que exhibía las obras del Concurso Nacional de
Artesanía, fue establecida una de las propuestas más
interesantes de la décima edición de FIART: la tienda
dedicada a la exhibición y comercialización de juguetes.
Para la atención de la misma fue encargado Carlos
Santiesteban, director del Fondo de Bienes Culturales de
la provincia de Holguín, que comentó para
La Jiribilla:
“la creación de este pabellón de juguetes no tiene
antecedentes en la Feria de La Habana, pero para este
año el Fondo se propuso montar tiendas especializadas y
entre ellas se priorizó la creación de esta. En ella se
agrupan trabajos de artesanos de distintas regiones el
país que se dedican a la confección de juguetes”.
Creadores que se
dediquen a esta especialidad no abundan en Cuba; sin
embargo, gracias al empeño de un grupo de especialistas
del Fondo Cubano de Bienes Culturales se logró, por
primera vez en una Feria Internacional, la apertura de
un área dedicada especialmente a los niños, en la cual
militan juguetes elaborados en papier maché, telas,
maderas y distintos tipos de plásticos.
De entre todo el
conjunto de juguetes se distingue una inmensa variedad
de muñecas de trapo, cuyo color —negro
preferentemente—acaparó la atención de los infantes que
visitaron en nutridos grupos el pabellón durante los
siete días de duración de la Feria. Actitud similar
adoptaron los pequeños ante la amalgama de artículos
confeccionados con recortes de maderas preciosas, como
caballitos balancines, yoyos, trompos, tiovivos, carros
de bomberos, juegos de ajedrez y matracas. “Pero el
disfrute ante estos juguetes no fue exclusivo de los
niños, sino también de los adultos que les acompañaban,
quienes con estas piezas revivieron en sus mentes los
primeros años de vida”.
Con la presentación
de estos artículos en FIART, se ha logrado rescatar una
juguetería legendaria entre los cubanos. El mérito
corresponde a la provincia de Holguín, donde surgió el
proyecto encaminado a este propósito hace tres años. Con
el mismo “hemos ganado ya dos premios internacionales:
uno en FIART, el pasado año y el otro obtenido en
Iberoarte, la Feria de Artesanos que se celebra en
nuestra provincia anualmente”.
Además de Holguín, en
la confección de estas obras tuvieron que ver otros
artistas del Oriente del país, exactamente de Santiago
de Cuba y de Las Tunas. Del centro del territorio
nacional participaron creadores de Cienfuegos, Sancti
Spíritus, Villa Clara y Ciego de Ávila, mientras que del
Occidente figuran los de Ciudad de La Habana,
especializados fundamentalmente en la confección de las
muñecas.
A juicio de muchos
—adultos mayoritariamente— la tienda de juguetes ha
sido uno de los mayores atractivos de la décima edición
de la Feria Internacional de Artesanía de La Habana. Es
entonces una buena razón para que la experiencia vuelva
a repetirse.
|