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Para muchos cubanos
de la presente generación fue una novedad que una
cantante pop cubana joven y popular
como Osdalgia ganara el gran premio Cubadisco 2000
con el CD llamado La Culebra. El disco tenía el
nombre y se refería a una antigua obra del notable
compositor, pianista, musicólogo y director de
orquesta cubano Obdulio Morales Ríos. Esta
guaracha-afro fue estrenada en 1938 por el que sería
famoso cantante puertorriqueño Daniel Santos y
ampliamente popularizada más tarde por nuestro Bárbaro
del Ritmo Benny Moré. El maestro Morales, nació el 7
de abril de 1910 en la Ciudad de La Habana. Estudió
piano con una maestra norteamericana y más tarde
completó sus estudios musicales en el Conservatorio
Municipal de La Habana. A los 12 años, comenzó como
pianista a tocar en distintos cines habaneros
amenizando las películas silentes. Y, a su vez,
trabajaba como aprendiz en la sastrería de su padre el
cual el cual estaba vinculado a distintas sociedades
negras como la nombrada Club Bohemia de la calle
Lealtad. Y también algunas de las orquestas de mayor
popularidad de esos años como la de Antonio María
Romeu, Cheo Belén Puig, Augusto Valdés y Calixto
Allende. Ya a los 14 años participa como pianista
suplente en distintas agrupaciones bailables, entre
ellas, como fundador de las orquesta Hermanos Martínez,
y poco después , con los Melódicos, La Habana y en
la Elegante con la popular cantante Paulina Álvarez ,
entre otras. En 1926, el joven Obdulio Morales junto a
la orquesta de Julio Chapotín y coreografía de Armando
Borroto dirige en el gran teatro Payret la obra
teatral negra Batamú, donde por primera vez
aparecen en escena los tambores, toques, cantos y bailes
ceremoniales sagrados negros actuando el que sería
famoso tambolero José Luciano Pozo, el gran “Chano”.
Desde 1938, el maestro Morales actúa como pianista en
distintas emisoras de radio y funda el Coro Folclórico
de Cuba, donde inician sus triunfales carreras dentro
de ese estilo las excelentes cantantes Merceditas
Valdés, Candita Batista, Xiomara Alfaro, Celia Cruz y
Alfredo León, entre otros. El grupo vocal percutivo
es acompañado en ocasiones por músicos de la Orquesta
Sinfónica de La Habana. Más tarde, se amplía a Conjunto
Coral Sinfónico Folclórico de Cuba con la integración
del grupo de tambores Isupo Irawo, bajo la autoridad
del tambolero Trinidad Torregrosa lo cual motivó que
por su originalidad y seriedad artística, científica y
folclórica fueran invitados en varias ocasiones a
ilustrar las famosas conferencias de Don Fernando
Ortiz de esos años en la Institución Hispanocubana de
Cultura.
Por primera vez en la
radio cubana y durante 12 años organiza, participa y
dirige un programa con los toques y cantos de origen
yoruba o lucumí (santería) en la popular
emisora Radio Cadena Suaritos el que fue todo un
éxito a finales de la década del 40 en nuestro país.
Durante la década del
50 del siglo pasado organizó varias orquestas para la
radio, cabaret, televisión y cine. Dirigió orquestas y
musicalizó varias películas entre ellas Romance del
palmar, Sucedió en La Habana, Siete muertes a plazo fijo,
Ricón criollo, Tin tan en La Habana
y Yambaó. En 1955, grabó como director el larga
duración llamado Ñáñigo con la colosal contralto
puertorriqueña Ruth Fernández con canciones negras de
compositores como Gilberto Valdés, Moisés Simons,
Ernesto Lecuona, Facundo Rivero, Eliseo Grenet, y de su
propia autoría, entre otros, para el sello discográfico
Montilla. Es un disco de hermosa producción musical.
El maestro Obdulio
Morales, desarrolló una amplia labor como compositor
tanto en la música popular como de concierto y
partituras destinadas a la danza: “Día de Reyes”
(afro), “Bembé Nro. 1”, “El reloj de mi casa”
(para cuarteto de viento), “Pregón” con texto
de Nicolás Guillén, “Ochún” (danza), “Hoy es muy
tarde”(bolero), “El velorio”, “El chismoso”, “Los feos
pá la cocina”, “Mambo en fa”, “Juliana Valdés”, y “Con
ají”, entre otros que en su época fueron muy populares.
“La rumba y la guerra”, fue grabada por el excelente
cantante Oscar López, con la orquesta Havana Casino. Y
para el cine cubano fue entonado el afro “Sube espuma”,
(estrenada por la soprano negra Xiomara Alfaro en 1945
en la revista El milagro de Ochún en el teatro
Martí) por la conocida rumbera cubana Ninón Sevilla en
la película Yambaó, y su conocido afro-mambo
“Yo soy, Juana Bacallao” cantado por la vedette Rosita
Fornés en la película Tropicana. Dicha obra,
ampliamente popularizada por la excepcional humorista
vocalista y vedette musical Juana Bacallao, desconocida
por su verdadero nombre (Amelia Martínez Salazar), pero
si ampliamente identificada por ese nombre
artístico. Otras obras de importancia del maestro lo
son Ecué, estrenada por Candita Batista en 1938
y grabada por la cantante puertorriqueña Ruth Fernández,
junto a otras, como “Obbtalá”, “Mi Ochún” y “Enlloró”,
afro grabado por el pianista norteamericano Carmen
Cavallaro y la orquesta de Xavier Cugat.
En 1964, el maestro,
fue director de la Banda Gigante del Circo INIT y en1972
de la Orquesta del Conjunto Folclórico Nacional de Cuba,
con la cual viajó por Alemania, Hungría, Checoslovaquia,
Bulgaria, y la antigua URSS, actual Rusia.
El maestro Obdulio
Morales Ríos, falleció el 9 de enero de 1981 y se le
considera una de las figuras musicales más
significativas en la historia de la música cubana.
Nota:
1-Oviedo Taylor, Ada. Obdulio Morales,
En busca de sus raíces. Tropicana Nro.11-2001, La
Habana.
2- Martínez Rodríguez, Raúl. Obdulio
Morales Ríos. Museo Nacional de la Música, La Habana
1992. |