|
He pedido la palabra
para una cuestión que no es de orden formal, sino de
orden vital para la Asamblea General, organismo
encargado de conocer todas las cuestiones que afectan a
la paz y la seguridad internacionales.
Acabo de recibir
instrucciones del presidente de la República, doctor
Osvaldo Dorticós, y del primer ministro del Gobierno
Revolucionario, doctor Fidel Castro, de denunciar a la
Asamblea General de las Naciones Unidas, que esta
mañana, a las 6:30, la Ciudad de La Habana, San Antonio
de los Baños y Santiago de Cuba han sido simultáneamente
bombardeadas por aviones B-26 de fabricación
norteamericana y procedentes de bases enclavadas en
territorio norteamericano y en países centroamericanos,
satélites del Gobierno de los Estados Unidos.
La Delegación de Cuba
acusa...
EL PRESIDENTE:
¡Orden! Espero que el Ministro de Relaciones Exteriores
de Cuba cooperará en la mesa y comprenderá que la
Presidencia tiene la obligación, desde luego, de hacer
cumplir el Reglamento. El Ministro de Relaciones
Exteriores de Cuba pidió la palabra para una cuestión de
orden, pero la moción que está formulando no es de
orden, sino que se está refiriendo a un punto de fondo.
Comprendo perfectamente sus motivos para planteado, pero
no puede plantearlo en esa forma.
EL REPRESENTANTE DE
CUBA: Muchas gracias, señor Presidente, por su
observación y ruego. Pero yo no puedo retirarme de esta
tribuna sin antes acusar, de manera formal y solemne,
ante el más alto foro de las Naciones Unidas y la
opinión pública mundial, al Gobierno imperialista de los
Estados Unidos de ser el máximo responsable de ese
brutal atentado a la integridad territorial,
independencia y soberanía de Cuba, que pone en gravísimo
riesgo la paz y seguridad internacionales...
El Presidente de la
Asamblea interrumpe de nuevo al orador y le exhorta a
ocupar su escaño.
El Ministro de
Relaciones Exteriores de Cuba abandona la tribuna,
después de expresar: "Ya lo he dicho y me retiro".
* Asamblea General, abril 15, 1961. |