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LA REALIZACIÓN DE LOS DERECHOS
ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES, PARTE INTEGRAL DEL
COMPROMISO EN LA PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE TODOS LOS
DERECHOS HUMANOS PARA TODOS LOS CUBANO
Uno de los
presupuestos básicos de la campaña anticubana en materia
de derechos humanos, ha sido imponer una división falsa
y artificial en el disfrute de los derechos humanos del
pueblo cubano. A partir de la negación de la
indivisibilidad e interdependencia de todas las
categorías de derechos humanos consagradas en la
Declaración de Viena, los ideólogos de la campaña
anticubana reconocen lo que las estadísticas no le
permiten ocultar, los logros inobjetables de la
Revolución Cubana en el disfrute de los derechos
sociales y culturales de los cubanos. Sin embargo, y
como si fuera posible avanzar en materia de educación y
cultura a contrapelo de la realización de los derechos
civiles y políticos, tratan de fabricar la falsa tesis
de que el sistema político cubano es incompatible con el
disfrute de los derechos civiles y políticos y las
libertades fundamentales.
En un capítulo
anterior, se demostró la falsedad de las alegaciones
sobre supuestas violaciones de los derechos civiles y
políticos y las libertades fundamentales en Cuba. Se
abordará de manera resumida, algunas cuestiones
asociadas al disfrute de los derechos económicos,
sociales y culturales del pueblo cubano.
El triunfo de la
Revolución Cubana en enero de 1959, permitió poner fin a
la dominación neocolonial que ejercía Estados Unidos
sobre los recursos naturales y humanos del pueblo
cubano, sentándose las bases para una sociedad más
justa, en la que son protegidos todos los derechos
humanos de todos los cubanos.
Si bien esta nueva
realidad se manifiesta en los éxitos alcanzados en todos
los sectores de la vida del país, también son visibles
las nefastas consecuencias de la política de hostilidad,
bloqueo y agresiones de los Estados Unidos contra el
pueblo cubano.
A.- Un derecho
esencial del ser humano: El trabajo
Pese a la aguda
recesión internacional de estos años y los términos de
flexibilización, desregulación y precarización del
empleo que se entronizan en la esfera de las relaciones
laborales en muchas partes del mundo, en Cuba se
garantiza el derecho al trabajo como uno de los derechos
humanos inalienables.
Antes del triunfo de
la Revolución, el 24% de la población económicamente
activa se encontraba desocupada y alrededor de 200 mil
personas eran subempleados visibles, lo cual se agravaba
fuera del período de zafra azucarera. Alrededor del 60%
de los trabajadores asalariados y por cuenta propia
tenían un ingreso inferior al salario mínimo vigente. La
seguridad social, además de ser insuficiente, sólo
protegía al 50% de los trabajadores.
El desempleo de la
mujer y los jóvenes duplicaba o triplicaba las tasas de
adultos hombres desempleados y era una práctica común la
explotación del trabajo infantil. En 1958, trabajaban
133 000 menores de edad laboral. Justo al triunfo de la
Revolución, había sólo 194 000 mujeres ocupadas, el 70%
en labores domésticas. En ese período arribaban a la
edad laboral 100 000 jóvenes, para los cuales no existía
posibilidad real de empleo.
La transformación en
propiedad social de los medios de producción, permitió
hacer cambios esenciales que redundaron en la creación
de nuevas fuentes de empleo. En el período entre 1959 y
1975 fueron creados un millón y medio de nuevas plazas
permanentes de empleo, con una tasa de crecimiento
promedio anual de la ocupación de 4%. En el caso de la
mujer, de 12,6% que laboraba en 1959 pasó al 28% en
1976, o sea, más 700 000 mujeres fueron incorporadas al
trabajo.
En los últimos años,
con la recuperación tras el grave impacto del período
especial en la primera mitad de los años 90, comenzaron
a implementarse nuevos programas de empleo, que han
permitido crear 800 mil nuevos empleos.
Las fuentes de los
nuevos empleos permanentes se vinculan en lo fundamental
a los programas sociales impulsados tales como:
formación de maestros emergentes, profesores de
computación, trabajadores sociales, enfermeros,
operadores de salas de video y televisión, así como
trabajadores de la agricultura urbana.
El revolucionario
concepto de asumir la superación, capacitación y la
realización de nuevos estudios como vías de empleo ha
sido desarrollado y aplicado en Cuba. Este ha permitido
que decenas de miles de jóvenes entre 17 y 29 años,
desvinculados del estudio y el trabajo, principalmente
mujeres, adquieran el nivel de bachiller o puedan
acceder a la enseñanza superior, recibiendo remuneración
económica. Están matriculados en la actualidad 107 302
jóvenes, que son atendidos por más de 8 mil docentes en
508 sedes en todo el país. Ya al finalizar el año 2003,
30 mil de esos jóvenes cursaban estudios superiores.
El concepto del
estudio como empleo se va extendiendo hacia los
trabajadores cuya actividad laboral cesa y no resulta
posible su reubicación inmediata, de manera que la
opción más indicada para brindarle un nuevo empleo
consiste en su preparación o calificación durante el
tiempo requerido, como se viene haciendo con los
trabajadores azucareros.
La reestructuración
de la industria azucarera, se realizó preservando y
desarrollando el capital humano. Este proceso ha
comprendido a 219 594 trabajadores, de los cuales el 59%
se incorporó a otras actividades de la industria
azucarera, el 10% a granjas agropecuarias; el 20% al
estudio como empleo y el 7% pasaron a empleos en otros
organismos. El programa de superación de los
trabajadores incluye a unos 122 mil incorporados al
estudio, de ellos 65 310 con el estudio como empleo.
La batalla por el
pleno empleo en nuestro país cuenta con una estrategia y
un programa debidamente articulado, que asegura a cada
ciudadano un empleo útil y productivo, basado en los
siguientes lineamientos:
Un plan de empleo
permanente conciliado con los territorios.
La ubicación es
garantizada a todos los egresados de los programas
sociales de la Revolución.
El completamiento y
la estabilización de la fuerza de trabajo en la
agricultura urbana.
Consolidación del
Curso de Superación Integral de Jóvenes.
Ubicación laboral de
todos los graduados universitarios, de la enseñanza
técnico-profesional y de las escuelas de oficios.
Recalificación para
la reubicación de disponibles por la amortización de sus
plazas.
Cubrir las plazas
vacantes necesarias.
Pleno empleo para las
personas con discapacidad que lo soliciten
Prioridad en el
empleo de mujeres y jóvenes.
Atención especial a
los municipios de mayor desocupación y disminución de
sus tasas de desempleo por debajo del 5%.
Fruto de los
programas de empleo, en el año 2003 se crearon más de
100 mil nuevos puestos de trabajo, lo que permitió
reducir la tasa de desocupación del país a menos del 3
%.
Cuba es signataria de
88 convenios de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT). Es el segundo país de América Latina con
mayor número de convenios ratificados y se encuentra
entre las diez naciones que más convenios tiene
ratificados. Estados Unidos, por ejemplo, sólo tiene
ratificados 13 convenios de los más de 184 convenios
adoptados.
B.- La garantía de
vida: Seguridad y asistencia social
La seguridad social
en Cuba constituye un derecho sin distinción de raza,
sexo, creencia o ideología política de las personas.
Hasta 1959, la gran
mayoría del pueblo vivía en una situación muy
vulnerable, de carencia absoluta de protección social y
de acceso a servicios de salud, educación, retiro y
pensiones.
La situación de los
seguros sociales en 1958 era grave, sus fondos se
hallaban en estado deficitario, por la corrupción y el
latrocinio del régimen imperante. La situación
financiera que presentaba la mayoría de las cajas de
seguro era deprimente. La asistencia social se limitaba
a los esfuerzos de instituciones privadas de caridad y
algunas instituciones estatales que beneficiaban a un
pequeño estrato poblacional, básicamente en la capital
del país.
A partir de 1959, el
Estado Revolucionario procede a la transformación de los
seguros sociales, elaborando un programa de medidas que
comprendió en sus objetivos inmediatos, la atención
financiera de las instituciones existentes para
garantizar el cumplimiento de sus obligaciones.
Hoy la seguridad
social es un sistema integral que comprende la seguridad
en el empleo, en el puesto de trabajo, en los ingresos,
en las condiciones de trabajo y la capacitación, así
como la nutrición, la actividad física, el desarrollo
individual y la activa participación social de todos los
ciudadanos, incluidos los adultos mayores. Su principal
indicador radica en la cobertura que le brinda al 100%
de los trabajadores, sus familiares y a la población
que lo requiera.
La Seguridad Social
cubre los riesgos de enfermedad y accidente común,
accidente de trabajo, enfermedad profesional,
maternidad, invalidez, vejez y muerte. La Asistencia
Social brinda protección a los núcleos familiares y
personas en estado de necesidad, con carácter de
subsidios. Las prestaciones son de carácter monetario,
en servicios y/o especies.
Además de las
prestaciones anteriores existen programas sociales
dirigidos a grupos vulnerables de la población como los
discapacitados, el adulto mayor solo, y otros, que
tienen como objetivo satisfacer las necesidades
económicas y sociales que presentan dichas personas.
El Sistema de
Seguridad Social cubano protege a 1, 438,295 personas
por el Régimen de la Seguridad Social, y a 331,681
(información hasta el 30 de junio de 2003) por el
Régimen de la Asistencia Social, para lo cual, en el año
2004, se destinarán a este sector 2 739 millones de
pesos como parte de los gastos del presupuesto del
Estado.
En esta noble labor
se empeñan más de 15 000 trabajadores sociales en todo
el país, que se encargan de atender a las personas de la
tercera edad que viven solos, a las personas con
discapacidad, etc.
1. Atención al adulto
mayor
Cuba no está ajena al
proceso demográfico de envejecimiento de la población
que afecta al mundo. La población cubana total excede
los 11,2 millones de habitantes. Es uno de los países
más envejecidos de América Latina, con más de un millón
y medio de cubanos por encima de los 60 años de edad,
cifra que se incrementará en los próximos años. Para el
año 2025, se espera que el número de personas en Cuba
con 60 años o más se eleve a dos millones y medio, lo
que representaría el 25% de la población.
La atención de salud
a las personas mayores en Cuba cumple con los principios
básicos de universalidad, gratuidad y accesibilidad.
Existe el Programa de
Atención al Adulto Mayor del Ministerio de Salud,
vinculado a los Equipos Multidisciplinarios de Atención
Gerontológica, que se integran al trabajo del Programa
del Médico de la Familia. Asimismo, se inició la
Especialidad de Gerontología y Geriatría, y se está
desarrollando un proceso de geriatrización de todos los
servicios hospitalarios y a nivel de la comunidad.
2. Atención al
discapacitado.
El Gobierno de Cuba
garantiza los derechos humanos de las personas con
discapacidad, sobre la base del principio de que todas
las personas tienen los mismos derechos.
En Cuba, a partir
del 1959, comenzaron a adoptarse medidas concretas para
la atención de los discapacitados. En la etapa más
reciente (1995), se estableció el Plan de Acción
Nacional para la Atención a las Personas con
Discapacidad, garantizando una coordinación más estrecha
en lo relativo al empleo, la accesibilidad, la salud, la
educación, la capacitación y el disfrute de las
tecnologías de la información y las comunicaciones.
Cuba ha desarrollado
nuevos servicios sociales, como el Asistente Social a
Domicilio, el Servicio de Alimentación, las prestaciones
a las madres de hijos con discapacidad severa, el uso de
la computación y otros programas audiovisuales, la
erradicación progresiva de las barreras de
accesibilidad, el programa de ayudas técnicas con
prótesis, el sistema de transcripción de diálogos en los
principales programas televisivos (closed caption), el
sistema Braille en las bibliotecas y la telefonía
especializada dactilar para sordociegos, entre otros.
Durante el año 2002,
el gobierno cubano realizó en todo el país, un estudio
(Para la realización de este estudio fueron visitadas en
sus hogares 366 864 personas discapacitadas) clínico,
psicopedagógico y social a las personas con discapacidad
que permitió conocer las condiciones de vida y salud de
cada una de ellas, evaluar las políticas implementadas
hasta la fecha, así como impulsar nuevos programas y
estudios encaminados a elevar la calidad de vida y
propiciar su plena integración social.
Existe un programa
para el empleo de las personas con discapacidad (PROEMDIS),
el cual ha facilitado la incorporación de estas personas
a la vida social. Actualmente se trabaja aceleradamente
para lograr la inserción laboral de 75 113 personas con
discapacidad que manifestaron interés y condiciones para
ello, identificadas en el estudio genético realizado.
En el plano
legislativo cabe destacar el reciente Decreto Ley No.
234 sobre la Maternidad de la Trabajadora, promulgado en
el año 2003, que amplia los derechos y beneficios de
esta protección y que extiende hasta que el niño arribe
a los tres años de edad, la licencia para la madre de un
hijo con discapacidad, con derecho a reincorporarse a su
plaza al vencimiento de esta.
C.- La salud en el
centro de las prioridades
La garantía de
atención médica gratuita a toda la población cubana se
convirtió desde los primeros momentos del triunfo de la
Revolución en uno de los paradigmas sociales
fundamentales.
En la etapa
prerrevolucionaria, la atención médica y hospitalaria se
caracterizaba por el predominio de servicios de carácter
privado y mutualista. Las instalaciones y el personal
médico radicaban fundamentalmente en la capital del
país, donde se concentraba el 65% de los médicos y el
62% de las camas existentes. En las zonas rurales, donde
vivía cerca de la mitad de la población cubana,
prácticamente no existía atención médica y se contaba
con un solo hospital rural, con apenas 10 camas y sin
médico alguno.
Eran elevadas las
cifras de parasitismo (36,10%), tuberculosis (13,99%),
tifus (13,25%) y paludismo (30,03%). La mortalidad
infantil superaba los sesenta fallecidos por cada mil
nacidos vivos y la esperanza de vida al nacer apenas
llegaba a los 58 años. El servicio estatal de salud era
insuficiente y no más del 8% recibía atención médica
gratuita.
La salud pública en
Cuba, después del triunfo de la Revolución, tuvo un
impresionante desarrollo cualitativo en sucesivas
etapas:
1960. Creación del
Sistema Nacional de Salud. Creación del Servicio Médico
rural. Creación de las áreas de salud y policlínicos.
Vacunación con participación popular.
1970.
Descentralización de la docencia y del sector de la
salud a los gobiernos provinciales. Implantación del
Programa Materno-Infantil.
1980. Creación del
Programa del Médico de la Familia. Introducción de
tecnologías avanzadas. Desarrollo acelerado de la
industria médico-farmacéutica.
1990. Introducción y
desarrollo de los logros de la ciencia y la técnica.
Enfrentamiento al doble impacto del bloqueo
estadounidense y la desaparición del socialismo en
Europa del Este y la URSS.
2000. Etapa de
consolidación, reforma y modernización del sistema.
Incremento de la participación de la comunidad en la
gestión y acciones de salud.
2002 hasta la
actualidad. Nuevos programas para materializar los
avances de la atención médica. Desarrollo de las
policlínicas como centros de la más alta calidad en la
atención primaria. Reparación de consultorios y
policlínicas. Programa de formación emergente de
enfermería.
Con los resultados
obtenidos por Cuba en la esfera de la salud, ya desde el
año 1983 Cuba sobrecumplió los requerimientos de Salud
para Todos, acordados en los marcos de la Organización
Mundial de la Salud (OMS).
No obstante, en la
actualidad se gestan profundas transformaciones en los
servicios de salud para ir más allá de esos resultados,
entre las que se destaca el mayor acercamiento de los
servicios a la población, el programa masivo de
superación del personal médico, que en el año 2003 contó
con una matrícula inicial de 34,451 alumnos y el
continuo desarrollo de la producción de medicamentos.
Para apoyar esas
transformaciones y continuar elevando la calidad de los
servicios médicos, en el año 2004 se ha destinado la
cifra de 2 270 millones de pesos en el presupuesto del
Estado para esta cardinal esfera.
Algunos de los logros
alcanzados en el campo de la salud pública cubana en los
últimos diez años se pueden resumir en:
Producción nacional
del 67% de las medicinas que necesita el país
Programa de
diagnóstico prenatal de enfermedades congénitas, el cual
ha contribuido a evitar el nacimiento de más de cuatro
mil niños con malformaciones congénitas.
Programa de genética
médica para la reducción del Síndrome de Dawn y otras
enfermedades.
Perfeccionamiento de
las terapias intensivas prenatales, pediátricas y de
adultos.
Incremento de la
realización de trasplantes de órganos.
Obtención de la
vacuna antimeningocóccica grupo B, única en el mundo.
Elaboración de la
vacuna antihepatitis B.
Obtención del PPG (ateromixol),
terapia de primera opción para el tratamiento del
colesterol alto, principal factor de riesgo coronario.
Disminución de casos
de cáncer en etapa avanzada y aumento de supervivencia.
Obtención de anticuerpos monoclonales para el
tratamiento del cáncer. Elaboración de productos
vacunales contra la enfermedad.
Clasificación más
exacta de la leucemia y su tratamiento.
Curación o retención
de la retinosis pigmentaria.
Obtención de la
melagenina, fármaco producido de la placenta humana para
el tratamiento del vitiligo.
Producción de
medicamentos de alta calidad y bajo costo.
Producción de equipos
como Neurónica (para el monitoreo intraoperatorio), el
Medicid (electroencefalograma digital), el Ozomed (para
el tratamiento con ozonoterapia) y el SUMA (Sistema
Ultra-Micro-Analítico).
Principales
estrategias en la esfera de la salud
1. Reorientación del
Sistema de Salud hacia la atención primaria y su pilar
fundamental, el médico y la enfermera de la familia.
Hoy Cuba cuenta con
381 áreas de salud con cobertura completa con el
programa del médico de la familia, los que superan la
cifra de 30,000 médicos, distribuidos en todo el país.
Más del 97% de la población cubana está cubierta con un
médico y enfermera de la familia y se espera alcanzar el
100% en los próximos años. Mantener como prioridad la
atención a la salud del pueblo, ha constituido un reto y
objetivo estratégico para toda la sociedad y el Estado.
Asimismo, existen las
policlínicas, primer eslabón de la salud pública cubana,
considerada desde 1997, como uno de los 28 servicios de
salud más completos del orbe, según valoración de la
Organización Mundial de la Salud. (OMS).
2. Revitalización de
la atención hospitalaria
Durante la década de
los años 80, el país realizó un gran esfuerzo por
ampliar y modernizar la red de servicios hospitalarios,
lo que implicaba mejorar coberturas, accesibilidad,
capacidad, confort e incorporar las más novedosas
tecnologías a los servicios. Aunque se lograron muy
sustanciales avances, este programa se vio interrumpido
por el período especial; hoy se retoma con nuevos bríos
y más ambiciosas metas. Para el año 2002 se contaba en
el país con un total de 265 hospitales y 55,864 camas
de asistencia médica.
3. Programas de
tecnología de punta e Institutos de investigaciones.
Cuba ha desarrollado
un grupo de programas de atención de primer nivel para
garantizar la salud a la población. Entre ellos vale
destacar los programas para prevención, diagnóstico y
tratamiento del cáncer, la atención a las personas con
insuficiencia renal, los cardiocentros, el diagnóstico
precoz de las afecciones congénitas, servicios
integrales prenatales, de donaciones de sangre y
producción de hemoderivados, entre otros.
4. Docencia médica y
ayuda internacionalista
En comparación con el
año 1959, en que sólo existía una escuela de medicina en
Cuba y otra de estomatología, en la actualidad Cuba
cuenta con cuatro institutos superiores de ciencias
médicas, 24 facultades de medicina y cuatro de
estomatología, y más de medio centenar de politécnicos
de salud y de enfermería. La mayoría de los hospitales
fungen como unidades docentes o facultades de ciencias
médicas. A partir del desarrollo de esta estructura
educacional, ya en el año 2002 existían en el país
67,079 médicos, en comparación con los 3000 que encontró
la Revolución al triunfar - otros 3000 emigraron en los
primeros años de la Revolución a los EE.UU.,
respondiendo a los incentivos instituidos con ese
objetivo por el Gobierno norteamericano, con el objetivo
de desarticular los servicios de salud cubanos.
Para el 2005, en la
Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas (ELAM), se
espera que la matrícula ascienda a 10 000 estudiantes,
con alumnos latinoamericanos que incluyen a
representantes de unas 66 etnias y pueblos indígenas,
procedentes de lugares muy apartados, donde no llega la
asistencia médica. Ese propio año, se recibirán los
primeros médicos de la ELAM, que están comprometidos a
regresar a su país de origen una vez concluido sus
estudios. Otros cientos de jóvenes del Caribe y África
cursan también sus estudios de medicina en Cuba.
La vocación solidaria
de Cuba en materia de salud, no se limita a la
preparación de estudiantes extranjeros en la Isla. En la
actualidad hay 14 mil 732 colaboradores cubanos de la
salud cooperando en 65 países. Se ha puesto en práctica
además el Programa Integral de Salud (PIS), apreciado
por los gobiernos y por las poblaciones que se
benefician directamente además del mismo. En el PIS
prestan sus servicios 3 117 colaboradores cubanos, de
ellos 2412 médicos en 22 países (datos de julio de
2003). A las cifras anteriores, se han sumado
recientemente otros 10 mil médicos cubanos que están
cumpliendo importantes acciones de asistencia médica en
el Plan Barrio Adentro, en toda la geografía de
Venezuela.
En el marco del PIS,
se han desarrollado proyectos de cooperación triangular
con varios países. Este programa es apoyado por 95 ONGs
de diferentes partes del mundo, y organismos
internacionales como la OMS/OPS, el PNUD y la UNICEF,
cuyo aporte financiero, equipamiento e insumos médicos
se dirigen directamente a los países o lugares donde
trabajan los colaboradores de la salud cubanos.
A partir de la
experiencia de Cuba en el control epidemiológico del
VIH/SIDA y la existencia en nuestro país de los recursos
humanos necesarios para la atención a esta pandemia,
Cuba, en el marco del Período Extraordinario de
Sesiones de la AGNU sobre el VIH/SIDA, celebrado en
Nueva York, del 25 al 27 de junio del 2001, propuso:
Cuatro mil médicos y
personal de la salud para crear la infraestructura que
permita suministrar a la población de los países
necesitados, los medicamentos con las prescripciones y
el seguimiento indispensables. Ese mismo personal podría
formar y entrenar a gran número de especialistas,
enfermeras y técnicos de la Salud.
Los profesores
necesarios para crear 20 Facultades de Medicina en
distintos países del mundo, muchos de los cuales podrán
ser escogidos entre los médicos cubanos que ya hoy
prestan servicios en como parte del Programa Integral de
Salud. En esas Escuelas, se formarían 1 000 médicos cada
año en los países que más lo necesitan.
Los médicos,
pedagogos, psicólogos y otros especialistas que se
requieran para asesorar y colaborar con las campañas de
prevención del SIDA y otras enfermedades.
Los equipos y kits
diagnósticos necesarios para los programas básicos de
prevención.
El tratamiento
antirretroviral para 30 000 pacientes.
Sólo sería necesario
que la comunidad internacional aporte las materias
primas para los medicamentos, equipos y recursos
materiales de esas producciones y servicios. Cuba no
obtendría ganancia alguna y aportaría los salarios del
personal cubano en su moneda nacional, que es lo más
costoso para los organismos internacionales de
cooperación de Salud, y lo más difícil, que es el ser
humano capacitado y dispuesto a cumplir esa misión en
los lugares más recónditos.
Más tarde, en la
reunión Cumbre de Jefes de Estado del Caribe, celebrada
en La Habana, el 8 de diciembre del 2002, en
conmemoración al XXX Aniversario del restablecimiento de
relaciones diplomáticas entre Cuba y países de CARICOM,
Cuba propuso un programa de apoyo a la estrategia
regional, ya diseñada por el Caribe para la lucha contra
la epidemia del VIH/SIDA, que consiste en:
Envío de 1000
trabajadores de la salud, cuyos salarios serán
sufragados por el Estado Cubano.
Profesores y técnicos
necesarios para la creación, en un país del Caribe que
decida el CARICOM, de un Centro de Enseñanza Técnica
para la enfermería y otras especialidades de las
ciencias médicas a ese nivel. Esa institución podrá
formar cada año hasta doscientos jóvenes provenientes de
todos los países pertenecientes a ese organismo
regional, quienes se estarían especialmente preparados
para la prestación de servicios a pacientes con
VIH/SIDA.
Contribuir
gratuitamente con una parte no menor al 30 por ciento
del valor de los equipos y kits diagnósticos producidos
en nuestro país para el montaje de laboratorios SUMA, lo
cual facilita el pesquisaje masivo de la población. En
esta cooperación se incluye la instalación, puesta en
marcha y asistencia técnica del equipamiento, así como
el entrenamiento de personal local para la explotación
de dicha tecnología.
En el caso de Haití,
Cuba estaría dispuesta a compartir con otros países
donantes hasta el 40 por ciento del valor de esos
equipos y kits diagnósticos.
Desde su inicio y
hasta la fecha, un total de 7 506 colaboradores han
prestado y prestan sus servicios a través del Programa
Integral de Salud.
Otros aspectos del
desarrollo del Sistema de Salud cubano.
a) Programa
Materno-Infantil. Destaca el índice de mortalidad
infantil, que al cierre del año 2003 fue de 6,3 por 1000
nacidos vivos.
b) Programa Nacional
de Vacunación. Cuba garantiza una de las más amplias
coberturas de vacunación en el mundo. En la actualidad
todos los niños cubanos son vacunados contra 13
enfermedades infecciosas y existe una amplia gama de
proyectos de otros tipos de vacunas preventivas y
terapéuticas para los adultos.
En el año 2004,
comenzará a utilizarse en la Isla la primera vacuna
cubana tetravalente, para proteger contra cuatro
enfermedades (difteria, tétanos, tos ferina y
hepatitis). Se han alcanzado resultados alentadores en
el desarrollo de un compuesto pentavalente, que
incorporaría a la anterior, los antígenos contra el
Haemophilus Influenzae tipo B, que de lograrse, sería la
primera vacuna en el mundo contra esos cinco males.
También destacan los
avances en un candidato vacunal terapéutico contra el
virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), así como
cuatro vacunas terapéuticas contra el cáncer, que se
encuentran en la etapa de ensayo clínico en Cuba y otros
países.
b) Enfermedades
crónicas no transmisibles. El perfil epidemiológico
nacional se caracteriza por el predominio de la
mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles.
Las enfermedades del corazón, los tumores malignos, las
enfermedades cerebrovasculares y los accidentes,
representan casi las dos terceras partes de todas las
defunciones que se producen en el país. Además, merecen
mencionarse por su morbilidad, la diabetes mellitus, la
cirrosis hepática, el asma y la hipertensión arterial.
c) Enfermedades
transmisibles. Este programa persigue como principal
objetivo mantener el control de las enfermedades
transmisibles para continuar disminuyendo la morbilidad
y controlar los factores de riesgo para evitar brotes y
epidemias. Las enfermedades infecciosas constituyen la
principal causa de muerte en el mundo; muchas de esas
enfermedades son prevenibles por vacunas. En Cuba, se ha
eliminado un importante grupo de estas enfermedades (Ver
Anexos).
d) Atención al adulto
mayor. Existencia de un Programa Nacional de Atención al
Adulto Mayor.
Principales Causas de
muerte.
Al Triunfo de la
Revolución, el 14.2% de la mortalidad general
correspondía a las enfermedades infecciosas. Hoy la
proporción de defunciones por enfermedades infecciosas y
parasitarias se ha reducido prácticamente hasta
desaparecer. Las principales causas de muerte son las
enfermedades del corazón, las cerebrovasculares, los
tumores malignos, entre otras.
El VIH/ SIDA, a pesar
de constituir en varias partes del mundo una verdadera
amenaza a la continuidad del género humano, en Cuba,
como resultado de la adopción de estrategias tempranas y
con un grupo de Gobierno para la coordinación de la
respuesta nacional a la epidemia, se ha logrado mantener
una lenta progresión de la enfermedad.
Se han detectado en
nuestro país hasta el momento (datos actualizados por la
Dirección de Higiene y Epidemiología con fecha Agosto
del 2003) 4,979 infectados, de los cuales se han
enfermado 2,221 y de estos, han fallecido a causa de la
enfermedad 1084.
La epidemia está
catalogada como de bajo nivel y con una prevalencia de
personas infectadas entre 15 y 49 años de 0,05 %,
calificada como la más baja de América y una de las más
bajas del mundo.
A través del Programa
Nacional de Prevención y Control de las Enfermedades de
Transmisión Sexual y el SIDA, se logra para las personas
que viven con el VIH/SIDA, la capacitación, seguridad
social y laboral, asistencia médica especializada, que
incluye el tratamiento antirretroviral y de enfermedades
oportunistas de modo gratuito para el 100 % de los
enfermos. Se desarrolla un programa educativo, que
contempla la educación sexual en las escuelas, acciones
educativas especialmente diseñadas para grupos
vulnerables, adolescentes y población general,
priorizando un enfoque de prevención.
Cuba ha logrado
contener la pandemia, a pesar de tener limitado elacceso
al 50% de los nuevos medicamentos que se producen por
empresas o subsidiarias norteamericanas, debido al
férreo bloqueo económico, comercial y financiero
impuesto por los Estados Unidos contra la Isla.
D.- La Educación: Una
Revolución dentro de la Revolución.
El Gobierno de la
República de Cuba concede la mayor importancia a la
plena realización del derecho humano a la educación de
sus ciudadanos. Una educación de calidad, que respete
plenamente las identidades culturales y que inculque
valores y principios que susciten la solidaridad, la
justicia social, el respeto mutuo, el amor patrio y un
profundo conocimiento del patrimonio histórico, cultural
y artístico de la humanidad y de las costumbres de sus
pueblos, han sido pautas sólidas en el desarrollo del
sistema de educación en Cuba, desde el mismo triunfo de
la Revolución.
En 1953, la Isla
tenía apenas 6,5 millones de habitantes; de ellos, más
de medio millón de niños no tenían escuelas; y más de 2
millones de personas eran analfabetos plenos o
funcionales. La enseñanza media alcanzaba solo a la
mitad de la población escolar; existían diez mil
maestros sin trabajo; y alrededor de 550 mil niños de 6
a 14 años no asistían a la escuela, casi la mitad del
total. La población mayor de 15 años presentaba un nivel
educativo promedio inferior a tercer grado.
Una de las primeras
medidas revolucionarias fue la erradicación del
analfabetismo y la creación de las condiciones para
garantizar la educación universal y gratuita en todos
los niveles de enseñanza con la calidad que se requiere,
lo cual ha tenido un claro reflejo en los logros
alcanzados por Cuba en esta esfera.
Teniendo en cuenta
los avances en materia educacional, en Cuba se han
cumplido ya las metas trazadas por la UNESCO hasta el
2015.
Independientemente de
estos resultados, y con el fin de dar continuidad al
perfeccionamiento del Sistema Educacional cubano, se han
desarrollado nuevas estrategias de carácter pedagógico
que han potenciado más aún la actividad de directivos,
docentes, alumnos y alumnas, como agentes protagónicos
de los cambios educativos.
Con el objetivo de
continuar desarrollando la enseñanza y aplicando las
nuevas estrategias, el Estado cubano ha destinado para
gastos de educación 3 825 millones de pesos en el
presupuesto del 2004.
El pueblo cubano, en
la medida de sus posibilidades, ha colaborado con otros
pueblos de países en desarrollo en la esfera de la
educación. Más de 17,000 jóvenes de más de 110 países
estudian diversas especialidades en la Isla, la mayoría
de nivel superior.
Cuba ha ofrecido un
Proyecto de 20 Becas anuales a la UNESCO, que ha sido
aprobado y se encuentra en fase de revisión y
aplicación. El proyecto deberá iniciarse en el año 2004
y está dirigido a los países del continente africano,
con posibilidades de una posible expansión a otras
regiones del mundo.
La Isla ha propuesto
además, apoyar un programa de alfabetización universal.
Cuba aportaría parte importante de la tecnología y los
recursos humanos especializados que se necesitarían.
Sólo habría que movilizar un monto ínfimo de los
recursos financieros que se mueven en el mundo cada año,
que no excederían el 0,01 por ciento del PIB de los
países de la OCDE. Con el programa propuesto, en doce
años, se alfabetizaría y conduciría hasta el sexto grado
a 1.500 millones de analfabetos y semianalfabetos en el
mundo.
1.- Principios
básicos de la Educación en Cuba
a) El principio del
carácter masivo y el acceso con equidad a la educación:
La educación es un derecho y deber de todos los
ciudadanos cubanos. Existe un sistema de enseñanza que
abarca todos los niveles de educación sin distinción de
edades, sexo, raza y religioso o lugar de residencia. Se
establecen beneficios especiales para garantizar a los
niños de las familias de menores ingresos iguales
oportunidades de estudio y enseñanza, entre ellos un
amplio programa de becas.
b) El principio de la
vinculación del estudio con el trabajo: Es la
vinculación de la teoría con la práctica, con el
objetivo de crear una conciencia de productor y creador
en los niños y jóvenes, eliminando los prejuicios que se
derivan de la división del trabajo manual y el
intelectual.
c) El principio de la
participación democrática de toda la sociedad en las
tareas de la educación: Reconoce a la sociedad como una
gran escuela y a la educación como un proceso a lo largo
de toda la vida. Asegura la participación de todas las
organizaciones sociales y de masas y otras no
gubernamentales en la labor educativa, en el diseño de
la estrategia educativa, en su control y en la toma de
decisiones, que alcanza todos los niveles de la
sociedad.
d) El principio de la
coeducación y de la escuela abierta a la diversidad: Se
garantiza a la mujer y al hombre el acceso a los centros
de formación en cualquiera de las especialidades y
profesiones que ofrece dicho Sistema. No se realiza
distinción alguna o discriminación por motivos tales
como color de la piel, niveles de ingresos familiares,
opiniones o ideas políticas del educando o sus
familiares, etc.
e) El enfoque de
género: Se realiza el derecho elemental de niñas y
mujeres de acceder al sistema de educación, tomando en
cuenta la importancia que tiene el nivel educacional de
la madre en la formación de su descendencia.
f) El principio de la
atención diferenciada y la integración escolar: La
atención es diferenciada, de acuerdo con las necesidades
y posibilidades de cada persona.
g) El principio de la
gratuidad: La enseñanza es gratuita en todos los
niveles.
2.- La Nueva
Revolución Educacional
Si Cuba mucho ha
avanzado en la realización del derecho humano a la
educación, todo cuanto está hoy proyectado y puesto en
práctica significará un cambio radical, apreciable en
unos 10 años y, como es propio del proceso
revolucionario, tendrá el sello solidario, altruista e
internacionalista nacido de una sociedad formadora de
altos valores y una ética humanista.
a) La
Universalización de la Educación Superior
La Educación Superior
ha sido transformada en Cuba para ponerla al servicio
de los intereses de su pueblo. En este nivel de
enseñanza, se han incrementado los resultados de la
investigación científica y se ha consolidado la
educación de postgrados.
En los últimos meses,
se ha llevado a cabo una profunda revolución en este
tipo de enseñanza, acercando aún más las universidades a
cada cubano. Todos los municipios del país cuentan hoy
con aulas universitarias, en las que se cursa un número
creciente de especialidades. La municipalización de la
educación superior, ha permitido ampliar la matrícula a
300 000 alumnos, que estudian en 732 sedes, lo cual ha
brindando nuevas oportunidades de cursar estos estudios
a cualquier joven o adulto.
b) La Universidad del
Futuro: La Ciudad Digital
La Universidad de las
Ciencias Informáticas, nueva institución universitaria
con la cual suman ya 46 las instituciones de enseñanza
superior en el país, está encargada de formar
profesionales con un alto nivel científico y
tecnológico. Está concebida como soporte para la
informatización del país, la producción de software y
los servicios industriales.
En la actualidad
cuenta con una matrícula de 4,000 estudiantes internos.
Esta nueva instalación, cuenta con un claustro de más de
trescientos profesores de elevado nivel, seleccionados
entre 27 universidades del país.
La capacidad
concebida para esta Ciudad Digital, es de 10,000
alumnos, con una matricula anual de 2,000 estudiantes.
c) El salto
cualitativo en la educación primaria
Para lograr una
educación diferenciada, basamento esencial para el salto
cualitativo que se propuso la escuela cubana, en el país
se ha aplicado un programa para garantizar que en la
enseñanza primaria, el maestro no atienda más de 20
alumnos por aula.
Este programa se ha
podido llevar a cabo a partir de la reparación y
ampliación de las capacidades en las escuelas, la
priorización de la formación de licenciados en educación
primaria y preescolar, el fomento de 30
preuniversitarios vocacionales de ciencias pedagógicas
en el país, la formación emergente de maestros, la
introducción de medios audiovisuales en todas las aulas,
así como la enseñanza de la computación desde el
preescolar, para la cual se cuenta con un televisor por
aula, un video por cada 100 alumnos y 24 mil
computadoras en el nivel de enseñanza primaria.
d) El reto de la
enseñanza media
En la enseñanza
secundaria se han emprendido importantes acciones para
lograr un mayor vínculo entre el profesor y el alumno,
potenciando la atención diferenciada al estudiante en el
difícil período de la adolescencia.
La idea del profesor
integral para los grados séptimo, octavo y noveno, capaz
de impartir las asignaturas correspondientes a esos
grados, excepto las de idioma y educación física,
transitando junto a sus alumnos los tres años y en
proporción de un profesor por cada 15 alumnos, ha
significado un importante avance.
Se ha puesto en
práctica la doble sesión, el fortalecimiento del proceso
docente con la formación de nuevos profesores y un
masivo apoyo con los medios audiovisuales.
Con vistas a apoyar
este programa, se construyeron 567 nuevas aulas en 98
escuelas, al tiempo que se graduaron cerca de 4,000
profesores en las Escuelas Emergentes de Formación de
Profesores Generales Integrales y se habilitaron 33,281
profesores bajo los nuevos conceptos de enseñanza en
todo el país.
En cuanto a la
enseñanza media superior —décimo, onceno y duodécimo
grados- tanto básica como técnica profesional, se
elaboran ideas que inevitablemente incluirán una
combinación de profesores especializados, con el
principio de la atención especializada.
e) Las Escuelas
Especiales
La Enseñanza Especial
en Cuba se inició hace 40 años, tras crearse en 1962, el
Departamento de Enseñanza Especial, para atender a los
niños con necesidades educativas especiales, en la mayor
medida posible y según sus aptitudes individuales, con
el objetivo de que además de valerse por sí mismos, se
incorporaran a la vida activa en sociedad. Antes no
existía programa alguno de este tipo.
Desde 1962, la
enseñanza especial en Cuba es todo un sistema que
garantiza la atención integral pedagógica, psicológica,
física y médica al cien por ciento de los niños con
necesidades educativas especiales, cuya cifra actual
rebasa los 55,000.
Cuba ha logrado
apreciables avances en el estudio e investigación de
enfermedades transmisibles genéticamente, con el
objetivo de diagnosticarlas desde edades tempranas,
apoyar a los portadores y enfermos, e idear formas en
que pueda cortarse la cadena de algunas de las ochenta
enfermedades de este tipo.
Cuba ha producido
equipos especializados para esta actividad, como el
video-voz, los equipos de Medicid, Neurónica y más
recientemente el Audic, que constituyen un importante
soporte en este tipo de enseñanza. La tecnología Audic
ha demostrado su eficacia en Colombia, México y China,
países donde se han podido establecer laboratorios para
la detección temprana de la pérdida auditiva.
A este tipo de
enseñanza ha llegado también el programa audiovisual y
el programa de informática, los cuales han demostrado
ser un instrumento excelente de aprendizaje.
En Cuba, existe desde
1990 el Centro de Referencia Latinoamericano para la
Educación Especial. Asimismo se desarrolla la enseñanza
de la Licenciatura en Educación Especial, de la cual se
han graduado más de 10,000 profesionales. Se cuenta con
más de cuatrocientas escuelas especiales, en las que
también se aplica el principio de 20 o menos alumnos;
además de círculos infantiles, salones especiales, aulas
hospitalarias. Más de mil educandos reciben clases en
sus casas, impartidas por maestros que los visitan allí.
E.- La Cultura:
patrimonio de la nación y garantía de su soberanía en un
mundo globalizado.
La obra cultural
desarrollada en Cuba desde 1959, representa una de las
más altas expresiones del sentido humanista, universal y
democrático de la Revolución Cubana.
La Constitución de la
República de Cuba establece que el Estado orienta,
fomenta y promueve la educación, la cultura y las
ciencias en todas sus manifestaciones y particularmente
preconiza la libertad de creación artística y la defensa
de la identidad de la cultura cubana, la conservación
del patrimonio cultural, la riqueza artística e
histórica de la nación.
En Cuba la cultura es
también un fenómeno de masas, que propicia la igualdad
de oportunidades para el desarrollo de las
potencialidades de cada ciudadano. Para el Gobierno
cubano, la cultura es una de las fuentes esenciales del
desarrollo, a partir de la riqueza espiritual, creativa,
afectiva, moral y ética que proporciona a la sociedad y
al patrimonio material e inmaterial de la nación.
Bajo esta convicción,
en Cuba se potenciaron las más variadas expresiones del
arte, la cultura y el intelecto, esfuerzo que ha contado
con un especial impulso en los últimos años, a partir
del desarrollo de programas dirigidos al fomento de una
cultura general integral en cada cubano y cubana.
Tras la Campaña
Nacional de Alfabetización, desde los primeros años de
la Revolución se crearon las bases para un profundo
desarrollo cultural, que incluyeron la fundación de
importantes instituciones con ese objetivo. Fueron
establecidos entre otros: un sistema editorial nacional,
que ha promovido el libro y la lectura a una escala de
masas; un sistema de enseñanza artística de altísimo
rigor y con una amplia base popular; un sistema de
instituciones culturales locales; institutos y otras
entidades nacionales encargadas de la promoción de las
distintas manifestaciones del arte.
El crecimiento
progresivo de la asignación presupuestaria a la cultura,
expresa la prioridad que se le brinda a su desarrollo:
de un presupuesto de 102 millones de pesos en 1997, se
pasó a 552 millones en el 2004.
En estos momentos, el
Ministerio de Cultura y sus Direcciones Provinciales y
Municipales tienen planteadas entre sus prioridades:
La creación y
promoción del arte y la literatura en el país y la
participación de los creadores en la vida de las
instituciones.
El diseño y ejecución
de una programación cultural variada y de calidad, en
una estrecha relación entre instituciones nacionales,
provinciales y municipales, con el objetivo de
satisfacer las crecientes demandas de la población.
El enriquecimiento,
la preservación y difusión del patrimonio cultural.
La labor de las
instituciones culturales en la comunidad, con la
participación de las diferentes fuerzas sociales que
apoyan el trabajo cultural comunitario.
La atención al
sistema de enseñanza artística y en general, el
desarrollo de los recursos humanos.
La introducción y
aplicación de las nuevas tecnologías de la información y
las comunicaciones al desarrollo y difusión de la
cultura.
Las relaciones con
los medios de comunicación, como una de las vías
fundamentales de información a la población y de
formación de gustos.
La proyección
internacional de la cultura cubana.
El impulso a la
producción y comercialización de bienes y servicios
culturales.
1.-Las instituciones
culturales en los municipios
Hoy Cuba cuenta con
una amplia red de instituciones culturales en la base, a
lo largo y ancho del país, que asciende a un total de
2050, que incluye 368 librerías, 21 casas de la trova,
178 salas de video y 2 carpas de circo.
El movimiento de
aficionados al arte, que se desarrolla a partir de las
casas de cultura, inicia una tendencia de crecimiento en
los últimos años, que incluye hoy a 98,762 integrantes.
En la actualidad, más
de 2,200 promotores culturales profesionales se
desempeñan en consejos populares, circunscripciones y
asentamientos poblacionales. Entre 1995 y 2002, se
formaron 410 en cursos diseñados especialmente para ese
fin. La matrícula para el curso 2003-2004 es de 3,654,
de ellos, 1,874 procedentes de los cursos de superación
integral para jóvenes sin vínculo laboral.
De conjunto con el
Ministerio de Educación, ha sido una tarea de alta
prioridad la atención a las nuevas escuelas de
instructores de arte, cuyos claustros de las
especialidades artísticas proceden de instituciones y
agrupaciones del sistema de la cultura. Existen 15 en
todo el país, una en cada provincia y otra en la Isla de
la Juventud. Su matrícula actual es de 15,482 alumnos
en las diferentes manifestaciones artísticas. En el año
2004, se efectuará la primera graduación de estas
escuelas con 3,353 egresados.
2.-Enseñanza
artística
Con la fundación de
la Escuela Nacional de Arte en 1962, se dio inicio a una
de las obras más trascendentales y hermosas de la
Revolución: la creación del sistema de enseñanza
artística. Este sistema educativo ha alcanzado un
reconocido prestigio internacional, por la gran calidad
de sus graduados y su propia concepción, planes de
estudio, claustros docentes y rigor técnico-artístico.
Actualmente existen
en el país 20 escuelas de nivel elemental para la
enseñanza artística, y 29 escuelas de nivel medio
profesional de arte, como resultado del impulso que se
le ha dado a esta enseñanza. Los éxitos de la cultura
cubana, transitan inexcusablemente por la existencia de
un sistema de enseñanza artística que tiene, en su más
alto escalón, al Instituto Superior de Arte (ISA).
Durante el año 2003,
se continuó trabajando en la formación de 16,000 alumnos
de las escuelas de instructores de arte. Se amplió la
Feria del Libro a 30 sedes del país, con la
participación de 3,5 millones de personas y la venta de
millones de libros.
3.- El uso de las
tecnologías de la información en el desarrollo
socio-cultural
Cuba, con un proyecto
de desarrollo cultural que tiene como pilares la
participación popular y la equidad, ha iniciado la
aplicación de estrategias que permiten convertir las
tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC)
en instrumentos a disposición de las transformaciones
socio-culturales.
En todas las escuelas
del país, incluidas las escuelas rurales, se utilizan
los medios audiovisuales e informáticos en el proceso
docente-educativo. Un total de 30,000 estudiantes cursan
estudios como programadores y en otras especialidades
informáticas de nivel medio. El uso de Internet y de las
nuevas tecnologías de la informática y las
comunicaciones, se hace creativamente y potenciando el
mayor beneficio social.
El arribo tardío del
Internet a Cuba, se debió al hecho de que hasta mayo de
1994, permaneció bloqueado por Estados Unidos el acceso
de los cubanos a los sitios de Internet. La ley
Torricelli, de 1992, que reforzó el bloqueo, identificó
las comunicaciones con Cuba como una manera de debilitar
a la Revolución Cubana (por el bloqueo, el sector cubano
de las telecomunicaciones ha sufrido pérdidas
millonarias en las actividades de telefonía básica e
inalámbrica, sistemas de alarma, comercio electrónico y
comunicaciones postales. Sólo en la actividad
telefónica, las pérdidas ascendieron a 21,7 millones de
dólares, en 2002)
En un mundo donde el
acceso a Internet es solo para minorías (Estados Unidos
mantiene un claro dominio no sólo en la Administración,
sino en el uso de Internet, al poseer alrededor del 60%
de las más de 43 millones de computadoras del mundo
conectadas directamente --hosts o servidores--. Los
norteamericanos, con 4,995 usuarios por cada 10,000
habitantes, constituyen uno de cada tres usuarios de
Internet en el mundo. EE.UU. y Canadá concentran por sí
solos el 57% del total de usuarios. Algunos
especialistas consideran que la brecha tecnológica entre
los Estados Unidos y el resto del mundo no se muestra en
ninguna parte de forma tan clara como en la informática
y las comunicaciones y especialmente en el uso de
Internet), donde millones de personas no han visto nunca
un teléfono, ni tienen esperanza alguna de acceder,
porque gran parte no sabe leer ni escribir, el camino
posible para los países subdesarrollados, y el más
democrático y masivo en su alcance en las condiciones de
bloqueo y recursos limitados que enfrenta Cuba, es el
que está recorriendo. A través de centros sociales,
educativos, culturales, académicos, artísticos y de otra
índole, en los ámbitos especializados o comunitarios, se
brinda el acceso de los artistas, intelectuales,
escritores y otros creadores cubanos al Internet.
A pesar de los
esfuerzos realizados, la actual conexión cubana a la
llamada red de redes no ofrece el ancho de banda
adecuado para satisfacer la demanda del país. El bloqueo
estadounidense obliga a Cuba a utilizar un ancho de
banda y conexión al satélite costoso y lento. El
problema podría resolverse si se conectara un cable de
fibra óptica entre Cuba y el estado de la Florida, pero
las autoridades estadounidenses lo prohíben.
No depende de Cuba
conectarse a Internet a la velocidad que desee hacerlo,
o con tantos canales y proveedores independientes como
pueda elegir. Cada vez que Cuba intenta añadir un nuevo
canal a Internet, la contraparte estadounidense debe
obtener la licencia apropiada del Departamento del
Tesoro de Estados Unidos. De modo similar, si una
compañía norteamericana quiere abrirle un nuevo canal a
Cuba o decide aumentar la velocidad de la conexión, se
debe expedir una licencia.
F.- El Deporte: Un
derecho del pueblo.
La garantía del
disfrute del Deporte como derecho de todos los
ciudadanos, es uno de los logros más relevantes de la
Revolución Cubana en materia de derechos humanos.
Se ha desarrollado
una amplia cobertura de enseñanza deportiva, que tiene
como piedra angular el trabajo de 36,775 profesores
especializados en educación física. Esto representa un
profesor por cada 83 habitantes, en contraste con 1 por
cada 10 mil existentes en 1959.
El concepto del
deporte como un derecho del pueblo es una realidad en
los 169 municipios del país y está concebida su práctica
gratuita para todos los habitantes. Cuba es el único
país del mundo que cuenta con profesores de Educación
Física especializados de 1º a 4º grado.
El sistema de
enseñanza deportiva cuenta con una Facultad de Cultura
Física en cada provincia, un Instituto de Cultura Física
a nivel nacional, Escuelas de Profesores de Educación
Física de nivel medio y una Escuela Internacional de
Educación Física y Deportiva.
La Escuela
Internacional de Educación Física y Deportes, expresión
concreta de la vocación solidaria y desinteresada de
Cuba con los pueblos del Tercer Mundo, fue creada en el
año 2001. Actualmente, en este centro de altos estudios
se preparan 1,372 jóvenes procedentes de 72 países de
África, Asia, América Latina y el Caribe.
En los últimos diez
años, más de 10,000 colaboradores deportivos cubanos han
prestado sus servicios en 97 países. En las Olimpiadas
de Sydney, por sólo citar un ejemplo, participaron 36
entrenadores cubanos con equipos de otros países.
Cuba ha logrado
ocupar un lugar de avanzada a nivel internacional, con
una actuación destacada en juegos olímpicos,
continentales y regionales. Cabe destacar, que en la
última década del pasado milenio, se mantuvo entre los
10 primeros lugares en los Juegos Olímpicos. Estos
resultados han ubicado a Cuba entre los 30 países que
más medallas de oro por habitantes han obtenido en los
Juegos Olímpicos en toda su historia.
G.- La mujer cubana:
protagonista de la obra revolucionaria.
Cuba fue el primer
país en firmar y el segundo en ratificar la Convención
para la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (6 de marzo de 1980 y 17
de julio de 1980, respectivamente). Desde el propio
triunfo revolucionario, se desarrollaron políticas y se
aplicaron programas no sólo dirigidos a eliminar la
discriminación por motivos de género, sino a convertir a
la mujer en partícipe directa, en pie de igualdad, en la
obra transformadora y creativa del pueblo cubano.
El Plan de Acción
Nacional de la República de Cuba para el Seguimiento a
la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, adoptado por
acuerdo del Consejo de Estado, en abril de 1997, ha
contribuido de manera efectiva y creciente a impulsar
las políticas gubernamentales de apoyo y promoción de la
mujer, las que garantizan su inserción en el proceso de
desarrollo en igualdad de condiciones y oportunidades
con los hombres.
La legislación cubana
contempla un conjunto de disposiciones que aseguran los
derechos de la mujer, como el derecho a la salud, en
particular sus derechos sexuales y reproductivos; a la
educación, a la seguridad y asistencia sociales, a la
vivienda, al empleo y al disfrute del principio de igual
salario por trabajo de igual valor, y del acceso y la
promoción, sin discriminación, a cargos de dirección.
Algunos indicadores
reflejan los resultados alcanzados:
Se ha disminuido la
mortalidad materna en el país, de una tasa de 70.4 por
100 000 nacidos vivos en 1970 a una tasa de 34.3 por 100
mil, en octubre del año 2003.
En el año 2003, las
mujeres constituían el 44,9% de la fuerza laboral en el
sector estatal civil. Representan el 66,4% de todos los
técnicos y profesionales de nivel medio y superior, el
72% de la fuerza laboral en el sector educacional, el
67% en el sector de la salud y el 44.6% en el
científico.
El grado de
participación femenina en los cargos de dirección
representa el 31%. En el año 1975 las mujeres en cargos
de dirección eran sólo la mitad de esa cifra.
La participación de
la mujer en los órganos del Poder Popular en las
distintas instancias y en los sucesivos procesos
electorales, ha ido en aumento. En la actualidad, hay
219 mujeres cubanas diputadas en el Parlamento. Cuba se
encuentra entre los primeros diez países en el mundo por
el nivel de representación de mujeres en el Parlamento,
con un 35,94%.
H.- Niñez y
Adolescencia
En Cuba, la infancia
y la adolescencia disfrutan de una especial atención por
parte de la familia, la comunidad, la sociedad civil y
el Estado, que incluye además, la imprescindible
protección jurídica y las condiciones para el ejercicio
de sus derechos.
El Estado regula los
derechos de la infancia y la adolescencia, en la
Constitución de la República, los diferentes Códigos,
Leyes y Decretos Leyes, entre los que se encuentran, el
Código de la Niñez y la Juventud, el Código de Familia,
el Código Civil y el Código Penal.
Los derechos de las
niñas, los niños y adolescentes cubanos, también son
protegidos mediante un sistema de políticas sociales,
programas y proyectos en las áreas de la salud, la
educación, la seguridad social, el medio ambiente, etc.
(Ver Anexos)
Cuba fue uno de los
primeros países en ratificar la Convención sobre los
Derechos del Niño (21 de agosto de 1991) y rindió su
Informe inicial ante el Comité, en mayo de 1997.
El Protocolo
Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño
relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y
la utilización de niños en la pornografía, fue firmado
por nuestro país en octubre del 2000 y se ratificó en
septiembre del 2001. Asimismo, Cuba firmó el Protocolo
Facultativo de esa Convención relativo a la
participación de los niños en los conflictos armados (13
de octubre del 2000).
En Cuba, la
aplicación y monitoreo de la Convención y sus
Protocolos, se integran en un sistema multisectorial y
multidisciplinario, que involucra a entidades
gubernamentales, a las organizaciones no gubernamentales
y a la población en general, incluyendo a los propios
niños, niñas y adolescentes.
La Constitución de la
República otorga a todos los ciudadanos cubanos el
derecho al estudio hasta los 16 años. El sistema
nacional de educación es de acceso universal y gratuito
en todos los niveles de enseñanza, incluido el
universitario. En todo el país se erradicó el trabajo
infantil desde la década de los años 60.
Respondiendo a los
acuerdos adoptados durante la Cumbre Mundial de la
Infancia en 1990, Cuba elaboró su Plan Nacional de
Acción desde ese propio año. Anualmente se confecciona
un Informe de Seguimiento de las Metas de la Cumbre
Mundial de la Infancia, desde los niveles provinciales
hasta el nacional. Se rinde Informe periódicamente a
UNICEF sobre el cumplimiento del Plan Nacional de
Acción; todas las metas trazadas han sido sobrecumplidas
en el país.
Con posterioridad a
la Sesión Especial de la Asamblea General de seguimiento
a la Cumbre Mundial de la Infancia, transcurridos 10
años de la misma, se revisó y elaboró en el 2003 un
nuevo Plan Nacional de Acción (PNA).
Algunos logros
alcanzados:
La Tasa de Mortalidad
Infantil en Cuba es la más baja de América Latina (6,3
por mil nacidos vivos).
Los niños son
vacunados contra 13 enfermedades, para una cobertura
por programa de vacunación del 99,5 %.
Cuba no posee
diferencias en nivel de alfabetización, o sea la
situación de alfabetismo al interior del país es
homogénea. El 100% de los niños/as completan la
educación primaria.
Conclusiones
La política de
hostilidad, bloqueo y agresividad de sucesivos Gobiernos
de los Estados Unidos contra la libre determinación y la
soberanía de la nación cubana - en la cual se integra el
injusto ejercicio anticubano en el marco de la Comisión
de Derechos Humanos - no se iniciaron con el triunfo de
la Revolución Cubana en 1959, ni con la proclamación de
su carácter socialista en 1961. Estas han sido líneas
permanentes de conducta por más de 200 años, en virtud
de las apetencias imperialistas que han determinado la
política hacia la Isla de los círculos de poder en la
superpotencia. El bloqueo económico, comercial y
financiero de Estados Unidos contra Cuba, es una de las
más importantes violaciones masivas, flagrantes y
sistemáticas de los derechos humanos del pueblo cubano
que genera la política de hostilidad contra la nación
cubana, pero no la única.
El pueblo cubano ha
sido víctima de invasiones mercenarias, agresiones
biológicas, radiales y televisivas, del aliento externo
a la migración ilegal y violenta, de planes de
asesinato a sus principales dirigentes, así como
sabotajes y actos terroristas que han causado daños
directos a objetivos económicos y sociales del país por
más de 54 mil millones de dólares, la muerte probada de
3.478 personas y la incapacidad permanente de otros
2.099 cubanos.
La resolución contra
Cuba en la Comisión de Derechos Humanos es una maniobra
de manipulación de los Estados Unidas. No importa que su
aparente autoría sea asumida públicamente por otros
gobiernos, los hechos han demostrado que el texto de
sucesivos proyectos anticubanos ha sido concebido en
Washington y que su adopción ha sido sólo posible por
las presiones directas de la superpotencia.
Las acciones
agresivas, medidas hostiles, provocaciones y
declaraciones de amenaza de la Administración Bush
contra Cuba en los últimos tres años, han tenido un
grave recrudecimiento en el curso del 2003 y en los
meses transcurridos del 2004. La posibilidad de una
agresión militar contra la Isla es hoy muy cierta y
real; ha quedado demostrado en este informe. Aquellos
que se han sumado al apoyo del ejercicio anticubano en
la CDH, actúan en complicidad con la injusta fabricación
de pretextos para propiciar una agresión militar a Cuba.
No se pueden juzgar
las medidas soberanamente adoptadas por Cuba, al
enjuiciar y sancionar severamente a elementos
mercenarios al servicio de la superpotencia o a
terroristas — aplicadas en legítima defensa, con pleno
respeto y apego a la legalidad y al derecho y como
inaplazable requerimiento de seguridad nacional -
desconociendo las circunstancias del agravamiento sin
precedentes de la hostilidad de Estados Unidos contra el
pueblo cubano y de la inminente amenaza de agresión
militar que daría al traste con su propia existencia
independiente como nación.
Resulta denigrante a
la justa causa de los derechos humanos y
escandalosamente falso, el contenido de la campaña
mediática orquestada por Washington, con el objetivo de
presentar a sus mercenarios sancionados en Cuba como
supuestos “periodistas, sindicalistas y opositores
políticos pacíficos”. Ninguno fue condenado por la
expresión de opiniones o ideas, o por el ejercicio de
alguno de los derechos reconocidos en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos. Todos fueron juzgados
con total respeto a los procedimientos del debido
proceso y a todos los sancionados les fueron probados
debidamente los graves cargos que determinaron las
decisiones de los tribunales. Se encuentran cumpliendo
sus respectivas sentencias en las condiciones de
dignidad, atención y respeto que se garantizan a todos
los cubanos y extranjeros que son objeto de reclusión
penitenciaria en la Isla.
Cuba ha cooperado y
continuará cooperando plenamente con todos los
procedimientos y mecanismos no discriminatorios y de
aplicación universal de la maquinaria de las Naciones
Unidas en materia de derechos humanos. Sin embargo, no
puede reconocer, ni cooperar, con la aplicación de las
espurias resoluciones anticubanas que impone la
superpotencia en la Comisión, de las que deriva su
mandato la llamada “Representante Personal” del Alto
Comisionado para Cuba. Como ocurrió en el pasado con el
llamado Relator Especial, este nuevo procedimiento
desaparecerá un día en que la justicia pueda volver a
abrirse paso, sin que la persona que detenta tan
ilegítimo mandato pueda ejercerlo nunca en el territorio
cubano.
La resistencia y
decisión de lucha hasta la victoria del pueblo cubano
son sometidas continuamente a duras pruebas. Cinco
jóvenes luchadores contra el terrorismo y defensores de
los derechos humanos del pueblo cubano, permanecen
detenidos arbitrariamente en EE.UU. y sometidos, tanto
ellos como sus familiares, a las más crueles formas de
tortura sicológica. Para ellos el pueblo cubano - con la
solidaridad de muchas personas honestas de todo el
mundo, incluidos los propios Estados Unidos - exige la
liberación y el derecho de regresar a su patria.
A pesar de las
condiciones de subdesarrollado heredadas y del férreo
bloqueo que le impone el Gobierno de los Estados Unidos,
el pueblo cubano ha podido avanzar significativamente en
sus transformaciones revolucionarias con el objetivo de
construir una sociedad cada vez más justa, equitativa y
que garantice amplias posibilidades al ejercicio de la
participación democrática de todos los ciudadanos. Las
instituciones y componentes de un Estado que consagra el
poder de las grandes masas de trabajadores,
intelectuales, profesionales y artistas, trabajan junto
a una numerosa y activa sociedad civil, permitiendo a
todo cubano y cubana una efectiva y sistemática
participación en las decisiones que afectan su presente
y determinarán su futuro.
El pueblo cubano
seguirá luchando en defensa de sus derechos a la libre
determinación, al desarrollo, a la paz y a un orden
internacional más justo y equitativo en el que pueda
hacerse realidad definitivamente el objetivo de Todos
los Derechos Humanos para Todos. A su justa
reivindicación está dispuesto a entregar su talento, su
sudor y su sangre si fuera necesario.
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