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“La
necesidad interior de un creador de ser artista
conecta íntimamente con su género y su sexualidad”
Louise Bourgeois |
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La
muestra de la revelante artista francesa-americana
Louise Bourgeois, una de las más grandes creadoras del
siglo XX, en el Centro de Arte Contemporáneo “Wilfredo
Lam”, será, sin lugar a dudas, un auténtico suceso
artístico-cultural.
Se
une esta exposición a otras muestras notables
exhibidas en la capital cubana en los últimos diez
años: Richard Deacon, Henry Moore, Salvador Dalí,
Manuel Álvarez Bravo, Basquiat, Jean Pierre Raynaud,
Picasso, Erró...
Ahora se trata de una
de las artistas más influyentes de la centuria pasada,
una creadora subversiva, genial, plural, alguien a quien
no le han sido ajenos ninguno de los más diversos
soportes para la producción de su obra. El mármol, la
tela, el látex, el metal, la madera; han pasado por sus
manos demiúrgicas y sus ojos poliédricos, para
dar lugar a una poética de singular fuerza.
Nacida en pleno
apogeo del cubismo y de formación en escuelas de
artes plásticas y más tarde en talleres con
destacados maestros, la Bourgeois ha sido pintora,
escultora, dibujante, grabadora, instalacionista, en
fin, una artista total.
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El espectro temático
de sus inquietudes la ha llevado a recrear el dolor
humano, el erotismo, la sexualidad pura, la
introspección sicológica, el mutismo, la incomunicación,
la vulnerabilidad y la represión de la mujer y,
quizás, como dos de sus temas más caros: lo
autobiográfico y la identidad. lndagadora de la
otredad humana, su hondura sociológica marca toda su
obra. Artista pues, en constante renovación expresiva
y argumental, Louise Bourgeois es, desde finales de
los 70, una de las creadoras más influyentes del arte
contemporáneo universal, arte que ha pasado todas las
latitudes y que desde la amplia retrospectiva que
le hiciera en 1982 el MOMA de Nueva York (la primera
realizada a una mujer por esa prestigiosa institución)
la convirtió en una de las artistas más demandadas de la
recta finisecular.
Son emblemáticas de
esta obra capital los trabajos con tejidos utilizados
por ella misma a lo largo de su vida, las series
totémicas hechas con madera, sus espacios teatrales o
celdas (cells) recreando el infinito dolor del ser
humano, sus bustos de telas cargados de simbolismo, sus
enormes arañas metálicas, sus esculturas con racimos de
pechos femeninos (a veces pechos fálicos) y sus
penes erectos de medio metro, estos dos últimos, motivos
temáticos reveladores de la importancia que la creadora
concedió siempre al erotismo y la sexualidad.
Si tenemos en cuenta
los dos sentimientos vitales posibles: la soledad y la
comunión, entonces no es difícil advertir que la obra de
Louise Bourgeois es un interesante alegato por llamar la
atención sobre la soledad, el signo clave de los tiempos
modernos y más aun de la llamada post modernidad.
Para el público, la
crítica y los artistas cubanos será una ocasión
excepcional. El Centro Wifredo Lam, espacio que ha
exhibido a creadores de relieve del mundo entero
—en
particular durante las ediciones de las Bienales de
Artes Plástica de La Habana—
se viste de lujo con esta muestra de Louise Bourgeois.
Manos solidarias han
hecho posible la exposición. Deseo reconocer al Sr.
Jerry Gorovoy asistente de la artista por veinticinco
años y al curador Sr. Philip Larratt. De manera
particular a la Sra. Pamela Ruiz su esencial gestión en
el proyecto. Sin su concurso este no hubiese sido
posible.
Louise Bourgeois, una
auténtica humanista, llega a La Habana. Su obra, una de
las más radicales experiencias de la expresión abstracta
y conceptual, creará sensación entre nosotros. Será
probablemente la más importante exposición personal del
último lustro. Para el diverso y rico panorama del arte
cubano contemporáneo, en particular para la zona más
experimental y conceptual de nuestra creación,
significará un momento único e inolvidable.
Es casi imposible no
estar de acuerdo con una reciente expresión sobre la
obra de Louise Bourgeois y su rol en el arte
contemporáneo: "A sus 93 años continúa siendo la mayor
de los artistas jóvenes de la actualidad" .Esto, mejor
que nadie, lo entenderán nuestros más jóvenes creadores.
La misma artista se
ha considerado siempre una corredora de fondo (aludiendo
a la absoluta soledad del fondista), pues bien, su arte
llegará a la meta habanera con la fuerza indiscutible de
su talento.
La
Habana, diciembre 2004
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