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Trabando el paraguas
Mientras en el Congreso estadounidense hay un intenso debate, atizado por
las compañías exportadoras y líderes políticos de numerosos estados
agrícolas sobre la posibilidad de flexibilizar los vínculos comerciales con
Cuba, la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento
del Tesoro establece el término “pago en efectivo por adelantado”. Con esta
medida se deben pagar las mercancías al vendedor o al agente de la compañía
exportadora antes de que salgan del puerto.
Esto significaría que los productos pueden ser embargadas
en territorio
norteamericano, antes de tocar puerto cubano.
Tal decisión ignora el monto de los contratos efectuados entre ambas partes
hasta la fecha.
En su desafuero, el Departamento del Tesoro ignora que no solo Cuba se
perjudica con tales trabas. Para Estados Unidos resulta imprescindible
mejorar su balance comercial y para ello no pueden darse el lujo de rechazar
mercados seguros. En estos momentos la Isla ocupa el lugar 21 en cuanto a
destinos de los productores de alimentos norteamericanos.
Una vez más se evidencia cuánto asusta a la administración Bush que se
flexibilicen las relaciones comerciales con los productores norteamericanos,
y que está poniendo el parche antes del descocido.
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