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San José, 17 de marzo de 2005
Señor Presidente de la República
Dr. Abel Pacheco de la Espriella
Señor Ministro de Relaciones Exteriores
Lic. Roberto Tovar Faja
S.D.
Estimado Señor Presidente:
Estimado Señor Canciller
En estas semanas, en la Comisión correspondiente de las
Naciones Unidas en Ginebra, se discute, una vez más, la
situación de los derechos humanos en distintos países.
Costa Rica ha sido honrada, con justo merecimiento, en
esta ocasión con un lugar en dicha Comisión. Pero ese
honor, como bien nos enseña la ética cristiana, implica
igualmente responsabilidades, pues no hay derechos sin
deberes.
Costa Rica, debe asumir una posición en ese importante
foro internacional que la hace centro de la atención
mundial, que sea digna de su trayectoria democrática y
de sus mejores valores cívicos. Costa Rica debe mostrar
ante el mundo que tiene una posición independiente. Solo
así podrá ser creíble y respetada ante los ojos del
mundo. Costa Rica debe luchar porque esa comisión juegue
un papel independiente, que sea fiel a los orígenes que
tuvo la Organización de Naciones Unidas como gran foro
mundial, cuyo propósito ha sido impulsar una paz justa y
sólida entre los pueblos de la tierra promoviendo los
mejores valores en pro de las mejores causas.
La política de Costa Rica en ese foro debe ser el de
devolverle su objetividad y su presencia ejemplar
evitando toda manipulación y chantaje, sobre todo,
frente a las maniobras de grandes potencias que han
querido parcializar la noble lucha por los derechos
humanos. Costa Rica debe convertirse en la abanderada de
esta, la más enaltecedora de las luchas. Su voz debe
levantarse para secundar el informe presentado por el
“Grupo de alto nivel sobre las amenazas, los desafíos y
el cambio establecido por iniciativa del Secretario
General de Naciones Unidas. En dicho informe se afirma
con entereza y lucidez que “la comisión no puede ser
creíble si se considera que aplica dos medidas distintas
cuando se trata de cuestiones de derechos humanos”.
Es por todo eso, Señor Presidente, Señor Ministro, que
creemos que, para presentar en forma creíble y legítima
ante el mundo entero, la posición de Costa Rica en
defensa de los derechos humanos por encima de toda otra
consideración, nuestro país debe hacer patente de manera
incuestionable su independencia en materia de política
exterior. En este sentido, la alusión a Cuba que
reiteradamente ha propuesto, por interpósita mano, el
gobierno de los Estados Unidos y que con seguridad será
reiterada ahora, debe ser votada en contra por Costa
Rica o, al menos, debe quedar constancia de su
abstención.
Existe en el mundo entero una campaña impulsada por
muchos de entre los más prestigiosos intelectuales y
artistas que han hecho público un pronunciamiento que
fue publicado por el respetado periódico español El
País de Madrid, en que aparece el documento “Detengamos
una nueva maniobra contra Cuba” y que adjuntamos.
También en Costa Rica ha sido firmado por mas de 70
distinguidas personalidades pertenecientes a todos los
ámbitos de la vida cultural del país quienes, a su vez,
nos han manifestado su respaldo a esta carta. Fieles a
las mejores tradiciones de nuestro pueblo, los instamos
a hacerse eco de este clamor universal que honraría a su
Gobierno.
Se despide del Señor Presidente y el Señor Canciller de
la República de Costa Rica atentamente,
Doctor Arnoldo Mora Rodríguez
Ex ministro de Cultura, Juventud y Deportes
Premio Nacional de Ensayo
Catedrático Universitario
cc: Señores Jefes de Fracción de la Asamblea Legislativa
Señores Diputados de la Asamblea Legislativa
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