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¿Cómo fue
la repercusión en España, tanto en medios de prensa como
intelectuales, del documento “Detengamos una nueva
maniobra contra Cuba” referido a la Comisión de Derechos
Humanos de la ONU?
Desgraciadamente
los medios de comunicación están hipotecados en
cuanto tiene que ver con la información y opinión de
y sobre Cuba. Recogen con amplitud cualquier noticia
crítica vertida por un intelectual sobre el tema,
pero cuando decenas de ellos muestran su apoyo,
silencian este, salvo casos aislados o que aparezca
como publicidad “pagada”, que no todos los medios
aceptarían. A pesar de todo, sí causa eco en
aquellos intelectuales críticos con la dependencia
informativa de los medios de comunicación españoles,
y malestar en los políticos que contemplan como
gente de prestigio internacional, se desmarcan, en
consonancia con lo que está ocurriendo en otros
países de América Latina, del acoso criminal de
EE.UU. a Cuba.
¿Qué esperas de la
actuación de España, y de los demás países de la Unión
Europea, en esa comisión y con respecto a Cuba, teniendo
en cuenta las conversaciones sostenidas por el canciller
cubano, Felipe Pérez Roque, con el Rey y el gobierno
españoles?
Espero, aunque sería
mejor decir deseo, una postura más ética e
independiente en sus relaciones con Cuba, quiero decir,
menos mediatizada por las presiones e injerencias de los
EE.UU. En círculos socialistas se habla de flexibilidad.
Yo emplearía el término justicia. Porque con el gobierno
de Aznar, no ha existido política exterior española. Se
realzaba exclusivamente la que imponía Bush y el
Pentágono. Política que ha de buscar hoy el diálogo y la
colaboración. Y esto sería beneficioso, no solo para
Cuba, como quiere argumentar la prensa y medios de
comunicación españoles, sino para España. Para el
presente y futuro de sus intereses económicos, para la
independencia de su cultura, y para su propia soberanía
nacional.
¿Cuál es tu
apreciación sobre el hecho de que EE.UU. nunca ha sido
censurado en esa comisión por la violación de los
derechos humanos tanto en el plano nacional como
internacional? ¿Cuál es tú análisis sobre la situación
de los derechos humanos en relación con la actual
situación internacional?
Estas preguntas se
contestarían con la anterior. EE.UU. no solo es el
gendarme de la política internacional, sino que espera a
ser —y lo es en muchos países—el juez único que dicta y
aplica su ley. EE.UU. incumple todos los tratados
internacionales, es el verdadero poseedor de armas de
destrucción masiva, jamás aplica la Declaración de
Derechos Humanos si sus intereses así lo exigen, se
convierte en el mayor depredador de la Naturaleza,
etcétera. Y no hablo solo en el plano internacional. En
el nacional aplica una censura que se acerca cada vez
más, si no las supera, a los tiempos de Mc. Carthy.
El mundo sería otro
si las naciones se atrevieran a denunciar y a censurar a
EE.UU. por estos hechos. Por eso, mientras EE.UU. quede
al margen de las leyes, los derechos humanos no dejarán
de ser papel mojado sin ninguna validez. |