Año III
La Habana
Semana 19 - 25
MARZO
de 2005

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Tras el humanismo de Víctor Hugo
Odal Palma La Habana
Fotos:
Diego


Un parque del barrio capitalino del Vedado rememora, con un modesto busto, el aniversario 150 del natalicio de Víctor Hugo.  La obra, erigida en 1952, fue el sencillo homenaje que podía ofrecer en aquel momento el pueblo habanero y en particular su historiador, Emilio Roig de Leuchsenring, al autor de Los Miserables, al que los cubanos habíamos aprendido a conocer y  a querer a través de los escritos de nuestro Apóstol José Martí, quien tuviera la dicha de conocerlo durante su estancia en París. Fue Martí quien, como pocos,  reflejó con intensidad en su obra lo que Víctor Hugo significó para el mundo de su tiempo, el que habló en detalles del humanismo del escritor francés y de su simpatía por Cuba y su independencia.   

Cincuenta y tres años después de haber sido develado aquel busto y dejada atrás la época de las dictaduras militares y los males a ellas inherentes, los habaneros redoblaron sus esfuerzos y como tributo de recordación al prominente escritor  en el bicentenario de su natalicio, dejaron inaugurada una flamante instalación cultural, el pasado 16 de marzo.

Se trata de una mansión de estilo neoclásico erigida en 1754 por don Miguel de Ayala, situada en la calle O’Relly, número 311, en la Habana Vieja. Años después serviría de morada a otras prestigiosas familias habaneras como la del ilustre sabio Felipe Poey. En épocas más recientes dio abrigo a numerosas familias habaneras, que abandonaron la instalación al entregárseles sus propias viviendas y, finalmente, luego de exhaustivas investigaciones históricas y arqueológicas, se dio inicio a su remodelación a cargo de especialistas de la Oficina del Historiador de la Ciudad, quienes contaron con la colaboración financiera del Senado de Francia y de  la Asociación Francesa Cuba Cooperación. 

La Casa cuenta  con salas para conferencias, aulas para ofrecer estudios de idioma francés, laboratorios de computación, una biblioteca y una sala de proyecciones, entre otros espacios destinados a oficinas, cafetería y almacén. 

Esta nueva instalación cultural, cuyo propósito primordial será la preservación y divulgación de la obra de Víctor Hugo, así como resaltar su espíritu a través de conferencias, charlas, mesas redondas y exposiciones temporales y permanentes, entre otras muchas actividades, será una identidad de la Oficina del Historiador, como las ya existentes Casas de Simón Bolívar y Benito Juárez. En la inauguración de la misma, el día 16 de marzo en horas de la tarde, estuvieron presentes, junto a personalidades de la cultura y el gobierno cubanos, alrededor de cien invitados franceses. 

Las palabras de Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, y la inauguración de la exposición Sonrisas de Mujer, del fotógrafo francés Michel Belhomme, dejaron oficialmente abiertas al público las puertas de esta institución, suerte de aliento nuevo para quienes defendemos el criterio humanista de la cultura.
 

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