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Academia
Cubana de la Lengua
Sesión pública,
extraordinaria y solemne
el 18 de marzo de
2005
Palabras iniciales
del Director de la Academia Lisandro Otero
Sr. Abel Prieto,
Ministro de Cultura
Sr. Académico Roberto
Fernández Retamar, Presidente de la Casa de las Américas.
Sr. Carlos Martí,
Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Sr. Iroel Sánchez,
Presidente del Instituto del Libro.
Sr. Académico
Salvador Bueno, Director Emérito de la Academia Cubana
de la Lengua.
Sr. Académico Rogelio
Rodríguez Coronel, Decano de la Facultad de Artes y
Letras de la Universidad de La Habana.
Señor Académico
Electo, Reynaldo González.
Señores académicos
Estimado público:
Nos reunimos hoy en
la sede de la Academia Cubana de la Lengua, en sesión
pública, extraordinaria y solemne, en la casa de Dulce
María Loynaz, para dar ingreso al académico electo
Reynaldo González, uno de los escritores que ha
enriquecido nuestra cultura por su visión de nuestra
identidad como dedicado conservador del patrimonio,
promotor de empresas culturales y prosista de delicadas
sonoridades. Traducido a numerosas lenguas,
conferencista en tribunas de prestigio, ha sido testigo
de su tiempo legando textos imprescindibles para la
comprensión de la idiosincrasia cubana.
En esta sesión
otorgaremos, además, por vez primera, el Premio de la
Academia a Reynaldo González por la mejor obra
literaria del período precedente. Es una decisión de
nuestra institución conceder este reconocimiento anual,
de manera indivisible, a
una
obra de excelencia,
cuyo tema responda al
mayor conocimiento y difusión del lenguaje. También se
considerarán acreedoras de dicho reconocimiento aquellas
obras literarias que constituyan verdaderos aportes al
desarrollo creativo del idioma o a la renovación de los
géneros literarios tradicionales.
El Premio consiste en
un diploma y una medalla de plata donada por la Oficina
del Historiador de la Ciudad, Académico Eusebio Leal
Spengler, quien se disculpa por no estar entre nosotros
por hallarse en esta misma hora atendiendo al Presidente
de Sierra Leona.
La obra debe haber
sido
publicada en español, creada por un cubano residente en
el territorio nacional. Teniendo en cuenta que el
Premio de la Academia será otorgado por el pleno de
nuestra institución quedan exentos de ese reconocimiento
los propios académicos que la otorgan. En este caso
específico, el enaltecimiento le fue otorgado a Reynaldo
González antes de su elección como miembro de número, lo
cual explica la doble condición de este acto.
El
Premio de la Academia del año 2004 le fue conferido a la
novela “Al cielo sometidos”.
Me
complace rogarle al Ministro de Cultura, Abel Prieto
entregue la placa argentada del Premio de la Academia a
Reynaldo González, por su novela “Al cielo sometidos” y
al Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de
Cuba, Carlos Martí, que entregue el diploma
correspondiente al premio...
La
Academia Cubana de la Lengua fue fundada en 1926 con el
objetivo de velar por la pureza y la conservación del
medio de comunicación primordial, el idioma. A lo largo
de su historia ha servido, además, de instrumento de
reconocimiento y validación de las altas personalidades
de la cultura nacional: las capacidades más
sobresalientes de nuestra historia cultural han
pertenecido a esta institución. La práctica la ha
convertido en un mecanismo de legitimación. Honrar el
merecimiento es una tarea difícil en un medio con una
arraigada herencia de desacato e irreverencia. El
choteo criollo ha erosionado las falsas reputaciones. El
escarnio con humor ha sido un arma en la demolición de
la pompa hueca y el ceremonial vanidoso pero también
hemos sabido enaltecer lo que debe ser exaltado y
desdeñar lo superfluo. En el día de hoy la Academia
Cubana de la Lengua renueva tradiciones de antigua
raigambre.
Doy la
palabra al académico electo, Reynaldo González, para su
discurso de ingreso en la Academia
Cubana de la Lengua...
Doy
la palabra al Académico, Rogelio Rodríguez Coronel, para
su elogio de Reynaldo González...
Me
complace, entregar al nuevo Académico, Reynaldo
González, el diploma acreditativo de su condición de
tal...
Declaro concluida la sesión.
Discurso pronunciado en sesión pública,
extraordinaria y solemne, en la casa de Dulce María
Loynaz para dar ingreso al académico electo Reynaldo
González a la Academia Cubana de la Lengua. |