Año III
La Habana
Semana 2 - 8
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Juan Pablo II descansa en las Grutas Vaticanas
AGENCIAS


Los restos mortales del Papa Juan Pablo II recibieron sepultura en las grutas vaticanas, a las 14:20 horas de hoy, según informó el Vaticano. Como dicta la tradición, el cuerpo del Pontífice fue inhumado dentro de un ataúd de ciprés, colocado a su vez dentro de un segundo de plomo, para evitar la humedad, y un tercero de nogal.

Terminada la misa funeral, a las 12:30 horas, el féretro se llevó en procesión a través de la puerta de Santa Marta hacia las grutas vaticanas, sólo acompañado por algunos cardenales y en medio de los sonoros aplausos de los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. En las grutas se realizó la inhumación, en la capilla donde se encontraba enterrado Juan XXIII hasta que fue proclamado beato por el propio Juan Pablo II.

El Papa dejó escrito que quería ser enterrado en la tierra y que sobre él se colocase únicamente una lápida de mármol y no un sarcófago. La inhumación solo se realizó ante unos pocos cardenales y no fue transmitida por las televisiones.

Según la tradición, en la capilla, el cardenal Camarlengo, Eduardo Martínez Somalo, recita el Canto 'Salve Regina' y se procede a la inhumación. El último paso es cerrar la tumba con una lápida de mármol blanco con las únicas palabras "Johannes Paulus P.P. II".

La solemne misa funeral por el papa Juan Pablo II comenzó puntualmente a las diez de la mañana en la Plaza de San Pedro, presidida por el decano del Colegio Cardenalicio, el alemán Joseph Ratzinger, y concelebrada por más de 164 cardenales. Ratzinger dijo durante la homilía que los sentimientos que embargan en estos momentos son de "tristeza total, pero también de alegre esperanza y de profunda gratitud".

"Tenemos el corazón lleno de tristeza, pero también de alegre esperanza y de profunda gratitud. Este es nuestro estado de ánimo", afirmó el purpurado alemán, cuyas palabras fueron acogidas con una fuerte aplauso por los cientos de miles de presentes en la plaza de San Pedro.

El oficiante del funeral de Juan Pablo II trazó un perfil del fallecido, resaltando sus años de juventud cuando era un entusiasta del teatro y trabajaba en una fábrica química (la Solvay), "circundado y amenazado por el terror nazi". Recordó cuando fue ordenado sacerdote, "lo fue siempre hasta el fondo", dijo, y subrayó que en la frase "Como el Padre me ha amado, así os amo yo, os llevo en mi corazón" se ve toda la figura del Pontífice.

Alejandra Correa, chilena de 30 años afincada en Miami (Estados Unidos), fue la encargada de leer, en español, la primera lectura de la misa funeral por Juan Pablo II, un texto correspondiente a los Hechos de los Apóstoles. La ceremonia incluye lecturas en varios idiomas: el Salmo responsorial fue leído en latín por el joven brasileño Marcos Pavan y la segunda lectura, la carta de San Pablo a los Filipenses, fue en inglés, a cargo de John G. McDonald.

El cuerpo sin vida de Juan Pablo II fue trasladado previamente en procesión desde el templo vaticano, después de que fuera introducido en un féretro de ciprés, sellado en una ceremonia presidida por el cardenal Camarlengo.

A la ceremonia central de las exequias del Papa Wojtyla han asistido unas doscientas delegaciones de los principales países del mundo, representantes de las distintas iglesias cristianas y otras confesiones, así como en torno a cuatro millones de personas llegadas de todo el mundo. Se calcula que en la Plaza de San Pedro y los aledaños había unos 600.000 fieles que habían pasado la noche a la intemperie. El resto se repartieron por los diferentes puntos en los que se habían colocado pantallas gigantes.

Los fieles han pedido a gritos y con algunas pancartas que Juan Pablo II sea proclamado santo lo antes posible, interrumpiendo con sus aclamaciones los funerales por el Papa. Algunas pancartas escritas en italiano también pedían la canonización de Juan Pablo II lo antes posible.

Muchos de los peregrinos que no han logrado, o ni siquiera han intentado entrar a la zona del Vaticano se han congregado en el histórico Circo Massimo, donde la misa funeral se ha podido ver a través de dos enormes pantallas colocadas en los laterales.

Entre los fieles se ha podido ver un sinfín de banderas de distintas naciones, entre ellas las de Polonia, España, Francia, Bélgica, Brasil y Portugal, además de varias pancartas, muchas escritas en polaco.

Todos los fieles que han querido entrar en la Plaza de San Pedro han sido divididos en pequeños grupos y se les ha obligado a pasar por un detector de metales y se les ha revisado los bolsos y mochilas antes de entrar en la Plaza. Esta operación de seguridad ha retrasado la entrada de los fieles, que han llenado completamente la plaza.

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