Año III
La Habana
Semana 2 - 8
ABRIL
de 2005

Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

Suscripción

EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
MEMORIAS
APRENDE
EL CUENTO
POR E-MAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
LA JIRIBILLA DE PAPEL



RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

Josefina Méndez:
Un ícono de lo posible, una continuidad
Miguel Barnet La Habana
 Fotos:
Nancy Reyes


Poseída por el misterio de la danza, cifra de la intemporalidad, regida por el movimiento perpetuo, asida al ritmo como a la poesía, Josefina Méndez es para la danza en Cuba un icono de lo posible, una continuidad. 
 

Joya, una de las más fulgurantes, de la diadema que bautizó Arnold Haskell, Josefina ha quedado como una revelación que nos descubre las entrañas más fecundas de la historia del ballet cubano. Es como si ella, estando tan dentro de la espiral del tiempo estuviera a la vez afuera, desasida de los contornos, ingrávida y ungida de una luz especial. 

Encamada en la comunión poética del aire y el albatros, ha conquistado con su arte un público universal que supo aquilatar su talento desde el comienzo de su ya larga carrera artística. Distinguida por su enraizada y profunda cubanía, ha visto pasar cincuenta años que han dejado un legado ejemplar de dramatismo personal, de auténtica femenidad, y de dones teatrales que han contribuido a un estilo que ya es nacional. 

Su presencia escénica, delirante, majestuosa y segura, el  dominio de la gran tradición romántica y clásica, su adaptación y desenvoltura en los roles modernos, así como sus impecables balances, sus estupendos arabesques y su penché virtuoso en roles como el Pas de quatre, la convirtieron en fiel exponente de una técnica insuperable que aportó mucho a la Escuela Cubana de Ballet. 

El amplio repertorio que abarcó desde los clásicos ballets como El lago de los cisnes o Giselle, Las sílfides, Don Quijote, Majísimo, Juana en Rouen o su cubanísima Cecilia Valdés, así como sus roles en el rico espectro de la obra de Federico García Lorca, han hecho de Josefina Méndez una bailarina integral y una actriz de cualidades interpretativas extraordinarias. 

Recorrió y aún continúa recorriendo como gran maestra los más prestigiosos teatros del mundo, donde ahora da muestras de sus conocimientos, su técnica y su estilo. 

Por todos estos atributos Josefina, nuestra Reina de la Tragedia, ha sido galardonada en Cuba y en el extranjero con múltiples condecoraciones desde que obtuviera en Varna sus medallas de bronce y plata. 

Estrella de Oro en París, Sagitario de Oro en Italia, Premio Nacional de Danza junto a Loipa, Mirta y Aurora, y con ellas doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte. Otras muchas distinciones y medallas han adornado su pecho para honrar a Cuba y a nuestra Escuela Cubana de Ballet fundada por la joya mayor de nuestra danza, Alicia Alonso. 

Ya sabe Josefina la admiración y el cariño personal que le tengo. Hubiera querido poseer el don de la ubicuidad para estar hoy aquí con ella como lo he estado durante los últimos cuarenta años del otro lado del escenario para aplaudirla. Yo he sido de los que le he lanzado muchos bravos, sin pudor, antes bien con devoción y entusiasmo sin límites. 

Si en esta fiesta de hoy nuestra Madame Taglioni, nuestra conmovedora Odette, nuestra Rosita la Soltera, no oye el grito de bravo desde mi luneta acostumbrada, debe saber que el eco llega un poco tarde, pero llega y le llevará el más sentido y resonante de todos los Bravos que yo le he dedicado. 

Gracias Josefina Méndez, por habernos entregado cincuenta años de arte y magisterio. 

¡Tu ejemplo perdurará! 

Palabras de elogio del poeta, novelista, ensayista y etnólogo Miguel Barnet, presidente de la Fundación Fernando Ortiz,  con motivo del aniversario 50 del debut escénico de Josefina Méndez, leídas por la actriz Verónica Lynn. Proscenio de la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana. Domingo 27 de marzo de 2005

SUBIR

 
 


Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

Suscripción

© La Jiribilla. La Habana. 2005
 IE-800X600