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La jefa de la Oficina de Atención a Asuntos Religiosos
de Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Caridad
Diego, valoró hoy de sobria y solemne la ceremonia del
funeral del Papa Juan Pablo II.
Ha sido una oportunidad haber asistido a las exequias de
Su Santidad, quien, como expresó el presidente Fidel
Castro, pertenece a toda la humanidad, manifestó Diego a
Prensa Latina instantes después de concluir la Misa y el
entierro de los restos mortales del Sumo Pontífice en la
Basílica de San Pedro.
La labor del Papa quedo reconocida en la Misa exequial,
en varios idiomas y con la presencia de unos 200
dignatarios, católicos y no católicos, con un homenaje
de despedida de iglesias de ritos orientales.
Al termino del ceremonial, el titular del Parlamento
cubano y jefe de la delegación a los funerales de Juan
Pablo II, Ricardo Alarcón, sostuvo contactos con
personalidades del Vaticano, con cardenales y
mandatarios de otros países.
El cardenal francés Roger Etchegaray saludo de manera
amable a Alarcón, a quien aseguró que siempre ha llevado
al pueblo cubano en su corazón.
Etchegaray, que fue presidente de la Comisión Pontificia
de Justicia y Paz y del Comité Central del Jubileo 2000,
pidió transmitir un mensaje de saludo al presidente
Fidel Castro.
La delegación de la isla caribeña, integrada además por
el embajador ante la Santa Sede, Raúl Roa Kouri, cumple
una intensa agenda de entrevistas con dignatarios y
representantes de diversos estados, entre quienes
sobresale el líder brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.
En un momento considerado por La Habana doloroso para la
Iglesia Católica, las autoridades cubanas decretaron
tres días de duelo oficial al conocer la noticia del
fallecimiento de Su Santidad el pasado 2 de abril.
El pronunciamiento calificó a Juan Pablo II como una
personalidad de alcance mundial y luchador incansable a
favor de la paz, por la solución de muchos males
sociales, contra el neoliberalismo y la guerra.
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