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En la tarde de ayer, Felipe Pérez Roque, ministro de
Relaciones Exteriores, firmó el Libro de Condolencias
por el fallecimiento del Sumo Pontífice de la Iglesia
Católica, Su Santidad Juan Pablo II, quien falleció el
pasado sábado en el Vaticano a la edad de 84 años.
"Despedimos a Su Santidad Juan Pablo II con profundo
sentimiento de respeto y simpatía", escribió el
Canciller, quien visitó la sede de la Nunciatura
Apostólica junto a Caridad Diego, jefa de la Oficina de
Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido.
En declaraciones a la prensa nacional e internacional,
monseñor Luigi Bonazzi, Nuncio Apostólico de la Santa
Sede en Cuba, destacó el respeto y el duelo manifestados
tanto por el pueblo cubano como por sus autoridades en
relación con el deceso del Sumo Pontífice.
Bonazzi recordó la histórica visita del Papa a nuestro
país del 21 al 25 de enero de 1998, que constituyó para
el Santo Padre una verdadera satisfacción.
Posteriormente, el Nuncio y el Canciller cubano
intercambiaron impresiones acerca de la figura de Juan
Pablo II, destacando su estatura humana.
El Libro de Condolencias estará abierto al público hasta
el próximo miércoles, de 9 de la mañana a 4 de la tarde,
en la misma residencia donde vivió el Papa durante su
visita a Cuba hace siete años, en calle 12 entre 5ta y
7ma, Miramar.
Ayer, desde las 2 de la tarde, centenares de personas
acudieron a la Nunciatura para dejar constancia de su
dolor por la desaparición física de un Papa que trajo al
mundo un claro mensaje de paz y amor a la humanidad.
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