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Una delegación cubana encabezada por Ricardo Alarcón de
Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder
Popular, asistirá el próximo viernes a las exequias del
Papa Juan Pablo II, informó el espacio radiotelevisado
Mesa Redonda.
Los analistas significaron las generalizadas
manifestaciones de duelo de los católicos del planeta y
resaltaron la presencia de más de dos millones de
peregrinos en la basílica de San Pedro para dar su
último adiós al Santo Padre.
Rogelio Polanco, director del diario Juventud Rebelde,
destacó el homenaje de diferentes políticos que en el
mundo se unieron al tributo que desde este domingo
ofrecen a quien muchos calificaron como “Papa de los
pobres y defensor de la igualdad de todas las razas y
creencias”.
Hermes Herrera, quien fue embajador de Cuba en el
Vaticano desde 1992 hasta 1998, reconoció la capacidad
de Su Santidad para preocuparse por los problemas
sociales del mundo, incluso en aquellos lugares donde la
religión católica es minoritaria.
En el Cónclave de los Cardenales será electo el sucesor
de Juan Pablo II, quien ocupará el lugar 265 en la lista
de los Sumos Pontífices que ha conocido la Iglesia
Católica desde el siglo I hasta nuestros días.
Preside Alarcón delegación de Cuba a funerales del Papa
Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea
Nacional del Poder Popular, encabezará la delegación de
Cuba a los funerales del Papa Juan Pablo II.
Acompañarán al Presidente del Parlamento, entre otros,
Caridad Diego, jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos
del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y
Teresita Vicente, funcionaria del Ministerio de
Relaciones Exteriores, indicó un despacho de la agencia
Prensa Latina.
Para el próximo viernes han sido fijadas las exequias
del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, cuyos restos
mortales fueron trasladados hoy del Palacio Apostólico
del Vaticano a la Basílica de San Pedro, donde ya están
expuestos para que millones de fieles llegados de todo
el mundo puedan darle el último adiós.
Su Santidad, Juan Pablo II, falleció a las nueve y 27 de
la noche del pasado sábado, hora de Roma, a los 84 años
de edad, víctima de insuficiencias renales y cardio-respiratorias.
Karol Wojtyla, su nombre polaco antes de ser entronizado
el 18 de octubre de 1978, fue con razón llamado el Papa
viajero, y su incansable andar por más de un centenar de
países de todos los continentes, con un mensaje de paz y
amor a la Humanidad, lo trajo a Cuba en enero de 1998.
Aquella histórica visita pastoral le ganó para siempre
la simpatía y el respeto del pueblo de la Isla, que no
olvidará su condena al genocida bloqueo del Gobierno de
los Estados Unidos, al calificar de injustas y
éticamente inaceptables las medidas restrictivas
impuestas desde fuera del país.
Poco después de conocerse el deceso del Santo Padre, el
Consejo de Estado de la República de Cuba decretó tres
días de Duelo Oficial, vigente hasta mañana y durante
los cuales la bandera nacional ondea a media asta en
edificios públicos e instituciones militares.
El decreto, firmado por el Comandante en Jefe Fidel
Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de
Ministros, destaca la incansable labor durante sus más
de 26 años de Pontificado, en favor de la paz y la
solución de muchos males que aquejan a la Humanidad.
Por millares se cuentan los firmantes del Libro de
Condolencias abierto desde el domingo último en la
Nunciatura Apostólica en La Habana, entre ellos el
propio Presidente Fidel Castro y el General de Ejército
Raúl Castro, Primer Vicepresidente de los Consejos de
Estado y de Ministros.
También este lunes, el Comandante en Jefe asistió a la
misa funeral oficiada en una repleta Catedral de La
Habana.
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