|
El cuerpo de Juan Pablo II ha dejado de ser expuesto a
los fieles a las 22.00 horas del jueves. Comenzará
entonces el ritual que culminará con su funeral, a las
10.00 del viernes, en las Grutas Vaticanas de la
Basílica de San Pedro.
Antes de la ceremonia, los restos mortales del Papa se
depositarán en un ataúd llano de madera de ciprés. En él
se introducirán un pequeño bolso con medallas
conmemorativas de su Pontificado, la mitra vaticana y el
'Rogito', un documento sobre su vida escrito en latín
guardado en un tubo de plomo. Este texto se leerá
durante la ceremonia. Además, el rostro del Pontífice se
cubrirá con un velo de seda blanca. Antes de cerrar el
féretro, el cardenal Camarlengo, el español Eduardo
Martínez Somalo, leerá el Salmo 41,2.
El funeral oficial comenzará a las 10.00 hora local. Se
celebrará al aire libre, sobre el Sagrado de la Basílica
de San Pedro y durará cerca de tres horas. Será oficiado
por el cardenal Jospeh Ratzinger, decano del Colegio
Cardenalicio y concelebrado por los cardenales y
patriarcas de las Iglesias orientales.
La ceremonia comenzará con el Salmo 64 y una
primera lectura de los Hechos de los Apóstoles. Después
se leerá el Salmo responsorial 22 y la Carta
de San Pablo a los Filipenses. Se continuará con el
Canto del Evangelio de San Juan capítulo 6,
versículo 40 y con la lectura del Evangelio de San
Juan 21,15 y 19.
Después se entonará en varios idiomas el canto
universal, en el que se pedirá por el Papa, la Iglesia,
los pueblos de todas las naciones y todos los fieles, el
Canto del ofertorio y el Canto de la comunión.
Tras la Eucaristía, los cardenales se acercarán al ataúd
para recogerse en oración en lo que se denomina 'Rito de
la última recomendación'. El cardenal vicario de Roma,
Camillo Ruini, realizará la llamada 'Súplica de la
Iglesia romana' y los patriarcas, la 'Súplica de las
Iglesias orientales'.
Terminada la Misa, el féretro se llevará en procesión, a
través de la puerta de Santa Marta, hacia las grutas
vaticanas. Allí se realizará la inhumación, en la
capilla donde estuvo el cuerpo de Juan XXIII. Según sus
deseos, será enterrado en la tierra y sobre él se
colocará una lápida de mármol y no un sarcófago. La
inhumación se hará sólo ante unos pocos cardenales y no
será retransmitida por las televisiones.
En la capilla, el Camarlengo recitará el Canto 'Salve
Regina' y se procederá a la inhumación. El ataúd se
introducirá en otro féretro de plomo para evitar la
humedad y, por último, en otro de madera de avellano.
Después la tumba se cerrará con una lápida de mármol
blanco con las palabras "Johannes Paulus P. P.II".
El sábado comenzarán nueve días de misas en sufragio por
su alma.
|