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Sepa el mundo que nosotros no vamos a reclamar a Posada
Carriles, ni pediremos la pena capital. Lo que
demandamos es que haya justicia y que lo envíen para
Venezuela en virtud del acuerdo de extradición que tiene
ese país con Estados Unidos, o lo juzgue un tribunal
internacional en un lugar neutral, afirmó el Presidente
Fidel Castro en su Intervención Especial en el Palacio
de las Convenciones, en la que abordó los últimos
acontecimientos relacionados con la solicitud de asilo
presentada al Gobierno norteamericano por ese connotado
terrorista internacional.
Nosotros aportaremos pruebas y moveremos a la opinión
mundial, aseveró Fidel; incluso, es mejor que viva y que
no se vaya al otro mundo sin conocer la justicia, porque
en esta Tierra y en esta humanidad hay ansias de
justicia.
En sus palabras, el Jefe de la Revolución calificó como
un verdadero problema para las autoridades
norteamericanas la presencia de Posada Carriles en su
territorio y la barbaridad que tal hecho implica desde
el punto de vista ético por su participación en
numerosos actos criminales.
Si el Papa dijo que el bloqueo era inaceptable, proteger
a un criminal, a un terrorista es éticamente diez veces
más inaceptable, como lo es también el asesinato de
personas inocentes, apuntó Fidel.
A renglón seguido se preguntó cómo se podría justificar
ante la opinión pública mundial la concesión del amparo
legal a Posada, pues el sentido de la responsabilidad,
el sentido común indica a cualquiera que eso constituye
una verdadera chapucería, como lo fue la elección
anterior en Estados Unidos; todo el mundo sabe que la
mafia fue la que ganó aquellos comicios mediante un
fraude, acotó.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
comentó al respecto un artículo del periódico Washington
Post fechado el 13 de abril, en el cual se hace alusión
a la carta del congresista demócrata William Delahunt,
que insta al Gobierno de Estados Unidos a rechazar el
pedido de asilo político de Luis Posada Carriles.
Según el propio Delahunt, acceder a tal solicitud
socavaría la credibilidad de la nación del Norte en su
lucha contra el terrorismo internacional, pues se trata
de un individuo que fue entrenado por la CIA y que
durante años ha estado relacionado con la voladura en
pleno vuelo de un avión civil cubano que provocó la
muerte de 73 personas, e involucrado también en ataques
contra hoteles y en un plan para asesinar en el 2000 al
Presidente cubano durante una visita a Panamá.
Al repasar otros fragmentos de la misiva citados en el
artículo del Washington Post, Fidel indicó que el
legislador demócrata dijo que dados los antecedentes de
Posada, debería buscársele para su arresto y no hacer
ningún tipo de análisis para ofrecerle protección legal.
Si está realmente en EE.UU. creo que debemos determinar
cómo entró al país y bajo qué circunstancias, plantea
Delahunt.
Es posible que por sus vínculos de muchos años con las
actividades anticubanas, los funcionarios
estadounidenses se hayan hecho de la vista gorda, o lo
que es peor, hayan permitido la entrada de Posada
Carriles. Si fuera así, la credibilidad de Estados
Unidos quedaría hecha añicos, señala el congresista.
Sobre el tema, el líder de la Revolución se preguntó
cómo es posible que en un país en guerra y donde muchos
de sus hijos han muerto en actos terrorristas, un
criminal como Posada Carriles ingrese y permanezca
oculto tantos días.
Tras comentar varios cables de agencias internacionales
de noticias, Fidel fustigó los términos usados por estas
al calificar a tan repugnante personaje de "disidente",
"legendario luchador por la libertad", "combatiente
anticastrista" y otros calificativos que pretenden
encubrir su larga historia terrorista.
EL ARMA DE LA ÉTICA
Ahora, denunció el Comandante en Jefe, ha salido a la
luz pública en un artículo publicado en Rebelión que
funcionarios del Departamento de Estado de EE.UU.
contactaron con periodistas de importantes medios de
comunicación para que difundieran la tesis de que la
presencia de Posada Carriles en territorio
norteamericano era resultado de una operación de la
inteligencia cubana dirigida a desacreditar a Estados
Unidos en víspera de la votación de la resolución contra
Cuba en la Comisión de Derechos Humanos, y "para
distraer la atención sobre la violación de esos derechos
en la Isla".
Preguntó Fidel si con esta versión se pretende dar
marcha atrás a la cosa, y si eso será posible.
En los Estados Unidos hay muchas personas que saben de
Cuba y tienen ética, y si la administración Bush
decidiera buscarle refugio en un tercer país al
terrorista, luego esa gente se preguntaría si salió de
verdad y cómo lo hizo, apuntó el Jefe de la Revolución.
Afirmó que no debieron inventar la teoría que involucra
a la inteligencia cubana con la permanencia de Posada en
el país norteño, y recordó que nuestro pueblo ha sido
educado en la ética y en la verdad.
Recordó asimismo que durante la guerra de liberación
contra la tiranía batistiana, el Ejército Rebelde hizo
miles de prisioneros y ninguno de ellos jamás fue
ultrajado, golpeado o asesinado, ética que también se
puso de manifiesto en Playa Girón, cuando ninguno de los
mercenarios capturados fue maltratado, ni vejado.
A los asesinos y criminales de guerra sí los juzgamos
con todas las garantías y los condenamos por sus
fechorías, aseveró. Para nada, afirmó, nos gusta la pena
de muerte y solo la aplicamos en casos muy extremos como
un arma para la defensa de la Revolución. Sin embargo,
en Estados Unidos condenan a la pena capital a menores y
enfermos mentales, y precisamente el estado de Texas,
donde el actual inquilino de la Casa Blanca fue
gobernador, figura en la lista de los que tienen el
mayor número de ejecuciones, indicó el Jefe de la
Revolución.
Fidel se cuestionó qué habría pasado si a lo largo de la
guerra contra Batista hubiera sido al revés y los miles
de prisioneros pertenecieran a las filas
revolucionarias. En ese sentido recordó lo que hicieron
con los combatientes del 26 de Julio cuando los sucesos
del Moncada, lo que le hicieron a Abel Santamaría, a
Frank País, a los combatientes de la clandestinidad.
Aquel ejército que asesinó a tantos compañeros valiosos,
fue educado y entrenado por los imperialistas.
Valdría preguntarse también qué hubiera ocurrido en
Girón si el enemigo triunfa. Nos hubieran hecho como en
Guatemala, donde murieron bajo diferentes gobiernos
dictatoriales más de 100 000 personas, y se reporta un
número similar de desaparecidos, puntualizó.
Nosotros que hicimos la guerra como caballeros,
demostramos que para luchar y vencer lo que hace falta
es ética y moral. Nunca y aun bajo la peor variante de
una invasión, enseñaremos a nuestros soldados a matar
cuando un hombre se ha rendido, manifestó.
CONTUNDENTES ARGUMENTOS
Al inicio de su intervención ante cuadros del Partido y
el Estado, dirigentes de las organizaciones políticas y
de masas, combatientes de las FAR y el MININT,
familiares de los Cinco Héroes y de víctimas y
sobrevivientes de las innumerables acciones terroristas
de Estados Unidos contra Cuba, Fidel consideró de mucha
importancia continuar tratando el tema de nuestra
denuncia del evidente intento del Gobierno de los
Estados Unidos de acoger en su territorio al connotado
terrorista Luis Posada Carriles.
Recordó el emplazamiento hecho al presidente Bush el
pasado lunes y las preguntas para esclarecer las
maniobras que se están llevando a cabo con el fin de
proteger al mencionado criminal y sus secuaces; refirió
la repercusión, en Miami y en otros lugares, de la
denuncia hecha por Cuba, y manifestó su impresión de que
fueron sorprendidos por nuestra acusación.
Informó acerca de la reacción inmediata del vocero del
Departamento de Estado Richard Boucher, quien declaró
que no consideraba las observaciones hechas por el
Presidente cubano y que no estaba seguro de que hubiera
algo nuevo en ese sentido.
El Comandante en Jefe abundó asimismo sobre las
versiones de CNN en español que presentan a Posada como
un "disidente acusado de organizar un supuesto plan para
atentar contra Castro" durante la Cumbre Iberoamericana
de Panamá en el año 2000. Así afirman a pesar de haber
encontrado en poder de estos asesinos todas las armas y
explosivos.
Seguidamente dijo que según este enfoque todo es
"supuesto". Hemos vivido durante 46 años en un
"supuesto" peligro de agresión a nuestro país, en un
"supuesto" bloqueo económico; Posada Carriles es el
"supuesto" autor de la voladura de un avión, el
"supuesto" autor de numerosos asesinatos; iba a
participar en la "supuesta" invasión de la Bahía de
Cochinos. Son "supuestos" los muertos que en número de
decenas, centenares y miles ha ocasionado la política
criminal yanki.
A juzgar por los calificativos del imperio, enfatizó,
Bin Laden es terrorista y Posada Carriles no; en este
caso se trata de un "veterano luchador anticastrista".
Y prosiguió que de acuerdo con esa idea el imperialismo
no es imperialismo, la guerra de Iraq no existe, las
torturas y los bombardeos nunca se han producido.
Fidel señaló que gracias a tantos años luchando contra
el adversario uno más o menos lo adivina. Denunció la
falta de justicia en Estados Unidos, donde nuestros
Cinco compatriotas, verdaderos héroes y símbolos de la
dignidad y el honor de este país, están condenados a
severas penas, mientras reconocidos criminales andan
sueltos.
Al parecer, ironizó, nunca en Estados Unidos, un
gobierno tan "honesto, limpio y eficiente", se enteró de
que Posada Carriles se dedicaba a muchas fechorías. Y
las armas encontradas en Puerto Rico eran para cazar
tomeguines, con la ametralladora calibre 50, con la
mirilla telescópica y los rayos infrarrojos. Eso quedó
demostrado en el juicio, en el cual todo el mundo:
fiscal, juez... eran parte de la mafia, apuntó.
El líder de la Revolución argumentó que muchas personas
estaban en desacuerdo con que viajara a Panamá, porque
era evidente el plan para eliminarlo físicamente. Pero
nunca los peligros de perder la vida han impedido que
viaje. Enumeró que primero viajó al Moncada, luego de
México a Las Coloradas, en el Granma, un yate construido
para doce hombres donde viajaron 82.
Refutó las declaraciones de Eduardo Soto, abogado de
Posada, quien insiste en que le otorguen asilo político,
pues Fidel Castro haría todo lo posible para que su
defendido desaparezca de la faz de la tierra.
Todo lo contrario, afirmó, lo que queremos es que viva y
sufra en la faz de la Tierra, ahora que ha puesto a
prueba a sus amiguitos del Gobierno para ver qué hacen
con él. Eso es lo que quieren ellos, desaparecerlo,
salir de él. Y si pudieran lo enterraban en el césped de
la Casa Blanca, expresó.
Monstruo vivo es mejor que monstruo muerto, aseveró.
Ahora está circulando por las arterias del imperio, no
escondidito en un lugarcito de Centroamérica.
Cuestionó la ética de estos hombres y citó las frases
horribles de Posada Carriles cuando al morir en La
Habana el joven turista italiano Fabio Di Celmo, como
consecuencia de los atentados con bombas en hoteles,
dijo: "Es triste que alguien haya muerto, pero no
podemos parar". "Estaba en el lugar equivocado, en el
momento equivocado".
A la referencia frecuente que hacen los enemigos de que
aquí gobierna un dictador, el Comandante en Jefe afirmó
que en Cuba hay un pueblo entero para dictar las leyes
de la República y la Revolución.
La sesión se inició con la proyección de un documental
que contiene testimonios de familiares de las víctimas y
sobrevivientes de actos terroristas perpetrados por el
imperio y sus mercenarios.
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