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Hemos cantado el himno, y como no podemos olvidar que
hoy se cumple un aniversario de aquel artero ataque
sorpresivo por parte de naves aéreas del gobierno de
Estados Unidos, con insignias cubanas, pues creemos
conveniente que recordemos algunas imágenes relacionadas
con los hechos de aquellos días, que señalaban el inicio
del ataque mercenario imperialista; de mercenarios y del
imperialismo, porque los dos venían en el mismo convoy,
uno detrás del otro, esperando que le hicieran la cabeza
de playa, que no duró nada, el clásico merengue en la
puerta de una escuela.
Por eso estamos aquí hoy. Ibamos a estar de todas
maneras. De una forma o de otra, el pueblo iba a luchar
y habría derrotado a los invasores; pero una gran parte
de nuestro país habría sido destruido y habría perecido
en una contienda de aquel tipo.
Ayer recordé lo que ocurrió en Guatemala con una
invasión mercenaria de ese tipo: 200 000 víctimas y un
Estado —ayer lo calificaba— culebra, fue ayer el nombre
que le puse: los Estados culebras. De esos hay unos
cuantos en este hemisferio y también en Europa.
Veamos con respeto, y un pensamiento de gratitud y de
homenaje, a los que un día como hoy, luchando,
reponiéndose de la sorpresa inmediatamente, hicieron
posible que hoy estemos aquí (Aplausos).
(Ruedan video).
Queridos compatriotas:
Ayer hablamos de una extraña teoría, surgida hace apenas
48 horas, de que la presencia de Posada Carriles en
Estados Unidos era un invento de la Inteligencia cubana.
Ello me obliga a demostrar, realmente, qué pasó, cómo
llegó Posada Carriles a Estados Unidos y quién lo llevó,
con bastante seguridad. Puede haber quizás detalles que
queden todavía por precisar; pero, en esencia, cómo se
produjo el recorrido de Posada Carriles desde la cárcel
de Panamá a Miami y después, entonces, podremos sacar
alguna conclusión sobre el tema, y si era posible que la
Inteligencia cubana inventara ese recorrido; es decir,
lo llevara a cabo.
Tengo que remontarme a la madrugada del 26 de agosto de
2004, cuando el exjefe de la policía panameña, Carlos
Suárez, fue a buscar a los terroristas indultados a la
prisión El Renacer.
“Luis Posada Carriles, Pedro Remón Rodríguez, Guillermo
Novo Sampoll y Gaspar Jiménez Escobedo se dirigieron
hacia el aeropuerto de Tucumen, de la capital panameña,
donde los esperaban dos aviones ejecutivos que habían
sido enviados a ese país desde Miami por “el ilustre
caballero Santiago Alvarez Fernández Magriña”. Yo
prometí ayer que iba a hablar de él y a explicar quién
era.
“Muy temprano en la mañana del mismo día, los dos
aviones despegaron con los terroristas y los que
vinieron a buscarlos.
“Uno de ellos, en el que viajaban Posada y los también
terroristas residentes en Estados Unidos, Ernesto Abreu,
Orlando González y Miguel Alvarez, se dirigió al
aeropuerto ‘Ramón Villeda Morales’ de San Pedro Sula,
Honduras, donde fue recibido por Rafael Hernández
Nodarse, jefe de la estructura terrorista anticubana
radicada en el mencionado país y traficante de armas, de
origen cubano con residencia en la citada ciudad”. Viene
a ser como el jefe de la oficina de intereses de Posada
Carriles en Honduras. Este caballero está allí, todo el
mundo lo sabe y quién es. Allí se sabe todo, y se
disimula bien cuánto se sabe.
“Para su entrada en San Pedro Sula, Posada utilizó un
pasaporte estadounidense a nombre de Melvin Cloide
Thompson”. Sí, se perdió por allá, no sé por dónde, no
sé si en Panamá, un pasaporte, y terminó en manos de
Posada Carriles.
“Los periódicos de Honduras se hicieron eco de la
presencia de Posada Carriles en San Pedro Sula y del
apoyo recibido de Rafael Hernández Nodarse.
“Posteriormente, Posada se estuvo moviendo por
Centroamérica con documentación falsa.
“En los círculos terroristas de Miami, en estos meses se
han estado refiriendo a los obsesivos planes violentos
de Posada contra nuestro país y al impulso que este
piensa imprimirle con su llegada a Estados Unidos.” Ayer
leíamos lo que declaraba el “urbanista” sobre los planes
de Posada Carriles desde Miami, aquel que dijo que no
era tan malo poner bombas en los hoteles.
A mediados de marzo, llega una noticia publicada por un
órgano de prensa del estado mexicano de Quintana Roo,
Que Quintana Roo se entere, se llama así.
Con fecha 14 de marzo —el mes pasado, hace hoy un mes y
un día, tomando en cuenta que marzo tiene 31 días,
serían 32 en total—, este órgano publica:
“Encalla barco camaronero en arrecifes de ‘El Farito’
—aquí lo pone hasta en inglés— “Monday, March, 14, 2005,
por Carlos Gasca, Que Quintana Roo se entere” —se llama
el periódico así, Quintana Roo debe haberse enterado y
nosotros también, por supuesto, que leemos este órgano.
Y vuelve otra vez un titulito, así está, esto es una
copia del periódico.
“Por Carlos Gasca” —vuelve a repetir—, “Que Quintana Roo
se entere, Isla Mujeres, Quintana Roo” —porque esas isla
Mujeres pertenece a ese estado, está frente a las costas
esa parte sur de México, un área turística. Pone la
fecha, 14 de marzo, y dice:
“Una embarcación tipo camaronera que venía navegando
desde la Florida hasta Isla Mujeres quedó varada por
espacio de seis horas cerca de la zona arrecifal de ‘El
Farito’, la embarcación de bandera americana entró mal
al puerto y en una zona baja se quedó encallada.
“Varios fueron los intentos por sacar del bajo a la
pesada embarcación, pero luego de mucho esfuerzo
finalmente quedó liberada, pero entonces la Armada
decidió revisar la embarcación extranjera” —la llama
así— “de nombre ‘Santrina’ —era tan “santa” como los que
iban adentro.
“El problema se inició a eso de las 7:45 horas, cuando
la embarcación ‘Santrina’ quedó varada en la bahía y
pese a la ayuda de varias embarcaciones particulares,
esto fue inútil.
“Al lugar también llegaron elementos de la Séptima Zona
Naval y de la Comisión Nacional de Pesca (Conapesca) y
luego de liberar a la embarcación estos la escoltaron
hasta el muelle fiscal de concreto, donde con la ayuda
de los perros expertos en detectar estupefacientes, y
buzos, procedieron a realizar una minuciosa inspección.
“Hasta el momento se desconoce si habría algún tipo de
sanción para el dueño de esta embarcación, pero el
capitán de puerto anticipó que este navío no se movería
hasta que las investigaciones concluyan.
“La ‘Santrina’ traía a bordo cinco tripulantes, entre
ellos el capitán de la nave, José Pujol, quien se negó
en todo momento a dar información a los medios sobre el
motivo de su entrada al puerto. Sin embargo también se
pudo averiguar que al interior de la embarcación existe
un significativo y extraño número de tanques de oxígeno,
equipo de compresor y una especie de gato hidráulico en
la parte superior.”
Bien, eso publicó el día 14 ese periódico.
Otro periódico de Quintana Roo que se llama Por esto, ya
con fecha 16 de marzo, dos días después, publica:
“La ‘Santrina’, liberada de los bajos cercanos a la
costa, pasó inspección de rutina” —esto con letra más
pequeña, y con letra más grande: “La ‘Santrina’ seguirá
viaje hacia Miami.
“Problemas de gobierno” —es decir, del que la
tripulaba—, “provocaron que la embarcación encallara, ni
causó daños ni se encontró irregularidad alguna en su
tripulación, dice la Capitanía de Puerto.”
“Por Yolanda Gutiérrez, Isla Mujeres, 14 de marzo: Tras
pasar las inspecciones rutinarias de las autoridades
correspondientes sin que se encontrara nada irregular,
la embarcación tipo camaronero ‘Santrina’ la cual
quedara varada a la entrada de Isla Mujeres, zarpará
rumbo a Miami este miércoles tras abastecerse de
combustible, alimentos y agua para la travesía.
“Según informó Angel Gabriel Vallejos Sánchez, encargado
del despacho de Capitanía en ausencia de su titular, la
embarcación tuvo problemas de gobierno y por esa razón
encalló cerca de la costa aunque afortunadamente en un
área despejada de arrecifes, por lo que considera que no
hubo ningún tipo de daño ecológico.
“Añadió que una vez que el ‘Santrina’ atracó en el
muelle de concreto recibió la visita de las autoridades
que intervienen cuando un barco de bandera extranjera
entra a puerto, siendo la primera instancia en
presentarse la Armada de México cuyos elementos apoyados
por perros entrenados para detectar sustancias
narcóticas y armas revisaron la embarcación sin
encontrar nada irregular.
“De la misma manera realizaron sus respectivas
inspecciones las autoridades de Migración, Sanidad
Internacional, Sagarpa y finalmente Capitanía de Puerto
cuya función tras coordinar las operaciones de rescate
se limitó a levantar las actas correspondientes del
incidente.
“A pregunta expresa Vallejos Sánchez aseguró que no
habrá ningún tipo de sanción para el capitán del ‘Santrina’,
José Pujols, en virtud de que según sus propias palabras
se trató de un incidente como cualquier otro que no
amerita sanción alguna.
“Tanto la embarcación como sus tripulantes cuentan con
toda la documentación en regla, están debidamente
registrados y hasta el momento no tenemos reportes de
ninguna de las autoridades que intervinieron en la
revisión.
“El encargado del despacho añadió que la embarcación
zarpó de las Bahamas y su destino final es Miami, donde
según le comentó José Pujol se realizarían en el
‘Santrina’ las adecuaciones y modificaciones pertinentes
para transformarla en un barco escuela.”
Viro hacia atrás. Hoy tuve un poquitico más de tiempo.
Ya aquí comienzo a hablar del urbanista.
¿Quién es el propietario de este barco llamado Santrina?,
pues el urbanista, Santiago Alvarez Fernández Magriña,
el representante, el que habló ayer, el que designaba al
abogado —Soto, creo que se llama el abogado— como único
representante, y él, el amigo, el apoderado de Posada.
“El ‘Santrina’ había sido adquirido bajo la cobertura de
la Fundación de Protección Ecológica Marina ‘Caribe Dive
? Research Fundation, Inc’.” Las fundaciones se hacen,
en general, para cosas “nobles”, como, por ejemplo, la
Fundación Nacional Cubano Americana (Risas),
¿comprenden? Todo es fundación, también una fundación
para adquirir la propiedad de esta embarcación
camaronera. Y ha sido utilizada en la ejecución de
acciones terroristas contra Cuba. Se lo informamos al
gobierno, a ver si la captura, porque es una embarcación
también que es terrorista.
“Casualmente, el presidente de esta fundación” —el
presidente—, “es el terrorista Ernesto Abreu, ya
mencionado como uno de los que viajó a Panamá a recoger
a Posada” —en el avioncito—, “y el tesorero” —de la
fundación— “es Santiago Alvarez”, el urbanista, el que
fue también a recoger, el que paga todo, según se dice,
el próspero y acomodado hombre de negocios.
“Tal como reflejó el diario local mexicano ‘Por esto’
del 16 de marzo, el ‘Santrina’ estaba capitaneado por el
viejo agente CIA” —por el viejo agente CIA— “José Pujol,
conocido por ‘Pepín’, y a bordo de la embarcación
viajaba el propio Santiago Alvarez, lo cual quedó
registrado en una foto publicada por el mismo periódico
en el artículo titulado ‘La Santrina seguirá viaje hacia
Miami’.”
(Muestra Foto y lee pie de foto: “Capitán y marinero de
la embarcación ‘Santrina’ que encalló en la bahía Islas
Mujeres, la cual podrá seguir su viaje hacia Miami.
Fotos Mario Alonzo.”)
Aquí están las fotos, están en el periódico. La otra es:
“Gabriel Vallejos Sánchez, encargado del despacho de la
Capitanía del puerto” (Muestra las fotos).
Después comienza la historieta. Todo esto ocurre el 16,
se publica ahí.
“El 31 de marzo el diario ‘El Nuevo Herald’ publicó un
artículo titulado: ‘Estiman viable que Estados Unidos dé
residencia a Posada Carriles’, donde se hace referencia
a que el terrorista podría asegurar su permanencia legal
en Estados Unidos en consideración a los servicios
prestados al Ejército norteamericano” —sí, lo graduó de
“cazador”, como ya se dijo— “durante la Guerra de Viet
Nam” —sí, durante la guerra, pero no consta en ninguna
parte que el señor Posada Carriles estuvo en Viet Nam—,
“aunque su pasado, vinculado al terrorismo plantearía un
dilema para las autoridades de ese país.” Es lo que está
diciendo el periódico, vean bien, El Nuevo Herald, no el
viejo Herald, sino el nuevo, el más adaptado, más
sincronizado con la mafia.
“El periodista citó declaraciones del terrorista
Santiago Alvarez” —mejor dicho, aquí en el informe decía
el urbanista Santiago Alvarez, el próspero hombre de
negocios—, “quien afirmó que lo apoyaría en facilitarle
la representación legal que este necesitase.
“El diario destacó que según testimonios obtenidos de
fuentes cercanas al proceso, Posada había llegado a
Miami hacía una semana por vía marítima, lo cual
coincide con la entrada del ‘Santrina’ a esa ciudad.” No
sé si llevaría un helicóptero o un portahelicóptero y al
hombre lo sacaron, lo metieron, lo desembarcaron; pero
me parece que estos datos son de interés.
“Según sus amigos, Posada será presentado públicamente
como un anciano enfermo en el que concurren diversas
patologías, con el fin de que sea aceptado legalmente en
Estados Unidos como un caso humanitario. Falsedad total,
pues de Panamá salió perfectamente de salud, a pesar de
que los acólitos de la Moscoso intentaron vanamente
fabricarle historia similar.”
¡Caramba!, qué lástima que no tengo aquí... ¡Ah!,
Carlitos, por ahí había el otro día uno de los papeles
donde estaban todos los organismos que creó el gobierno
de Estados Unidos, después del atentado, porque no se
sabe los cientos de miles que cuesta todo lo creado por
ellos, y, realmente, nosotros les podemos ofrecer
información gratuita, lógica y elemental. A nosotros no
nos ha costado más que unos papelitos, leer unos
periódicos.
“Principales medidas adoptadas en Estados Unidos después
del 11 de septiembre.”
“En octubre del 2001 se aprobó la llamada Ley Patriota,
que amplía las capacidades operativas de los órganos de
seguridad en Estados Unidos para realizar labores de
espionaje. Establece definiciones más amplias del
concepto de terrorismo y eleva las sanciones legales
contra individuos y organizaciones vinculadas a
actividades de esa índole.
“Fue creado el Departamento de Seguridad Interna, la
agencia federal más grande en la historia del país, con
una plantilla de 180 000 empleados e integrada por 22
entidades, incluyendo la Aduana, Inmigración y
Guardacostas, con la misión de proteger el territorio
norteamericano y al cual se le asignó en el 2005 un
presupuesto de 30 000 millones de dólares”
—independiente de los otros, de los de cada una de las
instituciones que lo integran; 22 entidades integran,
como dije, este Departamento de Seguridad Interna.
“Se adoptaron medidas dirigidas a fortalecer y ampliar
las atribuciones de los distintos aparatos de seguridad,
como el FBI y la CIA, y las relaciones y coordinaciones
entre estos y los órganos locales, la aplicación de
nuevas tecnologías de comunicación y el establecimiento
de bancos de datos integrados sobre sospechosos de
terrorismo y sus capacidades y contactos.” Vean todo lo
que les dieron, tecnologías de comunicación, todo eso.
“En el FBI fueron priorizadas las actividades de
contraterrorismo y se produjeron avances significativos
en la modernización de la infraestructura tecnológica.
Todas las oficinas territoriales son conectadas a través
de una red computarizada. Fue creado el puesto de
director de Inteligencia Nacional, con autoridad sobre
el presupuesto y la supervisión de las 15 agencias de
Inteligencia y su integración plena. Para este cargo fue
designado John Dimitri Negroponte, figura conocida por
su vinculación a la guerra sucia y escándalos políticos,
como el Irán-Gate.
“Una nueva estrategia nacional de contrainteligencia,
aprobada en marzo de este año, incluye actividades
ofensivas y defensivas conducidas en territorio nacional
y en el extranjero” —hay que tener cuidado, figúrense,
“actividades ofensivas y defensivas”— “para la
protección contra amenazas tradicionales y emergentes
provenientes de servicios de inteligencia extranjeros.
“Se estableció el Centro de Integración de Amenazas
Terroristas para analizar la información relacionada con
estas y el Centro de Filtrado Terrorista” —tienen hasta
un filtrado terrorista— “para consolidar y unificar los
distintos listados de personas bajo observación.
“En el ámbito diplomático, en la llamada lucha contra el
terrorismo, se materializaron acuerdos para incrementar
la colaboración de los servicios de Inteligencia de
terceros países con Estados Unidos, la designación de
terroristas y la congelación de sus fondos.
“Fue creado, además, un nuevo comando militar, el
Comando Norte, encargado expresamente de la defensa
integrada del territorio norteamericano.
“Se fortaleció la seguridad del transporte aéreo, con el
aumento de la revisión total de equipajes, entrenamiento
de pilotos para portar armas y el uso de equipos
detectores de explosivos y la ubicación en los vuelos de
alguaciles”, colocar alguaciles en los vuelos.
“Fueron centralizadas las inspecciones portuarias en un
único cuerpo fortalecido, el de Aduanas y Protección
Fronteriza, y se establecieron nuevos procedimientos de
entradas y sistema de controles con el uso de tecnología
biométrica y de huellas digitales de alta precisión en
las aduanas y puntos de entrada, además de hacerse más
estrictos los registros de extranjeros en el país.
“Adopción de nuevas medidas de seguridad de carga y
portuaria con la adquisición de nuevos recursos, el
fortalecimiento del servicio de guardacostas y el
establecimiento de la llamada Iniciativa de Seguridad de
Carga por Contenedores; incremento de las capacidades y
estrategias de biodefensa para detectar y enfrentar la
amenaza del llamado bioterrorismo y los ataques
químicos, radiológicos y nucleares.
“Desarrollaron una iniciativa para proteger la llamada
infraestructura crítica contra la amenaza de terrorismo,
incluyendo las plantas químicas nucleares y otros
blancos potenciales.”
Todo eso se creó, 180 000 empleados y 30 000 millones de
dólares, 22 entidades, 15 agencias y toda la tecnología
más moderna. Si todo eso fue incapaz de impedir la
entrada de un terrorista más antiguo, más entrenado
posiblemente, y tal vez hasta menos inescrupuloso, que
entrara en Estados Unidos sin que nadie lo sepa, ¿será
posible que el Presidente de Estados Unidos no conociera
eso, o al menos no lo preguntara cuando alguien le
dijera que se estaba hablando de que Posada Carriles
había llegado allí, algo que hiere tremendamente el
prestigio de Estados Unidos, el honor de Estados Unidos,
la moral del pueblo norteamericano? ¿Es posible que no
lo supiera?
Pero aun admitiendo que no lo supiera, si alguien
partiera de esa teoría, por sus múltiples ocupaciones,
etcétera, el viaje a Roma, su dolor ante la muerte del
Papa Juan Pablo II, ¿para qué sirve entonces un
presidente en Estados Unidos y para qué sirve ese
colosal aparato, el más gigantesco y fabuloso que se ha
creado en la historia para proteger a una nación contra
el terrorismo?
Añadamos a esto el personaje, el urbanista.
“El urbanista Santiago Alvarez Fernández Magriña” —el
que está ahí en Miami y habla todos los días; si este
enorme aparato de seguridad, si este Departamento de
Seguridad Interna quiere saber quién lo llevó, ahí lo
tienen, vayan si quieren y hablen con la gente allí,
vean la foto, busquen a Pujol y pregúntenle, reúnan
todos los datos, qué maniobra hicieron, porque no hay la
menor duda de que el ingreso del caballero allí está
asociado a esta operación, a este barco. Ellos tienen
que saber, o, bueno, deben saberlo, no hay más que
preguntarles, es bien fácil, ¿qué hacía allí este
caballero en ese barco? Además, esa extraña ruta, salió
de Bahamas y se dirigía a Miami; porque yo tengo
entendido que Bahamas está aquí, lo hemos estudiado
veinte veces.
Recuerdo que cuando secuestraron aquel avión en la Isla
de la Juventud, estábamos viendo qué combustible le
quedaba, qué situación tenía aquel avión, si iba para
Bahamas, si llegaba o no, dónde llegaba primero, todas
las distancias. Bahamas está por acá, más o menos al
norte de Villa Clara, Camagüey, aunque algunas de las
islas están más para allá. Islas Mujeres está aquí, ni
siquiera en el Golfo de México, está al sur del Canal de
Yucatán, o de la línea que se trazara desde Pinar del
Río a la península de Yucatán.
Yo viajé una vez a Isla Mujeres —me invitó López
Portillo, que ya murió, era Presidente de México—, había
una reunión allí. Cuba era Presidente de los No
Alineados, era elemental que invitaran a Cuba; pero,
como siempre, las presiones yankis, cosas tremendas.
Las relaciones habían sido buenas, y estaban en un
dilema porque quien estaba en la presidencia dijo que si
yo iba él no iba, y, entonces, le iban a aguar la
fiesta, porque si él no iba —y era el Presidente de
Estados Unidos— a una reunión, la fiesta se agua. Yo era
Presidente no solo de esta nación, era Presidente del
Movimiento de Países No Alineados.
Aquí hubo una cumbre, fue en el año 1979 —esto ocurrió
como en 1980— y él nos pidió —no hizo una charranada en
realidad—, como amigo, que hiciéramos algo, que
comprendiéramos, que no le convenía a México realizar
aquella reunión, de la cual era sede, y que se echara a
perder. Estaba en un dilema moral; pero a título de
amigo se dirigió al país a pedir que tomáramos en cuenta
eso, que comprendiéramos, y me invitó a Isla Mujeres
para conversar allá. Hasta en el agua me tiré yo, era
muy aficionado a la exploración submarina. Hasta algún
pescadito pesqué allí, qué les voy a decir (Risas).
Sí, fui, el hijo de él me acompañó; yo también anduve en
un bote por allí. Unas piedras, unas corrientes, allí
hay mucha corriente; aguas clarísimas, clarísimas, las
que vi allí, magnífico. No me duele hacerle, ni mucho
menos, publicidad a esas aguas. No padezco de egoísmos,
ni chovinismos de ninguna clase, ni temo competencias
turísticas o cosas de esas. Es excelente el lugar,
¡tremendo lo que hay allí desde el punto de vista
arqueológico!, lo recomiendo.
Allí hay muchos hoteles y edificaciones; pero los que
están yendo, por cientos de miles, son los cruceros
turísticos, que lo tienen todo adentro, habitación,
comedores, recreación, todo, y están hundiendo la
economía de los países del Caribe, que sufren, además de
los ciclones, sequías a veces, medidas, como la adoptada
por Europa, que les arrebató la preferencia que tenían
sus producciones bananeras, debido a presiones de
Estados Unidos que protegía y amparaba sus grandes
transnacionales que han desarrollado grandes
plantaciones en tierra continental y no quieren saber
nada de la microcompetencia —si se puede llamar— que le
hacen los países del Caribe, como Jamaica y otros, que
tenían el plátano como una de sus producciones
fundamentales, la banana. Le quitaron todo eso.
Pero, además, también tenían preferencia azucarera, en
la producción de azúcar; otros producían azúcar, y
recientemente le quitaron también al Caribe las
preferencias que tenía.
Lo fundamental que les queda a esas islas, y acabo de
estar conversando horas con el Primer Ministro de
Antigua y Barbuda, y con otros, el de Dominica —que
ustedes han en leído los periódicos que han estado por
aquí y hemos conversado mucho—, y explican la tragedia
que están sufriendo como consecuencia de los cruceros. Y
yo les dije: “Mire, nosotros conocimos algunos cruceros
cuando eran líneas europeas, ya todas esas líneas han
sido absorbidas por grandes empresas de Estados Unidos,
cada vez son más grandes, 2 000, 3 000, de modo que
sobran casi casi los hoteles, dejan la basura por
algunos de esos lugares, se gastan algunos dólares
comprando algunos souvenirs, no se hospedan en ningún
hotel, no le dan trabajo a la fuerza allí que vive del
turismo. Todo está en los barcos, es ruinoso”. Les dije:
“Tengan la seguridad que aquí no vendrán cruceros, Cuba
no aceptará cruceros, y los que quieran viajar, que
viajen en lo que quieran, pero para los cruceros no
habrá entrada.” Ya los conocimos bien.
Se lo he dicho, y observo en ellos un sentimiento
creciente de rechazo, porque, incluso, creo que pagan
cuatro o cinco dólares por turista, y, realmente, el
Caribe —incluido Cuba, pero ellos mucho más necesitados
que nosotros todavía— tiene grandes posibilidades en el
turismo.
Les quitaron el banano, les quitaron el azúcar, y ahora
los terminan de arruinar con los cruceros; países
pequeños, que muchas veces no tienen un aeropuerto, o
donde no existen líneas aéreas, no existen
embarcaciones. Son países que tienen problemas y los
hemos apoyado.
Me veo obligado a explicar esto porque ahí está aquella
isla a la que van. Bueno, está abierta de par en par, y
son cientos de miles los que van en esos cruceros a esa
isla, la van a hundir.
Conozco el lugar, y no está al lado de Miami, está
pegada a Belice y a Quintana Roo. Habría que tener un
mapa, vean en un mapita donde está y vea qué extraño
crucero el del capitán Pujol: partió de Bahamas y se
dirigía a Miami. Y si Bahamas está aquí, partió de
Bahamas hacia Miami, pero hizo esta vuelta: pasó por el
estrecho de la Florida, pasó por el estrecho de Yucatán
y se dirigió ya a las proximidades de las costas de
Centroamérica. En eso iba cuando encalló en Isla
Mujeres.
No hace falta gastar 30 000 millones de dólares para
saber que este barco, su capitán y su propietario
estaban en una misión extraña, que andaban en algo
ilegal.
Pues este señor —este nació por allá por Matanzas en el
año 1941— “es contratista de profesión y propietario de
la compañía de construcción C.G.C, ubicada en Miami,
donde reside. Tiene conocimientos navales y militares.”
No sé cuáles, pero es lo que está aquí en la ficha, tal
vez más adelante yo me interese por sus conocimientos
navales, si estudió en alguna academia naval, lo dudo
mucho; este está igual que el otro, ¿Militares?, los que
le puedan haber enseñado la CIA. Lo averiguaremos.
Bien, su historia, y nació en 1941, yo no sé cuándo
estudió.
Vean, se supone que tenía 19 años en 1960.
“Perteneció a los Comandos L a principios de la década
de los años 1960” —sus conocimientos no deben ser
académicos—, “época en la que recibió entrenamiento
militar en el campamento ‘Manuel Artime’ —¡ah!, era un
campamento de gusanería y de mercenarios de los que
vinieron por Girón, los que acabamos de contemplar ahí—
“por esos años. Su padre era dueño del barco ‘Alizán’
—esos deben ser los conocimientos navales—, “empleado
como buque madre” —sí, tenían un conocimiento de madre,
buque madre eran los que utilizaban para realizar los
ataques piratas contra Cuba. De esos llamados buques
madres salían unas embarcaciones más pequeñas y rápidas
para atacar nuestras costas— “en una acción realizada en
marzo de 1963 por la mencionada organización, contra el
buque soviético ‘Bakú’.” Buque que seguramente saldría
de Cuba. Iban al estrecho, a las rutas marítimas.
“Según Alvarez en la década de los 60 participó en
operaciones violentas por la costa sur de la zona
comprendida entre Cienfuegos y Trinidad” —de ahí sus
conocimientos marinos.
“Participó en el ataque de Boca de Samá el 12 de octubre
de 1971, ocasión en la que mataron dos personas y
causaron heridas graves a una niña que quedó afectada”
—la compañera que ayer vimos hablando y que soñó con
usar, cuando tenía 15 años, unos zapatos, que nunca pudo
usar, y que está aquí, precisamente, al lado del padre
del joven italiano asesinado (Aplausos).
Vean la historia del “próspero” hombre de negocios de
que nos hablaban ayer, el “experto en urbanismo” y
representante de Posada Carriles allí en Estados Unidos.
Nadie se explica cómo puede estar ese hombre suelto por
allí, y ya lo saben los 180 000 empleados, si lo quieren
saber, y las 22 instituciones y las 15 agencias de
Inteligencia qué papel ha jugado. ¡Investíguenlo!, los
datos más exactos, precisos, que les pueda dar, qué
maniobra hicieron o qué otras cosas.
Hay que ver si de verdad el hombre entró por la
frontera, que es lo que han regado o si lo llevaron por
mar. Es muy fácil de saber, llámenlo y pregúntenselo,
busquen el barco ese, que debe estar en un muelle allí.
Los guardacostas deben saber muy bien, muy bien, dónde
está este barco y qué otra gente tienen que ver, y
cuándo llegó, y cuándo salió, y cómo se bajaron.
Si quieren averiguar dónde está Posada Carriles,
pregúntenle a este caballero, que lo sabe, y a otros. No
les voy a decir que le pregunten al abogado, el abogado
está allí ejerciendo su profesión, es legal; el otro
está introduciendo terroristas de contrabando en Estados
Unidos, y allí están las leyes aprobadas. Vamos a usar
ley, las medidas.
Ya lo leí aquí. Están definidos todos los delitos, los
que tengan contacto con terroristas, pero, además, los
han puesto de contrabando. Y el Presidente de Estados
Unidos debe pensar en su propio amor propio, en su
propio orgullo, si le pidieron permiso o no para llevar
a este complicadísimo personaje, cuya presencia allí
—vuelvo a repetir— constituye una vergüenza y puede dar
lugar a problemas serios y crisis.
Todo eso es mucho peor que lo de los plomeros de
Watergate, es mucho más grave. Un país que está en
guerra, un país cuyos soldados están combatiendo allá en
Afganistán y en Iraq, en una lucha, según dicen, contra
el terrorismo. Hay una guerra, hay bajas, hay personas
que están muriendo en esos países, ¡muchas!
¿Cuántos habrán muerto en Iraq y Afganistán? En Iraq,
con seguridad, deben ser decenas, cientos de miles,
todos los días mueren allí como consecuencia de esa
guerra contra el terrorismo. ¿Cómo puede alguien tomarse
la atribución de llevar a un individuo como ese a
Estados Unidos? Es un hecho realmente gravísimo, no lo
puede negar nadie, y eso tiene que herir el honor y la
sensibilidad de los ciudadanos norteamericanos.
Si quieren saber, si quieren salir del misterio, la
propia prensa, si quiere investigar, ahí tienen los
datos. ¡Que busquen el barco antes de que lo hundan,
antes de que lo escondan! ¡Vayan rápido allí los
reporteros y las televisoras y busquen el barco!
Si quieren les doy el dato otra vez exacto.
Se llama Santrina. Deletreo: S, a, n, t, r, i, n, a. No
voy a decir como dicen: S de Santiago, a de Argentina, n
de nación, t de terroristas, r de ratones, i de
ignorantes, n de negativa y a de animales (Risas y
aplausos). Vayan y búsquenlo rápido antes de que lo
pinten de otro color.
Pues, bien, prosigo con la historia del urbanista.
Bueno, es difícil, ¿no? Treinta y cuatro años se
cumplirán en octubre, cuando este bárbaro, criminal
atacó el puerto de Samá, mató ciudadanos, y dio lugar a
esa dura historia de esa joven que conmovió al país, y
que salió a relucir en el juicio. ¡Ah!, porque no deben
olvidarse lo que nos deben. No se ha hablado de eso;
pero si ellos a terroristas que han estado atacando a
nuestro país les han dado decenas de millones, dinero
expropiado a nuestro pueblo, dinero acumulado durante
muchos años, por los servicios telefónicos que
prestamos, y se lo entregaron a los terroristas, nuestro
pueblo también tiene que reclamar y son decenas de
miles, cientos de miles de millones. Sí, midiéndolo con
la misma vara —que ellos inventaron, como consecuencia
del accidente que dio lugar a la pérdida de los pilotos.
Accidente provocado por ellos y advertido decenas de
veces por nosotros. Entonces, confiscaron nuestro dinero
y se lo entregaron. Así persiguen ellos el terrorismo.
Quede ante el mundo bien claro y bien patente quién es
este urbanista y apoderado de Posada Carriles. Y qué
audacia, qué atrevimiento: “Bueno, poner bombas en los
hoteles no es malo”, fue lo que declaró allí a la
televisión norteamericana. Búsquenlo ahí. O lo están
protegiendo también, o no quieren tocarlo ni con el
pétalo de una rosa.
Siguió la historia del tipo.
“En la década del 90 reinició su actividad terrorista de
forma agresiva. Etapa en que conoció al cabecilla
contrarrevolucionario Nelsy Ignacio Castro Matos del
Partido del Pueblo, con quien se involucró en planes
contra Cuba.
“Santiago Alvarez era uno de los que acompañaría a Luis
Posada Carriles y a los otros tres terrorista
cubanoamericanos en la ejecución del plan de atentado
contra el Presidente cubano, durante la celebración de
la X Cumbre Iberoamericana en noviembre de 2000 en
Panamá. Aunque finalmente no participó, estuvo
estrechamente vinculado en la preparación de esa
frustrada acción.
“En el 2001, en unión de Castro Matos, preparó, realizó
y dirigió una infiltración armada por la costa norte de
la provincia de Villa Clara” —esto fue en coordinación
ya con Posada Carriles, que estaba en prisión, allí en
prisión en Panamá, coordinaba con estos elementos actos
terroristas contra Cuba—, “acción en la que fueron
detenidos Máximo Praderas, Ihosvanny Suriz y Santiago
Padrón, quienes pretendían sabotear objetivos
turísticos, entre ellos el cabaret ‘Tropicana’. Alvarez
fue uno de los que financió la compra del armamento para
esa acción y violó las aguas jurisdiccionales cubanas,
cuando traía en su lancha rápida, a los tres
terroristas, capturados el 26 de abril de 2001. Se le
abrió causa jurídica a Alvarez por estos hechos.”
(Ruedan video.)
Santiago.- Aló. Positivo.
Ihosvanny.- Oye, Santiago, soy yo, Ihosvanny.
Santiago.- ¡Ihosvanny!
Ihosvanny.- ¡Qué bolá!
Santiago.- ¡Coño!, ¿cómo está eso ahí?
Ihosvanny.- Esto, esto está aquí al rojo vivo, brother.
Santiago.- ¿Sí?
Ihosvanny.- Sí, no, tú sabes cómo es esto.
Santiago.- ... Aquí dijeron que había habido un tiroteo
en Sagua la Grande.
Ihosvanny.- ¡Ah!, no sé, no sé nada de eso, no me
enteré.
Santiago.- Sí, dijeron que habían cogido a tres hombres
de Miami en un tiroteo en Sagua la Grande.
Ihosvanny.- No, no me enteré de eso.
Santiago.- ¿Y tú has podido caminar?
Ihosvanny.- Bueno, yo estoy... yo estoy aquí todavía
metido en las lomas.
Santiago.- No, no digas dónde estás.
Ihosvanny.- ¿Eh?
Santiago.- ¿Cómo?
Ihosvanny.- Yo estoy metido para las lomas.
Santiago.- No digas dónde estás.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- ¿Cómo?
Ihosvanny.- Que yo estoy clava’o.
Santiago.- ¿Has podido caminar bastante?
Ihosvanny.- Todavía no, pero estoy trabajando en eso, en
unos días yo espero avanzar pa’...
Santiago.- No, no, mejor entiérrate. Cógelo, cógelo
suave, que aquí no hay apuro de nada, ¿okey?
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- Tu familia está perfectamente bien.
Ihosvanny.- ¡Ajá!
Santiago.- Todo el mundo bien.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- Pero super bien, muy contentos de saber de
ti; le resolvimos como quedamos en resolverle.
Ihosvanny.- ¡Ajá! ¿Y los chamacos?
Santiago.- Les va super bien.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- Super bien. Te extrañan y todo eso, pero
están bien, no te preocupes.
Ihosvanny.- ¿Oye?
Santiago.- Acuérdate que esto es problema mío.
Ihosvanny.- Sí, sí, yo sé. Atiéndeme, déjame hacerte una
pregunta. Con respecto a si yo tuviera que salir
echando, hacemos como tú me habías dicho: salgo hasta la
primera isla habitada de las Bahamas...
Santiago.- Exactamente.
Ihosvanny.- Y de ahí te llamo.
Santiago.- Exactamente. ¿Está tan mala la cosa?
Ihosvanny.- ¿Eh?
Santiago.- ¿Está tan mala la cosa?
Ihosvanny.- No, es que en las calles están llenas de
policías y gente de Seguridad del Estado, ¿tú me
entiendes?, y no quiero arriesgarme en moverme.
Santiago.- No, no, tienes que quedarte tranquilo,
quédate tranquilo, hasta que se tranquilice la cosa,
porque parece que la gente esa de Sagua echaron a perder
la situación.
Ihosvanny.- ¿Qué?
Santiago.- Parece que hubo un problema en Sagua y se ha
alertado la seguridad.
Ihosvanny.- Okey, okey.
Santiago.- Parece que ese fue el problema, ¿sabes?
Ihosvanny.- ¿Oye?
Santiago.- Estate tu tranquilo, entiérrate un poco, no
te muevas y tu verás que las cosas salen bien.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- No te apures, no te apures que la calma en
esto es imprescindible.
Ihosvanny.- Okey, okey.
Déjame hacerte una pregunta. El otro día, que me dijiste
lo de Tropicana, ¿tú quieres que yo haga algo allá?
Santiago.- Si quieres hacer eso, mejor, a mí me da lo
mismo. Allí se entra por una ventana con un par de
laticas y se acaba aquello, y es menos riesgoso.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- ¿Te das cuenta?
Ihosvanny.- Sí, no, no, lo que me preocupa es que, ¿tú
sabes?, no mantener el..., no perder el contacto.
Santiago.- No, tú haces lo que tú creas que sea más
conveniente y más seguro, no te arriesgues
innecesariamente y por próximos días no te muevas,
quédate enterrado bajo una piedra. ¿Y los otros dos
están bien?
Ihosvanny.- Sí, los otros dos están bien.
Santiago.- Okey, y tú, tranquilízate, quédate trancado
una semana, 10 días más, que parece que hubo el problema
ese de Sagua, que eso es lo que los echó a perder a
ustedes. A mí me tenía preocupado y, vaya, hace un
momentico yo estaba mirando el teléfono, a ver si tú me
podías llamar (Lo dice riéndose).
Ihosvanny.- ¡Ajá!
Santiago.- Oye, pues, oye, corta ya, ¿sabes?
Ihosvanny.- Okey, okey, yo corto.
Santiago.- Es mejor que cortes rápido.
Ihosvanny.- Okey, yo te vuelvo a llamar cuando tenga un
chance.
Santiago.- Okey, no te apures.
Ihosvanny.- Okey, bueno.
Santiago.- Pero entiérrate.
Ihosvanny.- Sí, sí, yo voy a clavarme ahora, tranquilo.
Cmdte.- Vean, lástima ahí que cuando habló de las dos
laticas, no salió tan claro, porque por lo menos yo
viéndolo por la televisión aquí, apareció la letra
más..., ¿está el texto?, manden a buscar el texto, para
que conste en acta (Risas). Sí, porque esto es una
especie de juicio al imperio, ¿comprenden? Y ahí tienen
al experto en urbanismo, que ponga dos laticas nada más
con explosivos en Tropicana, ¡dos laticas nada más!
Experto en urbanismo. Que estudien la voz, ellos tienen
todo, los 180 000 empleados, los 30 000 millones, la
supertecnología. Que estudien la voz, a ver si esa no es
la voz del caballero, y el que hablaba es uno de los que
envió.
Claro, no estaba tan bien como él, porque estaba preso
ya, pero tenía la suerte de que estaba preso en Cuba, y
en la Revolución Cubana donde jamás se ha torturado a un
hombre, ¡jamás! Esa es la suerte. Si llega a ser
cualquier revolucionario en manos de esos; si llega a
ser un iraquí en manos de los invasores; si llega a ser
un prisionero de Abu Ghraib, si llega a ser un
prisionero de Guantánamo... Pero vean qué bien y
saludable, igual que los que hablaron ayer y que fueron
enviados por Posada Carriles, testimonios, y miles como
él. Sí, porque hemos tenido que luchar muy duro, ha sido
casi medio siglo luchando contra el imperio y sus
maniobras, sus agresiones y sus amenazas, y hemos tenido
que arrestar, sí. Ya dije que solo en Girón capturamos
como 1 500 prisioneros de una vez. Lo digo para aquellos
que andan contando si tenemos dos, tres, cuatro, o 100 ó
200, los que sean, que no crean que nos van a intimidar
o nos van a desmoralizar con eso; que ni se lo imaginen,
que nos defenderemos dentro de las normas y dentro de la
ética de la cual hablaba ayer.
Pero vean, ahí tienen una prueba de quiénes son esos
caballeros.
Allí se entra con un par de laticas de explosivos, cosa
mandada desde la cárcel por Posada Carriles. Ellos no
llevaban un par de laticas, ellos llevaban cuarenta y
tantos kilogramos de TNT para hacer volar el Paraninfo
de la Universidad. Y vean, “dos laticas” nada más, “ahí
se entra por una ventana con un par de laticas y se
acaba aquello, y es menos riesgoso”.
Ese es el experto en urbanismo, y le pueden añadir en
urbanidad.
Hay más cosas:
“Desde la detención de Posada Carriles y sus cómplices
en Panamá por el intento de atentado contra el
Comandante en Jefe, Alvarez lo visitó frecuentemente en
la prisión y dirigió, junto a otros
contrarrevolucionarios radicados en Estados Unidos el
financiamiento de todo el proceso judicial que estos
enfrentaron. Coordinó desde Estados Unidos la operación
para sacar a Posada Carriles y a sus cómplices de
Panamá, después de ser indultados por la presidenta
panameño Mireya Moscoso en agosto del 2004.”
Con esto es suficiente para saber quién es realmente “el
urbanista”. Digamos algo ahora del otro personaje que se
menciona aquí, José Pujols, viejo agente de la CIA.
Es el capitán de la “Santrina” del que habla el
periódico. El buque pertenece a la estructura terrorista
anticubana con base en Miami, Alianza Cívico Militar
Libertad, dirigida por el propio Santiago Alvarez
Fernández-Magriña.
“Llega ilegalmente a Estados Unidos a inicios de los
años 60. Fue miembro de los grupos de misiones
especiales de la CIA. Con posterioridad se integró a la
organización Comandos L, donde conoció a Santiago
Alvarez Fernández-Magriña, y participó en acciones
terroristas contra Cuba y en ataques contra barcos
mercantes extranjeros que viajaban a nuestro país.
“Perteneció igualmente a las organizaciones terroristas
Alpha 66 y Ex Club.
“En el 2002 se vinculó al terrorista Santiago Alvarez
Fernández-Magriña, convirtiéndose desde octubre del
propio año en el capitán de la embarcación ’Santrina’,
utilizada en la preparación de infiltraciones armadas
contra nuestro país.”
Como ven, este señor Pujols, tiene también un abundante
historial terrorista, que debiera causar la preocupación
de esas numerosas agencias de seguridad del gobierno
norteamericano.
Bien. Ha transcurrido aproximadamente una hora y ahora
vamos a demostrar que el gobierno de Estados Unidos
conocía muy bien, sí conocía la responsabilidad de
Posada Carriles y de Bosch, el que está allí en Miami,
con relación al avión que fue hecho volar en el aire
cuando despegaba de Barbados.
Yo tengo más material acá de temas y comentarios que
habría sido interesante tal vez que ustedes fueran
conociendo y siguiendo de cerca las reacciones y la
evolución de los acontecimientos. Bueno, hay cosas que
hacer, pero la más importante en este momento es esta. O
bien nos reunimos mañana, no hay problemas —recordar que
hay muchas cosas que hacer siempre—, o bien el lunes,
pero es indiscutible que hay que seguir, no vamos ahora
a dejar la pista.
Algunos se preocupan, quisieran oír hablar de otros
temas. Algunos, muy pocos, conocemos las reacciones de
la población, los estados de opinión, están interesados
en otros temas. Ya dije ayer que no había que
preocuparse de esto, estamos trabajando muy duro en un
importante programa, no se pierde un segundo y son cosas
positivas, sin duda. Pero no hay que apurarse, nada va a
escapar, nada va a dejar de hacerse del programa que nos
planteamos aquí desde el 8 de marzo, y hay que seguir en
esta batalla, hay que seguir. Y cualquier día, si esto
no lleva mucho tiempo, hacemos un alto, nos ocupamos de
informar cómo marcha todo lo que estamos haciendo,
algunas medidas que se han tomado y que están tomándose,
y seguimos, porque esta batalla hay que seguirla de
cerca (Aplausos).
Ahora, algo que es fundamental y que va a ser explicado
aquí por quien tiene una larga experiencia, quien es el
que más conoce de los aspectos y los detalles de estos
hechos, desde el punto de vista legal, que los ha
denunciado, porque en virtud de sus funciones desde los
primeros años de la Revolución es el que tiene más
conocimientos para exponer lo que se va a exponer. Los
anteriores gobiernos de Estados Unidos no habían tenido
una guerra contra el terrorismo, no habían podido ver
los frutos de los que crearon el terrorismo en esta
época; prácticamente se creó para combatir la Revolución
Cubana.
La escuela de terrorismo en el mundo fue Estados Unidos
y sus actos de agresión contra Cuba. Ellos inventaron
los secuestros de aviones y fuimos nosotros los que un
día lo resolvimos definitivamente cuando enviamos dos
secuestradores en un avión secuestrado. Ellos lo
inventaron contra nosotros y secuestraron montones de
aviones, y un día aparecieron locos, aparecieron gente
desquiciada que hasta con una botella de agua decían que
era gasolina y secuestraban un avión, y decenas y
decenas de aviones fueron secuestrados.
Nosotros les ayudamos a resolver el problema aquel de
los secuestros, porque, efectivamente, les devolvimos un
avión para allá. Después no dejaron ni que las familias
tuvieran contacto, eran de aquellos que ellos recibían
en virtud de sus leyes de ajuste y desajuste, porque esa
Ley de Ajuste es la ley del desajuste, realmente, y la
ley de los desajustados, y unos de esos se llevaron un
avión.
Ellos sí se vieron obligados a castigar a los últimos
que secuestraron aviones, con puñales y eso; no
devolvieron a ninguno, pero los sancionaron. También
aprovecharon suciamente para tratar de sobornar y
persuadir a los pasajeros para que se quedaran allí.
No han sido limpios ni una sola vez. Ni por casualidad
usted encuentra un gesto de decencia donde reina la
grosería, la autosuficiencia, el espíritu de supremacía,
desprecio hacia los demás, que caracteriza a los
imperialistas. Van a aprender ahora lo que es un pueblo
cuando una Revolución verdadera tuvo lugar, como la que
ha tenido lugar en nuestro país.
Sí, constantemente ustedes ven subestimaciones,
mentiras. Vamos a ver ahora, ante la opinión mundial, si
son capaces de llevar esta batalla hasta el final; de
actuar como debe actuar.
Ahora vamos a proceder a eso, a presentarle a nuestro
pueblo y a la opinión pública mundial los elementos de
juicio que demuestran —y que constan, están por escrito,
y las fuentes existentes— que los gobiernos
anteriores... Y este tiene que saber más que nadie,
porque tiene la obligación número uno, ya que están
muriendo norteamericanos en una supuesta guerra contra
el terrorismo.
El compañero a que me refería es el compañero Alarcón,
al cual cedo la palabra (Aplausos).
Ricardo Alarcón.- Compañeras y compañeros, en realidad,
les voy a presentar a ustedes algunos documentos que
prueban, irrefutablemente, lo que el compañero Fidel
acaba de decir. No son todos los documentos, habría
otras cosas que se pudieran buscar. En el juicio que se
efectuó en Venezuela, hay como una docena de folios
dedicada nada más que a eso, a la vinculación, según los
dos terroristas venezolanos, que ellos tenían con la
Agencia Central de Inteligencia.
Me voy a concentrar en presentarles algunos documentos,
ninguno cubano, ninguno del gobierno cubano; son,
fundamentalmente, del gobierno de los Estados Unidos de
América, o de otras autoridades de otros países.
El 6 de octubre de 1976 yo era embajador de Cuba en
Naciones Unidas, y, desde Nueva York, estaba acreditado
también como embajador en Trinidad y Tobago, y tenía
algunas responsabilidades con relación a los Estados del
Caribe, con los que habíamos establecido relaciones
diplomáticas poco antes.
Por ese motivo participé en una serie de reuniones que
tuvieron lugar en el área del Caribe, inmediatamente
después del atroz acto terrorista contra nuestro avión.
Vamos a verlo por partes:
Por un lado, los dos individuos que descendieron del
avión en Barbados, después de haber colocado los
artefactos explosivos que hicieron estallar el avión en
pleno vuelo, permanecieron unas pocas horas en ese país,
fueron a un hotel; fueron, sobre todo, a la embajada de
los Estados Unidos de América, e inmediatamente esa
noche viajan de regreso hacia Puerto España, la capital
de Trinidad.
Por las sospechas que levantaron ante las autoridades de
Barbados, que advirtieron a sus colegas de Trinidad,
inmediatamente fueron detenidos por las autoridades
trinitarias.
En Barbados se constituyó una comisión de investigación
para, entre otras cosas, determinar la causa que produjo
la explosión de ese avión en pleno vuelo. Desde el punto
de vista técnico, pudiera haber sido un accidente,
pudiera haber sido alguna falla mecánica, técnica,
etcétera. Según los procedimientos de la Organización de
Aviación Civil Internacional, esa es una de las cosas
que hay que hacer, y lo hicieron las autoridades de
Barbados.
No se limitaron a eso —como ustedes van a ver
enseguida—, sino que también estudiaron, recibieron
otros testimonios, otros elementos de juicio alrededor
de ese hecho, desconocido completamente para la sociedad
barbadense.
Mientras, paralelamente, la policía de Trinidad y
Tobago, que detuvo a los dos venezolanos mercenarios que
fueron los que colocaron la bomba, realizaba su propia
investigación.
La comisión investigadora de Barbados invitó a algunos
otros países a estar representados allí. Cuba participó,
fueron especialistas nuestros de Cubana de Aviación,
participaron otros países del Caribe; participó Canadá,
porque era el país de fabricación de la aeronave y, por
lo tanto, tenía especialistas que podían determinar si
hubo algún error, alguna falla, etcétera; y participó
Estados Unidos, porque pidió participar, porque quiso
estar en esa investigación, la primera, que les va a
servir para enterarse de que no había sido un accidente,
de que no había sido un fallo mecánico, de que había
sido una acción terrorista. Anoten eso por ahí, es muy
importante.
Una delegación norteamericana, encabezada por un señor
llamado Willis, participó en las actividades de aquella
comisión de investigación, que se extendieron desde el
28 de octubre hasta el 3 de diciembre del año 1976.
Aquí yo tengo solamente las conclusiones del Capítulo
VIII, de la segunda parte del informe, redactado por las
autoridades de Barbados.
Entre otras cosas, aquí los barbadenses indican que sus
colegas trinitarios les habían trasladado la siguiente
información: que uno de los venezolanos —al que
identifica aquí el documento de Barbados como el señor
Lozano— le había dicho al jefe de la policía de Trinidad
y Tobago que él era miembro de la Agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos, que su jefe era una
persona que residía en Caracas y que se llamaba Luis
Posada Carriles y que él había ido tres veces a la
embajada de Estados Unidos en Barbados, después de la
explosión del avión, en las pocas horas que ellos
permanecieron en ese país, las necesarias para hacer dos
cosas: ir a la embajada norteamericana, pasar por el
hotel y llamar a un teléfono en Caracas, correspondiente
al señor Luis Posada Carriles, y a otro teléfono,
correspondiente al señor Orlando Bosch Avila.
En el informe las autoridades de Barbados incluyen los
recibos, las notas, los datos del hotel: de qué número
llamó quien, a qué número, y son los teléfonos de Posada
y de Bosch en Caracas. Es a partir de ahí que las
autoridades de Venezuela más tarde van a detener a estos
dos individuos.
Tres veces visitaron, sin embargo, la embajada
norteamericana, según dice uno de ellos en su confesión
en Puerto España; pero sucede que en Barbados, en su
propia investigación —van las dos paralelamente, en las
dos islas— que están haciendo los barbadenses incluye
los testimonios de dos personas, cuyo oficio es ser
choferes de alquiler. Una persona que está realizando
esa función en el aeropuerto de Bridgetown y que
recuerda cuando estos dos individuos alquilaron su
automóvil para dirigirse del aeropuerto a la embajada de
los Estados Unidos de América, antes de haber ido
siquiera al hotel; y el otro da cuenta, un chofer del
hotel Holiday Inn, que en dos ocasiones los llevó, a
esos mismos individuos, hacia la embajada de Estados
Unidos.
En una ocasión, y esto le llama la atención al señor
Firebrace, que es el chofer que trabaja en el
aeropuerto, dice que cuando van —una gente que llega a
un país— del aeropuerto hacia la ciudad, él escucha que
los que están hablando, uno de ellos señala con la mano
hacia un edificio del centro de Bridgetown, la capital
de Barbados, que hay un banco, en ese edificio está la
embajada de Estados Unidos, pero no todo el mundo lo
sabe. Conocer dónde está la embajada de Estados Unidos,
alguien que está llegando, arribando a un país, suscita
las siguientes preguntas, que la hace el gobierno de
Barbados: “¿Cuándo y en qué circunstancias pudo saber de
la ubicación de esa embajada?” Y concluyen las
autoridades barbadenses: “A nuestro modo de ver, una
evaluación global de las pruebas da cierta base para
asegurar que Lozano y Lugo visitaron la embajada
estadounidense el 6 de octubre.”
“No se hizo ningún intento por llevar las pruebas en
contra y no se dio ninguna explicación de tal visita”, a
pesar de que había un representante de Estados Unidos,
el señor Willis, que se limitó a señalar que el nombre
de la persona que decían los dos terroristas, con quien
se habían reunido en la embajada norteamericana, el
señor McLeod, que no hay nadie con ese nombre en el
personal de la embajada y que no hay ningún
norteamericano que hubiera llegado a Barbados ese día
con ese nombre.
Con toda sabiduría caribeña, les voy a leer la frase
final de este informe:
“Solo haríamos la observación, que si se estaba
realizando cualquier transacción oculta, no podría
sorprender que se hubiera utilizado un nombre falso.”
Eso lógicamente se le tenía que ocurrir a cualquiera.
Las autoridades de Trinidad-Tobago, como les decía,
continuaron sus investigaciones, ambas, Barbados y
Trinidad, hay que decirlo, tuvieron una actitud
realmente de mucha dignidad, de mucho decoro. Son dos
países muy pequeños que sabían que estaban enfrentando
un problema muy serio: nada más y nada menos que a la
Agencia Central de Inteligencia y a sus prácticas
terroristas. Países, además, no Trinidad pero sí
Barbados, para el cual el turismo es la fuente
fundamental, ¡imagínense la tragedia para ellos de que
hubieran hecho estallar un avión, que todo el mundo vio,
desde las playas de Barbados, cómo se destrozaba en el
aire!
Arrestados estos dos individuos en Trinidad, los otros
dos, los jefes y autores intelectuales, en Caracas, el
gobierno de Trinidad y Tobago convocó una reunión
internacional en Puerto España, en la que participaron
todos los países que, de un modo o de otro, estábamos
afectados por este asunto: o sea, Guyana, porque había
varios guyaneses que perdieron la vida; Venezuela,
porque todos los acusados o eran venezolanos o residían
en Venezuela, obviamente se había planificado allí el
atentado; Barbados, porque ocurrió muy cerca de su
territorio el incidente, y Cuba.
Nos reunimos en Puerto España, analizamos toda esta
problemática, se habló muy claramente. Yo no olvidaré
jamás las expresiones directas, claras, nítidas de las
autoridades policiacas de esas islas, que estaban más
que convencidas de quién había sido el autor real de
este hecho atroz, y acordamos que el juicio tuviese
lugar en Venezuela y que todos cooperaríamos con las
autoridades venezolanas para que se hiciera justicia. Y
así lo hicimos, los tribunales venezolanos recibieron
centenares si no miles de páginas enviadas por Cuba, por
Barbados, por Trinidad, por Guyana, y ustedes podrán
preguntar: ¿Estados Unidos hizo algo? No, esta vez sí no
expresó ningún interés en participar en esta otra
reunión o en asociarse con esa otra investigación.
Ya había sabido lo que quería saber, que no se podía
confundir a la opinión pública con la idea de que fue un
accidente; ya supieron desde el principio de que había
pruebas irrefutables de que había sido un acto
terrorista, y a partir de ahí van a actuar como si ellos
no tuviesen nada que ver con el asunto, como vamos a ver
un poquitico más adelante.
Quien entonces era el presidente de Venezuela, el señor
Carlos Andrés Pérez, viajó a las Naciones Unidas en el
mes de noviembre de aquel año, habló ante el plenario de
la Asamblea General, hay que decir que condenó de forma
categórica ese hecho terrorista, y pidió la ayuda a la
comunidad internacional. Le pidió a todos los países que
si sabían algo, si tenían algún elemento de juicio,
alguna información que, por favor, se la dieran a
Venezuela para ayudar al proceso legal. Eso lo dijo ante
el plenario de la Asamblea General; pero después, en una
reunión con la prensa en el edificio de Naciones Unidas,
el señor Pérez dijo, además, lo siguiente:
“No podría hacer aseveraciones concretas en torno a
posible responsabilidad de alguna agencia del gobierno
de los Estados Unidos en conexión con el terrorismo
cubano. Pero sí creo que es un deber de los Estados
Unidos despejar todas las dudas que constantemente
recoge la prensa internacional y la propia
norteamericana, sobre la participación de agencias
oficiales en connivencia con esos grupos terroristas.”
Hasta ahí las palabras de Carlos Andrés Pérez ante la
prensa, en Nueva York, en el edificio de Naciones
Unidas.
Fíjense, compañeros, como subrayaba Fidel ayer y antes
de ayer, “alegado”, “supuesto terrorista”, o “supuestos
hechos”.
Carlos Andrés Pérez, del cual no voy a hablar ahora,
todo el mundo sabe quién es y su involución política, él
habla en noviembre de 1976, voy a volverlo a leer:
“Las dudas que constantemente recoge la prensa
internacional y la propia norteamericana sobre la
participación de agencias oficiales en connivencia con
esos grupos terroristas.”
¿Dónde está la prensa norteamericana? ¿Dónde está la
prensa internacional? Se les olvidó que eso que Carlos
Andrés recordaba es verdad. Es verdad que en el mundo
entero, y en esta parte del mundo, a partir de cosas
como las que ya dije, desde lo que sabía un chofer, lo
que sabía la telefonista del hotel, lo que
inevitablemente se fue sabiendo de aquellas
investigaciones iniciales, y todos los antecedentes
históricos que, lógicamente, marchaban en la dirección
correcta, al sospechar que las autoridades
norteamericanas tenían que ver con este asunto.
Ya dije que en el expediente que presentan los
trinitarios, los dos individuos, de forma solemne,
reiterada, dicen que son empleados, miembros —fue la
expresión exacta— de la CIA y dicen, además, quién era
su jefe en la CIA, el mismo individuo que era, además,
su empleador; porque el señor Posada, en aquella época,
usaba como fachada una supuesta agencia de
investigaciones privadas, o de detectives, y los dos,
Hernán Ricardo y Fredy Lugo, eran sus empleados.
Un buen día, en el año 1985 se produce lo que la prensa
insiste en calificar de fuga. Nadie se fuga por la
puerta de entrada de un edificio. Posada salió
caminando, muy bien acompañado, atravesó el ala central
de la prisión donde él estaba encerrado, hasta la puerta
se la abrieron; salió, se montó en un automóvil, de ahí
para un aeropuerto y directamente a Ilopango, a cumplir
una misión que le había asignado la Casa Blanca. Por
favor, eso consta, además, en documentos
norteamericanos. La Comisión Tower, la que investigó
todo el proceso del llamado Irán-Contra, o del Contra-Gate.
El no tuvo que fugarse, salió caminando despaciosamente;
él sabía que podía hacerlo, porque habían comprado,
habían sobornado a quienes tenían que sobornar. Y eso le
consta al gobierno norteamericano en el informe de la
Comisión Tower; pero, además, en las vistas que el
Senado norteamericano realizó con relación al llamado
Irán-Gate o Irán-Contra, como quieran llamarlo, ahí
está.
El señor Oliver North, asesor del Presidente de Estados
Unidos, que estaba dirigiendo un plan violatorio de las
leyes norteamericanas, para enviar clandestina e
ilegalmente armas a la contrarrevolución nicaragüense,
algo que estaba prohibido por ley del Congreso, el señor
North le pide al señor Jorge Más Canosa que aporte 50
000 dólares para sobornar a determinadas personas y
organizar la “fuga”, atravesando abiertamente la puerta
de entrada de la cárcel, del señor Posada Carriles, para
llevarlo a Ilopango, donde va a ocupar la
responsabilidad de dirigir, en nombre de Oliver North,
esa actividad clandestina; pero, además, va a ocupar un
cargo oficial, público del Departamento de Estado como
director asociado, o director de apoyo, de una cosa que
llamaban como de ayuda humanitaria. Porque el Congreso
prohibió la ayuda militar a los contras, pero autorizó
que se les pudiera dar lo que ellos llaman ayuda
humanitaria.
Para encubrir la actividad ilegal del señor Posada, el
Departamento de Estado lo nombró director de esa otra
oficina. Hay un memorando suscrito por él, por Luis
Posada Carriles, que como funcionario de nivel podía
escribir a la Casa Blanca, recomendando —y hay que
reconocerle el sentido práctico— que se fundieran las
dos oficinas. Por supuesto, sin afectarle el salario,
que sumaran los dos salarios, pero que fuera la misma
cosa, para qué esa bobería de llamarle ayuda humanitaria
al tráfico de armas en que él estaba involucrado.
Continuó el resto de las personas detenidas en Caracas
en prisión, un proceso judicial al cual valdría la pena
dedicarle otro momento, pero plagado de irregularidades,
de maniobras, de presiones de todo tipo durante
aproximadamente 11 años, hasta que, finalmente, el
tribunal absolvió al señor Bosch, condenó a los dos
mercenarios, y no se pronunció sobre Posada. Más de una
vez uno encuentra mentiras en la prensa internacional en
estos días. No es verdad que Posada haya sido absuelto;
él fue declarado prófugo, que es diferente. El tribunal
se pronuncia sobre los tres que estaban allí, y con
relación a Posada dice: “Este señor se mantiene prófugo
de la justicia y sobre él no nos pronunciamos.” Y
pudieran haber absuelto a Bosch y condenado a Posada,
después de todo él era el jefe, el que le pagaba a los
dos asesinos convictos por ese tribunal.
Pero, lo que sí quiero decir de ese extremadamente
irregular proceso judicial es que el señor Bosch no fue
declarado inocente porque hubiera probado su inocencia.
El señor Bosch fue declarado inocente porque el
tribunal, ignorando los esfuerzos que habían hecho las
autoridades caribeñas durante años; la investigación
meticulosa, rigurosa, seria de gente que se respeta, de
países que son pequeños pero que se saben respetar en su
soberanía, ah, pues, sencillamente, por razones
completamente de detalles —como venía todo aquello en
inglés, como es lógico, porque es el idioma que se habla
en el Caribe, hubo que traducirlo al castellano, y se
tradujo, pero al final parece que el tribunal consideró
que no debió haber sido hecha la traducción por
fulanito, sino que debió haberla hecho menganito—, se
agarraron de un detalle de tipo administrativo y tomaron
la increíble decisión, de desestimar completamente el
fruto del trabajo que las autoridades que habían hecho
la investigación de este acto terrorista habían
realizado, donde estaban las confesiones, donde estaban
las llamadas a Bosch, donde estaban las llamadas a
Posada; lo que habían hecho muy seriamente las
autoridades de Barbados y de Trinidad, y que, además, el
tribunal había recibido años atrás, la habían traducido
años atrás, porque ese fue un proceso que demoró 11 años
aproximadamente, y, al final, tranquilamente, aduciendo
ese detalle, declara absuelto al señor Bosch y culpables
a sus dos mercenarios, y no absuelve a Posada, sino lo
declara prófugo de la justicia, que no es lo mismo.
Bueno, el señor Bosch hace lo que cualquier terrorista
hábil haría: irse para Miami inmediatamente. Si él
realmente fuera inocente, el lugar lógico para estar era
Caracas, que fue donde consiguió una absolución. No, él
prefiere irse a Miami, a pesar de que en Miami, en
Estados Unidos, él tenía una cuentecita pendiente.
Años atrás él había realizado algunos hechos de
terrorismo en Estados Unidos, un bazucazo a un barco
polaco en el puerto de Miami, por lo cual fue condenado.
Por supuesto, no a una gran pena, ni cumplió ni siquiera
la mitad de aquello que se le impuso y fue declarado en
libertad condicional; pero él violó los términos de su
libertad condicional y se marchó en los años setenta a
Santiago de Chile. Recuerden los nexos que van a tener
estos terroristas con los terroristas de Estado de las
tiranía suramericanas, empezando por el señor Pinochet.
El sabía que si llegaba a Miami tendría que responder
por aquella violación a su libertad condicional, pero
prefería irse a Miami porque es la patria del
terrorismo, y allá llegó, y, por supuesto, fue detenido
durante un tiempo. Era el régimen de Bush padre, año
1988.
Se procede entonces a todo el proceso normal de
solicitud de asilo, lo analizan las autoridades,
etcétera, y eso concluye en este documento; en este
documento que es la determinación del Departamento de
Justicia, o la Fiscalía General —aquí está la firma del
señor Joe D. Whitley, fiscal general en funciones, junio
23 de 1989. Este es un documento norteamericano del
Departamento de Justicia, de la Fiscalía General de
Estados Unidos; no tiene nada que ver con nosotros, de
Cuba se habla muchísimo, porque se habla mucho de
terrorismo desde allá, pero no responde a nuestras
autoridades, es el resultado del trabajo del FBI y del
Departamento de Justicia.
Déjenme leerles algunas partes muy importantes de este
documento.
El Fiscal General de los Estados Unidos explica que para
llegar a esta determinación, que fue la de expulsar a
Orlando Bosch por terrorista, para eso él había tomado
en cuenta distintas informaciones, mucha documentación.
Sus palabras textuales:
“En los archivos del FBI y otros organismos
gubernamentales figura una gran cantidad de información
documental” —desde los años 60— “en que el señor Bosch”
—y se puede decir lo mismo del señor Posada, por
supuesto—, “personalmente ha promovido, alentado,
organizado actos de violencia terrorista en este país”
—o sea, en Estados Unidos— “y en varios otros y ha
participado en ellos.” Eso, según el Fiscal, la
información que figura en esos archivos, señala eso de
manera clara e inequívoca.
Después precisa:
“Hay una cantidad de información pública” —información
que no es de índole confidencial— “y una cantidad
bastante mayor, tanto secreta como no secreta es de
índole confidencial debido a la necesidad de proteger
fuentes y métodos de obtener información.”
Viene un resumen de las informaciones principales, según
el Fiscal, de carácter confidencial y de carácter no
confidencial, haciendo esta aclaración:
“La descripción de los elementos confidenciales se ha
abreviado y depurado, como era forzoso hacerlo, para
proteger su índole confidencial.” Depurado esto es como
decir blanqueado, suavizado, para encubrir, para tapar.
Tengan en cuenta eso.
A pesar de eso, yo les voy a leer dos acápites
relacionados con la documentación confidencial que el
Fiscal General de Estados Unidos, el 23 de junio de 1989
dice poseer con relación al señor Bosch, que es
aplicable también al señor Posada, a parte de la vida de
Posada.
Oigan bien:
“Información sobre la organización y estructura de mando
de la CORU, según la cual, entre junio de 1976 y marzo
de 1977, diversas personas vinculadas a la CORU
participaron en alrededor de 16 episodios que
comprendían detonaciones de bombas, intentos de
secuestro, asesinatos políticos e intentos de asesinatos
políticos. Los episodios habían tenido lugar en los
Estados Unidos, España, el Caribe, América Central y
América del Sur.” Ustedes no oyeron la palabra supuesto
ni alegado, ni sospechoso; no, es bien directo,
información sobre todo eso, detonaciones de bombas,
secuestros, asesinatos, etcétera, etcétera.
Siguiente párrafo que les quiero leer, y escuchen bien:
“Información que indicaba que la detonación de una
bomba, el 6 de octubre de 1976, en un avión de línea
cubano, había sido una operación de la CORU dirigida por
Bosch.” “Información que indicaba”; información, no
suposiciones, no rumores, información confidencial, y
esta formulación está abreviada y depurada.
¿Qué quiere decir eso? Que el gobierno de Estados Unidos
tenía pruebas sobre quiénes eran los autores de aquel
hecho terrorista, pero no se las dio jamás a las
autoridades de Venezuela. ¿Para qué, para ayudar a la
justicia o para proteger a su terrorista?
Voy a seguir, porque si hay algo que prueba el cinismo
de la política norteamericana es este hecho.
Con esos elementos el Fiscal decidió lo que cualquier
persona razonable hubiera decidido, ordenar la expulsión
del señor Bosch. Dijo: “Este tipo no puede entrar aquí
si es un terrorista, es un asesino, es un criminal”;
pero de aquí que ante esta determinación de su Ministro
de Justicia, la decisión que tomó el presidente Bush
padre fue la de sacar al señor Bosch del centro de
detención donde se encontraba y enviarlo para su casa en
Miami, en condición de detenido, ¡cuidado!; cuidado,
porque ellos saben ser muy estrictos con eso, que se lo
digan a las compañeras de nuestros cinco héroes. Se
puede ser terrorista y estar cumpliendo una sanción en
la casa, en su casa, porque el señor Bush le dio esa
facilidad.
Y después, el 18 de julio del año 1990, lo perdonó, le
perdonó todos sus crímenes, lo declaró un hombre libre,
sin antecedentes penales, el papá del gladiador contra
el terrorismo.
Pasó el tiempo, llegamos a los años noventa, y otra vez
yo regreso a Nueva York —no quiero ser personalista,
pero me ha tocado el tema en los dos extremos—; en los
años noventa se produce una cosa muy interesante,
específicamente en el año 1992: Cuba fue miembro del
Consejo de Seguridad año 1990 y 1991, cesamos en el
Consejo el 31 de diciembre de 1991 y dio la casualidad
que no hizo más que salir Cuba por una puerta y Estados
Unidos empezó a promover la cumbre, una reunión del
Consejo de Seguridad en la Cumbre para discutir el
terrorismo internacional, para condenar el terrorismo y
para movilizar, bueno, para incorporar a la agenda del
Consejo de Seguridad la temática del terrorismo. Hubo
varias reuniones, hubo varias resoluciones entre enero y
marzo de 1992, incluyendo una reunión a nivel de jefes
de Estado de los miembros del Consejo de Seguridad.
Nosotros, en vista de ese inusitado interés del Consejo
de Seguridad y de Estados Unidos por la lucha contra el
terrorismo, iniciamos un proceso para tratar de, si lo
hicieron en enero, lo hicieron en febrero y lo hicieron
en marzo, ver si en abril también podían hablar de
terrorismo.
¿Por qué lo hicimos? Porque, por un lado, perdonaban al
señor Bosch; por el otro, se había destapado todo el
escándalo del Irán-contra y, por lo tanto, de la
fechorías más recientes del señor Posada, y el perdón
para Bosch, su liberación primero y el perdón después,
estuvo precedido de la más sucia, la más vergonzosa
campaña de la mafia anexionista de Miami para convertir
a este señor en un héroe.
Hay un día dedicado a él en esa ciudad, hay un día de
Orlando Bosch en Miami. Me imagino que pronto haya el
día de Posada Carriles, o la semana de Posada Carriles.
Recuerdo a la señora Ros-Lehtinen en la época, único
legislador de origen cubano, que hizo toda su campaña
alrededor de dos temas: Libertad para Orlando Bosch y
Aviones para Hermanos al Rescate, aviones militares para
Hermanos al Rescate, aviones del modelo O-2 que acababan
de quedar en desuso, porque ya había terminado el
conflicto armado en El Salvador, y esta señora hizo una
gran campaña para que esos aeroplanos, de doble uso y
empleados en Viet Nam y en El Salvador como instrumentos
bélicos, les fueran entregados a ese grupo terrorista
que entonces comenzaba a actuar.
En las dos cosas esta señora obtuvo éxito, le dieron los
aviones y enviaron al señor Bosch para su casa y
después, además, lo amnistiaron.
Obviamente, eso significaba una muestra más de que
Estados Unidos iba a continuar e intensificar su campaña
contra Cuba, incluyendo su campaña terrorista.
Por cierto, la señora esta que mencioné tuvo éxito en
gran medida, porque en aquellos días ella tenía como uno
de sus colaboradores a alguien de apellido Bush y de
nombre Jeb, que después ha llegado a ser, incluso,
gobernador de aquel estado, que dicen que convenció al
papá de las dos cosas: que les dieran los aviones a los
terroristas y que liberaran al terrorista.
El gobierno de Cuba, por mi intermedio, el 27 de abril
del año 1992, solicitó al Consejo de Seguridad que se
reuniera para discutir estas cosas, para discutir el
terrorismo contra Cuba; para discutir el caso todavía
pendiente, no resuelto, sobre el cual no se ha
pronunciado el honorable Consejo de Seguridad, del
ataque al avión cubano en Barbados, ese consejo que
acababa de condenar dos actos terroristas cometidos, uno
contra un avión de la Pan American; o sea, una línea
norteamericana—, y otro contra un vuelo de la UTA, una
compañía francesa. Me parece muy bien, no se deben hacer
estallar en el aire ni aviones norteamericanos ni
aviones franceses, ¿pero es que acaso los cubanos sí?
Sobre esa base, a ver si era verdad toda esa retórica,
que llegó hasta nivel de Jefes de Estado del Consejo de
Seguridad en su lucha contra el terrorismo, le pedimos
que se reuniera también para discutir estos aspectos del
terrorismo internacional, los que afectan a Cuba, y
entonces vino la transformación absoluta de ese Consejo:
perdió la velocidad, perdió la agitación, y aquí yo
tengo varios compañeros que estábamos juntos en aquella
época. Nos pasamos un mes bombardeando al Consejo con
cartas, pidiendo lo más elemental: una reunión.
No fue hasta el 21 de mayo de 1992 que el Consejo,
finalmente, acepta reunirse para escuchar nuestra
denuncia. Dos oradores nada más: este servidor y el
delegado norteamericano. Los demás de la “ilustre”
Europa, de la “noble” América, ni suspiraron: silencio
absoluto en aquella sala.
Pero ahí se produjo algo que me parece que es muy
importante registrarlo: la mentira del gobierno
norteamericano reflejada en un documento que el
embajador Perkins, exactamente el 21 de mayo, presentó a
ese Consejo, yo lo tengo aquí.
Voy a leer dos frases nada más:
“En el Departamento de Estado no hay constancia de
haberse recibido del gobierno de Venezuela ninguna
solicitud de pruebas o de testimonio, en relación con el
proceso penal”, está hablando, por supuesto, del caso de
nuestro avión. “Los países que Cuba enumera como países
que han presentado información al tribunal venezolano
son países que tenían alguna vinculación a los hechos;
es decir, aquellos en los que ocurrió el delito, en los
que se detuvo a los sospechosos o cuyos ciudadanos
fueron víctimas del delito. Al parecer, las autoridades
venezolanas consideraron que era poco probable que los
Estados Unidos tuviesen alguna información útil que no
tuviesen ya las autoridades venezolanas.” Hasta ahí la
cita de la declaración del Departamento de Estado.
Bueno, pues todavía estas informaciones, según las
cuales la detonación de la bomba el 6 de octubre fue un
hecho del CORU, dirigido por Orlando Bosch, todavía las
autoridades de Venezuela, el tribunal de Venezuela y la
opinión pública, están esperando por recibirla.
El gobierno que dijo que no tenía nada, sabía que tenía
esto; pero bien protegido, para proteger a sus
terroristas.
Ha pasado el tiempo, ha pasado el tiempo, por supuesto,
y han ocurrido algunas cosas más, el compañero Fidel
hace un momento lo señalaba, y hay algo que yo creo que
los norteamericanos no pueden ignorar, que es esta
Resolución del Consejo de Seguridad, este texto (Lo
muestra), que es muy importante, lo han blandido por
todo el planeta, redactado por ellos, por Estados
Unidos, que fue el autor de esta propuesta, la
Resolución 1373.
Termina su preámbulo con esta frase, que los que conocen
Naciones Unidas saben su implicación: “Actuando en
virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones
Unidas...” ¿Qué quiere decir eso? Que lo que viene
ahora, señores, es obligatorio, y que el que no lo
cumpla puede ser objeto de sanciones y hasta del uso de
la fuerza. Eso es el Capítulo VII.
¿Y qué dice la Resolución?, sería terrible leerla
completa, ir párrafo a párrafo:
“Párrafo 2. Decide que todos los Estados
“a) Se abstengan de proporcionar todo tipo de apoyo,
activo o pasivo, a las entidades o personas que
participen en la comisión de actos de terrorismo;
“b) Adopten las medidas necesarias para prevenir la
comisión de actos de terrorismo, inclusive mediante la
provisión de alerta temprana a otros Estados mediante el
intercambio de información.” Mediante el intercambio de
información, no la hipocresía esa de decir que “al
parecer las autoridades de Venezuela suponían que
nosotros no sabíamos nada.”
¿Y quién era Carlos Andrés Pérez? ¡Qué forma de insultar
a un viejo aliado y amigo de Estados Unidos! ¿El no era
el jefe del Estado venezolano? Y un discurso ante el
plenario de la ONU y una exhortación pública en la
prensa, donde el amigo Carlos Andrés le pide, por favor,
aclaren esto, todo el mundo está hablando de ustedes.
¿No le había pedido Venezuela a Estados Unidos que le
diera la información? Parece bastante obvio, pero voy a
seguir con la Resolución.
“c) Denieguen refugio a quienes financian, planifican o
cometen actos de terrorismo, o prestan apoyo a esos
actos, o proporcionan refugios.”
¿Les suena algo?
Otro párrafo.
“f) Se proporcionen recíprocamente el máximo nivel de
asistencia en lo que se refiere a las investigaciones o
los procedimientos penales relacionados con la
financiación de los actos de terrorismo o el apoyo
prestado a estos, inclusive por lo que respecta a la
asistencia para la obtención de las pruebas que posean o
que sean necesarias en esos procedimientos.”
Esta bien, esta Resolución no se había aprobado antes,
en 1992, no se había aprobado cuando el tribunal
venezolano bregó con el caso de nuestro avión y Estados
Unidos no le mandó información porque no se la pidieron;
pero ahora sí, ahora dicen que es una obligación, y
ahora dicen que el otro autor intelectual, el que nunca
fue juzgado, está allí.
¿Puede Estados Unidos acoger al señor Posada,
protegerlo, no entregar ahora mismo lo que sabe de ese
hecho y no estar violando esta Resolución?, que fue
adoptada, repito, actuando en virtud del Capítulo VII.
Amigos míos, eso quiere decir que es obligatorio, que al
que no la cumple le pueden aplicar hasta la fuerza
militar. Todos los Estados tienen que acatar las
decisiones del Capítulo VII, incluyendo los miembros del
Consejo de Seguridad, por supuesto; incluyendo los
autores de la Resolución que lo pida, en este caso los
norteamericanos.
Voy a seguir:
“g) Impidan la circulación de terroristas o de grupos
terroristas; intensificar y agilizar el intercambio de
información operacional, especialmente en relación con
las actividades o movimientos de terroristas
individuales; cooperar, en particular mediante acuerdos
y convenios bilaterales y multilaterales, para impedir y
reprimir los ataques terroristas, y adoptar medidas
contra quienes cometan esos actos.”
Bueno, Estados Unidos está violando esta Resolución
aprobada al amparo del Capítulo VII, desde el momento en
que reiteradamente se ha negado a discutir con Cuba un
acuerdo bilateral para la lucha contra el terrorismo,
que se le ha reiterado en cada reunión bilateral que ha
habido entre los dos países. Ellos han dicho que no.
Capítulo VII para los demás, para ellos cinismo,
hipocresía, mentira. Aquí lo dice: tienen que cooperar,
incluso, mediante acuerdos bilaterales.
En realidad, Estados Unidos está en violación de este
documento, que fueron ellos los que buscaron su
aprobación por las Naciones Unidas, después del atroz
ataque al pueblo de Nueva York el 11 de septiembre del
año 2001. Está en violación de esa doctrina todos los
días que pasan, aplicando esa política de propiciar el
terrorismo contra Cuba, como parte de su campaña
anticubana.
No quiero cerrar sin presentar otra prueba evidente, de
una claridad irrefutable, de cómo ellos están violando
sus propias palabras y sus propias resoluciones en la
lucha contra el terrorismo. Está aquí representada con
toda dignidad por las compañeras, las madres y las
esposas de nuestros cinco héroes.
Esta Resolución se aprobó en el Consejo de Seguridad en
septiembre del año 2001. En ese momento se estaba a la
espera de las sentencias contra nuestros cinco
compañeros, y cuando vino ese momento el mismo gobierno
que escribió esto, escribió lo que se llama Memorandos
de Sentencia, donde el gobierno de Estados Unidos pidió
para Gerardo, para Ramón, para Antonio, para Fernando y
para René la pena máxima posible en todos los casos;
pero no es solamente que sean condenados desde dos
cadenas perpetuas, en el caso de Gerardo, otros dos más
a cadenas perpetuas, ¡ni un segundo de encerramiento a
esos compañeros está justificado! Pero es que no fueron
solamente condenados a eso, los memorandos hechos por el
gobierno de Estados Unidos, por escrito, al mismo tiempo
que están haciendo esto, claramente plantean una nueva
doctrina jurídica: la de la “incapacitación”.
Ahí está escrito que para ellos, tan importante como
ponerles la pena más dura, está el asegurarse de que
esas personas queden para toda la vida incapacitados.
¿Incapacitados de qué? De seguir haciendo lo que habían
estado haciendo, de que no puedan volver a hacer lo que
hicieron.
¡Y qué diablos es lo que hicieron sino luchar contra el
terrorismo! No porque lo diga yo, es que lo dicen ellos.
Yo voy a citar lo que el gobierno le pidió al tribunal y
lo que el tribunal accedió a darle. Los cinco son
cubanos, pero hay dos de ellos que tienen la ciudadanía
norteamericana por nacimiento, los otros tres que
estaban allá sin una documentación apropiada, se aclara
que una vez que cumplan su sentencia serán expulsados
hacia Cuba. En los otros dos casos, que son el caso de
René y el caso de Tony, ellos tienen un problema: como
nacieron en Estados Unidos, tienen la ciudadanía por
nacimiento, no pueden ser expulsados, y entonces están
condenados no solo a la cadena perpetua que tiene Tony y
a los 15 años que tiene René, sino, además, a
condiciones especiales para el día que recupere su
libertad René; incluso para el día que Tony, en su
segunda vida recupere su libertad, “por si acaso”, dijo
la fiscalía, “este hombre llega a la calle, hay que
hacer lo mismo que pedimos con relación al señor
González”. ¿Y qué es lo que establecen? Un régimen
especial con una serie de condiciones. Yo voy a leer
una, la que tiene que ver con esto:
“Como una condición especial adicional para la
liberación supervisada” —porque no serían hombres
libres, serían hombres controlados más allá de haber
cumplido su sentencia—, “se le prohíbe al acusado
asociarse con o visitar lugares específicos donde se
sabe que están o frecuentan individuos o grupos tales
como terroristas, miembros de organizaciones que abogan
por la violencia y figuras del crimen organizado.”
¿Qué quiere decir eso? Que ellos saben que en el sur de
la Florida hay individuos y grupos terroristas que no
están como topos escondidos debajo de la tierra. Hay
lugares que se sabe que ellos frecuentan, donde ellos
están; pero no van a buscarlos, no van a reprimirlos, no
van a aplicar esta resolución; hacen algo monstruoso,
castigan a personas norteamericanas o a personas en
Estados Unidos, los castigan con la prohibición de
acercarse por allí, de no hacer nada que pudiera, en
alguna forma, arriesgar las actividades que despliegan
sus terroristas.
Voy a concluir diciendo lo siguiente: Yo creo que
Estados Unidos está ante una magnífica oportunidad, ¡una
magnífica oportunidad! Papá Bush, al menos, tuvo varios
meses encarcelado —con todas las comodidades del caso,
por supuesto— al señor Bosch, cuando no existía esta
resolución, que es tan categórica; que yo no sé si el
señor Bush, hijo, si Bush el pequeño se la ha leído,
pero es bueno que alguno de sus colaboradores le llame
la atención sobre eso.
Ahora ellos están obligados a actuar, o a quedar
desenmascarados para siempre. Estados Unidos tiene una
obligación de la que no puede escapar, de informar a la
opinión pública, empezando por la norteamericana, todo
lo que sabe y ha ocultado durante muchos años y que hoy
está obligado por su propia Resolución del Consejo de
Seguridad a compartir con la opinión pública, con los
demás gobiernos. Y otros miembros de la comunidad
internacional, la culta Europa y otras naciones con
menos cultura aparentemente, tenemos la obligación de
exigir a Estados Unidos que haga eso, que ponga fin al
ocultamiento, que ponga fin a todas las acciones que ha
llevado a cabo durante muchos años para impedir que se
sepa la verdad, para mantener allí, en sus archivos
—sabiendo que los tiene, no la sospecha, no lo alegado—,
información de que eso es así; dicho por ellos, con sus
palabras, tienen la obligación de actuar contra los
terroristas o dejar de hablar de toda esta retórica
falsa, hipócrita de una supuesta batalla contra el
terrorismo.
Nosotros no debemos descansar hasta lograr que le sea
exigido eso, que se lo exija la gente, que se lo exija
el pueblo de Estados Unidos; porque cada día que pasa,
con esta situación cada día que pasa, protegiendo,
amparando a estos terroristas, es una afrenta a la
justicia, es una forma de mancillar las conciencias de
mucha gente ante estos crímenes sin castigo; pero es,
sobre todo, un insulto imperdonable a ustedes, a los
familiares de las víctimas, y a todos nosotros, a todo
nuestro pueblo, y es también un insulto y un agravio
imperdonable a los norteamericanos que fueron
injustamente asesinados el 11 de septiembre del año
2001.
Nosotros hoy estamos en una batalla que tenemos que
seguir librando, confiados, conscientes de que más
temprano o más tarde no será posible para ellos seguir
ocultando los crímenes de una política que cada vez es
más difícil justificar o engañar con ella a los demás.
Muchas gracias, compañeros (Aplausos).
Cmdte.- Compañeras y compañeros, después de la excelente
exposición del compañero Alarcón, pienso que no debemos
reunirnos mañana.
Creo que lo que debemos hacer es trasmitir de nuevo esta
reunión de hoy, desde el principio, desde lo que se
publicó sobre Girón, y después, también, lo que el
señor, el urbanista —como le llaman—, dijo, y esas son
sus palabras, de poner las bombas allí en Tropicana. Las
cosas que yo dije, y, esencialmente, esta exposición
demuestran de manera irrefutable, todas las turbias
maniobras que han ocurrido alrededor de este caso. Ellos
no podrán ignorar todo lo que aquí se ha estado
exponiendo y discutiendo.
Mientras tanto, seguir observando. Hay cosas que van a
ocurriendo todos los días, declaraciones y posiciones;
seguir observando lo que ocurre mañana, y vigilando, que
no inventen, porque por ahí ya un tribunal... no sé, no
conozco, pero cosa extraña, que nunca ocurrió, pero ya
un juzgado por allá por El Salvador ha estado planteando
que va a reclamar la extradición del señor Posada
Carriles. No tengo más elementos de juicio, hay que
saber qué es eso; pero sí advertir, no vaya a ser un
intento de trampita, advertirlo. Pero creo que nada de
eso va a prosperar, es que no puede prosperar. Por eso
propongo hacer esto y si es necesario nos reunimos el
domingo, un excelente día para reunirse, por la tarde
(Le dicen algo). Sí, después de votar venimos para acá
(Risas y aplausos).
Cumplir temprano el deber de votar. Bueno, yo creo que
ya debemos venir para acá, porque aquí hay una serie de
cosas que debieron haberse dicho hoy; pero nos reunimos,
y el lunes, que se está conmemorando, y de manera
especial estamos recordando la fecha en que estamos, la
semana en que estamos, y creo que todo depende... El
lunes nos vamos a reunir, el lunes es 18; pero nos queda
el 19, podemos reunirnos el 19 en el “Carlos Marx” en
una sesión como esta. Bueno, el lunes 18 ponernos al día
con todo esto y continuar analizando el problema,
tenemos cosas que decir, y el 19 tenemos cosas que decir
y cosas que recordar y cosas que reiterar, y si hay una
tregua, pues quizás el jueves lo dedicamos a las cosas
nacionales; sí, tenemos cosas nacionales de las cuales
hablar.
De modo que este es el programa que propongo, además de
felicitar al compañero Alarcón por su brillante
exposición, que yo sabía que no dejaría ninguna duda
acerca de lo que afirmé de que el gobierno de Estados
Unidos conoce toda la verdad, y es en el mundo el
gobierno que mejor conoce toda la verdad.
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
(Ovación.)
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