|
Fidel sigue regalando buenas noticias. Si todas las que
ya anunció el pasado 8 de marzo dejaban alguna duda de
que el país comienza a salir del período especial, y la
luz que tanto hemos añorado avizorar es ya palpable en
el horizonte de los cubanos, su intervención de anoche
reafirma esa certeza.
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz dio a conocer la
víspera, en un encuentro en el Palacio de las
Convenciones, lo que él mismo calificó como la noticia
más importante de su intervención: la puesta en vigor, a
partir de hoy, de una nueva tasa de cambio para el peso
cubano.
“Ha comenzado la larga cuesta hacia arriba en pro de
acercar a la moneda del imperio más poderoso de la
tierra, nuestra moneda”, apuntó.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
leyó el acuerdo número 13 del Comité de Política
Monetaria del Banco Central de Cuba, el cual establece
que desde este viernes la tasa de cambio del peso cubano
quedará fijada en 24 pesos cubanos para las operaciones
de venta de peso convertible por la población en la
CADECA, y 25 pesos cubanos para las operaciones de
compra del peso convertible.
Estas y otras medidas que actualmente se analizan
—comentó Fidel— traerán como resultado un mayor respaldo
al peso cubano, al incrementar el volumen de bienes y
servicios que serán ofertados en moneda nacional, la que
a su vez ha sido cuidadosamente preservada de los
efectos negativos de cualquier exceso de circulante.
“No recuerdo en la historia del papel moneda que alguna
vez, en alguna época, un país del Tercer Mundo y
bloqueado haya podido revalorizar o emprender la
revalorización sistemática de su moneda y llegar tan
lejos como sea necesario llevarla”, afirmó.
Comentó asimismo que otras cosas pueden ir apareciendo
en beneficio de los que tienen menos ingresos. En tal
dirección apuntó que no se le quitará nada a nadie, al
contrario.
Anunció que en su momento “vamos a abordar el tema de
los salarios, pero eso no es cuestión de dar, sino
también de exigir, y hay que asociarlo a los requisitos
de preparación y conocimientos. Solo exigiremos
calificación”, argumentó.
Por otra parte puso énfasis en que lo que se
implementará a partir de mañana en cuanto al peso
convertible “es un primer paso de dos peldaños” y amplió
que a la par los precios hay que establecerlos mediante
la aplicación de diversas fórmulas.
VAMOS A REPARTIR MEJOR
“Quiero poner las cosas bien claras. Las cosas nuevas
van”, dijo. “Lo que se va a hacer no es quitarle nada a
nadie, sino darle más al pueblo y repartirlo mejor, con
espíritu de justicia y mediante fórmulas socialistas.
“Será maravilloso cuando se aplique ‘de cada cual según
su capacidad, a cada cual según su trabajo’. A todo el
mundo le duele mucho ver al vago recibiendo de todo, y
en cambio el trabajador nada”.
El Comandante puso énfasis en la necesidad de una nueva
ética para todo aquel que reparte. “Esa ética la tiene
que imponer el pueblo, exigiéndosela a todo el que no se
ajuste, sin entrar en complicidad con todos aquellos que
falten a ella”.
Sobre la vivienda contó que los trabajadores sociales
han estado visitando las casas que se construyen por
cuenta propia, para saber a quién se va a ayudar, con
fórmulas socialistas. Saber quiénes están construyendo
—insistió— qué situación económica tienen y si necesitan
un crédito para los materiales.
“Vamos a respetar el derecho de cada cual, pero el
problema de la vivienda tiene que tener soluciones
diferentes en el futuro. Estamos rectificando y
resolviendo”.
HALAGÜEÑAS PERSPECTIVAS
Argumentó que las perspectivas son halagüeñas si siguen
“un curso de los acontecimientos normal”. En ese sentido
ofreció algunas hipótesis que podrían cambiar ese curso,
como el hecho de que se desate una agresión directa de
Estados Unidos contra Cuba o Venezuela, o se lleve a
cabo un magnicidio contra el presidente Hugo Chávez.
El Comandante en Jefe afirmó que “disminuirán los
apagones” y reiteró que a partir del segundo semestre
del año próximo la capacidad de generación será tan
grande que no habrá el menor riesgo”.
Sobre las ollas arroceras especificó que representan una
solución para muchas personas, que todas se han vendido
rápidamente, y hasta hay quienes están en el exterior y
han llamado para reclamarlas. “Es muy simbólico, es una
partecita de lo que va a ocurrir después”, comentó.
Informó que cuando comenzó la distribución de dichos
enseres del hogar se dio “la orientación de que a todos
los beneficiados por la asistencia social se les
entregaran las ollas gratuitamente; no se quedó nadie.
Hay otros casos que evidentemente merecen ser
atendidos”.
Hay 257 038 núcleos que reciben atención por parte de la
asistencia social, lo que beneficia a 476 512 personas
de todo el país: “Ellos recibirán su ollita
gratuitamente, pero les aseguro que nadie más tendrá que
plantear que no puede comprar la olla. Que nadie se vea
humillado a no comprar la olla porque no tiene con qué
pagarla”, apuntó el líder de la Revolución.
Se refirió también a la situación con el combustible
doméstico, un aspecto que en su intervención del pasado
8 de marzo tuvo una amplia explicación, pues en ese
momento se anunció la posible distribución en un futuro
de cocinas eléctricas como una solución ante las
necesidades de una parte importante de los núcleos del
país.
Y anunció el adiós al kerosén, ese sistema anacrónico,
antediluviano e insalubre de ese tipo de cocina.
Especificó que para el pago de la electricidad hay una
tarifa puesta y por el momento no se piensa mover porque
están entre las más populares. “Hemos pensado mucho en
todos esos problemas. Corriente no faltará —dijo—, no se
va a quedar nadie sin corriente”.
PRIORIDAD PARA ZONAS AFECTADAS POR LA SEQUÍA
Comentó que se están repartiendo decenas de toneladas de
alimentos en las regiones más afectadas por la sequía y
precisó que cuando se repartan algunos productos como el
trigo y el maíz irán también para la zona oriental
primeramente.
A partir de junio se iniciará por esos territorios la
distribución de café puro, chocolate y leche entera, y
significó que no se comenzará hasta esa fecha porque se
necesitan máquinas para sellar los paquetes, pues las
cuotas se entregarán selladas y bien medidas.
“Llegará la etapa en la cual ya no tendremos cuotas y
dispondremos de los recursos suficientes para que cada
cual escoja. No tendrán precios exorbitantes, pero eso
no será en un plazo inmediato, llevará su tiempo”, dijo.
Fidel explicó que no se harán en Cuba campañas
electorales como las que se realizan en otros países.
“Aquí no se compraron nunca votos. Eso quisiéramos de
los políticos latinoamericanos, que no hagan cosas para
obtener votos, sino al contrario”.
Aseguró que en la Revolución no se acostumbra a
maltratar a nadie, y en tal sentido argumentó: “Pero hay
que renovar, buscando sangre nueva, para echar a andar
el tren de las medidas que vamos a adoptar… Es el cambio
de concepto lo más importante que estamos haciendo
ahora”.
Antes de concluir, el Jefe de la Revolución anunció que
la próxima semana volverá a reunirse con los presentes
en ese encuentro, para continuar explicando acerca de
los nuevos planes que se ejecutan en el país.
Durante dos horas y 48 minutos, Fidel ofreció la amplia
información, que terminó con las notas de La
Internacional. Al encuentro de trabajo asistieron
representantes de las organizaciones políticas y de
masas, oficiales y combatientes de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
MEJORÍA EL SUMINISTRO ELÉCTRICO
El Comandante en Jefe afirmó que “disminuirán los
apagones” y explicó que “me atrevería a decir que a
partir del segundo semestre del año próximo la capacidad
de generación será tan grande que no habrá el menor
riesgo”.
Argumentó que las perspectivas son halagüeñas si
continúa “un curso de los acontecimientos normal”. En
ese sentido ofreció algunas hipótesis que podrían
cambiar estas previsiones como el hecho de que se desate
una agresión directa de Estados Unidos contra Cuba o
Venezuela, o se produzca un magnicidio contra el
presidente Hugo Chávez.
Ratificó que “yo dije el otro día que estábamos bien
preparados, es nuestro deber y es lo que nos corresponde
hacer”. “Preparados para todo, de modo que no hay
dudas”, puntualizó.
Sobre la distribución de ollas arroceras a toda la
población, iniciada la semana pasada, especificó que
representan una solución para muchas personas. Todas se
han vendido rápidamente, hay quienes están en el
exterior y han llamado para reclamar su olla. “Es muy
simbólico, es una partecita de lo que va a ocurrir
después”.
Informó que cuando comenzó la distribución de dichos
enseres del hogar se dio la orientación de que a todas
las personas beneficiadas por la asistencia social se
les entregaran las ollas gratuitamente. “Pero hay otros
casos que evidentemente merecen ser atendidos”.
Existen en el país 257 038 núcleos que reciben atención
por parte de la asistencia social, lo que beneficia a
476 512 personas. Ellos recibirán su olla gratuitamente,
pero aseguró que nadie más tendrá que plantear que no
puede comprarla. “Que nadie se vea humillado a no
comprar la olla porque no tiene con qué pagarla”, apuntó
el líder de la Revolución.
ADIÓS AL KEROSEN
El máximo dirigente cubano se refirió también a la
situación con el combustible doméstico, un aspecto que
en su más reciente intervención el pasado 8 de marzo
tuvo una amplia explicación pues en ese momento anunció
la posible distribución en el futuro de cocinas
eléctricas como una solución ante las necesidades de una
parte importante de los núcleos familiares del país.
Y anunció “el adiós al kerosén, ese sistema anacrónico,
antediluviano e insalubre de la cocina de kerosén”.
Especificó que para el pago de la electricidad por el
momento no se piensa cambiar las actuales tarifas, por
lo menos las más populares.
“Corriente no faltará –dijo-, no se va a quedar nadie
sin corriente, pero sí les garantizo que todo el que
reciba menos de 100 kw no tendrá problemas, y hasta los
que consuman menos de 300 kw tampoco tendrán problemas.
No serán impagables las tarifas, excepto para aquellos
que despilfarren, quienes si pagarán un poquito más.
Comentó al plenario que se están repartiendo decenas de
toneladas de alimentos en la región oriental cubana
sometida a una intensa sequía y les aseguró que cuando
se repartan algunos productos como el trigo y el maíz
irán inicialmente para esas zonas. Enunció que los
territorios que más están sufriendo son Guantánamo,
Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas, Granma y Camagüey.
Aplicar las fórmulas éticas del Socialismo
El Comandante en Jefe dijo que a partir de junio
comenzará a distribuirse café, chocolate y leche entera
para los habitantes de las provincias más afectadas por
la sequía. Precisó que no se comenzará hasta esa fecha
porque se necesitan máquinas para sellar los paquetes,
pues las cuotas se entregarán selladas y bien medidas.
“Llegará la etapa en la cual ya no tendremos cuotas, y
dispondremos de los recursos suficientes para que cada
cual escoja. No tendrán precios exorbitantes, pero eso
no será en un plazo inmediato, llevará su tiempo”.
“Lo que se va a hacer no es quitarle nada a nadie, sino
darle más al pueblo y repartirlo mejor, con espíritu de
justicia y mediante fórmulas socialistas.
“Será maravilloso cuando se aplique nuevamente la
fórmula socialista ´De cada cual según su capacidad, a
cada cual según su trabajo’. A todo el mundo le duele
mucho ver al vago recibiendo de todo, y en cambio el
trabajador nada”.
El Comandante enfatizó en la necesidad de una nueva
ética de todo aquel que reparte. “Esa ética la tiene que
imponer el pueblo, exigiéndosela a todo el que no se
ajuste, sin entrar en complicidad con todos aquellos que
falten a ella”.
Significó que recientemente participó en dos reuniones,
de diez horas de duración cada una, para discutir
diversos aspectos acerca de la vivienda.
“Los Trabajadores Sociales han estado visitando las
casas que se construyen por cuenta propia, para saber a
quién se va a ayudar, con fórmulas socialistas. Saber
quiénes están construyendo, qué situación económica
tienen y si necesitan un crédito para los materiales.
“Vamos a respetar el derecho de cada cual, pero el
problema de la vivienda tiene que tener soluciones
diferentes en el futuro. Estamos rectificando y
resolviendo”.
Apuntó que se adquirieron 30 000 juegos de muebles
sanitarios en Venezuela, los cuales son de mayor calidad
y más baratos que aquellos que se fabrican aquí. Y
significó que se van a comprar 100 000, los cuales no
solo serán para las nuevas viviendas, sino también para
las reparaciones y reposiciones.
“Estamos trabajando con gran entusiasmo y sin mucha
bulla. Esa solo la hago yo aquí, porque tengo que
informarles a ustedes”, jaraneó.
EL CAMBIO DE CONCEPTO, LO MÁS IMPORTANTE
El Comandante explicó que no se harán en Cuba campañas
electorales como las que nos tienen acostumbrados a
hacer muchos otros países. “Aquí no se compraron nunca
votos. Eso quisiéramos de los políticos
latinoamericanos, que no hagan cosas para obtener votos,
sino al contrario: que obtengan los votos porque hacen
cosas justas”.
Fidel dio lectura a algunas opiniones del pueblo y
aclaró que no se ha publicado su discurso del 8 de marzo
pasado, sencillamente porque no ha tenido tiempo de
revisarlo, esa es la única causa. Y al respecto expresó:
“A mí me gusta revisarlos en detalle”.
Precisó que “es el cambio de concepto lo más importante
que estamos haciendo ahora. Debo decirles que nosotros
contamos con los trabajadores eléctricos y les vamos a
exigir. Vamos a dar determinados pasos y pronto. Nos
sentimos responsables de la forma en que se debe cumplir
esto. Y tenemos los cuadros pertinentes para acometer
todo lo que nos hemos propuesto y prometido al pueblo.
Luchamos contra viejos conceptos y viejas ideas”.
Aseguró que en la Revolución no se acostumbra a
maltratar a nadie. Y en tal sentido argumentó: “Pero hay
que renovar, buscando sangre nueva, para echar a andar
el tren de las medidas que vamos a adoptar”.
Y reflexionó que “sin educación no se come. Si fuéramos
analfabetos no podríamos proponernos estas cosas. Esto
sale de la educación que hemos alcanzado. Y hace falta
la solidaridad porque sin solidaridad no se vive. La
hemos practicado y ahora la practican con nosotros”.
TENEMOS EL MEJOR SISTEMA DEL MUNDO
Fidel señaló que tenemos que ser inconformes con la
rutina, y comentó que muchos de los problemas que hoy
tenemos se deben a la falta de meditación, porque nos
hemos dejado llevar por la rutina. La culpa es nuestra,
destacó, y explicó que contamos con el mejor sistema del
mundo, que tiene extraordinarias posibilidades, pero lo
estamos despilfarrando. Tenemos que utilizar las
bodegas, para que en ellas esté todo lo que hace falta,
y cerrarle el paso a los vendedores de la bolsa negra.
Nosotros somos culpables de que el merolico se
aproveche; no hemos sido capaces de explotar los
recursos que tenemos. “Los intermediarios por poco
acaban con la economía de este país”.
Interesado por la reacción de las personas en relación
con la entrega de las juntas para las ollas de presión,
iniciada la semana pasada, debido a que las existentes
no facilitaban preparar los granos en las ollas de
presión y provocaban mucho gasto de combustible, el
Comandante en Jefe solicitó que algún joven presente en
el reunión expusiera cómo marchaba este proceso. “Ser
incapaz de producir juntas que satisfagan las
necesidades de la familia, enfatizó Fidel, ha sido un
defecto de nuestro sistema”.
Heriberto, un ingeniero mecánico, dirigente de la UJC en
el municipio de La Habana Vieja, señaló que las juntas
antiguas no eran buenas y provocaban mucha fuga de
energía. Se pasa mucho trabajo con ellas, aseguró. Son
caseras, no tienen garantía y se venden a un precio muy
alto con respecto al salario medio que percibe el
pueblo. Lo mismo ocurre, dijo, con las válvulas de
seguridad.
Por su parte, el ministro de la Industria Sidero
Mecánica, Fernando Acosta Santana, manifestó que en la
capital las juntas se han distribuido en La Habana Vieja
y Centro Habana y empiezan a llegar a Plaza de la
Revolución. Apuntó, además, que con anterioridad no se
producían estos dispositivos, porque no se contaba con
la materia prima requerida, y aunque al iniciar este
plan se elaboraban 600 unidades diarias, ahora se
completan 5 000.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros,
a su vez, hizo saber que habrá que hacer unos siete
millones de juntas para satisfacer la demanda y
situarlas en las bodegas, pero que este es un proceso
que debe ir más allá, pues hay que diseñar otros modelos
de modo que la población encuentre repuestos para las
nuevas ollas que tendrá en un futuro inmediato, así como
para aquellas que se venden en las tiendas recuperadoras
de divisas.
Asimismo, el Comandante en Jefe subrayó que con las
ollas arroceras, las de presión eléctricas y las
hornillas no solo se ahorrará combustible, sino que las
personas contarán con un equipo adecuado que aprovechará
óptimamente la energía, para lo cual tendremos un
sistema energético que, con un mínimo de inversión,
producirá la electricidad necesaria con alta eficiencia.
De esta manera se reducirán los costos y se eliminarán
los apagones. No obstante, sugirió, no debemos perder el
hábito de poner los granos en agua desde el día
anterior, pues eso contribuye a disminuir el gasto y
permite que los alimentos conserven el sabor y tengan
mayor calidad.
Fidel se refirió también a las “cocinitas” de kerosén,
las cuales no solo llenan todo el espacio de un olor
desagradable, son peligrosas y al necesitar alcohol
causan accidentes, sino que trasmiten su pestilencia a
la comida. “Tenemos la esperanza de que podremos
eliminar con las ollas esas cocinitas. Con la nueva
solución: una olla arrocera, una de presión y una
hornilla maciza, que aunque tarda un poco más en
calentar, conserva mejor el calor, en lugar de las dos
hornillas que generalmente tienen las cocinitas, ahora
la gente tendrá tres en sus casas”.
Aprovechó la ocasión para informar que se han estado
realizando algunas pruebas para ver cómo se comporta el
consumo eléctrico, y que se ha comprobado que en un
núcleo de cinco personas, este no ha llegado a 800 watts,
lo cual demuestra que es viable. Los resultados y las
pruebas indican el éxito, aseveró Fidel y añadió que de
un extremo a otro del país se han situado las juntas
necesarias, así como que la Industria Sidero Mecánica se
encargará de suministrar las piezas y dispositivos que
requieran tanto las cocinas como las ollas.
El Comandante en Jefe aseguró que entre todas, las ollas
de presión eléctricas eran insuperables y que se está
estudiando si las cafeteras que se adquirirán trabajarán
igualmente con electricidad o si se buscarán las más
comunes.
NINGÚN NÚCLEO SERÁ OLVIDADO
En otra parte de su intervención, Fidel sugirió que el
resto de la población costeara la compra de las ollas
arroceras a los miles de casos con desventajas sociales
en el país. “No me gusta usar en estos casos la palabra
gratuita. Suena humillante para personas como esas que
han trabajado tanto por este país. Me parece una
injusticia. Es mejor que el resto de la sociedad aporte
un poquito de dinero y lo destinamos para que las
personas que son consideradas “casos sociales” compren
también sus ollas.
“Esas personas necesitan comer igual que el resto y no
se les puede privar del beneficio de estos nuevos
equipos, que muy bien que se ven juntos en la cocina. La
persona se siente diferente. Estas ollas le quitan una
gran preocupación a millones de ciudadanos en la Isla”,
agregó Fidel.
“Estos son los equipos en que tenemos que invertir”.
Recordó que muchas de las personas que enviábamos a
trabajar en el pasado a Checoslovaquia y a otros países
europeos, se dedicaron a traer motocicletas al país y
los resultados han sido funestos. Muchos de ellos han
sido protagonistas de varios accidentes en los que han
muerto, y a la vez han causado la muerte de otros
ciudadanos.
“Nuestro Estado nunca invertiría su dinero en comprar
equipos como esos. Lo hacemos para que la gente no se
mate. Es como poner un revolver en manos de un asesino.
Es como acortarle la vida a alguien", enfatizó Fidel.
El Presidente cubano dedicó una buena parte de su
discurso a aclarar varias inquietudes transmitidas por
la población mediante opiniones recogidas.
Una de ellas se refería a la posible distribución de las
citadas ollas arroceras solamente en algunas partes de
la Isla, a lo que el Comandante en Jefe respondió
categórica y convincentemente que “las ollas llegarán a
todos los rincones del país. Ningún núcleo será
olvidado, y los exhorto a todos a que las utilicen en
los horarios de menos consumo de electricidad, para que
así colaboren también en la disminución de los
desagradables apagones”.
Respondiendo a una misiva en la cual un ciudadano
preguntó por la distribución de televisores Panda, Fidel
explicó que ya se habían comprado y repartido
primeramente un millón de esos electrodomésticos y que
luego se adquirieron otros 250 000.
Agregó que se hacen las gestiones para comprar otro
millón para continuar con la repartición, como hasta
ahora. Recalcó que la distribución “siempre fue y será
por méritos personales. Es muy difícil que a alguien que
no trabaje, ni estudie, ni le aporte nada a la sociedad,
se le entregue un televisor. Lo digo para aquellos que
pretenden gozar de los mismos privilegios que los demás,
sin hacer nada", manifestó el líder de la Revolución.
SE HAN INCREMENTADO NUESTROS INGRESOS EN VIRTUD DE
NUESTRO TRABAJO
“No podemos vivir de cosas que dependan de la sequía,
entonces no solo moriríamos de sed sino también de
hambre”, sentenció el Presidente cubano durante su
reflexión sobre la situación actual de la industria
azucarera.
A renglón seguido Fidel acotó que se importaron 50 000
toneladas de leche en polvo “y no hay niño que no reciba
su litro, ni aquel que necesita su dieta que no la
tenga”.
Durante su detalla explicación de los esfuerzos que hace
la Revolución para mejorar la calidad de vida de los
cubanos refirió que algunos “se preguntan cómo lo
hacemos y por qué, y les digo que estamos usando bien
los recursos de que disponemos, se han incrementado
nuestros ingresos en virtud de nuestro trabajo”, dijo.
Entonces amplió sus palabras al comentar que el níquel
está a casi 16 000 dólares la tonelada y que además
disponemos de otras fuentes de ingreso que el país ha
ido desarrollando, “pero no es con ninguna cosa mágica,
es ahorrando, haciendo las cosas racionalmente”,
precisó.
También puntualizó que “hay créditos porque venimos
pagando religiosamente hasta el ultimo centavo, pagando
al contado”.
Durante su diálogo con Mercedes López Acea, primera
secretaria del Partido en Cienfuegos, se interesó por la
acogida que han tenido las ollas arroceras en ese
territorio, así como los indicadores del consumo
energético.
Igual intercambio sostuvo con Roberto López Hernández,
primer secretario del Partido en Villa Clara, quien
apuntó que en esa zona se han repartido ya “70 000 ollas
y todo ha salido normal, se aprecia el apoyo y alegría
de la población por haber tocado un asunto tan sensible
como la alimentación”, acotó ese dirigente partidista.
Como plato de fuerte de este importante encuentro, el
Comandante en Jefe leyó el Acuerdo del Comité de
Política Monetaria del Banco Central de Cuba en el que
se decide que a partir del 18 de marzo la tasa de cambio
del peso en relación con el peso convertible se sitúa a
razón de 24 pesos para la venta, y en 25 pesos la
compra.
Refutó enérgicamente las imputaciones de “un libelo que
estoy velando”, que se ha dedicado a hacer falsas y
calumniosas acusaciones acerca de una inexistente
fortuna personal.
Y utilizando términos beisboleros señaló “me han puesto
una pelotica de esas que yo voy a sacar por el center
field”. Seguidamente precisó que ha comenzado la larga
cuesta hacia arriba en pro de acercar nuestra moneda a
la moneda del imperio más poderoso de la Tierra.
“No recuerdo en la historia del papel moneda que alguna
vez en alguna época un país del Tercer Mundo y bloqueado
haya podido revalorizar o emprender la revalorización
sistemática de su moneda y llegara tan lejos como sea
necesario llevarla”, afirmó.
Comentó asimismo que otras cosas pueden ir apareciendo
en beneficio de los que tienen menos ingresos. En tal
dirección apuntó que no se le quitará nada a nadie, al
contrario.
Además, anunció que en su momento “vamos a abordar el
tema de los salarios. Pero eso no es cuestión de dar
sino también de exigir y hay que asociarlo a los
requisitos de preparación y conocimientos. Solo
exigiremos calificación”.
Por otra parte, puso énfasis en que lo que se
implementará a partir de mañana en cuanto al peso
convertible “es un primer paso de dos peldaños”, y
amplió que a la par los precios hay que establecerlos a
través de la aplicación de diversas fórmulas.
Al finalizar sus palabras, a las dos horas y 48 minutos,
el Comandante en Jefe le reiteró al auditorio la
confianza de que la Isla “tiene perspectivas serias” y
añadió que la próxima semana informará sobre otras
trascendentales medidas que continuarán el indetenible
paso de la Revolución en su esfuerzo por elevar
constantemente la calidad de vida del pueblo.
“Tengo cosas que decirles”, dijo sonriendo, notablemente
motivado, al referirse al encuentro que acaba de
anunciar y pidió concluir cantando todos La
Internacional porque, como expresó, somos
revolucionarios, comunistas e internacionalistas.
Al encuentro asistieron representantes del Partido, la
UJC, las organizaciones de masas, y oficiales y
combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el
Ministerio del Interior.
Las palabras del líder de la Revolución se transmitieron
en vivo por los canales Cubavisión, Educativo,
Cubavisión Internacional, así como por las emisoras
Radio Rebelde y Radio Habana Cuba.
|