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Juzgar a la ideología del terrorismo
Juventud Rebelde
11 de mayo de 2005


Habría que enjuiciar a otros muchos junto al terrorista Luis Posada Carriles, afirmó el Comandante en Jefe Fidel Castro, durante su comparecencia para analizar las revelaciones de documentos desclasificados del FBI y la CIA, en relación con la voladura del avión de Cubana en 1976 y otras acciones criminales, y las abundantes informaciones y comentarios de la prensa norteamericana e internacional sobre el tema.

Al menos 14 informes han sido desclasificados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la CIA, los que aparecen en el sitio Web del archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, y cuatro de ellos —que ya han sido traducidos y analizados por Cuba—, fueron punto de partida para que el líder de la Revolución continuara el examen de la criminal agresión de que ha sido objeto nuestro pueblo desde hace más de 40 años con el auspicio, fundamentalmente, de la Agencia Central de Inteligencia, los grupos contrarrevolucionarios creados por esta y el padrinazgo de las administraciones estadounidenses.

Esos documentos evidencian no solo los vínculos de los asesinos Orlando Bosch y Luis Posada Carriles con otros personeros del gobierno de EE.UU., sino también la actividad de la CIA reclutando, creando y financiando a la contrarrevolución, entre ellas el CORU, una organización que en esos informes se describe como “terrorista”, que tuvo su reunión fundacional en Santo Domingo en junio de 1976, y poco después ocurría el atentado al avión de Cubana y el asesinato de Orlando Letelier. Fueron los días del CORU, señaló Fidel.

En ese examen de la impunidad que gozan quienes ahora están juntos en territorio de Estados Unidos, reiteró tres puntos sustanciales sobre el caso: la exigencia de que sean juzgados; la renuncia a la prerrogativa de hacerlo en Cuba porque el interés del pueblo cubano no es buscar venganza sino que se haga justicia; y la ratificación de que sea Venezuela quien ejerza ese derecho para que los autores de graves hechos criminales no vuelvan a escapar, o sean enjuiciados por un tribunal internacional realmente neutral y con el visto bueno de Cuba y de Venezuela.

En el volumen cada día mayor de artículos de prensa que desde Estados Unidos exigen una conducta coherente de la actual administración de George W. Bush, destacó el editorial del diario The New York Times titulado Una norma única para los terroristas, en el que plantea de inicio que a Luis Posada Carriles no se le debe dar asilo, que debe ser extraditado, y como el presidente de EE.UU. no cree en la Corte Penal Internacional, solo le queda responder a la solicitud de extradición formulada por Venezuela, pues Washington ofendería los principios del país haciendo una excepción especial a un terrorista confeso.

EL HILO DE LA CONSPIRACIÓN TERRORISTA

Una solución sería deportarlo a un país europeo, dice el editorial, o enviarlo a la Corte Penal Internacional. Al respecto, preguntó Fidel ¿a cuántos habría que llevar?, pues no son solo Luis Posada Carriles y Orlando Bosch los culpables, habida cuenta de sus relaciones con otros reclutados por la CIA, entre los que fueron mencionados Félix Rodríguez, Guillermo Novo Sampoll y Otto Reich.

Habrá que llenar un teatro de acusados, apuntó. A los creadores del terrorismo, los que desarrollaron métodos y definieron los objetivos, pues la ideología del terrorismo debiera estar allí, en un tribunal internacional, añadió Fidel.

En otro momento de su intervención, el Comandante en Jefe precisamente se había preguntado cuál es la raíz secreta de ese amiguismo entre Posada, su pandilla, y la actual jefatura de la Casa Blanca, con Bush junior a la cabeza.

“Hay que investigar cuáles son las conexiones, cuáles son los porqué y cuáles son los secretos que conoce Posada Carriles y su pandilla”, expresó.

Acotó al respecto que por algo no quiere Estados Unidos reconocer ni siquiera a ese Tribunal de La Haya que nadie sabe cómo es, tampoco nosotros, ya que en Europa ocurren cosas extrañas, dijo.

Puntualizó entonces que cuando Cuba dice tribunal neutral no acepta a ningún país de la OTAN como neutral, ni a ninguno de esos países que votan en bloque en la Comisión de Derechos Humanos y que además crean el resorte político, las bases políticas justificativas del bloqueo y de los ataques terroristas contra Cuba.

“¿Puede ser neutral alguno de esos países? No”. Cuba se opone categóricamente a que algunos de esos países cómplices del imperio puedan ser considerados como neutrales, pues sería demasiado bochornoso por parte de unos países que ni siquiera condenaron en la Comisión de Derechos Humanos las torturas que comete Estados Unidos en la Base Naval de Guantánamo, ni quieren llevar esos actos de tortura a ningún tribunal internacional.

En cuanto a ese necesario juicio, reclamó que el mismo tribunal que juzgue a Luis Posada Carriles debe juzgar a Orlando Bosch, pues son conocidas las conexiones existentes entre ambos terroristas con otros tenebrosos personajes, también miembros de la CIA, que han recibido en unos casos el indulto de George Bush padre o estuvieron bajo sus órdenes cuando este dirigía la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.

Esos extraños vínculos llevaron al líder de la Revolución Cubana al análisis de otro hecho en el que también aparecieron los mismos personajes: el asesinato del presidente John F. Kennedy en Dallas, Texas.

Indicó que a Lee Harvey Oswald, a quien acusaron de ser el único autor del magnicidio, intentaron involucrarlo con Cuba buscándole un viaje a la entonces Unión Soviética pasando por La Habana, lo que no llegó a ocurrir, pero que llevaba clara la idea de una conspiración contra la Isla, que todavía no ha sido esclarecida.

Sin embargo, señaló que había que buscar el hilo de todo ese grupo que estaba en Dallas en el momento en que fue asesinado Kennedy, mencionando a los entonces agentes CIA Félix Rodríguez, quien participó luego en el asesinato del Che en Bolivia; Guillermo Novo Sampoll, el que interviene en el asesinato del ex canciller chileno Orlando Letelier en Washington y 20 años después estaba en el plan del atentado en Panamá; y en el mismo grupo estaban Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, y algunos más “que hay que ir localizando”, advirtió Fidel.

Agregó que todos ellos estaban asociados a otro bandido, Otto Reich, quien participó con Posada Carriles en el escándalo de la entrega de armas a la contrarrevolución de Nicaragua, suministradas por Estados Unidos.

Hay que indagar —alertó Fidel— y ver quién estaba en la CIA entonces y quiénes estaban en la CIA en cada uno de esos momentos, y en la Casa Blanca cuando Posada escapa de Venezuela. También qué vínculos tenía y cómo es posible que a las 24 horas de su salida de una cárcel venezolana apareció con dos cargos, uno en el Departamento de Estado y otro en la propia Casa Blanca. Doble cargo tenía el caballero a las 24 horas de llegar a Estados Unidos, ironizó el presidente cubano.

Hay cosas curiosas y extrañas, aseguró, cuando detallaba esos vínculos y también el hecho de que a unos días del atentado al avión cubano, la CIA inventó que ya Posada no pertenecía a ese organismo, y aparecía en una organización llamada CORU, presidida por Bosch, en la que la propia CIA unió a todos los grupos contrarrevolucionarios, que estaban divididos, pero que se confabulaban en la corrupción y en la perversidad.

El CORU emitía partes de guerra desde el territorio de Estados Unidos, aunque se declaraba como independiente. Sin embargo, han seguido 30 años después actuando con el gobierno de Estados Unidos, disfrazados de formas distintas, unas veces como la Fundación y otras como el CORU, aunque todas las acciones terroristas las hicieron de acuerdo con las autoridades de EE.UU., denunció el Comandante en Jefe en su intervención especial de este miércoles.

ESTADOS UNIDOS SIGUE NEGANDO

Por eso es que Estados Unidos sigue negando la presencia del monstrico en su territorio. “En términos de dónde se encuentra en el presente, pienso que es justo decir que no sabemos”. Así, con galimatías y retruécanos el vocero del Departamento de Estado, Tom Casey, eludió las preguntas al ser interrogado en rueda de prensa sobre la presencia allí de Luis Posada Carriles.

Fidel, al leer los reportes de esas declaraciones del funcionario estadounidense, afirmó que este recurrió a cuanto subterfugio pudo para no dar una respuesta clara a cuatro simples preguntas de un periodista, sobre el paradero, el pedido de asilo, el juzgamiento y la posible extradición de Posada.

El canciller cubano Felipe Pérez Roque, a instancias de Fidel aclaró que las dos instituciones estadounidenses que han estado desclasificando documentos sobre el terrorismo practicado por Orlando Bosch y Luis Posada Carriles han tenido falta de coordinación burocrática. Todo un desliz.

La CIA desclasificó en 1994 un documento, 18 años más tarde de haberlo mandado, y tachó partes del informe, pero la CIA no sabía que el FBI lo iba a desclasificar en octubre de 1998, sin borrar los párrafos censurados por la agencia de espionaje.

El documento en cuestión, se refiere al ataque con bomba contra el avión de Cubana y menciona que Posada es un antiguo agente de la CIA —desde 1965—, que amigablemente terminó la relación en julio de 1967, pero que en octubre de ese mismo año volvieron a restablecerla.

Añade que perdió su posición en la DISIP (Policía Política de Venezuela) en marzo de 1974, como resultado de un cambio en el gobierno venezolano y fue amigablemente cesado, aunque la CIA mantuvo contactos ocasionales con él, el último en junio de 1976, cuando infructuosamente buscó ayuda en relación con una visa, reconoció la CIA.

Aclaró el canciller cubano que Posada Carriles, como reconocen los documentos fue agente formal y pagado de la CIA, y tuvieron relaciones con él hasta unos días antes de que crean el CORU, el 11 de julio de 1976.

Este hombre es nuestro, dice la CIA, en ese documento, pero no quería que eso se supiera, por eso lo borraron en su documento, y el FBI sí sacó el párrafo.

Viene la pregunta, añadió el canciller cubano, ¿y después? A lo que Fidel respondió: Fue empleado del gobierno, del Departamento de Estado, cuando cayó en Centroamérica.

Las revelaciones y la demanda cubana de que se haga justicia con este y otros terroristas, han provocado una catarata de artículos y comentarios de todo tipo, como también un montón de noticias, afirmó Fidel.

Al respecto dijo que muchas de las agencias noticiosas han hablado de la convocatoria a la marcha del pueblo combatiente hecha el martes para exigir justicia en el caso de Posada Carriles, y al respecto hizo una aclaración: “La marcha no es contra Estados Unidos, la marcha es contra el terrorismo. La marcha es a favor del pueblo de Cuba y a favor del pueblo de Estados Unidos que han sido víctimas de un terrorismo que tiene el mismo origen, los mismos métodos y la misma academia”.

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