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La
verdad que no vale la pena enfermarse si eres empleado
del Condado Miami-Dade. Basado en un artículo
investigativo del periódico The Miami Herald,
producto de una investigación conducida por Jack Dolan y
Scott Hiaasen, es vergonzoso y una falta de respeto a
los contribuyentes lo que está pasando con los días que
los empleados del Condado no usan por ausencia de
enfermedad. Les explico.
En el
sector privado, la mayoría de las empresas les admiten a
sus empleados seis o siete días de ausencia por
enfermedad. Al final del año algunas empresas le dan un
bono al que no los haya usado, otras empresas
simplemente te dan las gracias. Pero nadie en el sector
privado te deja acumular los días que no te ausentas por
enfermedad para luego cambiártelos por un cheque. Claro,
por eso el sector privado es eficiente y, en su mayoría,
funciona con rapidez y transparencia.
A mi
vecino Titán, que se retiró el año pasado después de
trabajar 25 años en la fábrica de colchones Duérmete mi
Niño, casi se le cae el peluquín cuando le conté lo que
está pasando en el Condado. Y Titán no se puede quejar
porque entre sus beneficios de retiro está un colchón
nuevo todos los años.
―Cancela, y no es cualquier colchón, es el de superlujo
duérmete con cosquillita, y nada de Queen, es un
King ―me dice Titán.
Veremos
cómo reacciona al plan de retiro del Condado.
―Mira,
Titán, usemos de ejemplo a nuestro alcalde Carlos
Álvarez, quien se retiró como jefe de la policía el año
pasado. Álvarez empezó como policía del metro en el año
1976. Como buen empleado trataba de no enfermarse y
cumplir con su trabajo. Obviamente cumplió tan bien, que
llegó a ser jefe del Departamento, fantástico. Durante
sus años de trabajo acumuló 51 semanas o 2,039 horas en
que no se ausentó por enfermedad. Cuando se retiró le
entregaron un jugoso cheque por $217,622.47. ¿Cómo se
llegó a esa cifra? Muy sencillo, las 2,039 horas
multiplicadas por su último salario de 106.73 dólares la
hora.
―¡Espérate, Cancela! Aunque las horas acumuladas
comenzaron en 1976, ¿se las pagaron todas basadas en su
último salario?
El
alcalde no es el único. Desde el año 2003, es decir, en
los últimos dos años, el Condado ha pagado más de 42
millones de dólares a empleados que se han retirado y
cobraron los días que no usaron por ausencia de
enfermedad.
Y esto
se pone todavía mejor: Si llevas más de quince años con
el Condado, cuando te retiras te dan un bono por ser
leal. Esa lealtad nos ha costado otros $40 millones. Es
decir, desde el año 2003 les hemos pagado $82 millones a
los individuos que no se enfermaron mucho y que fueron
leales por más de quince años.
¿Cómo
llegamos al punto de este descaro, porque la verdad que
no tiene otro nombre? Muy sencillo. Hace años las
uniones le pidieron a la administración de aquel
entonces que se les diera ese beneficio a los individuos
que sudan el día a día, y a mi juicio se lo merecen.
Bueno, a esos mismos jefes, que supuestamente estaban
defendiendo los intereses de los contribuyentes, les
gustó tanto la idea que la adoptaron para ellos también.
Y claro, nadie habla de cambiar ese estado de cosas.
Le
hacemos un llamado al alcalde Álvarez para que de una
vez y por todas le ponga el cascabel al gato y
rectifique esta situación. Los que se merecen ese
beneficio no son los directores y usted lo sabe muy
bien, señor alcalde.
—Ño,
Cancela, la verdad que tenías razón. Qué pena que nunca
trabajé en el Condado. Yo me voy a tener que conformar
con mi colchón. |