NO, NO Y NO, Y MIL VECES NO
 
El team de béisbol cubano no jugará frente a los equipos de las Grandes Ligas en el Clásico Mundial de Béisbol. El Imperio esperó a que Cuba aceptara oficialmente la invitación, para sacar de abajo de la manga una justificación que impidiera la presencia deportiva de la Isla en el evento.
 
Fue la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros a quien le tocó dar la cara esta vez y oponerse a la presencia de los peloteros cubanos, con el pretexto de que “obtendrían ciertos beneficios financieros del torneo”. Le tocó dar la cara esta vez después de la bofetada, y no antes, pues seguramente esperaba que Cuba dijera que no, pero expuso que sí.
 
“Bush ha hecho lo correcto“, declaró el congresista republicano Lincoln Díaz-Balart. Debió añadir que ha hecho lo mismo que hace cada vez que científicos, intelectuales y artistas cubanos son invitados a presentar su obra o sus logros en EE.UU.
 
Díaz-Balart también dijo que el emperador “merece nuestra felicitación”. Bueno, lo de “nuestra” le queda grande, pues difícilmente alguien felicite a nadie cuando se sepa que el equipo cubano será sustituido, nada más y nada menos, que por los experimentados y súper peloteros de… la República Checa…
 

LA JIRIBILLA. 2005