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A raíz del Foro Social Mundial-Caracas 2006,
entrevistamos a Joel Suárez quien además de ser
Coordinador General del Centro Memorial Martin Luther
King en La Habana, integra el
Encuentro Hemisférico Contra el ALCA , es parte del
Consejo Hemisférico del Foro Social de América y de la
Secretaría América del Foro.
¿Qué es el Foro Social?
El Foro
no es solo un evento, es un punto de encuentro de
procesos previos y de articulaciones previas,
alimentadas desde otros Foros o desde otros espacios.
Llegamos aquí con eventos no solo temáticos, sino otros
que son expresión de esos procesos previos y sobre todo
que pretenden mirar y evaluar lo hecho, para lanzar
adelante lo que vamos a hacer, hablando en términos de
planes de acción.
En la metodología y en el espíritu del Foro, según su
Carta de Principios, este es un espacio incluyente,
nadie representa al Foro; entonces es una instancia en
la que no se sacan declaraciones y no se llama a la
acción. Trata continuamente en su proceso metodológico
de asegurar formas de organización del evento que
privilegien, refuercen, fortalezcan las articulaciones y
las luchas.
¿El Foro es solo un espacio de debate?
El Foro en el año 2001 fue la expresión de la
reconstitución de las luchas y el debate de ideas en un
momento en que el pensamiento único decía que no había
otra manera posible de vivir en la lógica del
capitalismo neoliberal.
Durante mucho tiempo los primeros Foros tuvieron una
mirada a la resistencia, al diagnóstico, a los
problemas. Sin embargo, todos dentro del Foro, a pesar
de la llamada limitación de la Carta de Principios, que
es metodológica, estamos viendo cómo el Foro posibilita
pasar a la perspectiva de la acción.
¿Cómo se han desarrollado los Foros anteriores?
Han ocurrido cinco Foros Social Mundial, tres en
Porto Alegre y uno en Bombay, y luego otra vez en Porto
Alegre.
Desde el inicio el Foro enfrenta el desafió, y creo que
ha ido remontándolo de convertir esto en más que un
evento, en un proceso. Y ese proceso pasa por su
internacionalización.
Como el proceso ha ido enraizándose, cada vez más gente
se convoca y, por lo tanto, se vuelve casi inmanejable
la organización de estos eventos.
Varias redes, sobre todo los movimientos sociales,
pidieron espaciarlos entre una emisión y otra, porque
entre evento y evento los tiempos hay que dedicarlos a
las luchas concretas, a las luchas reales, darles
continuidad a las articulaciones, a los planes de acción
que surgen de los diferentes Foros.
Hay otra gente, sobre todo situada desde el punto de
vista comunicacional, que opina que si dejáramos de
celebrar el Foro por dos o más años, en ese período se
perdería la referencia con relación a Davos y en
términos comunicacionales podría invisibilizarse el Foro
y leerse como un reflujo o que el movimiento está débil.
Tratando de resolver estas complejidades y de que el
Foro esté cada vez más pensado como un proceso y, por lo
tanto, enraizado en realidades concretas, se decidió
hacer un Foro descentralizado que finalmente ha tomado
el término de Policéntrico.
¿Dónde se desarrollaron este año los Policéntricos y
cuándo?
Comenzaron por Bamako (Malí-África), del 19 al 23 de
enero; a continuación en Caracas del 24 al 29 de enero.
Debía haberse celebrado un Foro en Pakistán, pero por el
terremoto y el daño que causó, varios pensamos que
solidariamente no podíamos exigir o presionar por
cumplir con la realización del Foro allí.
Sin embargo, otros entendíamos que teníamos que hacer un
Foro en Pakistán modesto, y lo paquistaníes celebraron
esta posición, porque lamentablemente los grandes medios
dentro de tres o cuatro meses ya no van a hablar más de
Pakistán.
Hay millones de damnificados todavía y el Foro servirá
para mantener la tensión sobre la situación que vive ese
pueblo.
Aprovecho para informarles que nuestro pueblo cubano
está ayudando con la presencia de más de 2 000 médicos y
paramédicos, de los cuales algunos participan aquí en el
Foro Social Mundial, en el evento del Foro de Salud.
En el sudeste asiático recientemente se ha empezado a
generar un proceso para realizar un Foro en Tailandia.
Esta es una mecánica lógica de internacionalización que
junta también Foros regionales, subregionales,
temáticos. Es una bola de nieve que se expande y por eso
tenemos ahora el Foro en Caracas.
¿Cómo se organizan los Foros?
Organizar el Foro no es solo organizar su programa.
Es ofrecer una infraestructura logística, llamada el
"territorio social", que posibilite que la gente celebre
las actividades.
La inmensa mayoría de las actividades del Foro son
actividades que llamamos autogestionadas, a partir de la
inscripción que hacen organizaciones, movimientos, redes
y campañas. Y algunas de esas actividades darán cuenta
de los procesos previos de articulaciones precedentes.
En el caso de Caracas previo a una consulta, se
definieron ejes temáticos y a partir de esos ejes la
gente se inscribió.
Este año regresaron las actividades cogestionadas, que
es como el modelo de los primeros Foros en Porto Alegre,
donde la instancia organizadora del Foro, el Consejo
Hemisférico, organiza unos grandes eventos con
intelectuales, activistas en temas relacionados en los
ejes temáticos que se quieren visualizar, focalizar,
inclusive hasta mediáticamente.
¿Cómo se organizó el Foro de Caracas, su programa,
los actos, los espacios de debate, las actividades
culturales?
El programa general del Foro tiene seis ejes
temáticos tales como: Poder, política y lucha por la
emancipación social; Estrategias imperiales y
resistencia de los pueblos; Recursos y derechos para la
vida: alternativas al modelo civilizatorio depredador;
Diversidades, identidades y cosmovisión en movimiento;
Trabajo, explotación y reproducción de la vida y
Comunicación, cultura y educación: dinámicas y
alternativas democratizadoras.
Asisten activistas de los EE.UU., entre ellos, Cindy
Sheehan, la madre de un soldado estadounidense muerto en
Iraq, que se hizo conocida por su pertinaz protesta
junto al rancho de George Bush. También las grandes
redes que están luchando contra la guerra y activistas
de otras redes europeas y del sur. Eso se combina con
una expresión cultural que, en primer lugar, le da
conexión a la policentría del Foro.
Tenemos manifestaciones artísticas que reafirman el
carácter mundial de este Foro, aunque se realice en
Caracas. Hay una importante delegación de raperos
norteamericanos, una contribución cultural de la
canción pensante, de la nueva trova cubana y
latinoamericana, una contribución cultural cubana con
una nutrida delegación de sus organizaciones sociales.
Durante las noches hay actividades culturales, cine,
documentalistas, expresiones artísticas, reagge, hip-hop,
salsa, nueva canción, teatro callejero, entre otras.
Para nosotros, los pueblos del sur, la gente que vivió
la agresión y la exclusión desde la dominación del
imperio, la fiesta y la alegría han sido una forma de
resistencia; tenemos que celebrar y celebrarnos.
¿Cómo se articulan en
el marco
del Foro las propuestas que surgen de los debates?
En los
Foros tiene lugar la Asamblea Mundial de Movimientos
Sociales. En ella coinciden movimientos, organizaciones,
grandes redes y campañas, contra el libre comercio,
contra la guerra, contra las bases militares, por la no
privatización de los recursos naturales, la vía
campesina y la lucha por una agricultura sostenible y la
soberanía alimentaria, el foro de la diversidad sexual;
o sea, todo el mundo confluye allí.
Durante el Foro todas estas redes van trabajando sus
eventos temáticos de articulación produciendo planes de
acción y sus expresiones declarativas que se recogen en
la asamblea final de los movimientos sociales. En esta
se hace un llamado, después de la articulación y
coordinación de los consensos y de los acuerdos, a las
grandes movilizaciones a producir en el año.
Durante el Foro se realizar un seminario/taller para
llegar a una agenda común y un plan de acción desde la
contribución que pueden hacer los intelectuales, los
artistas, las personalidades mediáticas, a esta otra
lógica de los movimientos, las luchas y las
movilizaciones.
¿Cuáles fueron los antecedentes del Foro?
Después del impacto del derrumbe del campo
socialista y las secuelas que dejó en las ideas de la
izquierda y la crisis para la institucionalidad política
de izquierda, muchos se reciclaron, le dieron la espalda
a Cuba; otros se pusieron a hacer zapping en la
televisión.
La hegemonía del neoliberalismo impuso el pensamiento
único: “no hay otra manera para vivir que la lógica del
capitalismo, se acabaron las ideologías, estamos en el
fin de la historia”.
Pero en esos tiempos, mucha gente del campo popular, de
los movimientos sociales, de las izquierdas partidarias,
se empeñaron en leer esa crisis y reflexionar en cómo
continuar con la adecuación necesaria, visiones
necesarias, pero sin vender el horizonte ético que nos
mueve a los revolucionarios.
Es que nosotros queremos un mundo donde quepan todos y
todas y que las relaciones entre los seres humanos sean
relaciones no mediadas por el dinero.
Los comunistas lo llamarán comunismo, los ecologistas el
planeta verde, los cristianos el reino de Dios, de
disímiles maneras.
Pero nosotros somos tercos, creemos en la terquedad de
la esperanza y somos adeptos en aceptar que es la única
manera de vivir en un mundo donde no solo está en
peligro un proyecto político de la izquierda, sino que
está en peligro la existencia misma de la humanidad.
¿Dices que se empeñaron en leer la crisis y pensar en
cómo continuar?, ¿cómo lo hicieron?
En ese escenario hubo varios eventos, resultado de
empeños y proyectos previos que habría que rescatar
algún día como antecedentes del Foro Social, que sería
bueno apuntar.
Muy tempranamente desde la Argentina a finales de los
años 80 nace el proyecto de la Revista América
Libre,
que no es solo un proyecto editorial, sino un proyecto
que va acompañado de esfuerzo de formación,
información, comunicación y de reflexión.
Además de la Revista América
Libre
estaban los seminarios, que fueron las primeras
experiencias en lo que después sería el espíritu y el
método del Foro Social Mundial.
Fueron seminarios macroecuménicos. Allí participaban
partidos políticos, movimientos sociales, organizaciones
estudiantiles, de las mujeres, de derechos humanos,
religiosos, los zapatistas.
Fue una experiencia que sirvió primero para leer la
crisis, mirar las experiencias revolucionarias en
América Latina, levantar nuestra autoestima,
reconocernos, y creo que estos seminarios jugaron un
importante papel, fueron el primer espacio de
participación internacional.
En aquel momento un líder cocalero boliviano llamado Evo
Morales, hoy presidente de Bolivia, participaba de estos
encuentros. Los seminarios más grandes se realizaron en
Argentina y Brasil.
La revista y el grupo de personas que colaboraban en
este proyecto, estuvieron muy vinculados a la
conmemoración por el aniversario 30 de la caída en
combate del Che, en el año 97.
Recordemos los conciertos que se realizaron en el
Estadio Nacional de Santiago de Chile y después en
Buenos Aires con Chico Buarque y Silvio Rodríguez.
Y después en el 2003, todo ese grupo de gente que estaba
vinculado a América Libre y a sus Seminarios, colaboró
en el que se realizó por los 30 años del golpe de Estado
a Salvador Allende, en Chile.
Esta es una historia que hay que rescatar, porque muchos
de los que hoy estamos en el Foro articulados, los
primeros contactos con otros grupos los tuvimos en los
seminarios de América Libre, por ejemplo, la relación
con el Movimiento Sin Tierra de Brasil, con el Centro
Martin Luther King, de Cuba.
¿Qué otro evento podrías decir que fue parte de ese
camino?
El otro evento que también queda olvidado o
desconocido cuando alguna gente hace la historia del
Foro, son los eventos del año 92, cuando de manera
inédita se visibiliza el movimiento indígena y negro en
las Américas con el debate de la celebración del los 500
años.
Recordemos que España, la cenicienta de Europa, estaba
preparando su entrada a la Unión Europea y quería
hacerlo a lo grande. Organizó la Expo Mundial de Sevilla
y la gran celebración del encuentro de culturas.
Por supuesto, había mucha gente que no tenía nada que
celebrar, entre ellos el movimiento indígena y
movimiento negro y se organizaron grandes movilizaciones
y marchas. Por primera vez, América Latina coloca
después de mucho tiempo un tema en el debate mundial: la
contracelebración.
Ahí se visualiza para nosotros la CONAIE, gran
movimiento indígena del Ecuador y todos los movimientos
indígenas de la región andina y de otras regiones.
Ya por entonces llevaban ocho años en la selva unas diez
etnias indígenas del sudeste mexicano trabajando para
hacer una organización que hiciera valer los derechos y
la autonomía de los pueblos indígenas. Y el 1ro. de
enero de 1994, cuando México celebraba su entrada feliz
al primer mundo, irrumpe en la región de Chiapas, el ya
muy famoso y conocido Ejército Zapatista de Liberación
Nacional.
Hay otros eventos en la región que habría que rescatar.
Se hicieron varios esfuerzos incluso desde Cuba de
articulación de movimientos y después vienen los otros
eventos conocidos.
Finalmente se decide organizar en Porto Alegre, que
tenía un nivel de referencia simbólico muy fuerte a
nivel de los movimientos y a nivel global por su
experiencia en el presupuesto participativo y gobiernos
en manos del PT, el primer Foro Social Mundial en el
2001.
Hay que anotar que varios líderes del PT que fueron
gobernadores de Porto Alegre y jugaron un rol después en
la organización del Foro, participaron también en los
seminarios de América Libre e inclusive en un seminario
de la revista que se realizó en Brasil.
¿Por qué los partidos políticos no participan
como tales en el Foro?
Creo que los partidos políticos sí participan en el
Foro tratando de sortear esta limitación de la Carta
de Principios que viene de dos campos. Un sector del
movimiento altermundista y global que, a mi modo de
ver, es víctima del discurso y de la lógica del
capitalismo actual.
Si miras la historia de las ideas, las dos veces
que aparece el concepto de sociedad civil, viene
desde la burguesía y del capitalismo. O sea, que
frente a la emergencia de la burguesía y la
formación de los estados nacionales ante el poderío
de los señores feudales, era necesario privatizar
las funciones del mando, lo que sería después el
estado, entonces aparece el concepto de sociedad
civil.
Cuando la burguesía se hace dueña del estado, del
gobierno, desaparece el concepto de sociedad civil y
reaparece en la época de los años 70 cuando empieza
a montarse la lógica neoliberal, es decir, hay una
crisis de acumulación en el capitalismo mundial. Es
necesario quitarse de arriba eso que se llama
estado, hay que privatizar las funciones del estado
y cerrar todos los gastos públicos, entonces ahí
reaparece el concepto de sociedad civil.
Y en esta historia, las posiciones altruistas y
filantrópicas, van tomando cuerpo en las ONG, que
también son un campo en disputa y que está
atravesado por las mismas tensiones. Porque hay
organizaciones no gubernamentales que son las
expresiones a nivel nacional de procesos de luchas y
son del espacio institucional. Mantiene su
compromiso y su quehacer, tiene un acompañamiento
muy solidario, muy comprometido con las luchas y con
los movimientos.
Entonces la burocracia del estado pesado entra en
contradicciones con la eficacia y la lógica de las
organizaciones no gubernamentales.
Aparece este contexto topográfico, geográfico: allá
el estado y acá la sociedad civil. Esa es una
herencia que confluye en el Foro, junto con la
herencia del gran movimiento de la lucha por la paz,
contra lucha de las armas nucleares, etcétera.
¿De qué
manera se está dando ese debate dentro del Foro?
También
ahí está la expresión de un debate no resuelto entre
nosotros que es el tema de la autonomía de los
movimientos con relación a la sociedad política y al
sistema político. Un debate y una contradicción que
tienen su expresión en la Carta de Principios.
Evidentemente, esta exclusión que se deriva de la no
presencia de partidos políticos y gobiernos en el Foro,
ha sido uno de los temas centrales. Si queremos
transformar el mundo, algunas formas, algunas maneras
nuevas inclusive de hacer política tenemos que hacer
este debate.
Creo que el error de nuestras izquierdas y del
pensamiento marxista del período anterior es que ante la
radicalidad, la hoy necesaria recuperación de la lucha
de clases y la contradicción capital del trabajo,
invisibilizamos o calificamos de manera subalterna a
otras luchas, a otras expresiones de la dominación.
Hoy somos conscientes de que junto con esta
contradicción fundamental del capitalismo también tienen
igual importancia, igual sentido, igual valor todas las
demás expresiones raciales, sexuales, la lucha por la
semilla, por la defensa de los recursos naturales,
contra los transgénicos, etcétera.
Por lo tanto, es un tema específico que ya está
instalado en el debate en el interior del Foro y, sin
remontar esta metodología que tiene el Foro, se han
ofrecido espacios para resolverlo.
Aparecieron las mesas de diálogo y controversia que
invitaban a representantes de partidos y gobiernos a
tener ese debate en torno a la relación de movimientos
sociales y partidos políticos. También hay un Foro de
parlamentarios.
¿Cuál es la situación política latinoamericana
que le da marco a este Foro?
En Caracas el Foro está enfrentando un nuevo desafío
que es la reconfiguración en la política que está
teniendo lugar en el hemisferio. Hay muchos debates de
cómo clasificarla, al menos hay un alejamiento a la
clásica subordinación norteamericana de nuestros
gobiernos, de nuestros países. Y hay expresiones
claramente antimperialistas de gobiernos que quieren
desmontar la lógica neoliberal y focalizar su gestión a
favor de los humildes. Es el caso del proceso
bolivariano y su presidente Chávez y lo que esperamos de
nuestro amigo y compañero Evo Morales en Bolivia.
Después hay otro entramado de gobiernos, que no voy a
clasificar, pero que participan de estos esfuerzos de
una nueva integración latinoamericana.
Ante estos hechos, nosotros no podemos dar la espalda,
porque hay que acompañarlos, en sentido crítico, hay que
comprometerse, hay que ayudar.
Nosotros no somos ahora los vigilantes, los sensores. No
podemos quedarnos solamente en evaluaciones. Tenemos que
involucrarnos, asumir responsabilidades en esa
integración que se está dando desde nuestros gobiernos,
desde la integración y cooperación de los pueblos y los
movimientos sociales. Ese es el desafío que enfrenta el
Foro en Caracas. Esto da una idea de cómo se presenta
este Foro.
¿Cuáles son a tu entender los objetivos
políticos del Foro?
Se expresan a partir de la Carta de Principios, a
partir de sus ejes temáticos que en consulta fueron
construidos y que evidentemente reflejan un avance en
cuanto a los contenidos en los eventos.
Esos debates, esos temas que se han tomado en cuestión,
que se han debatido, que se piensan en la perspectiva de
las acciones y en la perspectiva de las alternativas, no
es responsabilidad del Foro. Es responsabilidad de las
redes de campañas, de las organizaciones que confluimos
en el Foro.
Pero hago notar la aparición por primera vez en los ejes
temáticos del Foro, dada la realidad y los desafíos que
nos dispuso y nos dispone la coyuntura latinoamericana,
del tema de poder, de la hegemonía, de la lucha
política. Este eje es bastante novedoso para el Foro. |