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Dicen que fue la mitad menor de un ánima poética que se
acunó entre dos hermanos matanceros de apellido Uhrbach.
Sin embargo, Carlos Pío, el hermano mayor —por solo un
año—, y estimado mejor poeta por algunos, murió primero
—apenas con 25—; entonces Federico, muerto 34 años más
tarde, entendió que el mejor homenaje era perpetuar la
obra de la otra mitad.
Ambos fueron considerados poetas exquisitos, finos y
elegantes. Habían nacido juntos a la poesía, en 1894, al
publicar casi a dos manos Gemela, aunque la parte
titulada Flores de hielo es de la autoría de
Federico, mientras que la otra, Camafeos, se
adjudica a Carlos. Muchos aseguraron, sin embargo, que
no es posible saber con certeza qué parte corresponde a
quien, de tan unidos que estuvieron ambos.
Los Uhrbach, como muchos otros de su generación,
siguieron la senda de su coterráneo Julián del Casal.
Cuentan que Carlos Pío, al caer en combate en 1897,
militando en las tropas mambisas —con el grado de
Teniente coronel—, tomó entre sus manos unos versos
escritos al dorso de Ultima rima, obra de la
poetisa Juana Borrero, de quien había sido prometido en
un noviazgo apasionado y trágico.
En 1907 Federico —quien luego se casaría con Elena
Borrero, hermana de Juana y poetisa también—, publicó
Oro, con toda la obra de ambos, incluyendo la
perteneciente a Gemela y otras muchas, sin
aclarar la autoría de cada verso, aun cuando muchos
creen que no pocos versos fueron escritos después de la
muerte de Carlos.
Enrique Hernández Miyares escribió entonces: “No sé si
Carlos Pío, muerto, vive; o si es que Federico vive
muerto.”
Pero en opinión de Max Henríquez Ureña, Federico estaba
vivo y bien vivo y escribió hacia
1909, por ejemplo, Amor de ensueño y romanticismo,
“superior a su precedente obra poética”. Y en 1916
entregaba Resurrección, libro capital donde se
revela “un alto poeta, tanto por su dominio de la forma
cuanto por su sensibilidad exquisita. ”
Según Henríquez Ureña en este libro superviven la
técnica y el gusto modernista, mientras que en
Campanas de Noel logra “hábiles efectos
onomatopéyicos, mediante estrofas en forma de zégel*.”
Resonad, campanas, campanas sonoras
campanas vibrantes, raudas tañedoras
de las luminosas matinales horas
que aclara el celeste, fúlgido roel
Federico durante la guerra del 95 vivió en Estados
Unidos laborando en periódicos separatistas y luego de
finalizada la contienda, ya en Cuba, fue fundador de la
Academia Nacional de Artes y Letras. Fue cultivador del
soneto parnasiano y su modernismo tenía “aristas de
sutilísimas finuras, se mantiene dentro de una excelente
discreción, sin tocar jamás en manifestaciones francas y
rotundas” en opinión de Juan J. Remos.
En su laureado canto A la Patria escribía:
En el germen sangriento
que en tu seno aventaron los reveses,
duermen en doloroso sedimento
vitales jugos de pujantes mieses
Federico Uhrbach, autor del libreto de una opera
titulada Dolorosa, compuesta por Sánchez de
Fuente, llevó una existencia modesta y retraída, sobre
todo poco antes de su muerte, ocurrida en La Habana en
1931.
* Zéjel o zégel: (Del árabe. zeyel.)
Composición poética popular de origen árabe, formada por
un estribillo temático inicial y por un número variable
de estrofas compuestas de tres versos monorrimos,
seguidos de otro verso de rima constante, igual a la del
estribillo.
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