Año V
La Habana

6 al 12 de MAYO
de 2006

Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

EL GRAN ZOO
NOTAS AL FASCISMO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

LIBRO DIGITAL

GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
MEMORIAS
APRENDE
POESÍA
EL CUENTO
LETRA Y SOLFA
EL LIBRO
POR E-MAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
FUENTE VIVA
REBELDES.CU
LA BUTACA
PALABRA VIVA
NÚMEROS ANTERIORES
LA JIRIBILLA DE PAPEL



RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

MENSAJES POR EL V ANIVERSARIO



Luis Eduardo Aute
España

Para los "marajiribillosos", mis máximos deseos de feliz longevidad. Y mucha salud para esa novena "marajiribilla" del mundo mundial, que no global.

Compañeros, hermanos... ¡salud! y saludos entrañables.


Irene y Carlo Frabetti
Madrid, España

La Jiribilla es una auténtica Jorobilla en el lomo de la bestia imperialista, una Jeringuilla que nos inyecta energía revolucionaria y la esperanza de un mundo más justo.

 

Pastor Valle-Garay
Senior Scholar, Universidad de York, Canadá

¿Cómo celebrar el cumpleaños de nuestros pensamientos?  ¿Cómo regocijarnos de un sueño hecho realidad? ¿Cómo festejar el V Aniversario de La Jiribilla

Pues bien. Cada quien lo hará a su manera. Única como La Jiribilla. Desde este rincón de Canadá se honra a quien honra merece. En primer lugar al exquisito escritor y poeta cubano José Lezama Lima, inspiración de La Jiribilla quien a su vez inspira al travieso ángel.     

En segundo lugar se reconoce a la inquieta cumpleañera por lo que simboliza en cada quien. La Jiribilla es fulgor tropical. Resplandeciente en su sencillez. Multicolor en su plumaje. La Jiribilla es ángel, duende y colibrí. Aletea incesantemente. Bate ideas. Incursiona mentes. Extrae la miel de las inquietudes. Se eleva al éter. Dispersa fecundo polen en la humanidad. Germina creatividad y promete continuar la jornada para siempre. Como lo hiciera y como aún lo hace Lezama.   

Así es La Jiribilla. Duende y colibrí. Realidad y sueños. Poesía y prosa. Alimento del espíritu. Ideales comprometidos y rienda suelta a la imaginación. Muy nuestra. Muy de todos. Feliz Cumpleaños, compañerita preciosa.

 

James Cockcroft
EE.UU.

Feliz cumpleaños La Jiribilla. Eres una fuente de informes y análisis imprescindible que demuestra que otro mundo de comunicaciones no es solo necesario sino posible. 

 

Omar González
Presidente del ICAI
La Habana, Cuba

Una publicación como La Jiribilla merece la celebración permanente de su existencia. Reciban un fuerte abrazo de este fiel lector.

 

Virgilio López Lemus
La Habana, Cuba

Desde ya felicito a La Jiribilla por su presencia "quinquenaria" en el medio cultural y político-cultural cubano.

 

Alexis Díaz-Pimienta
Armería, España

Felicidades, Jiribillos!!!!! Ha sido una suerte verlos nacer, crecer y madurar. Conozco a miles de amigos que son incondicionales lectores de La Jiribilla, y yo no solo su colaborador, sino un lector asiduo y "reenviador" de artículos y entrevistas. Ojalá duren muchos años con el mismo entusiasmo y la misma calidad. Ya celebraremos cuando esté en Cuba. De todos modos, muchos poetas y trovadores le han cantado al tiempo, a su paso, o más bien al efímero paso de nosotros, los seres humanos, por él y a través de él. Entonces, permítanme regalarles esta "glosa en sonetos" que escribí hace poco y que forman parte de un libro inédito que se titula precisamente "Regalo de cumpleaños (ustedes cumplen cinco, yo cuarenta), y creo viene como anillo al dedo. Espero les guste. Un abrazo a todos y el poema.

Trovadorescas 

Cuando hace veinte años que tengo veinte años
qué me queda de aquel que se dormía
escuchando a Serrat, y al otro día
su Yo y él se miraban como extraños.

Cuando hace veinte años que tengo veinte años

tarareo recuerdos, melodía
monótona quizá, quizá vacía,
pero reparadora de otros daños.
Yo tenía proyectos que abarcaban
la siguiente veintena de años, estos
que este año, por suerte, ya se acaban.
¿Y en los próximos años qué haré?, ¿gestos
de hipócrita ilusión?, ¿gestos que agravan
estos recuerdos, de por sí, molestos?

II

Con diez años de menos, qué no haría,
además de escuchar a Silvio tanto,
imitar sus metáforas, su canto,
su tan descamisada poesía.

Con diez años de menos
, mataría,
pero no por amor –no llego a tanto-,
mataría por ver si todavía
con diez años de más, diez más aguanto.

Con diez años de menos
ni pensaba
en el tiempo, ese eterno desafío.
Creía en todo el que me saludaba.
Creía en nada es tuyo y nada es mío.
Creía que lo malo le pasaba
siempre al otro, a los otros. Y hoy me río. 

III 

El tiempo, el implacable, el que pasó,
pasó como si nada, sin saberlo.
Qué iluso el que intentaba detenerlo
o ganarle la apuesta, como yo.

El tiempo, el implacable, el que pasó
,
es el mismo que pasa y va pasando
y pasará, sin pausa ni hasta cuándo,
y seguirá cuando nosotros no.
El tiempo es intangible, pero cierto,
dueño absoluto de cuanto vivimos.
Por eso es raro hablar de “tiempo muerto”.
El tiempo vive y nosotros morimos.
No hay relojes de arena sin desierto.
Vaya oasis de vida compartimos. 

IV 

Si lo que quieres es vivir cien años,
no escuches a Sabina, te lo ruego.
Sabina es el bastón y se hace el ciego,
habla de sí para sus aledaños.

Si lo que quieres es vivir cien años
,
no pienses demasiado en los cuarenta,
que la calculadora, a fin de cuenta,
es más fría que un diálogo entre extraños.
Aunque, pensado bien, lo peligroso
es que quieras vivir tantos diciembres
y febreros y agostos y noviembres.
¿No te parece sádico y chistoso?
A esa edad uno es, sin darse cuenta,
otro feto y el tiempo la placenta. 

He envejecido de escuchar canciones
con las que envejecieron Silvio, Pablo,
Serrat, Sabina, y otros. Cuando hablo
del tiempo imito ajenas reflexiones.
Pero son tantas las imitaciones
y es tan auténtico cada vocablo,
que se clava mi voz, como un venablo,
al fondo de mis propias expresiones.
Y en el fondo ninguno está tan viejo
como yo, que junté sus juventudes.
Todos siguen con Mozart y Vallejo
entre libros, botellas y laúdes.
El tiempo es, en el fondo, un doble espejo
oculto entre pañales y ataúdes.

 

José Daniel Fierro
España

Un aniversario contra la barbarie

La Jiribilla, “ese órgano de la infamia castrista”, “libelo comunista”, “órgano de la inteligencia cubana”...

La lista de insultos y descalificaciones continúa en El Nuevo Herald, Cubanet, Cubapress y en tantos otros medios organizados y pagados desde Miami. Y es normal, la extrema derecha cubanoamericana se vuelve irascible y agresiva cuando se tienen que enfrentar a proyectos informativos dinámicos, alternativos y creativos como es La Jiribilla.

Doscientas sesenta ediciones son pocas para contrarrestar el empuje del gran aparato propagandista del neoliberalismo, pero son bastantes como para colmar la paciencia de quienes se creen amos y dominadores del mundo, de cuantos enarbolan la bandera de la libertad para justificar sus mentiras y legitimar el criminal orden mundial del imperio.

El fascismo corriente lo tiene cada vez más difícil, sobre todo en Latinoamérica. La palabra de los de abajo se vuelve insoportable para la tiranía del capital. Habrá que seguir hablando y escribiendo hasta acabar con ella. Cientos de jiribillas, miles, y los pueblos serán libres.

Estamos de enhorabuena, La Jiribilla cumple 5 años. Si de niña ya atemoriza, ¿qué ocurrirá cuando sea joven?

 

Alexis Figueredo
Miami, EE.UU.

A La Jiribilla, esa traviesa, desenfadada e infatigable criatura. 

La Jiribilla está conmemorando y por qué no, también celebrando su V aniversario. Los "jiribilleros", se visten de fiesta, y es que, el que ha tenido la suerte y el placer como yo, de conocer personalmente a este grupo abnegado  y genuino de periodistas y colaboradores de este semanario digital y su versión impresa, no puede pasar por alto tan significativa e importante fecha. Son cinco años de continua y sostenida labor periodística. Batalladores incansables, los jiribilleros, no han cejado en una edición tanto virtual como de papel, en sacar a la luz la verdad en su más pura esencia, con la palabra y el compromiso a la vanguardia de estos tiempos donde la prostitución mediática establece y marca las pautas. 

En tiempos de decadencia global, cuando la animosidad, la mentira y el mercantilismo folletinesco en contra de la nación cubana, tratan de guillotinar mediáticamente la esencia y el virtuosismo de la identidad insular, florece semanalmente este demoledor de campañas financiadas, de intelectuales orgánicos y estériles patrocinados por la usura. La Jiribilla, rescata con su decoro periodístico y ensayístico, el honor y el orgullo de una intelectualidad aguerrida, que, dentro de sus propios problemas, ha sabido financiar la palabra a través de la generosa contribución de las convicciones, la firmeza, la razón y la sencillez de sus miembros. 

En cinco años he sido testigo de la evolución y madurez paulatina de estas páginas, que de nuevo, y muy importante subrayar, son edificadas por seres muy elevados espiritualmente, un colectivo que como premisas fundamentales tiene, y me consta, la entrega y la fraternidad. Recuerdo con satisfacción y orgullo, estando una tarde en sus predios, con la originalidad y camaradería sublime que compartieron una ración de comida asignada para el colectivo, yo entonces estaba visitando las sienes del local minúsculamente gigante, donde se refugian cada día hasta altas horas de la madrugada, algunos de la más ejemplar y gallarda redacción cubana.  

Hoy amigos de La Jiribilla, les envío un caluroso abrazo desde el vientre de este estercolero con ínfulas llamado Miami. Puedo asegurar categóricamente que dentro del marco de posibilidades reales y objetivas que tiene  y, por la que hoy transita Cuba, Uds. han sabido lanzar el ramo de olivo, han tratado de establecer el puente intelectual que conlleve al concilio, y no al "desencuentro" como sus detractores y minusválidos enemigos. 

 

Ramón Chao
Francia

Me gusta mucho La Jiribilla, que descubrí ¡pobre de mí! durante la última Feria del Libro en La Habana; antes, estaba en pañales en cuanto a información. Pues estoy con vosotros, y en París me tenéis para lo que queráis. Felicitaciones y abrazos...
 

Aramís Castañeda Pérez de Alejo
Miami


Que La Jiribilla me abriera las puertas un día para publicar allí una de mis crónicas
Luces de la ciudad, recuerdo afincó mi fe y dio nuevo sentido a la espera. Aparte de otras razones, como esa de permitir sentirme cerca aún cuando físicamente no lo esté o mantenerme al tanto de lo que por allá se hace en cuanto a creación artística y literaria, para mí cuestión vital, ha sido la confianza que depositaron en mí lo que más agradezco. Para esa otra parte, que es, también, establecer el nexo con todos, el reconocimiento y la felicitación entonces, ahora que se llega a este aniversario. Un abrazo fuerte y duradero. 

 


Belén Gopegui
España

El escritor Eduardo Mendoza en el prólogo a su novela Mauricio o las elecciones primarias dice que, según los teólogos, los ángeles no son eternos. “Sólo Dios es eterno”, explica, ”Él creó los ángeles en un momento de la eternidad, anterior a la existencia del tiempo. En consecuencia, y aunque de hecho los ángeles son inmortales, nada garantiza que hayan de existir eternamente, salvo la voluntad de Dios. En cualquier momento Dios podría eliminar a uno o a varios, o a todos, con causa o sin ella. Los teólogos”, dice Mendoza, “afirman que tal cosa es improbable y que no ha ocurrido nunca. Sólo una leyenda poco fiable, seguramente derivada de un error de traducción, refiere el caso excepcional de Rahab. Rahab era el ángel tutelar de Egipto cuando el pueblo judío, guiado por Moisés, emprendió el éxodo hacia la Tierra Prometida. Aun sabiendo que Jehová estaba al lado de Moisés y del pueblo elegido y que, por consiguiente, llevaba todas las de perder, Rahab se negó a abandonar a quienes habían sido confiados a su protección y en el desastroso episodio del Mar Rojo, pereció”. Lo que menos importa de esta historia son las alegorías, a quiénes representan Jehová o Moisés o los egipcios. Lo único que importa en realidad es la figura del que, aun en las circunstancias más difíciles, se niega a abandonar a quienes han sido confiados a su protección. Sé que así es el ángel de La Jiribilla, aunque lleve todas las de perder, o todas las de ganar, no abandonará jamás a quienes hemos sido confiados a su protección.


Angel Guerra Cabrera
México

La Jiribilla
es un espacio muy entrañable que esperamos con avidez cada sábado en la mañana. Para los cubanos revolucionarios que no estamos físicamente en Cuba es un nexo idispensable con la patria. Nos mantiene informados sobre su rica vida cultural y dinámico acontecer político, social y económico con trabajos generalmente rigurosos y bien escritos.

También encontramos contribuciones de cubanos y no cubanos, desde el pensamiento crítico, al debate de ideas en relación con el enfrentamiento al imperialismo y la construcción de alternativas socio-políticas en la época actual. Las aportaciones desde distintas latitudes para desenmascarar la supuesta guerra contra el terrorismo como una arremetida bélica del gobierno de Bush contra los pueblos -en especial el cubano- han sido particularmente significativas. De tal modo que a mi manera de ver la publicación ha conseguido incidir activamente en la discusión de estos trascendentales temas. La Jiribilla digital ha logrado también un equilibrio inusual en una publicación cultural entre la información y la crítica de arte y el abordaje de la política cubana e internacional. Su diseño ágil, atractivo, nada acartonado y la presencia del humor demuestran la posibilidad de armonizar dialécticamente hondura conceptual, irreverencia y belleza estética. A cinco años de iniciarse este loable empeño cabe hacer votos porque siga superándose a si mismo para cumplir cada vez con más eficacia su insustituible función. Mi felicitación más sincera al colectivo que ha logrado tanto con la entrega y la imaginación como principales recursos.


Andrés Gómez
Miami


Queridos compañeras y compañeros del colectivo de La Jiribilla, mil felicitaciones por la  excelente y muy necesaria labor que diariamente han realizado para lograr La Jiribilla, orgullo de todos, les deseamos sinceramente el colectivo de Areítodigital.


SUBIR

 


Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

© La Jiribilla. La Habana. 2006
 IE-800X600