Año V
La Habana

6 al 12 de MAYO
de 2006

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La sensación de un buen presagio
José Manuel García Suárez La Habana


Vaticinar el triunfo de un disco es casi imposible, sobran los ejemplos de proyectos armados sobre la base de los cuidados más extremos, que han seguido las fórmulas standars como el más pensado experimento de laboratorio, y que al final el público con el más frío de los desprecios ha sentenciado al olvido, haciéndolos palidecer en las vidrieras.

Sin embargo, algo tenían las canciones que Buena Fe me cantó a guitarra a finales del 2000, que me convencieron de que teníamos la materia prima fundamental para armar un buen disco. Confianza que muy pronto se tornó en satisfacción al ver como uno tras otro, títulos como Sicología al día, La zanja, Guantanamero o La ventana, eran devorados por la radio; y como a menos de un año, la gente se aglomeraba en las puertas del Carlos Marx, repletando un teatro que siempre ha sido una quimera para las estrellas, mientras coreaban un No juegues con mi soledad, que parecía que lo habían cantado toda la vida.

Evidentemente el público necesitaba canciones que dijeran cosas como esas, y que además sonaran como esas. Ahora el reto era continuar.

El mercado discográfico y el mundo de los medios masivos se mantienen a base de masticar grandes longanizas de éxitos efímeros, que han terminado por convertir a los artistas en productos desechables. Las figuras triunfan, se colocan y desaparecen cada vez más rápido. Sólo unos pocos logran sostener una carrera estable en lo que a popularidad se refiere. Sin embargo, una nueva propuesta hizo que títulos como Arsenal, Intimidad, Soñar en azul, Fin de fiesta y Noviembre, no sólo mantuvieran vivo, sino que consolidaran la imagen de un Buena Fe, capaz ya de motivar disquisiciones entre los teóricos acerca de los valores del pop y la trova, pero sobre todas las cosas, capaz de seguir sumando cada vez más público que continuaba encontrando textos inteligentes y agradables melodías, una rara mezcla que increíblemente escasea al máximo.

Por si fuera poco, a la tercera tampoco fue la vencida. Y junto a Corazonero, inundaron la radio temas como Soy, El duende del bache, Fiarme de ti, Cuando tú me faltas y Nacimos ángeles. Evidentemente no era casualidad. Se trataba del resultado obtenido a partir de una forma de hacer, que es capaz por igual de poner los dedos en las llagas o de exaltar virtudes, siempre con “buena fe”, invitando a pensar a quienes escuchan, compartiendo criterios comunes, tejiendo complicidades sobre los más diversos temas, elementos que mantienen latente la comunicación creador-consumidor, haciendo que los discos de esta agrupación lejos de ser productos de estación, se conviertan en peldaños sobre los cuales el público se apoya para ascender al próximo.

Es con este antecedente que llega Presagios, una producción que si bien demoró en salir más de lo que nos tenían acostumbrado las anteriores, aparece en un momento ideal para convertirse en suceso. Ya sea con la carga de optimismo de temas como Das más; con la picardía de Nalgas; la nostalgia de Sigo cayendo o la filosofía de Gracias por el fuego. Lo que es seguro que una vez más el público va a disfrutar de excelentes canciones y se va a estremecer con el lirismo de textos como Con hijo incluido o Premoniciones.

El ingrediente primordial siguen siendo las canciones y el carisma de Israel Rojas, a quien considero uno de los compositores fundamentales dentro de la música cubana del nuevo siglo; unidas a la musicalidad de Yoel Martínez y al talento creativo de arreglistas como Amed Medina y Ernesto Cisneros; quienes conforman un sólido equipo con muchas horas de trabajo en conjunto.

Paradójicamente, con Presagios; ni pronostico, ni auguro; sólo invito a escuchar doce piezas que considero verdaderas obras de arte, las cuales a pesar de su reiterada audición en las largas sesiones de grabación siempre lograban estremecerme, una sensación que ya he tenido la suerte de experimentar en las cuatro aventuras discográficas de Buena Fe.
 

EN MP3  
 

BUENA FE

Presagios

 

 

1. Sigo cayendo
2. Gracias por el fuego

 
Muestra promocional del nuevo CD Presagios,
EGREM, 2006

 

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