Año V
La Habana

17 al 23 de JUNIO
 de 2006

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Un Noticiero Mayor, en ocho razones
Manuel López Oliva La Habana


1. Aunque nuestra cinematografía cuenta con un grupo de significativos largometrajes de ficción, ha sido la documentalística la que mayores logros y más definida personalidad de género atesora.

2. El cine documental que nos caracteriza desde la década del 60 logró trascender la función difusora de noticias y realidades, para ser también un emisor analítico de valores históricos y culturales, mediante una concepción comunicativa destinada a la educación y percepción consciente de los espectadores.

3. Como parte importante de los documentales cubanos, el Noticiero ICAIC ―destinado a mostrar hitos, problemas y signos de carácter nacional e internacionales― constituyó una avanzada en la elaboración de una forma de expresión fílmica adecuada al manejo sensible e inteligente del material factual tomado como base y contenido de sus realizaciones semanales.

4. Además de una escuela de cineastas, el Noticiero (que conseguía compulsar la atención y hasta el deleite de los asistentes a las salas de cine) no solo portó las huellas estilísticas de su gestor y director, Santiago Álvarez, sino que era a la vez un resultado de equipo marcado, en buena medida, por los realizadores que tuvo: Miguel Torres, Fernando Pérez, Rolando Díaz, Colina... etcétera, quienes influyeron con sus personalidades en la etapa que le correspondió, debido a lo cual en sus emisiones predominaron —unas veces más que otras— el tono lacónico, la visión paisajística, la construcción visual de planos, el humor criollo, y hasta la sátira y la crítica social.

5. Si sus artífices asimilaron lo mejor del periodismo audiovisual del momento, igualmente tuvieron en cuenta —consciente o inconscientemente— las improntas de método, narración y montaje provenientes de figuras y corrientes cardinales de lo "universal cinematográfico", como Dziga Vertov, Grierson, Joris Ivens, el Free Cinema, el Neorrealismo Italiano (que venía entre nosotros desde El Mégano) y el llamado cinema vérité. Esa es una de las razones de su frecuente tendencia a unir el testimonio verídico con la verosimilitud imaginativa inherente al Séptimo Arte.

6. Uno de los valores sobresalientes de su factura —en los decenios del 60 y 70 estuvo en la fuerte y culta  banda sonora, que no pocas veces se valía de ritmos y melodías que no se divulgaban por la radio y la televisión del país, dándolos a conocer así a los espectadores. Tal fue el caso, por ejemplo, de los Beatles. Aún recuerdo como algunos de los que  estudiábamos plástica en la Escuela Nacional de Arte durante "la Década Prodigiosa" llevábamos a la Cinemateca una vieja y enorme grabadora de cinta para fijar sus espléndidas canciones aparecidas en el Noticiero. Entonces hasta tuvimos una brigada cultural en nuestro trabajo productivo en Topes de Collante, nombrada: Yellow Submarin.

7. La peculiar dimensión estética de aquel Noticiero de Actualidades interiorizó el espíritu contemporáneo, la renovación formal y el vínculo entre épica y lirismo, propios de aquella circunstancia de transformaciones revolucionarias en la sociedad y en los hombres. De ahí la participación que llegaron a tener en sus imágenes otras expresiones artísticas, como la poesía, el teatro y la plástica. Hay que decir que no solo la fotografía alcanzó en él proverbial belleza y efectividad comunicativa, sino que  en sus fotogramas se evidenciaron el uso del collage, las composiciones abiertas, la caricatura, el diseño gráfico moderno, y hasta  códigos que había operado  en cortos fílmicos surrealistas y futuristas.

8.Finalmente quiero referirme a la necesidad de hacer un justo y poliédrico estudio de lo que fue y lo que abrió el Noticiero ICAIC, así como de toda la creación documental del Cine Cubano, para propiciar  la existencia de un  libro impreso o digital que sirva como instrumento de enseñanza profesional a quienes desde "el arte del celuloide", lo televisual y el video, se propongan caminos inéditos de revelación, sugestividad e inventiva equivalentes no obstante las diferencias de época y propósitoa los desarrollados por aquella vital documentalística. 

Manuel López Oliva es artista de la plástica. También ejerció la crítica de Arte durante 30 años.

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