Año V
La Habana
2006

Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

Suscripción

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

GALERÍA

LA OPINIÓN
MEMORIAS
LA CRÓNICA
APRENDE
POESÍA
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
LA BUTACA
PALABRA VIVA

LIBROS DIGITALES

LA CARICATURA
NÚMEROS ANTERIORES
LA JIRIBILLA DE PAPEL



RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

Isbel María Álvarez Temes
(Ciudad de La Habana, 1962)


BUENOS DíAS TRISTEZA* 

(de Ekari a Francois Sagán)

Siempre es mi tristeza una cejijunta cacerola de aguafuertes preñándome la espalda de altibajos. Las manos me consumen de tanto buscar en el tacto tu mirada callejera con los aguinaldos que han quedado sordos. Por qué he de crujir como una puerta mohosa al ponerme la bata suelta, con escasa diferencia desnuda de privilegios, en la cabeza. Soy tu alcahueta que mira al poniente. Pesimista luz que se deshace en la montaña de las desilusiones. Qué me atrae de esta inútil paleta. Nada, la entelequia, casi ofuscación. Me empujas sobre los marchitos girasoles que huyen a ninguna parte. Someto la bisectriz de tus caricias truncas al peldaño roto de mi escalera. Cuelgo de una consonante sin sentir mis zapatos. No tengo apoyatura escolástica  ni quimeritas en otoño para padecimientos ancestrales. El escorbuto es como la fiel araña que come de las mortajas y luego se marcha. Qué me impide ir al encuentro de la muerte. Ella se acerca sigilosa porque tiene sed y hambre de mortales. ¡Estoy triste! Qué si estoy triste. A nadie le importa si estoy verdaderamente triste. Mi cabeza reposa entre peldaños de sonrisas. Una ribereña al manantial que fecunda el agua seca. Es que voy a morir o ya estoy muerta. Volvamos a dormirnos juntas esta noche/ tristeza.


LOS GIRASOLES AZULES

(metamorfosis)³ 

Encuentro que mi timbre es un tazón entreabriéndose, sin embargo, tu voz no llega al fondo de mi cúpula. Por deglutir homúnculos cerca del cerquillo chinesco, me he convertido en un parasol del servicio arqueológico. Crujiendo con un dedo crispado en el solsticio de tus ojos el club de perros sabuesos toca mis últimos girasoles. Un moño de tela se extiende enajenado y fantástico por la solaz meditación de Rolando Pensator entre mis cejas. Me veo como isla simbolizada a galope tendido. Hervida a cucharadita salto los armarios relambíos de un caldero rezumante. En la neblina del pulsar me pierdo. Trepo y reaparezco en una fotografía del siglo XXII. Abducida visualmente por un pergamino maestre de los templarios. Mi cólera se ha vuelto sideral y larga como un cinturón vespertino.  Exploro el bazar del ángel peludo. Tratado séptimo de Kafka & Al Capone y yo. Estamos teologizando sobre los cuchillos deístas. Un lanzallamas moriano a tres cuartos de los pupitres astrales vacía mi evolución alquimista. Exprimo el Sefer de Sophia. Máquina de glándulas que se torna analogía movediza mientras presumo una larga noche azul. Basilisco final en la tierra de Malkuth.

³ los sentimientos son la jaula donde se encierra la cordura.


LOS GIRASOLES AZULES NACEN EN ALCIONE 

(a Moria)

Sigo inscripta en la lista del miedo. Ahora mismo recluyo mi aura para sentirme expresamente libre. Yo/ que temo a la muerte súbita del amor. La jota berlinesa es una pírrica alcancía en el desaliento de mi bestiario. Nunca sabré por qué he dejado la puerta demasiado abierta a los destinatarios ocultistas. ¡Una gota de cariño es lo que me falta! Sólo perdí la apuesta contra la hiel de sobremesa. Mi antigua indiferencia me desfalca. Mascullo lisonjas en los rincones de un parque todo a oscuras. Contraseña que marea. Perfume varonil. Ardores de mi espalda. Cántico ave que sale con las alas truncas. Vuelo hacia poniente a pleno pulmón. Marzo es una lluvia infértil. Descalzo mi cintura entre arcas carroñeras y vuelvo al eje de la ruleta cotidiana. Redil. Contrasentido. Arlequín prisionero. Recondenaciones. Modoso buitre. Alfil heterodoxo que me ata a sus espinas. Caricias girasoleras. Voz de timonel que me atrapa. Masacre oleaginosa de ortoedros medievalistas. Gótico derrotero. Qué será de mí con tantas dudas manoseadas. Quisiera permanecer en Alcione esta tarde boomerang. Pero estoy segura que mañana volveré a encontrarme en tus brazos.

*El conjunto de estos poemas pertenece al libro Los Girasoles Azules, de la autora Isbel María Álvarez Temes.


Poetisa, ensayista, narradora, pintora, dibujante,  actriz, investigadora de  las  culturas místicas. Obtuvo en el Encuentro-Debate de Talleres Literarios: Primer premio de ensayo, 2003. Primer premio en poesía, 2004. Segundo premio  Concurso Nacional "En el jardín de la Poesía",  conmemoración centenario de Dulce María Loynaz. Primer premio Concurso literario “Abdala”. Premio Honor internacional y autora Notable, Editorial Pegasoediciones, homenaje a "Julio Cortázar", Argentina, 2004.

SUBIR


Página principal

Enlaces Añadir a Favoritos Enviar correo

Suscripción

© La Jiribilla. La Habana. 2006
 IE-800X600