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BUENOS
DíAS
TRISTEZA*
(de Ekari a Francois Sagán)
Siempre es mi tristeza una
cejijunta cacerola de aguafuertes preñándome la espalda
de altibajos. Las manos me consumen de tanto buscar en
el tacto tu mirada callejera con los aguinaldos que han
quedado sordos. Por qué he de crujir como una puerta
mohosa al ponerme la bata suelta, con escasa diferencia
desnuda de privilegios, en la cabeza. Soy tu alcahueta
que mira al poniente. Pesimista luz que se deshace en la
montaña de las desilusiones. Qué me atrae de esta inútil
paleta. Nada, la entelequia, casi ofuscación. Me empujas
sobre los marchitos girasoles que huyen a ninguna parte.
Someto la bisectriz de tus caricias truncas al peldaño
roto de mi escalera. Cuelgo de una consonante sin sentir
mis zapatos. No tengo apoyatura escolástica ni
quimeritas en otoño para padecimientos ancestrales. El
escorbuto es como la fiel araña que come de las mortajas
y luego se marcha. Qué me impide ir al encuentro de la
muerte. Ella se acerca sigilosa porque tiene sed y
hambre de mortales. ¡Estoy triste! Qué si estoy triste.
A nadie le importa si estoy verdaderamente triste. Mi
cabeza reposa entre peldaños de sonrisas. Una ribereña
al manantial que fecunda el agua seca. Es que voy a
morir o ya estoy muerta. Volvamos a dormirnos juntas
esta noche/ tristeza.
LOS GIRASOLES AZULES
(metamorfosis)³
Encuentro que mi timbre es un tazón
entreabriéndose, sin embargo, tu voz no llega al fondo
de mi cúpula. Por deglutir homúnculos cerca del
cerquillo chinesco, me he convertido en un parasol del
servicio arqueológico. Crujiendo con un dedo crispado en
el solsticio de tus ojos el club de perros sabuesos toca
mis últimos girasoles. Un moño de tela se extiende
enajenado y fantástico por la solaz meditación de
Rolando Pensator entre mis cejas. Me veo como isla
simbolizada a galope tendido. Hervida a cucharadita
salto los armarios relambíos de un caldero rezumante. En
la neblina del pulsar me pierdo. Trepo y reaparezco en
una fotografía del siglo XXII. Abducida visualmente por
un pergamino maestre de los templarios. Mi cólera se ha
vuelto sideral y larga como un cinturón vespertino.
Exploro el bazar del ángel peludo. Tratado séptimo de
Kafka & Al Capone y yo. Estamos teologizando sobre los
cuchillos deístas. Un lanzallamas moriano a tres cuartos
de los pupitres astrales vacía mi evolución alquimista.
Exprimo el Sefer de Sophia. Máquina de glándulas que se
torna analogía movediza mientras presumo una larga noche
azul. Basilisco final en la tierra de Malkuth.
³ los sentimientos son la jaula
donde se encierra la cordura.
LOS GIRASOLES AZULES NACEN
EN ALCIONE
(a Moria)
Sigo inscripta en la lista del
miedo. Ahora mismo recluyo mi aura para sentirme
expresamente libre. Yo/ que temo a la muerte súbita del
amor. La jota berlinesa es una pírrica alcancía en el
desaliento de mi bestiario. Nunca sabré por qué he
dejado la puerta demasiado abierta a los destinatarios
ocultistas. ¡Una gota de cariño es lo que me falta! Sólo
perdí la apuesta contra la hiel de sobremesa. Mi antigua
indiferencia me desfalca. Mascullo lisonjas en los
rincones de un parque todo a oscuras. Contraseña que
marea. Perfume varonil. Ardores de mi espalda. Cántico
ave que sale con las alas truncas. Vuelo hacia poniente
a pleno pulmón. Marzo es una lluvia infértil. Descalzo
mi cintura entre arcas carroñeras y vuelvo al eje de la
ruleta cotidiana. Redil. Contrasentido. Arlequín
prisionero. Recondenaciones. Modoso buitre. Alfil
heterodoxo que me ata a sus espinas. Caricias
girasoleras. Voz de timonel que me atrapa. Masacre
oleaginosa de ortoedros medievalistas. Gótico derrotero.
Qué será de mí con tantas dudas manoseadas. Quisiera
permanecer en Alcione esta tarde boomerang. Pero estoy
segura que mañana volveré a encontrarme en tus brazos.
*El conjunto de estos
poemas pertenece al libro Los Girasoles Azules, de la
autora Isbel María Álvarez Temes.
Poetisa, ensayista,
narradora, pintora, dibujante, actriz, investigadora
de las culturas místicas. Obtuvo en el
Encuentro-Debate de Talleres Literarios: Primer premio
de ensayo, 2003. Primer premio en poesía, 2004. Segundo
premio Concurso Nacional "En el jardín de la Poesía",
conmemoración centenario de Dulce María Loynaz. Primer
premio Concurso literario “Abdala”. Premio Honor
internacional y autora Notable, Editorial
Pegasoediciones, homenaje a "Julio Cortázar", Argentina,
2004. |