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Sumada Venezuela al Mercosur, los presidentes de los
países del bloque celebraron la incorporación de
Bolivia, Paraguay y Uruguay a un proyecto de
interconexión gasífera que correrá a lo largo de América
del Sur.
La iniciativa venezolana del Gran Gasoducto del Sur, que
recorrerá unos 8.000 kilómetros desde la cuenca del mar
Caribe hasta el Río de la Plata, había sido pactada con
Argentina y Brasil, y ampliada este jueves para incluir
a los otros tres países, tras protestas expresas de
Asunción, La Paz y Montevideo en los últimos meses.
De esta manera, el gas no fue solamente un motivo de
discordia entre los mandatarios reunidos este viernes en
la XXX Reunión Cumbre del Mercosur (Mercado Común del
Sur, del que son parte Argentina, Brasil, Paraguay,
Uruguay y Venezuela) en la mediterránea ciudad argentina
de Córdoba, en el norte del país.
El mandatario anfitrión, Néstor Kirchner, recibió a sus
pares Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, Nicanor
Duarte, de Paraguay, Tabaré Vázquez, de Uruguay, y Hugo
Chávez, de Venezuela, y a los presidentes de dos
miembros asociados, el boliviano Evo Morales y la
chilena Michelle Bachelet.
También estuvo presente en la Cumbre el jefe del
gobierno de Cuba, Fidel Castro, con el cual el bloque
firmó un acuerdo de complementación económica.
Desde que Bolivia nacionalizó sus hidrocarburos el 1 de
mayo, Argentina se vio obligada a renegociar el precio
del gas que le adquiría y trasladó ese aumento a sus
ventas a Chile.
También Brasil discute con autoridades bolivianas el
valor del hidrocarburo que importa y las nuevas
condiciones de los negocios de explotación y refinación
que sostiene su consorcio estatal Petrobrás en Bolivia.
La presidenta Bachelet --que se enteró este mes por la
prensa del aumento de precios del gas argentino--,
dialogó con Kirchner sobre esa medida adoptada por
Buenos Aires como una transferencia del 56 por ciento
aplicado por Bolivia a sus ventas gasíferas a Argentina.
"Lo que pedimos es mayor previsibilidad", minimizó este
viernes Bachelet.
Los presidentes también aceptaron la propuesta
argentino-venezolana de crear un banco de desarrollo del
Mercosur, que en principio podría operar con un fondo de
reservas monetarias de los países miembros, a fin de
mantener una mayor independencia financiera respecto de
los organismos multilaterales de crédito.
Los acuerdos fueron parte de las decisiones adoptadas
por los mandatarios en el marco de esta XXX Cumbre y
reunión ministerial del jueves y este viernes en
Córdoba, capital de la provincia homónima, 800
kilómetros al noroeste de Buenos Aires.
Al encuentro asistieron ministros de otros países
asociados al bloque, como Colombia, Ecuador y Perú,
además de México, que está negociando una membresía
similar.
En su declaración final, los representantes del bloque
saludaron la incorporación de Venezuela como un "hito
histórico", pues "reafirma su carácter de instrumento
para promover el desarrollo integral, enfrentar la
pobreza y la exclusión social", afirmaron.
Además, apoyaron la candidatura de Venezuela a ocupar un
asiento no permanente del Consejo de Seguridad de la
Organización de las Naciones Unidas para el período
2007-2008.
No fue aceptada una iniciativa de Uruguay de incorporar
a la declaración una referencia a sus diferencias con
Argentina.
Las dos naciones mantienen un conflicto por la posible
contaminación que ocasionaría la instalación de dos
fábricas de celulosa en territorio uruguayo sobre un río
limítrofe. Vázquez y Kirchner mantuvieron un breve
encuentro en el que acordaron que el camino a seguir "es
el diálogo", según dijo el segundo en el plenario.
Los presidentes del bloque expresaron su satisfacción
por la inminente puesta en marcha del Parlamento del
Mercosur, que deberá estar funcionando antes de fin de
año en Montevideo. "Su puesta en marcha será un hito
fundamental para consolidar la integración", señalaron.
El parlamento regional funcionará con 18 representantes
por cada país miembro, elegidos por el Poder Legislativo
de cada nación, y se reunirá periódicamente en la
capital uruguaya para atender y debatir legislación
relativa al bloque.
Además, los mandatarios se congratularon por la
realización de una reunión paralela de organizaciones
sociales y económicas del bloque, y propusieron mantener
esa iniciativa en las próximas cumbres.
"La participación social es central para profundizar el
proceso de integración", sostuvieron.
En la Cumbre hubo el compromiso de redactar en el
próximo semestre el código aduanero del Mercosur y de
seguir trabajando en los mecanismos para la distribución
de la renta aduanera dentro del bloque.
Otro asunto que continúa pendiente es la aprobación
parlamentaria de algunos estados miembros del Fondo de
Convergencia Estructural, destinado a respaldar las
economías de los países más pequeños del bloque.
Dicho fondo, dotado de 100 millones de dólares,
beneficiará principalmente a Uruguay y a Paraguay. En la
reunión de ministros del jueves se acordó establecer un
plazo de 60 días para que estos dos países presentaran
proyectos concretos.
No se incorporó al documento final la invitación
argentina y venezolana a participar en la emisión de
bonos a partir de septiembre, a fin de comenzar un
sistema de financiamiento regional alternativo.
Tampoco se fijó un compromiso por escrito sobre la
propuesta de la ministra argentina de Economía, Felisa
Miceli, de llevar una posición común a la asamblea del
Fondo Monetario Internacional que se realizará en
septiembre en Singapur.
Los mandatarios del Mercosur acordaron con los estados
asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú)
intensificar el proyecto de la Comunidad Sudamericana de
Naciones "a partir de la integración de los bloques
preexistentes".
Esa fue una referencia expresa a la vigencia de la
Comunidad Andina de Naciones, CAN, a la que pertenecen
Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, y de la que acaba de
retirarse Venezuela.
Los miembros plenos y asociados destacaron además la
firma del Acuerdo Marco sobre Cooperación en Materia de
Seguridad Regional, para la represión del narcotráfico,
el terrorismo internacional, el lavado de dinero, el
tráfico de armas y de personas.
Finalmente, los gobernantes del bloque firmaron un
acuerdo marco de comercio con Pakistán y manifestaron su
compromiso de proseguir negociaciones comerciales con
Israel.
Los mandatarios reunidos en Córdoba expresaron su
"extrema preocupación" por la "dramática situación" de
violencia en Medio Oriente y "por la gravísima crisis
humanitaria de la cual es víctima la población civil de
la región", en referencia a la ofensiva de Israel contra
el Líbano y los territorios palestinos.
Los presidentes hicieron "un llamado al inmediato cese
del fuego" e instaron "a las partes involucradas a
retomar en forma urgente las vías de diálogo y la
negociación con vistas a una solución justa y definitiva
del conflicto". |