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Una vez Vicente Feliú dijo que la Tropa y el Centro
nacieron casi simultáneamente a la vida y a la cultura,
y que no era coincidencia, sino obra de la puja telúrica
de la belleza. Un nuevo encuentro de la Tropa Cósmica,
celebrando los primeros diez años de camino, vuelve a
reeditar la amistad que trasciende fronteras y la
confianza infinita en las utopías, como bien dijo
aquella vez el trovador.
Quienes organizaron
este nuevo encuentro, en un gesto que creemos
tremendamente hermoso, han querido también celebrar al
Centro Pablo, y junto a él, honrar a un amigo de los
mejores: Noel Nicola. Gracias por eso, Argentina.
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Los trovadores
Juan Carlos Pérez, Rafelito de la Torre y Axel
Milanes |
El Centro Pablo crece
en una callecita estrecha de La Habana Vieja, en una
casa de anchas ventanas y portones. Hay, a un costado de
su patio central, una yagruma que sirve de condominio a
los pájaros. A veces sus trinos se confunden con la voz
de los juglares y trovadores que, periódicamente como si
de una cita con la vida se tratara, acuden a un aliento
A Guitarra Limpia, a Puntal Alto, sin más
coraje que sus cuerdas y voces. Allí en esa casa todo se
vincula: los peldaños son vértebras, la escalera, espina
dorsal, dirigida al cielo y siempre de rojo. Los ojos de
Pablo observan, recuerdan un tiempo y alumbran. Con toda
la determinación y el alma, el Centro Pablo es y ha sido
revolución que canta.
No son sus andamios,
son otras pruebas las que se levantan y además convocan:
El Centro, y hablamos del centro como de nuestra propia
casa, registra en su haber actividades muy diversas, no
solo musicales: a veces organizan talleres, concursos y
eventos relacionados con la memoria, ese territorio
sobre el que hay que volver, al mismo tiempo que se teje
la colección Palabra Viva, para difundir a través de
grabaciones las voces de las huellas en la cultura, como
soporte al género testimonial. Anualmente convoca al
Salón Internacional de Arte Digital y siempre organiza y
difunde la obra sustancial de Pablo de la Torriente
Brau, cubano, nacido en Puerto Rico y muerto en España
defendiendo el noble ideal republicano. Este año, en que
también se cumple el 70 aniversario del inicio de la
guerra civil española, que tanto arrebató a la
humanidad, abundan los motivos para seguir alzando,
junto a Pablo de la Torriente, la memoria de un tiempo.
Todo ello junto a la
mano amiga de un poeta y cineasta, de un compañero de
las sanas utopías, hacedor de empeños de mirada clara:
Víctor Casaus.
De todas sus
actividades, es sin duda la música lo que más relaciona
al Centro Pablo con la Tropa Cósmica, y para celebrar
estos diez primeros años de labores y amistad, y por
tantos profundos abrazos, estará representándolo Juan
Carlos Pérez, inmenso trovador.
De Juan Carlos la
mejor presentación la hizo el propio Vicente Feliú,
cuando dijo que: “Su música tiene la hermosa
característica de ser tremendamente impura”.
También participa del
X Encuentro Jaime Canfux, uno de los pilares humanos del
Centro Pablo, por ser responsable técnico de la
grabación de los conciertos A Guitarra Limpia y
de la serie Palabra Viva.
La Tropa es
una ancha vereda compartida. Desde muchas ciudades y
distantes o cercanas geografías, siempre se tiene a Cuba
en el sitio que dicta el sentimiento.
Hoy, con todos
ustedes pedimos “que nos digan que no es cierto que
agonizan, que se han muerto, la utopía y la pasión”.
Porque hacemos causa común con la vida, es que hemos
dicho: ¡Vamos a andar! |