Año V
La Habana
23 - 29 de SEPTIEMBRE
de 2006

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Homenaje a Julio García Espinosa
Proposiciones de un visionario
Alicia García La Habana


Al cumplir ochenta años, Julio García Espinosa puede afirmar que ha sido consecuente con la vida que le ha tocado vivir, o más bien, la vida ha sido consecuente con sus constantes  y diversas proposiciones. Ha andado y desandado muchos caminos, pero más que  importarle hacia dónde van y cómo llegar, le interesa, por sobre todas las cosas,  su luz propia, esa que siempre lo ilumina al andar.

El paso de Julio García Espinosa por la vida ha estado minado de proposiciones que no buscan soluciones ni respuestas absolutas o axiomáticas, sino que buscan proposiciones (otras) que enriquezcan las suyas, que hagan de la verdad la más legítima fuente de toda belleza.

Quizás, aún no se conozca lo suficiente las tantas facetas de Julio García Espinosa en el mundo del arte. Puede que muchos ignoren, por solo mencionar algunas,  que interpretó al negrito del vernáculo en su Compañía de Teatro Juvenil Renacimiento, que dirigió y escribió cuentos para la radio, que, poco después de filmar su documental El Mégano —considerado como una obra que antecede al nuevo cine cubano—, el gobierno de Fulgencio Batista ordenó su detención y fue a prisión por considerarlo subversivo;  que trabajó como asistente de dirección en los melodramas Y si ella volviera, de Vicente de Oroná y Tahimí, la hija del pescador, de Juan Orol, que entre sus poemas guarda muy especialmente uno dedicado a Jorge Herrera y que dirigió espectáculos musicales.

Sin dudas, su obra ensayística y cinematográfica trascienden su tiempo y sus circunstancias, pero, de manera asimétrica y con sentido indagador, Julio ha dejado, también, su huella en la radio, la literatura, el teatro, la música y ha sido elegido para dirigir o ser integrante de proyectos que han marcado la historia cultural de nuestro país y de toda Latinoamérica como son las Misiones Culturales llevadas a toda Cuba entre 1950 y 1951, comisario de la muestra cubana de artes plásticas presentada en la Bienal de Arte de Venecia en 1952, miembro fundador del Instituto Musical de Investigaciones Folclóricas y de Teatro Estudio, integrante de la sociedad cultural Nuestro Tiempo, director de la Sección de Cultura del Ejército Rebelde, creada durante los primeros meses del año 1959, fundador y cineasta  del proyecto cultural más importante de la Revolución cubana: el ICAIC, al mismo tiempo que, durante casi medio siglo, ha asesorado y formado a las nuevas generaciones, protagonistas del surgimiento, evolución y la grandeza del arte y la industria del cine en Cuba. Sus inquietudes, también lo llevaron a Viet-Nam, país al que llegó en 1970, como corresponsal de guerra, para filmar Tercer mundo, tercera guerra mundial, documental que anticipa la apoteosis belicista que vive el mundo del siglo XXI.

La exposición Proposiciones de un visionario, para no traicionar el pensamiento de Julio García Espinosa, se arriesga en proponer uno de los tantos acercamientos posibles a la obra y al artista, a la vida y al hombre. Por una parte, incluye fotografías y escritos originales que, además de develar momentos poco conocidos o esenciales en lo profesional y lo personal, poseen ese valor añadido que le otorgan el paso de los años y el valor de conservar la memoria; por otra parte, invita a conocer más de cerca al realizador de filmes cubanos clásicos, polémicos, insurgentes y humanistas a partir de una selección de fotografías tomadas por los stillmen del ICAIC, quienes también proponen su visión otra del  cineasta, el amigo y el ser humano que conocieron muy de cerca y detuvieron dentro de sus cámaras durante varias décadas. De cualquier manera, la exposición, además de homenaje, se propone iluminar algunos de los senderos recorridos por un artista que, quizás, se adelantó a su época; que más allá de su tiempo y su espacio, de sus realidades y sueños ha devenido esteta de la cultura y filósofo del arte.

 

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