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No hay nada más conveniente para
encontrar a trovadores insospechables,
que salir sin rumbo fijo por cualquiera
de los innumerables caminos de la Isla.
En el ejercicio de esas peripecias pude
escuchar a finales del año pasado, al
dúo Cofradía. Su manera de hacer la
trova plena que tenemos los cubanos,
debería ser mucho más conocida. Es
natural que lo diga por ellos, que están
consagrados a hacer del canto el mejor
alimento; pero también lo digo porque
quisiera que los seres sensibles en
nuestro territorio, no se sigan
perdiendo su gozoso magisterio.
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Éramos dos personas con un montón de
necesidades: De espíritus, materiales,
de expresión, de encontrarnos con
nosotros mismos, de trascender en el
trabajo que uno aprendió a hacer y
quiere hacer… Cuando nos conocimos, que
fue en el momento exacto que nos hicimos
cómplices de esto que hoy somos, se
fueron cumpliendo esas perspectivas. Lía
era bibliotecaria de un centro de
enseñanza primaria pero hacía un camión
de cosas para a partir de la cultura
hacerles la vida mejor a los niños de su
escuelita y a los de su entorno. Yo
trabajaba en el Departamento de
Extensión Universitaria del Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa y
tenía un septeto que todos los días nos
sacaba a todos NUEVAS CATARSIS, donde
Lía cantaba. Así y allí nos conocimos y
emprendimos hace ya casi 10 años esta
carrera, donde sudores no han faltado.
Nosotros somos dos músicos que a partir
básicamente de la trova y sin olvidar
-todo tipo- de influencias de -todo
tipo- de corriente o movimiento
artístico hacemos canciones donde
hablamos de nuestras quimeras y
exaltaciones. Nunca dejaremos de hacer
esas versiones de toda la gente que hace
tan lindas canciones y que marcaron
nuestro inicio.
La
vida en general, de las cosas mal hechas
así como las que se hacen muy bien, de
los sentimientos, de los deseos y cómo
queremos que se construya el camino
entre otras cosas, están preñados los
versos de nuestras canciones. Yo escribo
los temas trovadorescos aunque siempre,
siempre Lía me los corrobora y da el
visto bueno para cantarlos ante los
amigos primero y después en los
conciertos, ella se encarga de escribir
los temas para niños, bebiendo de
fuentes primarias como la de Edelys
Loyola, de Moa, lugar donde nació Lía.
Hemos
tenido la suerte de ser invitados a
cantar en Festivales de Jazz y de Música
Folclórica y Popular en Europa en 2005
(Dinamarca, Suecia, Noruega, Alemania,
Italia y España). Y en el 2006 estuvimos
haciendo 38 conciertos por un período
de tres meses en toda la provincia de
Saskathewan allá en Canadá.
A
partir de nuestro desempeño frente al
turismo en Trinidad, hemos chocado con
empresarios y amigos que han apreciado
nuestro trabajo y han ayudado a que
nuestras voces trasciendan los límites
nacionales.
Me
preguntas cómo creemos nosotros que está
la trova. Pues, como siempre, a pesar de
que mucha gente no se entere, goza de
buenísima salud, teniendo en cuenta.
Siempre hubo y habrá a qué cantarle en
Cuba, pero si a eso se le suma la
cantidad de gente supersensible que hay
acá (que ahora en esta entrevista no
tengo tiempo de explicar por qué) y la
cantidad de gente inteligente e
instruida que pulula en nuestra tierra,
pues tienes que tener por resultado
obligado: Buena trova hecha por buenos
trovadores. Eso, debemos apostar por
seguir insistiendo en hacérselo saber a
las emisoras radiales, a los canales
televisivos, a todos los productores y a
las disqueras. |