Año V
La Habana
17 al 23 de MARZO
de 2007

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

Reynaldo González, Premio Nacional de Periodismo Cultural

Homenaje de hoy y de siempre

Lisandro Otero • La Habana


    Compañero Ministro, amigos todos

    Me complace que se me haya encargado de esta semblanza de Reynaldo González, a quien hoy se le otorga merecidamente el Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernández de Castro, porque Reynaldo González es hoy uno de los más competentes e imaginativos escritores de la Cuba contemporánea. Ha abordado casi todos los géneros: cuento, novela, ensayo, periodismo, poesía y edición han sido tocados por él con una maestría en el idioma, una elegancia en el decir y un ingenio fresco, incesante y agudo que seduce a todos quienes tenemos la fortuna de leerlo o de escucharlo.

Fue en el periodismo su abordaje inicial a las letras, en el periódico Adelante, de Camagüey. Después fue redactor jefe de la revista Pueblo y Cultura, órgano del Consejo Nacional de Cultura. Como editor en las editoriales Unión y Ciencias Sociales, se responsabilizó con obras de José Lezama Lima, Juan Marinello, Carlos Rafael Rodríguez y otros autores. Por once años dirigió la Cinemateca de Cuba mientras continuaba colaborando en publicaciones cubanas como Bohemia, Cuba, Unión, La Gaceta de Cuba, Granma, El Caimán Barbudo, Revolución y Cultura, Casa de las Américas, Juventud Rebelde, Revista de la Universidad de La Habana y Cine Cubano. Su periodismo cultural se ha incluido en revistas y periódicos de Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Italia y México. Libros y relatos suyos han ganado los premios Casa de las Américas, Ítalo Calvino de Novela (Italia-Cuba), Juan Rulfo de Cuentos (Francia) y cinco veces el Premio Nacional de la Crítica Literaria. Ha dictado conferencias sobre temas culturales e históricos y asuntos de la comunicación en universidades y centros culturales de Europa, Estados Unidos y América Latina.

Reynaldo González, es uno de los escritores que ha enriquecido la visión de nuestra identidad como dedicado conservador de nuestro patrimonio y promotor de muchas empresas culturales y también como prosista de delicadas sonoridades. Activo participante del devenir revolucionario desde múltiples parapetos, dio señales de su poderoso aliento en su primera cosecha literaria con sus cuentos de Miel sobre hojuelas y su novela Siempre la muerte, su paso breve, —un extraordinario relato del ímpetu de una generación que maduraba entre sensibilidades y enardecimientos.

Ha continuado su exploración de nuestra identidad a través de su estudio del tabaco o la fruición de la cocina cubana, con Contradanzas y latigazos, inmerso en el fluir de una cultura nacional que se ha movido con sus paradojas y sublimaciones. Analista de la cultura de masas con Llorar es un placer o recreador del estilo de una época con Al cielo sometidos, llegó a la magia suprema del artificio literario con los espléndidos sonetos quevedianos de Envidia de Adriano. Como crítico se ha adentrado con fortuna en el entresijo lezamiano y ha explorado nuestro perfil nacional liberando demonios y encadenando ángeles.

Como estudioso de la persuasión del consumo ha usado las armas del historiador y del ensayista, del poeta y del novelista. Traducido a todas las lenguas cultas, conferencista en tribunas de prestigio académico, no le desmerece haber sido testigo de su tiempo legando documentos imprescindibles para la comprensión de la cubanía, como La fiesta de los tiburones. Ha fundado revistas y ha cultivado con esmero el oficio de editor, su trayectoria en el periodismo incluye sus columnas que son un laboratorio de cotidianidad y frescura. Ello le ha servido de tribuna, pero también de escuela.

Su personalidad subversiva se ha valido de la gracia y la alegría para despertar algunas verdades y descubrir su significado. La picaresca, el sexo, el humor desacralizador y las explosiones catárticas le han permitido todas las sorpresas. Ha dominado el pulimento de las asperezas entre cultura popular y canon para adentrarse en el fenómeno mediático y rechazar el facilismo sin dejarse atrapar por las complejidades culteranas.

Todos debemos estar muy agradecidos por la iluminación que Reynaldo ha esparcido en su entorno, por su esmero en defensa de la verdad, por su demostrada gallardía en el respeto a los valores éticos, por el garbo de su salero que siempre nos refresca como agua de mayo. Ante él el homenaje de hoy y el de siempre.

Reynaldo, hermano, ¡he aquí lo que mereces! 

Palabras de Lisandro Otero en la entrega del Premio Nacional de periodismo cultural José Antónimo Fernández de Castro a Reynaldo González.- Palacio de Bellas Artes, La Habana, 16 de marzo 2007.

 
 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2007.
IE-Firefox, 800x600